Rokugo en snk cap 18 2024

 

[Fuera de la Mazmorra de Kisaragi]

(El ejército de Belzerg ha rodeado la mazmorra. Historia Reiss, ahora Comandante en Jefe, revisa los informes sobre la fortaleza reconstruida por Kisaragi.)

Historia: —Estos informes son preocupantes… La mazmorra ha sido completamente rediseñada. Ya no se parece en nada a los planos que Aqua y yo vimos hace veinte años.

Eren (cruzado de brazos, mirando la fortaleza): —Sabíamos que eran peligrosos, pero no imaginamos que tuvieran la capacidad de transformar una simple mazmorra en un fuerte impenetrable.

Historia (suspirando, frotándose la frente): —No solo la han reforzado con armas de tecnología avanzada, sino que también han instalado robots de vigilancia. Kisaragi ha hecho de este lugar una fortaleza móvil.

(Historia frunce el ceño mientras lee los reportes de los exploradores. La idea de que la mazmorra ahora esté plagada de defensas automatizadas la inquieta.)

Historia: —No podemos cometer errores aquí… necesitamos a la mejor persona para manejar una exploración de este tipo.

(Historia voltea hacia Wiz, quien estaba observando la entrada con calma, con una leve sonrisa.)

Historia: —Wiz, te necesito aquí. Eres la única con la experiencia suficiente para enfrentar algo así.

Wiz (sonriendo, tratando de aliviar la tensión): —Bueno, al menos puedo decir que es una mazmorra impresionante. No veo algo tan bien defendido desde… bueno, desde nunca.

Eren (cruzando los brazos): —Antes de comenzar…

Eren (bajando la mirada con melancolía): —Tienes suerte… los míos se fueron de casa hace años.

(Historia alza una ceja y cruza los brazos.)

Historia: —Eso no es algo que debas decir con tanto orgullo. Sabes bien que se fueron porque nunca se llevaron bien entre ellos… ni contigo.

(Eren suspira, pero no dice nada más. La tensión en el aire es palpable. Wiz mira a ambos y decide cambiar de tema para enfocarse en la misión.)


[Interior de la Mazmorra – Exploración]

(Historia y Wiz ingresan a la mazmorra con cautela. De inmediato, la diferencia con su última incursión es evidente. Las paredes metálicas brillan con luces artificiales, los pasillos tienen torretas ocultas y drones de vigilancia flotan patrullando.)

Historia (mirando a su alrededor): —Definitivamente no es la misma mazmorra de hace veinte años… Kisaragi la convirtió en un desafío de ingeniería mortal.

Wiz (activando su magia de detección): —Puedo sentir trampas mágicas y mecánicas. Voy a tener que usar todo lo que sé para evitar ser convertidas en queso suizo.

(Historia revisa su equipo de maniobras tridimensionales y lo ajusta.)

Historia: —Aún recuerdo cómo usar esto… vamos a hacer esto rápido.

(Mientras avanzan, Wiz usa su magia de hielo para congelar trampas de fuego y sellar mecanismos peligrosos. Su control sobre los no-muertos también le permite desactivar secciones que funcionan con energía vital. Historia, por su parte, se desliza con su equipo 3D, evitando sensores y cámaras con agilidad.)


[Sala de Control – Mazmorra de Kisaragi]

(Desde la sala de control, Rokugo observa a Historia y Wiz en los monitores. Se reclina en su silla, chasqueando la lengua con molestia.)

Rokugo (cruzando los brazos): —Tsk… estas dos están avanzando demasiado fácil.

(Alice, quien está junto a él, revisa los datos en su interfaz.)

Alice: —Wiz está usando magia de hielo avanzada para congelar las trampas, y parece que su control sobre la energía espiritual está interfiriendo con algunas de nuestras defensas automatizadas.

Rokugo: —¿Y la rubia?

Alice: —  sigue moviéndose con su equipo de maniobras tridimensionales.

(Rokugo se masajea la sien con frustración.)

Rokugo: —Ugh, ¿Como es que en este planeta tienen un equipo de maniobras 3d? nad, olvidenlo 

Si puede moverse así a su edad, me da miedo imaginar lo que hacía cuando era más joven.

Alice: —Era una aventurera de tipo Ladrón. Es lógico que tenga un alto dominio del movimiento y la evasión.

(Rokugo observa cómo las dos evaden las trampas con facilidad y suspira.)

Rokugo: —Maldita sea… nos van a dar problemas.

Alice (sin inmutarse): —Entonces, ¿qué harás?

(Rokugo sonríe con malicia y presiona algunos botones en el panel de control.)

Rokugo: —Hora de subir la dificultad. Vamos a ver qué tan buenas son cuando esto se vuelva un infierno.

(En la mazmorra, luces rojas comienzan a parpadear y un sonido de alarma se activa. Wiz y Historia se detienen, mirando alrededor con precaución.)

Historia: —¿Qué está pasando?

Wiz (ajustando su bastón): —Parece que… activamos algo.

(De repente, las paredes se abren y varias torretas automatizadas emergen. Al mismo tiempo, los drones de patrulla aumentan su velocidad y comienzan a cargar energía para disparar.)

Rokugo (viendo desde la sala de control, con una sonrisa divertida): —¡Bienvenidas a mi casa, damas! ¡Veamos cuánto duran en el nivel difícil!

(Las torretas comienzan a disparar, los drones avanzan y la batalla en la mazmorra se intensifica.) 

El Último Piso de la Mazmorra


[Mazmorra de Kisaragi – Últimos pisos]

(Historia y Wiz avanzan con dificultad, pero han logrado desactivar la mayoría de las trampas. Los soldados de Axel comienzan a ingresar, confiando en la habilidad de las dos aventureras para guiarlos.)

Historia (limpiando el sudor de su frente): —Casi lo logramos… Solo un poco más y habremos tomado el control.

Wiz (mirando hacia adelante, con su bastón en alto): —No bajemos la guardia. Si Rokugo nos está observando, seguro tiene algo preparado.

(Ambas continúan avanzando, sintiendo que la batalla final está cerca.)


[Entrada de la Mazmorra – Llegada de Refuerzos]

(Mientras tanto, Rokugo esperaba en la entrada de la mazmorra, observando los monitores cuando un destello de luz azul ilumina la sala. Desde el portal de Kisaragi, varios agentes son transportados.)

Rokugo (cruzado de brazos): —Hmph… Ya era hora de que enviaran más refuerzos.

(Entre los recién llegados se encuentran el Agente 10, Rose y Belial. Al ver a Rokugo, Rose corre emocionada hacia él con una gran sonrisa.)

Rose (emocionada, abrazándolo con fuerza): —¡Comandante! ¡Por fin nos volvemos a ver! ¡Han pasado años!

Rokugo (bufando, tratando de apartarla): —¡Cálmate, mutante tragadora de carne! Solo fueron unos meses.

(Rokugo la aparta, pero al mirarla bien, nota algo extraño… Belial se ve mayor de lo que la recordaba.)

Rokugo (frunciendo el ceño): —Oye, Belial… ¿cuántos años dices que han pasado para ti?

(Belial sonríe de manera enigmática, pero no responde de inmediato.)

Belial: —Tiempo suficiente para extrañarte, comandante.

(Rokugo siente un escalofrío. La diferencia de tiempo entre los planetas podría ser mucho mayor de lo que pensaba… pero ahora no hay tiempo para pensar en eso.)

(Las alarmas resuenan nuevamente, alertando a todos.)

Alice (desde la sala de control): —Los soldados de Axel han ingresado. Ya no son solo Historia y Wiz… ahora están avanzando con todo su ejército.

Rokugo (resoplando): —Tsk… Era de esperarse.

(Antes de que pueda dar una orden, Belial da un paso adelante, con una sonrisa sádica en el rostro.)

Belial: —Déjamelo a mí, comandante.

(Sin esperar permiso, Belial levanta la mano y una enorme llamarada azulada consume la entrada de la mazmorra. Su piroquinesis se activa con una ferocidad abrumadora.)

(Los soldados de Axel entran en pánico cuando las llamas se expanden rápidamente, incinerando todo a su paso.)

Soldado de Axel: —¡¡¿Qué demonios es esto?!! ¡¡Es un monstruo!!

Historia (gritando mientras esquiva las llamas): —¡Retírense! ¡No podemos enfrentarlo así!

(Wiz observa la escena con el ceño fruncido, entendiendo que Belial es una amenaza que no pueden superar con la fuerza bruta.)


