(En un salón común de la base de Kisaragi, Grimm se encontraba con una expresión de frustración en el rostro. Había pasado mucho tiempo pensando en una forma de liberarse de su dependencia de la silla de ruedas, y aunque había intentado resolverlo por su cuenta, la tecnología de Kisaragi siempre parecía ofrecer soluciones frías y poco creativas. Además, la magia de su maldición seguía siendo un obstáculo. Así que, decidida a encontrar una respuesta, decidió consultar con algunos de los miembros más cercanos a ella.)
[Grimm habiendo consultado con varios miembros de Kisaragi]
(Grimm comenzó a consultar a varias personas, esperando que alguien pudiera brindarle una solución práctica. Primero, fue con Rokugo, quien siempre tenía ideas arriesgadas.)
Grimm: —Rokugo, ¿tienes alguna idea para que pueda dejar de usar esta silla de ruedas? Quiero algo práctico… algo como un traje robotizado, o una especie de armadura que pueda pilotar. Necesito sentir que puedo caminar otra vez.
Rokugo (mirándola con una ceja levantada, sin apartar la vista de la pantalla de su consola): —Mmmm, ¿un traje robotizado, dices? ¿No te gustaría un auto? Tal vez un coche con ruedas de entrenamiento, algo que puedas controlar mientras sigues descansando… o tal vez podrías volar en uno de esos drones flotantes. No sé, no soy un experto en esas cosas.
(Grimm lo miró con incredulidad, sintiendo que había perdido el tiempo. Rokugo se encogió de hombros, indiferente.)
Grimm (resoplando, alzando una mano en señal de derrota): —Sí, claro. Un auto. Eso es lo que realmente necesitaba, Rokugo. Tal vez te guste el concepto de tener ruedas, pero yo quiero caminar.
(Decidida a seguir buscando, Grimm fue a ver a Rose, quien siempre parecía tener una solución rápida para todo.)
Grimm: —Rose, ¿tú qué opinas? ¿No crees que una armadura o algo que me permita caminar sería lo ideal?
Rose (sonriendo con entusiasmo): —Bueno, técnicamente podrías hackear la maldición que te impide caminar, ¿no? Si tienes acceso a los códigos de la magia, tal vez un poco de ingeniería te ayude.
Grimm (con los ojos entrecerrados, desconcertada): —¿Hackear la maldición? ¿Y cómo exactamente se "hackea" una maldición? ¿Lo aprendiste en tu último curso de hechicería ilegal? ¡Esto no es un videojuego, Rose!
(Rose sonrió ampliamente, disfrutando de la confusión de Grimm.)
Rose (divertida): —Bueno, no sé si te lo podría explicar en términos simples, pero me encantaría intentarlo. Quizás usar alguna maldición en reversa o algo por el estilo.
(Grimm se echó hacia atrás en su silla, abrumada, y con una mano en la cara.)
Grimm (murmurando para sí misma): —Este es el peor día de todos…
(Finalmente, exhausta y con poca esperanza, Grimm fue a hablar con Alice, esperando que su fría lógica le ofreciera alguna respuesta decente.)
[Grimm Encuentra la Respuesta de Alice]
(Alice estaba sentada en su escritorio, enfocada en las pantallas de control, cuando Grimm entró en la habitación con paso decidido.)
Grimm: —Alice, tengo una pregunta para ti.
Alice (sin mirarla, tecleando con rapidez): —No tengo tiempo para chismes.
Grimm (de pie frente a su escritorio, cruzando los brazos): —Necesito una solución seria a un problema personal. Quiero dejar de depender de esta maldita silla de ruedas. ¿Tienes alguna recomendación sobre qué puedo hacer para caminar otra vez?
(Alice dejó de teclear por un momento, mirando a Grimm por encima de sus gafas con una mezcla de indiferencia y desdén.)
Alice (sin levantarse de su asiento): —¿Por qué no te cortas las piernas, te pones unas prótesis y caminas?
(La respuesta fue tan directa y cortante que Grimm se quedó paralizada, sin poder articular palabra por un par de segundos. Alice, sin cambiar su expresión de desdén, volvió a sus teclas.)
Grimm (de manera incrédula): —¿Qué…? ¿Qué dijiste?
Alice (sin mirar a Grimm): —Es simple. Te cortas las piernas, te pones unas prótesis, y listo. Ya puedes caminar. Es mucho más fácil que hacer toda una armadura de robot para ti. Eso requeriría años de diseño y pruebas. Además, ¿por qué complicarlo tanto cuando hay soluciones más simples?
(Grimm no podía creer lo que acababa de escuchar. La frialdad y la lógica de Alice la dejaron sin palabras. Estaba claro que para Alice, la magia y la tecnología eran meros obstáculos que se debían superar con soluciones directas y prácticas.)
Grimm (con una sonrisa tensa, nerviosa): —Bueno… gracias, Alice. Me haces sentir muy bien. Claro, voy a cortarme las piernas, ponérmelas en prótesis y listo. Eso suena completamente lógico.
Alice (siguiendo con su trabajo sin mirar a Grimm): —A veces las soluciones más sencillas son las mejores. No te compliques tanto.
(Grimm, completamente desconcertada y con una mezcla de frustración y asco, salió de la sala. No podía creer lo que acababa de escuchar, pero al menos ahora sabía que, con Alice, siempre tendría que esperar lo inesperado y lo brutalmente directo.)
[Reflexión de Grimm]
(Mientras caminaba por los pasillos de la base, Grimm se quedó pensando. La idea de cortarse las piernas y reemplazarlas por prótesis era una solución que le había sugerido Alice, pero la forma tan fría en que lo había dicho le dio una sensación incómoda. Sin embargo, en su mente, la idea seguía rondando.)
Grimm (pensando para sí misma): —¿Eso sería lo mejor? ¿Realmente cortarme las piernas? Tal vez Alice tiene razón, pero ¿cómo demonios llegué a este punto?
(Grimm se detuvo un momento, mirando hacia el horizonte, preguntándose si algún día podría encontrar una solución que no fuera tan drástica… o tal vez la respuesta siempre había estado frente a ella, simplemente no quería aceptarla.)
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