[Eren: Ahora soy libre, he llegado a ser libre]
La pregunta quedó flotando sin respuesta.
Habían pasado seis años desde la última vez que se había permitido pensar sin aquella maldicion de ver el tiempo simultaneamente del Titán de Ataque.
La arquitectura de la ciudad y las extrañas criaturas que deambulaban por las calles le recordaban que estaba en un lugar completamente diferente al que solía llamar hogar. Eren comenzó a explorar.
Eren salió a la calle.
La ciudad se llamaba Axel. Lo supo rápido, porque estaba escrita en carteles, en muros, en la entrada principal. Era una ciudad fronteriza del Reino de Belzerg, lejos de las capitales, lejos de los grandes ejércitos. Recientemente había sido ampliada de forma apresurada: nuevas viviendas, almacenes improvisados, tabernas abarrotadas. Todo pensado para recibir a una oleada constante de migrantes.
Migrantes de “tierras misteriosas”.
Así los llamaban.
Eren entendió pronto que no era el único.
Había hombres y mujeres con miradas similares a la suya: cansadas, alertas, demasiado serias para un mundo donde la gente reía con facilidad. Algunos hablaban de “otros países”, de guerras lejanas, de tecnologías extrañas. Nadie mencionaba titanes. Nadie hablaba de muros.
Y nadie hablaba de mundos distintos.
Para los locales, Eldia y Marley no eran más que nombres exóticos, países fuera del mapa conocido. El Reino de Belzerg, con problemas de natalidad y escasez de mano de obra capacitada, había aceptado esa migración como una bendición inesperada. Más gente significaba más trabajadores, más soldados potenciales contra el Rey Demonio, más futuro.
Axel, por ser una ciudad tranquila y alejada, se había convertido en el punto de entrada ideal.
Eren caminaba entre ellos sin ser reconocido.
Eso lo inquietaba.
Su nombre había sido temido en todo su mundo. Pero su rostro… su rostro siempre había sido el de un soldado más. Aquí, además, los rasgos eldianos y marleyanos se habían vuelto comunes. Cabello oscuro, ojos intensos, complexiones similares. Nada que lo delatara.
Aun así, los locales lo miraban con recelo. No por quién era, sino por cómo se movía. Eren no sonreía. No se relajaba. Observaba todo como si esperara un ataque en cualquier momento. Eso bastaba para incomodar.
En una taberna escuchó hablar por primera vez de las deidades de ese mundo. El culto dominante era el de Eris.
—Una diosa decente —decían—. No molesta. No causa problemas.
Eren no comentó nada.
Tampoco preguntó por reencarnaciones. Nadie parecía consciente de que personas de otros mundos llegaban tras morir. Para la mayoría, simplemente eran extranjeros. Nada más.
Eso lo tranquilizó… un poco.
La pregunta seguía ahí.
¿Qué haría ahora?
Necesitaba dinero. Un lugar donde dormir. Algo que lo mantuviera ocupado. Pensó, con amargura, en la ironía de la situación.
¿Vencer al Rey Demonio?
La idea le resultaba casi insultante.
Había destruido gran parte del mundo en nombre de la libertad. Había sido el monstruo que todos temían. ¿Luchar ahora como héroe? ¿Era redención o simple hipocresía?
Y sin embargo…
Desde niño, su impulso siempre había sido el mismo: avanzar. Luchar. No aceptar jaulas, fueran muros, destinos o culpas.
El Retumbar había sido inevitable. Predestinado. Algo de lo que no pudo escapar.
Aquí, por primera vez, el futuro no estaba escrito o al menos queria creer.
Eren encontró el Gremio de Aventureros al caer la tarde.
Un edificio grande, ruidoso, lleno de tablones con misiones clavadas y gente discutiendo recompensas. Allí supo cómo funcionaba ese mundo: registros, rangos, puntos, misiones simples al inicio. La mayoría empezaba en ciudades como Axel antes de aventurarse más lejos.
Cuando tomó el formulario, algo lo sorprendió.
Podía leerlo.
Y escribirlo.
No era su idioma. Pero lo entendía sin esfuerzo. Aqua, recordó con desagrado. Al menos le había dado conocimientos básicos.
Su nombre, dudó un instante antes de escribirlo.
Eren Jaeger.
Decidió no ocultarlo. Si el pasado venía a buscarlo, lo enfrentaría.
Comenzó a leer las misiones disponibles y notó que las más peligrosas solían ofrecer las recompensas más atractivas. Tomó nota mental de las misiones que podrían ser de su interés en el futuro. Recorrió el tablón de misiones sin demasiado interés… hasta que una llamó su atención.