[Wiz Actúa – Teletransportación en Masa]

(Wiz, sin dudarlo, concentra su poder y activa un hechizo de teletransportación masiva. En un parpadeo, todos los soldados de Axel son transportados a la superficie, excepto ella y Belial.)

Historia (en la superficie, sorprendida): —¡¿Qué acaba de pasar?! ¡¿Dónde está Wiz?!

(En la mazmorra, Wiz se queda atrás, flotando levemente en el aire con su magia activada.)

Wiz (mirando a Belial con seriedad): —No puedo dejar que sigas matando más gente.

Belial (sonriendo con malicia): —¿Vas a pelear sola, hechicera?

Wiz: —Voy a detenerte.

(Sin más palabras, Wiz lanza un aluvión de hechizos de hielo, cubriendo la sala con una ventisca gélida. Las llamas de Belial se encienden aún más en respuesta.)

(Ambos chocan en una batalla de magia pura, fuego contra hielo, en una danza destructiva dentro de la mazmorra.)


[Última Resistencia de Wiz – El Sacrificio]

(A pesar de su poder, Wiz comienza a ser superada. Las llamas de Belial son demasiado intensas, su magia oscura alimentando el fuego sin cesar.)

Belial (avanzando entre las llamas): —Sabes que no puedes ganarme.

Wiz (jadeando, con heridas visibles por las quemaduras): —Tal vez no… pero si no puedo ganar… ¡entonces sellaré esta mazmorra contigo adentro!

(Con un último esfuerzo, Wiz canaliza toda su energía y comienza a colapsar la estructura de la mazmorra. Las paredes tiemblan, el techo comienza a derrumbarse, y un aura mágica oscura cubre todo.)

Belial (sorprendida, pero emocionada): —¡Oh, esto será divertido!

(La mazmorra comienza a cerrarse sobre sí misma, atrapando a Wiz y a Belial dentro. La pantalla en la sala de control de Kisaragi muestra la imagen de la fortaleza colapsando, antes de quedar en negro.)


[Superficie – La Muerte de Wiz]

(Historia y Ymir observan con horror cómo la mazmorra de Kisaragi se sella por completo.)

Historia (en shock, con la voz quebrada): —…Wiz…

(Ymir, aunque no suele mostrar su lado sentimental, coloca una mano en el hombro de Historia en un intento de consolarla.)

Ymir: —Hizo lo que tenía que hacer.

Eren (con el ceño fruncido, apretando los puños): —Ese bastardo… ¡voy a acabar con él!

(Historia se queda de rodillas, mirando la ruina sellada donde Wiz fue consumida por las llamas de Belial. La pérdida es demasiado grande para procesarla en ese momento.)

(Mientras tanto, en el interior de la mazmorra, el fuego sigue rugiendo… y Belial, con una sonrisa perversa, se levanta entre las llamas, ilesa.)

(El sacrificio de Wiz fue en vano.)

Ascenso desde las Ruinas


[Superficie – Reflexión tras la caída de la mazmorra]

(Eren, Historia y Ymir se encuentran en lo alto de una colina observando las ruinas de la mazmorra de Kisaragi. La estructura ha colapsado por completo, con humo saliendo de entre los escombros.)

Eren (apretando los puños): —…Wiz sabía lo que hacía. Su plan era destruir la mazmorra y eliminar a Kisaragi con ella.

Historia (con la voz aún temblorosa): —Lo sabía… y aun así no podemos confirmar que haya funcionado.

Ymir (cruzándose de brazos): —Dejemos algo claro. No podemos asumir que una organización como Kisaragi haya sido eliminada tan fácilmente.

(Justo en ese momento, el suelo comienza a temblar. Los escombros de la mazmorra comienzan a moverse, levantándose lentamente. Un sonido metálico y mecánico resuena bajo la tierra.)

Eren (alarmado): —…No. No puede ser.

(Con un estruendo ensordecedor, el suelo se parte y un coloso mecánico de 18 metros de altura emerge de las profundidades. Desde su torso, un enorme compartimento metálico se abre, revelando el "Cuarto Seguro", un espacio protegido que albergaba a los Agentes de Kisaragi.)

(Dentro, Alice da las órdenes para la siguiente fase del plan.)

Alice (ajustando su visor, sin inmutarse): —La contingencia se ejecutó sin problemas. El sistema de emergencia transportó al personal al Cuarto Seguro antes del colapso.

Rokugo (estirándose con una sonrisa burlona): —Hah, la bruja muerta pensó que nos tenía acorralados. Qué predecible.

(El enorme robot colosal levanta con ellos el Cuarto Seguro, elevándolo sobre el campo de batalla. Kisaragi no solo sobrevivió, sino que ahora está más preparado que nunca.)


[Superficie – Reacción del Reino de Belzerg]

(Eren mira el robot gigante con incredulidad. Su expresión de furia se intensifica al darse cuenta de que Kisaragi tenía un plan de escape desde el principio.)

Eren (apretando los dientes): —…Esto no fue una simple contingencia. Tenían esto preparado por si la mazmorra caía.

Historia (con la voz tensa): —No solo han sobrevivido… han evolucionado.

(Sin perder tiempo, Eren se prepara para pelear contra el robot gigante. Mientras tanto, los soldados de Grace se organizan para enfrentar a los Agentes de Kisaragi.)

Eren (con determinación): —¡Nos encargaremos de ellos aquí mismo! ¡Soldados, en formación!

(Antes de que pueda moverse, Rokugo habla a través de un altavoz del robot, con tono relajado.)

Rokugo: —Oye, viejo… creo que estás preocupándote por el problema equivocado.

(Eren frunce el ceño, pero antes de que pueda preguntar, el suelo vuelve a temblar violentamente. De lo que antes era la mazmorra, emergen tres enormes figuras mecánicas.)

(Con chirridos mecánicos, tres Robots Destructor – las enormes arañas metálicas de Kisaragi – salen a la superficie. Estas armas de guerra han sido construidas con los puntos malos de Rokugo, y ahora están listas para pelear.)

Soldado de Grace (retrocediendo con pánico): —¡No… No puede ser! ¡Son los Destructores!

(Varios soldados del Reino de Belzerg palidecen al recordar el Destructor original, el mismo que enfrentaron hace 23 años. Ahora, no es solo uno… son tres.))*

Alice (desde el control, manipulando las máquinas con precisión): —Control de los Destructores asegurado. Operación de supresión en marcha.

(Mientras Alice controla las tres arañas gigantes a través de una interfaz remota, el Agente 10 toma los mandos del robot de 18 metros, preparándose para la batalla.)


[Batalla: Eren contra los Destructores]

(Eren observa las máquinas con rabia, pero no deja que el miedo lo domine.)

Eren (serio): —Si ya vencimos a un Destructor antes… podemos hacerlo otra vez.

(Con esa determinación, Eren se transforma en el Titán Cuadrúpedo, usando su velocidad para acercarse a uno de los Destructores mientras esquiva los ataques de sus patas mecanizadas.)

(Usando su agilidad, se lanza directamente contra el núcleo del Destructor, desgarrando el blindaje con sus garras. Con un último impulso, abandona su forma de Titán Cuadrúpedo y, en un solo movimiento, se muerde la mano.)

(Un instante después, Eren libera su transformación del Titán Colosal. La explosión resultante envía una onda expansiva que sacude la estructura del Destructor, dañándolo gravemente.)

(Sin embargo, el Destructor aún puede operar al 30% de su capacidad.) Sus extremidades aún funcionan, aunque con movimientos erráticos.)

Eren (jadeando, mirando el titán mecánico aún en pie): —Maldición… ni siquiera eso lo destruyó por completo.

(Desde el interior de la máquina, Alice monitorea el daño.)

Alice (ajustando la interfaz): —El Destructor aún es operativo. Ajustando protocolo de ataque.

(Mientras el enfrentamiento continúa, Belial se dispone a pelear. Sin embargo, por primera vez en toda la batalla, se tambalea levemente. Su encuentro con Wiz la ha dejado herida.)

Belial (mirando su mano con frustración): —Tch… esa bruja me dejó peor de lo que esperaba.

(A pesar del dolor, Belial sonríe con placer. Aunque herida, no está fuera de combate… y está ansiosa por más sangre.)

Belial (mirando a Eren con una sonrisa sádica): —Está bien… ¡Veamos si el héroe de la antigüedad aún puede pelear!

(La batalla está lejos de terminar.)

Caos en el Campo de Batalla


[Superficie – Kisaragi Celebrando su Supremacía]

(Desde lo alto del robot colosal, Rokugo observa con satisfacción cómo los tres Destructores cercan al Titán Colosal de Eren. Los soldados de Axel retroceden aterrorizados mientras la devastación mecánica de Kisaragi se despliega.)

Rokugo (cruzado de brazos, con una sonrisa confiada): —Ja… Y pensar que decían que esto iba a ser difícil.

Alice (desde el sistema de control): —Rokugo, monitoreo indica dos fuerzas aproximándose desde direcciones opuestas.

Rokugo (arqueando una ceja): —¿Ah? ¿Los refuerzos de esos paladines medievales?

(Antes de que Alice pueda responder, el sonido de trompetas mágicas resuena en el aire. Desde el oeste, una enorme cantidad de magos vestidos con túnicas negras y ojos carmesí avanza con paso decidido. Un estandarte de llamas flotantes los acompaña.)

Soldado de Kisaragi: —¡¿Quiénes son estos lunáticos con túnicas?! ¡No parecen parte del ejército de Axel!

(Desde el frente de la formación, una figura femenina con coleta larga y ojos rojos se adelanta y levanta su bastón con energía desbordante.)

Yunyun (intentando sonar intimidante, pero con un tono vergonzoso): —¡Yo…! ¡Yo soy Yunyun, líder del Clan de los Demonios Carmesís! ¡Y hemos venido a detener esta invasión maligna antes de que arrase con nuestro mundo!

(Un silencio incómodo se apodera del campo de batalla mientras los soldados de Kisaragi, los de Axel e incluso algunos aventureros la miran con confusión.)

??? (con voz teatral): —¡Escuchen, meros mortales, porque han sido testigos de la llegada de los Demonios Carmesí, los hechiceros más poderosos de este mundo! ¡Yo, la inigualable, temida y respetada Yunyun, los he guiado hasta este campo de batalla para erradicar a los invasores y restaurar el equilibrio del mundo!

(Un largo silencio. Los aventureros de Axel miran con incredulidad. Los soldados de Kisaragi se miran entre sí, confundidos.)

(Incluso los magos carmesí detrás de Yunyun parecen avergonzados. Uno de ellos se aclara la garganta y susurra.)

Mago Carmesí (murmurando): —Ejem… jefa, ¿seguro que esa era la mejor introducción?

Yunyun (sonrojándose, sudando): —¡P-por supuesto! ¿Cómo esperaban que me presentara? ¡Soy la líder, después de todo!

(Desde su puesto, Rokugo observa la escena con absoluto desconcierto.)

Rokugo (frotándose las sienes): —Genial… ahora este mundo se está volviendo incluso más absurdo que el planeta 407.

Rokugo (mirando a Alice, incrédulo): —…Alice, ¿quién es esta payasa?

Alice: —Su magia es impresionante, aunque su presentación carece de credibilidad.

(Antes de que Rokugo pueda hacer un comentario sarcástico, un nuevo grupo aparece desde el este. Esta vez, su estandarte es más oscuro y el aura de los recién llegados es mucho más imponente.)

(Desde la primera línea, una mujer con cabello castaño corto y mirada orgullosa alza la mano, y un relámpago oscuro cae del cielo detrás de ella, impactando el suelo con fuerza.)

??? —¡Soy Komeko, futura Reina Demonio de este mundo! ¡He venido a asegurarme de que nadie reclame este territorio antes que yo!

(Los soldados del Reino de Belzerg miran a los recién llegados con horror, dándose cuenta de que ahora hay dos facciones de demonios en el campo de batalla.)

Historia (maldiciendo entre dientes): —¡Por favor, que alguien me diga que esto es una broma!

(Mientras Komeko y Yunyun se observan con desdén, la tensión entre ellas se vuelve evidente.)

Yunyun (cruzándose de brazos, con tono desafiante): —¡No permitiré que una autoproclamada Reina Demonio como tú interfiera! ¡El Clan de los Demonios Carmesís protegerá este mundo!

Komeko (con una sonrisa desafiante): —Hmph, ¿y crees que los carmesís pueden siquiera igualarse al poder verdadero? Mira bien, niña, porque hoy demostraré por qué mi linaje es superior.

(Las dos fuerzas mágicas se enfrentan visualmente, con chispas de magia flotando entre ellas.)


[Superficie – Rokugo Toma Control de la Batalla]

(Rokugo, viendo que la situación se ha vuelto ridícula incluso para sus estándares, se frota la cara con frustración.)

Rokugo (suspirando): —…Este maldito mundo es aún más fantasioso que el planeta 407. ¿Cómo es que cada semana aparece una nueva facción mágica y sobrepoderosa?

(Alice, sin inmutarse, ajusta su interfaz y muestra los datos de combate.)

Alice: —Las fuerzas de los Demonios Carmesís y la facción de Komeko están equilibradas en poder destructivo.

Rokugo: —Pff, ya me vale lo que hagan. Ordena a los tres Destructores continuar el ataque. Quiero a ese viejo titán partido en dos antes de que otra "candidata a Reina Demonio" se sume al caos.

(Desde su interfaz, Alice envía las órdenes. Las tres arañas gigantes centran su objetivo en el agotado Titán Colosal de Eren. Con una precisión mecánica, comienzan a disparar ráfagas de proyectiles y disparos de energía, sin dejarle espacio para moverse.)  

[Desde el Este – El Ejército de Demonios]

(Antes de que pueda procesar lo que está pasando, otro grupo aparece en el horizonte. Un ejército de demonios, liderado por una mujer de unos cuarenta y tantos años, con un aura imponente y energía mágica desbordante. Ella da un paso adelante con orgullo.)

??? (hablando con una energía feroz): —¡Detengan esta pelea inmediatamente! ¡Antes de que alguno de ustedes tenga ideas tontas… permítanme recordarles que este mundo es mío para conquistar!

(Todos voltean a verla con confusión.)

??? (señalándose a sí misma con orgullo): —¡Soy **Komeko, la Reina Demonio! O bueno… la candidata a Reina Demonio. ¡Pero igual! He venido para asegurarme de que nadie más lo conquiste antes que yo!

(El silencio es abrumador.)

Yunyun (temblando, sorprendida): —¡¿Komeko?! ¡¿Qué demonios estás haciendo aquí?!

Komeko (se cruza de brazos, mirando a Yunyun con altanería): —Hmph. Alguien tiene que asegurarse de que esta guerra termine en favor de los demonios.

(Rokugo, absolutamente harto, se deja caer sobre el borde de su puesto en el robot y se agarra la cabeza.)

Rokugo: —Por supuesto… por supuesto que ahora tengo que lidiar con una guerra entre demonios mágicos y demonios políticos.

(Yunyun y Komeko se miran con rivalidad, ambas convencidas de que son la líder más poderosa.)


[La Batalla se Expande – Kisaragi Contra Todo el Maldito Mundo]

(Mientras las dos líderes demoníacas se disputan su protagonismo, Rokugo se harta y da una orden simple.)

Rokugo (con voz firme): —Destructores, continúen el ataque.

(Las tres enormes arañas mecánicas centran nuevamente su objetivo en el agotado Titán Colosal de Eren. Las armas de energía y los proyectiles llueven sobre él, sin darle espacio para moverse.)

Eren (respirando con dificultad, sintiendo cómo su energía se agota): —Maldición… No puedo regenerarme lo suficientemente rápido.

(A pesar de su tamaño y poder, Eren se ve obligado a retroceder.)

(Mientras tanto, Yunyun y Komeko dejan de discutir y observan el ataque de Kisaragi. Ambas ven esto como una oportunidad para demostrar cuál de las dos facciones es la más poderosa.)

Yunyun (señalando a los Destructores): —¡Esta es nuestra oportunidad! ¡Demonios Carmesí, ataquen! ¡Mostremos nuestra supremacía mágica!

Komeko (riendo con confianza): —¡No tan rápido! ¡Ejército Demoníaco, carguen! ¡Nosotros seremos los que destruyamos a estos invasores!

(Y así, lo impensable sucede. Ahora Kisaragi no solo está luchando contra Axel y Belzerg… sino también contra dos facciones enteras de demonios.)

(El caos estalla completamente en el campo de batalla.)


[Eren Contraataca – El Titán Cuadrúpedo al Colosal]

(Eren, a pesar de estar al borde del agotamiento, sabe que tiene que hacer algo drástico. Si los Destructores continúan su ataque, no podrá mantenerse en pie.)