[Eren: Ya veo, recompensa 5000 Eres por un sapo gigante, esto será un trabajo muy fácil, iré de inmediato]
Así pasaron algunas horas Aunque el demonio de Paradis no sentía ninguna emoción al tener que enfrentarse a sapos gigantes, después de todo ya se ha enfrentado a los titanes de su mundo que resultaron ser un peor problema que esto. Finalmente llego al lugar, no traía puesto su equipo de maniobras tridimensionales ni mucho menos sus espadas.El joven Eren Jaeger se encontraría observando como el sapo gigante se comía a cabras el castaño solo observaba esto con mucha frialdad analizando de como vencerlos de una manera rápida sin gastar energía.
Se lanzaría al ataque y morderse la mano de esa manera se produce un gran rayo que sacude todo el lugar, haciendo temblar cada parte de la pradera formándose una nube de vapor que nubla la vista. Hasta que en eso aparece un monstruo humanoide gigantesco de uno 15 metros era la forma de titán de ataque de Eren Jaeger, el titán de ataque da un fuerte rugido resonando por todo el lugar hasta el punto de escucharse hasta la ciudad en la que se encontraban hace unos momentos.
Los sapos gigantes se lanzan al ataque contra el titán de ataque, este último concentra fuerza en su puño y se lanza un potente golpe en la cabeza al sapo gigante, pero al hacerlo su puño rebotaría tal y como él lo supuso, dentro del titán Eren pensaría en su mente.
[Pensamientos de Eren: Ya veo con que era cierto, en ese caso...]
El titán de ataque da un salto hacia atrás aterrizando en el suelo, para luego ponerse en posición de pelea y endurecer sus puños con la habilidad de endurecimiento y da un fuerte grito resanándose por todo el lugar. Dentro del cuerpo del titán de ataque el demonio de Paradis se encontraba analizando la situación descubriendo una manera de matar a estos malditos sapos los cuales era un problema mínimo para él.
[Pensamientos de Eren: Estos sapos son molestos, pero no representan un peligro para mí, ya he lidiado con enemigos más poderosos]
El titán de ataque con sus puños endurecidos se lanza al ataque y se le proporciona un fuerte golpe a uno de los sapos gigantes de esa manera termina destrozándole la cabeza al sapo gigante para finalmente el sapo gigante caer al suelo derrotado. El titán de ataque con sus puños endurecidos se lanza al ataque y se le proporciona un fuerte golpe a uno de los sapos gigantes de esa manera termina destrozándole la cabeza al sapo gigante para finalmente el sapo gigante caer al suelo derrotado
El titán de ataque dando un fuerte grito toma a otro de los sapos gigantes y lo estampa contra el suelo provocando que el sapo gigante escupa sangre, Eren se encontraba en un estado de furia incontrolable recordando todas las cosas que perdió debido a la gente de Marley. Dentro de su titán Eren Jaeger solo pensaba en una cosa que era "Matar", así toma a otro sapo gigante y lo pate con mucha fuerza al punto de terminar rompiéndole la cabeza al sapo gigante.
[Pensamientos de Eren: ¡Los pienso matar a todos! ¡A todos! ¡Hasta que no quede ninguno de esos malditos!]
El titán de ataque toma a otro sapo gigante y para luego endurecer sus puños y darle un potente golpe al sapo gigante mandándolo contra el suelo, así endurece nuevamente sus puños y empieza a golpearlo múltiples veces de una manera muy violenta y salvaje
El titán de ataque seguiría golpeando al sapo gigante múltiples veces de esa forma saliendo mucha sangre, además de algunos de sus ojos del sapo, se podía mirar como la cabeza del sapo gigante estaba hecha pedazos por los golpes endurecidos del titán de ataque.
[Pensamientos de Eren: ¡Los matare hasta el último de ellos! ¡Los matare!]
Hasta que finalmente el titán de ataque concentra toda su fuerza en su puño para así darle el golpe de gracia destrozándole la cabeza al sapo gigante al mismo tiempo acabando con la vida de ese anfibio.
Mientras luchaba, las imágenes de sus seres queridos y amigos pasaron por su mente. Pensó en Mikasa, Armin, Historia y todos aquellos que habían perdido la vida en la lucha contra los titanes. Se prometió a sí mismo que esta vez protegería a aquellos que amaba y haría todo lo posible para evitar la tragedia que había presenciado antes.
Pero en ese momento Eren Jaeger reaccionaria de su estado de furia incontrolable y vería como estaba encima de un sapo muerto, este decidiría salir del cuerpo de su titán y lentamente sale y se emite mucho vapor, él se separa del cuerpo de su titán, quedando marcas en sus ojos.