(Usando los últimos vestigios de su energía, abandona su forma de Titán Colosal y rápidamente se transforma en el Titán Cuadrúpedo. Su velocidad aumentada le permite esquivar los proyectiles de los Destructores.)

Eren (mordiéndose la mano de nuevo): —¡¡¡No permitiré que Kisaragi siga adelante con esto!!!

(Con una explosión de vapor, Eren se transforma nuevamente, esta vez en el Titán Colosal. La onda expansiva generada por la transformación sacude violentamente la estructura de uno de los Destructores.)

 Caos Total – El Mundo Contra Kisaragi


[Campo de Batalla – Kisaragi en su momento más fuerte]

(Rokugo, observando la masacre desde su posición elevada en el robot colosal de Kisaragi, se cruza de brazos con una sonrisa confiada. Los Destructores continúan su ataque, su blindaje es casi impenetrable, y ni siquiera los magos Carmesí o los aventureros de Axel han logrado causarles daños significativos.)

Rokugo (orgulloso, hablando a Alice): —Sí, esto se ve bien. Me encanta cuando todo el mundo cree que todavía tiene oportunidad de ganar.

Alice (monitoreando los datos de combate): —Las unidades Destructores están recibiendo daños mínimos. Belial sigue siendo la combatiente más efectiva en el campo de batalla.

Rokugo (cruzando los brazos, pensativo): —Hmmm… parece que estamos peleando demonios con soldados normales. Tal vez deberíamos igualar el campo de batalla.

(Con una sonrisa astuta, Rokugo envía un mensaje a la sede de Kisaragi.)

Rokugo (por radio): —Necesitamos refuerzos, pero no cualquier tipo. Manden a los agentes demoníacos.

(Unos minutos después, un portal azul se abre en medio del campo de batalla, y de él emergen agentes de Kisaragi con rasgos demoníacos, piel oscura y ojos brillantes con energía maligna. Al verlos, los demonios de Komeko se preparan para el combate.)

Rokugo (sonriendo): —Si vamos a jugar en este mundo de fantasía, entonces vamos a jugar con sus reglas.

(Los demonios de Kisaragi cargan contra el ejército de Komeko con gritos de guerra, su sed de combate volviéndose palpable en el aire. Ambas facciones demoníacas colisionan con una furia brutal, generando un conflicto paralelo en el campo de batalla.)


[Historia y Ymir rescatan a Eren]

(Mientras tanto, en el frente, Eren sigue atrapado bajo el asedio de los Destructores. Su Titán Colosal no tiene suficiente energía para seguir regenerándose, y sus movimientos se han vuelto lentos.)

Eren (jadeando, con sudor en la frente): —No… puedo seguir así…

(Justo cuando un Destructor prepara su ataque final, una figura veloz se acerca desde el horizonte. Es Historia, cabalgando sobre Ymir en su forma de Titán Mandíbula. La titán salta con agilidad sobre los escombros y se abalanza sobre el Destructor, mordiendo una de sus patas mecánicas y haciéndolo tambalear.)

Historia (gritando): —¡¡Eren, aguanta!!

(Ymir, con su agilidad felina, esquiva los disparos de energía y usa sus garras para desgarrar parte del blindaje del Destructor.)

Eren (mirando a Historia con asombro): —…No puedes estar aquí. ¡Es demasiado peligroso!

Historia (con una sonrisa desafiante): —Siempre te han salvado las mujeres, Jaeger. Hoy no será diferente.

(Con un esfuerzo combinado, Historia y Ymir logran abrir una vía de escape para Eren. Pero los Destructores aún siguen operativos.)


[Los Magos Carmesí atacan]

(En otro flanco de la batalla, Yunyun y los Magos Carmesí inician su ofensiva contra Kisaragi. Sus manos brillan con energía mágica pura, y cada conjuro resuena como un trueno.)

Yunyun (concentrando su poder): —¡Demonios Carmesí, liberen todo su poder!

(Una lluvia de rayos y explosiones mágicas impacta contra los soldados de Kisaragi, derribando a varios agentes demoníacos y finalmente haciendo tambalear a Belial.)

Belial (respirando con dificultad, con quemaduras en su piel demoníaca): —…Tsk… esta… magia…

(Belial cae de rodillas, finalmente fuera de combate.)

(Los soldados del Reino de Belzerg, al ver a Belial caer, recuperan la moral y se lanzan con más agresividad contra los agentes de Kisaragi. El Hombre Tigre, viendo la situación, considera intervenir.)


[El Hombre Tigre duda en gigantificarse]

(Desde su posición, el Hombre Tigre aprieta los puños, observando cómo los refuerzos de Kisaragi están siendo empujados hacia atrás. Él sabe que su habilidad de gigantificación podría cambiar el curso de la batalla.)

Hombre Tigre (pensando): —…Si me gigantifico… podría arrasar con los aventureros de Axel y con los demonios…

(Sin embargo, sabe la verdad. Usar esa habilidad lo mataría. Y no está seguro de que valga la pena.)

Hombre Tigre (apretando los dientes): —…Aún no.

(Por ahora, decide mantenerse en la línea de defensa, mientras Rokugo evalúa la situación con calma desde su posición elevada.)


[Los Destructores caen]

(A pesar de su resistencia, el primer Destructor que Eren dañó finalmente colapsa, su núcleo desestabilizándose por completo. Una explosión azulada lo hace estallar en pedazos.)

Alice (analizando el daño): —El Destructor 03 ha caído.

(Al mismo tiempo, Yunyun y Komeko combinan sus fuerzas para lanzar un ataque devastador. Ambas reúnen enormes esferas de energía y las disparan simultáneamente contra otro Destructor.)

Komeko (gritando): —¡Veamos si Kisaragi puede resistir esto!

(El impacto es devastador. El Destructor 02 sufre daños irreversibles y termina derrumbándose en medio del campo de batalla. Rokugo frunce el ceño, viendo que su ventaja se reduce rápidamente.)

Rokugo (maldiciendo): —…¡Ugh, ahora sí se están poniendo serios!

(Pero antes de que pueda reaccionar, una enorme explosión sacude el campo de batalla. Un rayo de luz y fuego impacta directamente contra el tercer Destructor.)


[La llegada de Megumin]

(Todos giran la cabeza hacia la fuente de la explosión. En la distancia, una figura vestida con una capa y un bastón apunta con determinación. Su cabello negro ondea al viento, y sus ojos están llenos de poder.)

Komeko (con ojos abiertos de sorpresa): —…Megumin.

(La mujer, de 55 años, baja lentamente su bastón. Sangre cae por la comisura de su boca, la fatiga de su poder abrumador pesando sobre ella.)

Megumin (jadeando, con una sonrisa débil): —…No iba a dejar que te llevaras toda la gloria, Komeko.

(Rokugo, viendo la devastación causada por un solo hechizo, recuerda algo.)

Rokugo (murmurando para sí mismo): —…Así que esa es la famosa magia Explosión.

(Él revisa los archivos del Agente 22 y se da cuenta de algo.)

Rokugo (leyendo en voz baja): —"Una niña en Axel es capaz de lanzar una magia de destrucción total con un solo hechizo… pero queda incapacitada después."

*(Levanta la vista y ve a Megumin preparar un segundo ataque. Rokugo tiene poco tiempo para reaccionar. Si lanza otra Explosión, sus fuerzas podrían ser aniquiladas.)

Rokugo (gritando): —¡ALICE, DETÉNLA!

*(Pero es demasiado tarde. Megumin dispara su segunda Explosión directamente contra el tercer Destructor. La explosión revienta el núcleo, destruyéndolo completamente.)

(Después del ataque, Megumin cae de rodillas, completamente exhausta. Su cuerpo tiembla por el esfuerzo, y su respiración es pesada.)

Megumin (con voz débil): —…Dos Explosiones… en un solo día… uff… definitivamente no tengo la resistencia de antes.

*(Rokugo aprieta los puños, viendo cómo sus Destructores han sido completamente aniquilados. Por primera vez en esta batalla… Kisaragi está en una seria desventaja.)

 La Advertencia del Más Allá


[Campo de Batalla – Kisaragi en su punto más débil]

(Con los tres Destructores destruidos y Belial fuera de combate, Rokugo siente que la balanza de la guerra empieza a inclinarse en su contra. Sin embargo, no está dispuesto a ceder aún.)

Rokugo (resoplando, viendo el caos desde el robot colosal de Kisaragi): —¡Tch… bien jugado, Axel! Pero todavía no hemos terminado.

Alice (viendo las lecturas): —Belial ya no puede continuar.

(A su lado, el Agente 10, sin decir palabra, se coloca una capa de invisibilidad y desaparece del radar. Mientras tanto, Belial, herida y debilitada, se tambalea y es sujetada por algo y desaparece.)

Rokugo (maldiciendo): —¡Maldición! Necesitamos que alguien tome el control del robot.

(Justo cuando está por tomar los controles, su comunicador suena con una alerta de prioridad máxima. Es un mensaje de la sede central de Kisaragi. Rokugo frunce el ceño, dudando si leerlo en medio de la batalla.)

Alice: —Parece urgente.

Rokugo (bufando): —Está bien… pero mientras leo esto, Grimm, tú tomas el control.

(Grimm, quien estaba viendo la batalla desde un costado, se congela por un instante. Luego, su rostro se ilumina de emoción, y salta de felicidad.)

Grimm (con los ojos brillando): —¡¡¿D-De verdad?!! ¡¿Voy a pilotar el robot?!

Rokugo (gruñendo): —¡Sí, sí, solo hazlo bien!

(Sin perder un segundo, Grimm corre a los controles, pero en lugar de usar los controles tipo videojuego, cambia a modo de control manual. Con una risa maniaca, comienza a mover el robot con movimientos erráticos.)

Grimm (riendo como loca): —¡¡Mueran, malditos herejes!!

(Los soldados de Axel y los demonios Carmesí se detienen por un momento, horrorizados por la actitud completamente desquiciada de Grimm.)

Yunyun (viendo a Grimm con una gota de sudor en la sien): —¿E-Está bien de la cabeza?

Komeko (encogiéndose de hombros): —Parece una fanática religiosa de un culto de la muerte.

(Mientras Grimm juega con la vida de todos como si fuera un juego de niños, Rokugo finalmente abre el mensaje de la sede de Kisaragi.)*


[Mensaje de Kisaragi – Algo va mal]

Lilith:Rokugo, tenemos un problema. Desde hace una semana, no ha llovido.

Astaroth: —El agua está desapareciendo de forma exponencial.

Lilith: —No solo eso. Todas las noches tenemos pesadillas con visiones de titanes colosales destruyendo nuestras instalaciones.

Astaroth: —Y ayer… algo peor ocurrió.

Lilith: —El cielo se oscureció y las nubes formaron un mensaje que decía:

"Paren la guerra con Belzerg."

(Rokugo frunce el ceño. ¿Qué clase de broma es esta? Pero lo que sigue lo hace abrir más los ojos con incredulidad.)

Lilith: —Esta mañana, el fenómeno se repitió. Pero esta vez, la masa de nubes formó un reflejo perfecto de un hombre.

Astaroth: —Y sobre su imagen, apareció una inscripción:

"Negocien con este sujeto."

(El archivo adjunto contiene una imagen. Rokugo la abre, y su rostro palidece al instante.)

(En la imagen de las nubes, la cara de Eren Jaeger está claramente dibujada en el cielo.)


[Campo de Batalla – La revelación]

Rokugo (murmurando para sí mismo): —…No puede ser.

(Mira hacia el campo de batalla, donde Eren, agotado pero aún de pie, está preparándose para seguir peleando.)*

(Rokugo cierra los ojos y maldice en voz baja. Ahora entiende lo que está pasando.)

Rokugo (murmurando, con una gota de sudor recorriendo su frente): —…Nos están diciendo que negociemos con este tipo.

(Mira a Alice, que también revisa la información, con su rostro neutral pero con una ceja levemente levantada.)

Alice: —Si esto es real… significa que una entidad desconocida está manipulando la realidad para detener la guerra.

Rokugo (bufando): —Tsk… como si ya no tuviéramos suficiente con demonios, magos locos y titanes… ¡¿Ahora tenemos que lidiar con una maldita diosa fantasma?!

(Mientras Rokugo procesa la situación, Grimm sigue usando el robot de manera errática, gritando frases ridículas mientras dispara al aire. Rokugo se voltea, le arranca el control de las manos y la aparta.)

Grimm (protestando): —¡Oye, comandante! ¡¿Qué haces?! ¡Por fin estaba divirtiéndome!

Rokugo (ignorándola, gruñendo): —¡¡Cállate, fanática!! Tenemos problemas más grandes.

(Respira hondo y activa el comunicador, conectando con Eren.)*

Rokugo (con tono serio): —…Oye, Jaeger.

(Eren, aún de pie con Historia y Ymir a su lado, se sorprende al escuchar a Rokugo hablarle directamente. Los soldados de Axel y los Magos Carmesí también se detienen.)

Eren (frunciendo el ceño): —¿Qué quieres, invasor?

Rokugo (suspirando, aún sin creer lo que está a punto de hacer): —…Parece que alguien quiere que hablemos.

(Eren entrecierra los ojos, confundido.)

Historia (mirando el cielo, donde las nubes aún muestran el reflejo de Eren): —…Esto… ¿es cosa de Aqua?

Yunyun (susurrando, mirando el cielo con escalofríos): —Esto es demasiado extraño…

(Komeko cruza los brazos, mirando a Rokugo con sospecha.)

Komeko: —¿Qué tipo de truco es este, comandante de Kisaragi?

Rokugo (exasperado): —¡¿Creen que yo tengo el poder para hacer que el maldito cielo dibuje a su viejo héroe en HD?!

(Silencio. La realidad se vuelve más clara para todos.)

(Después de un momento de duda, Eren baja la guardia. Sabe que si algo como esto está pasando, significa que alguien, o algo, está intentando darles una última advertencia.)

Eren (mirando a Historia): —…¿Qué hacemos?

Historia (cerrando los ojos, suspirando): —Si Aqua nos está diciendo que paremos la guerra, quizás deberíamos escuchar.

(Rokugo, aún frustrado, sabe que sus superiores estarán presionándolo para que tome la decisión correcta. Pero aún no está listo para rendirse.)

Rokugo (mirando a Alice): —Dame un análisis. ¿Cuánto tiempo nos tomaría rearmarnos si ignoramos esto?

Alice (con expresión neutra): —Con los Destructores destruidos, Belial fuera de combate y sin más refuerzos inmediatos… diría que no tenemos muchas opciones.

(Rokugo respira hondo, mirando a Eren a la distancia. Finalmente, se decide.)

Rokugo (hablando en el comunicador): —Está bien, Jaeger. Hablemos.

Negociaciones en el Corazón del Caos


[Campo de Batalla – El Momento de la Verdad]

(El campo de batalla está en silencio. Después de la titánica batalla, ambos bandos finalmente han dejado de pelear. Los soldados de Axel y el Reino de Belzerg se mantienen en guardia, mientras que los agentes de Kisaragi observan con cautela. En el centro del campo, Eren y Rokugo caminan lentamente hacia el punto de negociación. A cada lado, sus aliados más cercanos los acompañan.)

Historia y Darkness flanquean a Eren, dándole el respaldo del Reino de Belzerg y los aventureros de Axel.
Alice y Belial se colocan al lado de Rokugo, representando a Kisaragi.

(A pesar de las heridas, la fatiga y la tensión, los dos hombres finalmente se encuentran cara a cara. Rokugo, con su postura relajada pero sus ojos afilados. Eren, con su mirada seria y el peso de la historia en sus hombros.)

Rokugo (con una sonrisa sarcástica): —Bueno, Jaeger, déjame decirte que este ha sido, sin duda, el día más raro de mi vida.

Eren (cruzado de brazos): —Si crees que esto ha sido raro, espera a escuchar los términos de rendición.

(Rokugo suelta una risa seca y mira alrededor. El aire sigue cargado de tensión, pero al menos por ahora, nadie está peleando.)


[El Comienzo de la Negociación]

(Rokugo decide comenzar de forma más ligera, rompiendo el hielo.)

Rokugo: —Antes de que empiecen con los términos de "derrota total", dime algo, Jaeger. ¿Tienen algo que ver con las sequías, las nubes parlantes y las pesadillas con titanes colosales destruyendo nuestras instalaciones?

(Eren mantiene su expresión seria, pero Historia y Darkness intercambian una mirada, como si supieran exactamente de qué está hablando. Finalmente, Eren asiente lentamente.)

Eren: —Sí. La deidad Aqua está de nuestro lado.

(Silencio. Rokugo pestañea un par de veces, sin reaccionar de inmediato.)

Rokugo (riendo nervioso): —Espera… ¿qué?

Eren (mirándolo directo a los ojos): —Si ella quiere, no les quedará una sola gota de agua.

(Rokugo se queda congelado por un segundo, esperando que sea una broma. Justo en ese momento, su intercomunicador suena con un mensaje de Kisaragi. Lo abre, esperando instrucciones o un reporte de refuerzos… pero en cambio, lee un mensaje simple y directo de Astaroth.)

Astaroth:No es una broma.

(Rokugo siente cómo su confianza titubea por primera vez en toda la guerra. Con una gota de sudor en la sien, mira a Eren de nuevo. El tipo está completamente serio. Lo dice en serio.)

(Mira a Alice, esperando que le diga que esto es una coincidencia. Ella simplemente ajusta su visor y analiza la información, en silencio. No dice nada. Lo cual es peor.)

(Belial, aún con quemaduras de su batalla con los Magos Carmesí, frunce el ceño y murmura.)

Belial: —…Así que nos están extorsionando con la naturaleza misma del mundo.

(Rokugo respira hondo.* Intenta recomponer su confianza.** Suelta un resoplido y se masajea la sien.)*

Rokugo: —Déjame ver si entiendo esto bien…

(Levanta un dedo mientras enumera sus puntos.)

Rokugo: —Uno, mi gente está teniendo pesadillas con titanes colosales destruyendo nuestras instalaciones.
Rokugo: —Dos, el cielo nos mandó un mensaje en HD diciéndonos que negociemos contigo.
Rokugo: —Tres, desde hace días no nos cae ni una puta gota de agua.

(Historia y Darkness lo miran con paciencia, esperando su conclusión. Rokugo se detiene un momento, frunce el ceño… y su cerebro finalmente hace la conexión. Mira a Eren.)

Rokugo (murmurando para sí mismo): —Espera…

(Levanta la vista, mirando a Eren como si acabara de darse cuenta de una revelación aterradora. Sus ojos se agrandan.)

(Un pensamiento invade su mente. Algo que nunca había considerado. Algo que debería haber sido obvio.)

*(Mira a Eren, un hombre viejo, con cabello gris y arrugas visibles. Luego recuerda a Aqua, quien no ha cambiado en absoluto. Recuerda que nunca apareció en la batalla, pero su influencia es imposible de ignorar. Y entonces…)

(Su mente finalmente pone las piezas en su lugar.)

(Y llega a una única conclusión.)

(Rokugo lentamente lleva una mano a su cara, tratando de no reír. Alice lo mira con curiosidad. Historia lo observa en silencio. Eren espera su respuesta.)

Rokugo (murmurando, en completo shock): —…Este tipo se culeó a una deidad.

(Silencio.)

(Historia frunce el ceño, Darkness se aclara la garganta, y Eren simplemente levanta una ceja, pero no lo niega. Rokugo se lleva ambas manos a la cabeza.)*

Rokugo: —¡¡¿Cómo demonios se supone que compito con eso?!!

(Alice finalmente habla, con su tono neutro de siempre.)

Alice: —Bueno, si lo analizamos en términos científicos, una unión entre un humano y una entidad de nivel divino podría resultar en un fenómeno inusual en su descendencia.

(Rokugo la ignora por completo, aún procesando lo absurdo de la situación.)*


[Los Términos de la Rendición]

(Historia decide que es momento de cortar la estupidez y procede con lo importante.)

Historia (seria): —Escucha, Rokugo. Este conflicto ha durado suficiente.

Darkness (con los brazos cruzados): —Vamos a ser claros. Kisaragi ha perdido.

Historia: —Estos son nuestros términos. Quieren agua. Quieren seguir con vida. Muy bien. Abandonen el planeta.

(Rokugo recupera un poco la compostura y entrecierra los ojos.)

Rokugo: —…¿Eso es todo?

Darkness: —No. También van a dejar toda su tecnología aquí.

(Rokugo se queda en silencio. Ahora sí, eso es un problema.)

(Alice mira a Rokugo, esperando su respuesta. Belial sigue en el suelo, sin fuerzas para intervenir. Todos los ojos están sobre él.)

(Rokugo sabe que si Kisaragi deja su tecnología, perderán toda ventaja militar en este mundo. Pero si rechaza la oferta… el agua nunca volverá.)

(Eren no lo presiona. Solo lo mira en silencio, esperando su decisión. Rokugo tiene que pensar rápido.)

La Retirada de Kisaragi y un Último Interrogante


[Campo de Batalla – El Fin del Conflicto]

(Después de analizar sus opciones, Rokugo finalmente cede. No tiene elección. Sin agua, sin posibilidad de enviar más Destructores, y con la amenaza de un castigo divino flotando sobre ellos, Kisaragi ha perdido. El comandante respira hondo, cruza los brazos y da su veredicto.)

Rokugo (resignado): —…Está bien.

(Historia y Darkness lo miran con atención.)

Rokugo: —Kisaragi promete nunca más invadir este mundo.

*(El silencio en el campo de batalla es ensordecedor. No solo han admitido la derrota, sino que han hecho una promesa de no regresar. Para muchos, es difícil de creer que Kisaragi simplemente se irá.)_

Historia (asintiendo con seriedad): —Sabia elección.

Darkness (con los brazos cruzados): —Si cumplen su promesa, entonces no habrá más conflicto.

*(Mientras tanto, los combatientes de Kisaragi comienzan a cargar sus pertenencias en la máquina teletransportadora. Algunos están enojados, otros frustrados, pero ninguno puede negar la realidad de su derrota. La tecnología que Kisaragi tenía en este mundo será dejada atrás.)_

(A medida que la máquina transporta a los soldados de Kisaragi de vuelta a su mundo, Rokugo observa con una expresión distante, con Alice a su lado, preparando los datos finales antes de la evacuación.)


[Un Último Interrogante – Rokugo y Eren]

(Con el tiempo agotándose antes de su partida, Rokugo decide hacerle una última pregunta a Eren. Se gira hacia él y lo observa con curiosidad.)

Rokugo (tratando de sonar casual, pero con un tono amenazante): —Oye, Jaeger…

(Eren levanta la mirada, expectante.)

Rokugo: —Solo por curiosidad, ¿eres el mismo Eren Jaeger del mundo del que vengo?

(Historia y Darkness lo miran con atención. Eren no responde de inmediato. En lugar de eso, lo observa fríamente. Su mirada no muestra enojo, pero tampoco es amistosa. Rokugo siente un escalofrío en la espalda.)

Eren (con voz firme): —No soy ningún revolucionario. No soy un terrorista.

(Hace una pausa. Todos los que escuchan contienen la respiración.)

Eren:Soy el demonio de la Isla Paradis.

(Los ojos de Rokugo se ensanchan.)

Eren: —Y maté a miles de millones en el Retumbar.

(Un escalofrío recorre la espina dorsal de Rokugo. Esa respuesta es la peor posible. No porque sea una amenaza… sino porque es verdad.)

Rokugo (con una risa nerviosa): —…Bueno, eso es una maldita bomba de información.

(Alice observa a Rokugo sin expresión, pero internamente procesa la información con velocidad.)

Rokugo (tratando de recomponerse): —Si eso es cierto… entonces dime algo.

(Eren no responde de inmediato, solo lo observa en silencio. Rokugo se cruza de brazos y se inclina un poco hacia él, bajando la voz.)

Rokugo: —¿Cómo demonios terminaste en este mundo si se supone que moriste hace siglos?

(Historia y Darkness parecen tensarse ligeramente. Eren suspira y baja la mirada por un momento, antes de responder.)

Eren: —…Aqua me reencarnó.

(Rokugo parpadea.)

Eren: —Ella me trajo de vuelta para vencer al Rey Demonio… hace 23 años.

(El silencio pesa en el aire. Rokugo procesa lentamente lo que acaba de escuchar. Una deidad lo sacó del mismísimo infierno para traerlo de vuelta a la vida.)

(Por primera vez en toda la guerra, Rokugo siente un verdadero temor en su interior. Si Aqua tenía el poder de traer de vuelta a un exterminador de la humanidad… ¿qué más era capaz de hacer?)

(Pero en lugar de dejarse consumir por el miedo… su mente, siempre buscando caos, decide llevar la conversación por otro camino.)


[El Momento Incómodo]

(Rokugo, aún con una mezcla de miedo y curiosidad, se inclina un poco más y sonríe de manera juguetona.)

Rokugo (con tono burlón): —Oye, Jaeger… ¿cómo se siente tener intimidad con una deidad?

(Historia suspira pesadamente, Darkness desvía la mirada con incomodidad, Alice se mantiene inexpresiva, pero Belial se ríe entre dientes. Eren, en cambio, simplemente lo mira. No responde. Solo lo mira.)

(La mirada de Eren es tan intensa y vacía de emociones que Rokugo siente que su alma deja su cuerpo por un instante.)

Rokugo (sintiendo un sudor frío): —…Vale, eso fue una mala idea.

*(Eren, aún en silencio, se limita a cruzarse de brazos. No va a responder esa pregunta. No porque no tenga una respuesta, sino porque sabe que Kisaragi podría desconocer la existencia de sus hijos.)_

(Rokugo, tratando de salvar la situación y recomponerse, decide cambiar el tema. Se endereza y hace un gesto casual hacia Grimm, quien observa la conversación con confusión.)

Rokugo (con un tono despreocupado): —Bueno, yo también tengo mi sacerdotisa… aunque es un poco más fría.

*(Grimm, quien no estaba prestando atención, tarda un segundo en procesar el doble sentido de sus palabras. Luego, sus ojos se abren de par en par y se pone completamente roja de la furia.)_

Grimm (furiosa, levantando el puño): —¡¡ROKUGO, NO TIENES DERECHO A HABLAR DE MI VIDA PRIVADA, Y MENOS FRENTE AL ENEMIGO!!

(Historia, Darkness y los demás observan con sorpresa mientras Grimm persigue a Rokugo a manazos por el campo de batalla. Rokugo intenta esquivar los golpes, pero no puede evitar reírse.)

(Alice simplemente observa la escena sin emoción, mientras Belial suelta una carcajada burlona.)


[Conclusión – Kisaragi se Retira]

*(Mientras la escena ridícula entre Rokugo y Grimm ocurre, el último grupo de soldados de Kisaragi entra en la máquina teletransportadora. Alice finalmente le envía una señal a Rokugo, indicando que es su turno de irse.)_

(Rokugo, aún esquivando los intentos de Grimm por asesinarlo, hace una última pausa y se gira hacia Eren. Lo mira con una mezcla de respeto y resignación.)

Rokugo (con un suspiro pesado): —No creas que me olvidaré de esto, Jaeger.

Eren (cruzado de brazos): —No importa. No volverás.

(Rokugo le dedica una sonrisa desafiante antes de finalmente caminar hacia la máquina teletransportadora. Un último destello de luz envuelve a los últimos agentes de Kisaragi, y luego… desaparecen.)

(La guerra ha terminado.)

Advertencias y Oportunidades


[Campo de Batalla – Último Encuentro]

(Los últimos soldados de Kisaragi desaparecen en la máquina teletransportadora, su promesa de nunca regresar al mundo de Axel hecha oficial. Sin embargo, Rokugo no se va sin un último comentario. Antes de cruzar el portal, se acerca a Eren, asegurándose de que solo él pueda escuchar sus palabras.)

Rokugo (en tono bajo, con una sonrisa confiada): —Sabes… sé que las deidades pueden morir.

(Eren no reacciona de inmediato, pero su mirada se vuelve aún más penetrante.)

Rokugo: —Sabemos que Regina, la hermana de Zenarith, está muerta. Así que, eventualmente, encontraremos una manera de matar a Aqua.

(Eren sigue sin mostrar emociones, lo que pone a Rokugo más nervioso.)

Rokugo: —Y cuando lo hagamos… volveremos a reclamar este planeta.

(Justo cuando Rokugo cree haber dejado una última amenaza en la mente de Eren, el ex titán lo mira directamente a los ojos y habla en voz alta.)

Eren (sin titubear, con voz grave):Inténtalo.

(El tono de Eren es tan calmado y seguro que por un momento Rokugo siente un escalofrío real. Pero lo que sigue es lo que realmente lo aterra.)

Eren: —Yo lo intenté… y no funcionó.

(Silencio absoluto.)

*(Rokugo siente cómo su mente se llena de preguntas y se hace ideas aterradoras sobre lo que eso podría significar. Intentó… ¿qué? ¿Intentó matar a Aqua y falló? ¿Cómo falló? ¿Sobrevivió? ¿Lo detuvo? ¿Significa que Aqua es aún más fuerte de lo que Kisaragi imaginaba?)_

(Eren no explica. No necesita hacerlo. Deja que la imaginación de Rokugo haga el trabajo. Rokugo traga saliva, forzándose a recuperar la compostura.)

(Finalmente, antes de entrar en la máquina, Eren se acerca y le devuelve el gesto con su propia advertencia. Esta vez, en tono bajo.)

Eren (con una voz calmada, pero firme): —Si alguna vez vuelven a acercarse a este planeta…

(Hace una pausa, asegurándose de que Rokugo lo mire directamente.)

Eren: —Haré retumbar la tierra nuevamente.

(Rokugo siente que su piel se eriza. Pero la última frase es la que lo deja completamente en silencio.)

Eren: —Pero esta vez… no quedará ni un solo ser vivo.

(La máquina teletransportadora se activa, y Rokugo desaparece con los suyos.)


[Después de la Batalla – El Archidemonio Vanir]

(Con Kisaragi finalmente fuera, Eren da un paso adelante, listo para destruir la máquina teletransportadora.)*

Eren (resoplando, aún procesando lo que acaba de pasar): —No necesitamos esto.

(Antes de que pueda actuar, una figura elegante y excéntrica aparece de la nada. Una voz resonante y burlona se escucha a su alrededor.)

??? (con tono teatral): —¡Fu, fu, fu~! ¿Destruir un dispositivo tan valioso? Qué desperdicio.

(Eren gira la cabeza con el ceño fruncido.)

Eren: —…Vanir.

(El Archidemonio Vanir se inclina con elegancia, ajustando su máscara con un aire despreocupado. Observa la máquina teletransportadora con un destello de interés en sus ojos ocultos.)

Eren (con molestia): —Podrías haber ayudado en toda la invasión.

Vanir (alzando una ceja, con una sonrisa divertida): —¡Ah, pero no fue necesario! Los eventos se resolvieron exactamente como debían. Intervenir habría sido una pérdida de mi glorioso tiempo.

(Historia y Darkness observan la interacción con confusión. Vanir ignora a todos y camina alrededor de la máquina teletransportadora con una expresión pensativa.)

Vanir: —En cuanto a esto… no la destruyan.

Eren (entrecerrando los ojos): —Kisaragi no la necesita si quieren volver a enviar espías.

Vanir (con una risa burlona): —Oh, querido niño del Retumbar, subestimas su propósito.

(Vanir coloca una mano sobre la máquina y la examina.)

Vanir: —Esta tecnología no es como la magia de teletransportación tradicional. Con la magia, debes marcar manualmente tres puntos de transporte.

(Eren asiente levemente, familiarizado con la limitación de la teletransportación mágica.)

Vanir (sonriendo): —Pero con este aparato… puedes programar coordenadas infinitas.

(Historia levanta una ceja. Eren cruza los brazos, escuchando con más atención.)

Vanir: —Esto significa que no es solo una forma de viajar entre mundos… sino una herramienta con potencial para conectar múltiples realidades simultáneamente.

(Historia frunce el ceño, entendiendo el peligro de lo que Vanir está diciendo.)

Historia: —¿Y qué sugieres que hagamos con ella?

Vanir (con una reverencia elegante): —Usarla, por supuesto.

(Eren no responde de inmediato, pero la idea queda flotando en el aire. La guerra con Kisaragi ha terminado, pero su tecnología aún podría tener un papel en el futuro. Y ahora, la decisión de qué hacer con ella… recae en sus manos.)

Regreso, Sorpresas y la Humillación de Rokugo


[Cuartel General de Kisaragi – Planeta 407]

(Después de su rotunda derrota, los agentes de Kisaragi regresan al planeta 407. Para ellos han pasado solo cuatro meses en el mundo de Axel. Sin embargo, el paso del tiempo en este mundo es diferente. Para Kisaragi, han pasado ocho años.)

(El ambiente en la base es tenso. Los superiores están molestos, el personal está confundido y Rokugo… solo quiere meterse a su cuarto y fingir que todo esto no ocurrió. Sin embargo, antes de que pueda escapar, Grimm lo intercepta con una sonrisa triunfal.)


[La Trampa de Grimm]

Grimm (cruzada de brazos, sonriendo con complicidad): —Bienvenido de vuelta, Rokugo.

Rokugo (suspirando, ya anticipando algo malo): —¿Qué quieres ahora, fanática?

(Grimm se acerca, disfrutando demasiado lo que está a punto de decir. Rokugo ya siente el peligro.)

Grimm (con tono juguetón): —Recuerdas el contrato, ¿verdad?

(Rokugo se congela. Por supuesto que recuerda. El maldito contrato de 10 años de "pareja" que aceptó por accidente. Pero antes de que pueda decir nada, Grimm continúa.)

Grimm (riendo): —Bueno… por nuestra batalla con el Rey de la Arena y el paso del tiempo en este mundo… se descontaron 2 años.

Rokugo (sintiendo que el alma se le va del cuerpo): —…No.

Grimm (con una enorme sonrisa): —Sí.

(Rokugo pestañea lentamente, procesando el horror. Luego, su rostro se vuelve una mezcla de pánico y resignación. Traga saliva y da un paso atrás.)

Rokugo (nervioso): —Podemos… discutir esto.

Grimm (acercándose con una sonrisa demoníaca): —No, comandante. No hay nada que discutir.

(Rokugo intenta evadir el tema, pero Grimm está cada vez más imparable. Sus risas llenan el pasillo, y Rokugo se da cuenta de que ya no tiene escapatoria.)


[Tiempo después… La Boda de Rokugo]

(Tiempo después, tras una planificación inevitable, se celebra la boda entre Rokugo y Grimm en el altar de Zenarith. Rokugo está completamente derrotado emocionalmente, mientras que Grimm brilla de felicidad.)

(El lugar está lleno de invitados, cada uno con sus propias razones para estar allí. Pero Rokugo no puede evitar notar el caos absoluto que es su “boda.”)


[El Lado de Grimm]

  • Rose → Está emocionada únicamente por la comida de la boda. Ya está comiendo antes de que empiece la ceremonia.
  • SnowEstá grabándolo TODO. Su cámara tiene el título en pantalla "LA HUMILLACIÓN DE ROKUGO".
  • ViperEstá feliz por Rokugo, como si esto fuera algo bueno.
  • Tilis Grace Reiss (ahora Reina) → Está allí por formalidad. No parece tener opinión sobre la boda.
  • Heine y RusselNi siquiera saben por qué están aquí. Russel está en traje de sirvienta.

(Rokugo observa a los invitados del lado de Grimm y frunce el ceño. Algo le molesta.)

Rokugo (pensando): —…Espera. ¿Grimm no tiene familia o qué?

(Grimm, al notar su mirada confundida, simplemente le sonríe. Rokugo decide que es mejor no preguntar.)


[El Lado de Rokugo]

  • AstarothModo “ir a la boda de tu ex”. Su expresión es la de alguien que quiere prender fuego al altar.
  • Belial y LilithNo pueden parar de reírse del malestar de Rokugo.
  • El Hombre TigreCon cara de “Amigo, estás cometiendo el peor error de tu vida.”
  • Otros agentes de KisaragiSolo están allí por formalidad.

(Rokugo observa a los asistentes de su lado y suspira pesadamente.)

Rokugo (pensando): —…Esto es lo peor.

(El sacerdote comienza a hablar. Rokugo mira a Grimm, quien le sonríe con alegría absoluta. Él intenta convencerse de que hay algo peor que esto… pero no lo encuentra.)

(Y así, con el peso de la resignación y una eternidad de burlas aseguradas, Rokugo se casa con Grimm.)

(Mientras tanto, Snow sigue grabando todo con un maldito dron.)

l Imperio Kisaragi y la Boda del Siglo (para la Humillación de Rokugo)


[El Altar de Zenarith – La Hora Final]

(Rokugo está de pie frente al altar de Zenarith, con la mirada perdida y la expresión de un hombre condenado.)*

(A su lado, Grimm rebosa felicidad, radiante como si este fuera el mejor día de su vida. Para Rokugo, es exactamente lo contrario.)

(Mientras el sacerdote de Zenarith recita las palabras finales, Rokugo tiene la sensación de que esta boda se siente como la clásica ilustración del tipo que se casa con una escopeta en la espalda. En este caso, la escopeta es todo Kisaragi entero, asegurándose de que no escape.)

Rokugo (pensando, con resignación): —Así que este es mi destino.

(Mira a Grimm, quien le sonríe con absoluta felicidad. Rokugo siente que sus últimas esperanzas de libertad se desvanecen en el aire.)

Sacerdote de Zenarith: —Por el poder de la diosa Zenarith, los declaro oficialmente… marido y mujer.

(El sonido de campanas resuena en el aire. Rokugo siente como si fueran las campanas de su ejecución. Snow sigue grabando todo con su dron, con el título "LA HUMILLACIÓN DE ROKUGO" flotando en la pantalla.)

(El Hombre Tigre suspira con cara de "amigo, ya fuiste". Belial y Lilith se ríen en silencio. Astaroth, en modo "ex despechada", cruza los brazos con una expresión que parece decir: "Te lo mereces, imbécil.")


[La Reflexión de Rokugo – ¿Por Qué?]

(Mientras la ceremonia termina y los invitados empiezan a moverse hacia la recepción, Rokugo no puede evitar preguntarse algo importante.)

Rokugo (pensando, con irritación): —No entiendo el punto de esto. Si Grimm y yo ya intimábamos antes…

(Frunce el ceño, sintiéndose completamente perdido en la lógica de la situación.)

Rokugo (pensando, con absoluta frustración): —¿Para qué quiero la vaca si la leche ya me era gratis?

(Observa a Grimm, quien sigue sonriendo con felicidad pura. Definitivamente, ella está disfrutando cada momento de su victoria. Rokugo siente que su derrota está siendo aún más cruel de lo necesario.)


[Alice También Está Aquí – ¿Por Qué?]

(En medio de su miseria, Rokugo nota que Alice también está en la boda. Se encuentra en un rincón, con su expresión neutral de siempre, analizando la situación con su visor.)

Rokugo (pensando, desconcertado): —…Espera. ¿Por qué Alice está aquí?

(Ella no tiene emociones humanas, no entiende las relaciones sentimentales, y definitivamente no tiene razones para asistir a un evento social. Aún así, está aquí. Rokugo se pregunta si está recopilando datos para otro análisis sobre los comportamientos absurdos de los humanos.)

(Antes de que pueda preguntarle, Alice se aleja en dirección a las ejecutivas de Kisaragi. Rokugo suspira, sintiendo que ya ha perdido toda energía para seguir cuestionando la locura de su vida.)


[La Conversación Privada de Kisaragi]

(Mientras Rokugo sufre su destino matrimonial, las ejecutivas de Kisaragi se reúnen en un lugar apartado. Astaroth, Belial, Lilith y Alice hablan en privado sobre el futuro de su organización.)

Astaroth (bebiendo un vino oscuro, con una sonrisa fría): —Así que perdimos un mundo… pero hemos ganado muchos más.

Belial (riendo suavemente): —El Imperio Kisaragi es más fuerte que nunca. Ese planeta solo era un pequeño error táctico.

Lilith (ajustando su visor, con su tono calculador): —Nuestra expansión no se detiene. Los planetas ya conquistados ahora son parte del Imperio Kisaragi.

(Astaroth asiente, observando los datos en un holograma proyectado. El Imperio Kisaragi sigue creciendo, conquistando múltiples mundos y estableciendo su dominio intergaláctico. La pérdida del planeta de Eren y Aqua es solo un tropiezo menor en su conquista.)

(Pero la conversación no se queda ahí.)

Astaroth (mirando a las demás, con un brillo ambicioso en los ojos): —…Ahora, la única pregunta es…

(Hace una pausa, observando el mapa de mundos disponibles para su expansión.)

Astaroth (con una sonrisa peligrosa): —¿Qué planeta conquistamos ahora?

(Las ejecutivas se miran entre sí. La guerra con Axel puede haber terminado, pero el Imperio Kisaragi nunca deja de avanzar. Siempre hay otro mundo que someter. Siempre hay otro conflicto por iniciar.)

(Mientras tanto, en la recepción de la boda, Rokugo está siendo acosado por Grimm, Rose se devora la comida, y Snow sigue grabando su humillación. Para Rokugo, esta es la peor derrota de su vida. Pero para Kisaragi… es solo un nuevo comienzo.)


Epílogo – Fin de una Historia, Comienzo de Otra

(La boda de Rokugo será recordada por siempre como la mayor humillación en la historia de Kisaragi. Pero en algún lugar, en otro rincón del universo… el Imperio Kisaragi sigue creciendo. Y algún día, volverán a ser una amenaza para otro mundo.)

(Porque para Kisaragi… la guerra nunca termina. Solo cambia de campo de batalla.)

[FIN]

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