[Pensamientos de Eren: Entiendo, esto es lo que soy el demonio de Paradis, he arrebatado muchas vidas, pero no me arrepiento, los exterminare, hare lo necesario para exterminar a ese maldito rey demonio]
Finalmente Eren sale del cuerpo de su titán y aterriza en el suelo,
Eren Jaeger lentamente sus heridas empiezan a curarse al punto de que su cuerpo ya no tenía heridas
[Eren: Soy el demonio de la isla Paradis Eren Jaeger, a quien se entromete en mi camino también le asesinare como a esos sapos gigantes]
[Eren: Creo que podre vender la carne del sapo a un buen precio, por cierto, en el gremio, iré ahí para negociarlo]
Tras eso se dispuso a buscar un lugar donde poder vender la carne de sapo, se decide dirigirse hacia ese lugar, por lo que diría
[Eren: Creo que será una buena idea ir al gremio de aventureros, tal vez ahí podamos encontrar más información de este mundo
Al llegar al gremio de aventureros hablaría con algunos camareros que les dirían que debían ir a hablar con un recepcionista la cual era la encargada de este tipo cosas, mientras que a Eren se le estaba acabando la paciencia de tantos problemas solo dando un suspiro. Se encontró con cuatro recepcionistas, tres hombres desocupados y una mujer que parecía estar muy ocupada atendiendo a otros aventureros. Decidió acercarse a uno de los recepcionistas, una mujer de cabello anaranjado claro que vestía una blusa, unos shorts, además de que lo más resaltaba de ella era su belleza y sus enormes pechos los cuales ni siquiera inmutaron al castaño, esta de una forma fría le diría
[Eren: ¿He venido para negociar sobre esta carne de sapo]
[???: Entiendo, podría prestarme su tarjeta de aventurero, me llamo Luna]
[Eren: ¿Eh? ¿Tarjeta de aventurero?]
El demonio de Paradis quedo confuso por aquella respuesta de la chica.
[Luna: Lo siento, sino tienes la tarjeta de aventurero no podrás...]
[Eren: Esta bien me volveré aventurero supongo que con el dinero de la carne sapo poder pagar la inscripción, ¿No?]
La amable recepcionista explicó a Eren cómo funcionaban las tarjetas de aventurero y que, por el momento, le prestarían monedas llamadas "eris" para pagar la inscripción.
[Luna: Así es, muy bien venga por aquí por favor]
Así la recepcionista lo guiaría hacia un lugar alejado de los demás, a lo que sacaría una esfera que servía para medir sus estadísticas, de esa forma comenzaria
Pero no termino de hablar porque Eren pondría su mano encima de la esfera así midiéndose sus estadísticas, al terminar Luna lo leyó quedando boca abierta por las altas estadísticas que tiene este joven.
[Luna: Eren Jaeger, ¡Ehhhh! ¡Increíble! tu inteligencia es promedio, además de eso todos tus atributos son increíblemente altos, posees un gran poder podría ser mago o incluso maestro de la espada o cualquier otro]
El castaño recordaría que en su vida pasada peleaba con espadas contra los titanes, era algo que lleno de nostalgia al joven Jaeger quien se encontraba pensativo por lo que al terminar de pensar diría.
[Eren: Seré maestro de la espada]
Un hombre con cuerpo musculado que portaba una pequeña armadura los miraría como habían conseguido ser aventureros, este da una sonrisa observándolo
[Rufián: Parece que una historia interesante está a punto de comenzar]
Recepcionista del Gremio: (asombrada) ¡Vaya! Eres realmente talentoso. Aquí tienes tu recompensa. Ahora estás registrado oficialmente en el Gremio.
Eren: (sonriendo con satisfacción) Gracias.
Después de un día agotador, Eren se sentó en el gremio, que tambien vendía carne de sapo cocinada, y aunque le recordaba a las criaturas que había matado previamente, no tenía muchas opciones. Comió su cena en silencio, reflexionando sobre su nueva vida como aventurero.
Al volverse aventurero gano suficiente dinero como para hospedarse en una posada donde pasaría la noche, A pesar de su agotamiento físico, las pesadillas de su vida pasada lo atormentaron durante el sueño. Los horrores que había vivido y las decisiones difíciles que había tomado parecían perseguirlo en cada rincón de su mente. Aunque estaba determinado a luchar por un mundo mejor en este nuevo mundo de fantasía, las sombras de su pasado aún lo atormentaban en sus sueños.
En su pesadilla, se encuentran en un lugar de tinieblas más exactos los caminos donde estaba Ymir Fritz.
[Eren: Imposible, pero, ¿Qué demonios haces tú aquí?]
[Ymir: No esperabas que realmente te abandonaría, Eren Jaeger]
[Eren: ¿Qué es lo que quieres ahora de mí? el retumbar ya fue detenido]
[Ymir: Solo quería decirte que he eliminado la maldición de los 13 años, tus compañeros continúan vivos y viven una vida llena de paz]
[Ymir: Solo quería decirte que he eliminado la maldición de los 13 años, tus compañeros continúan vivos y viven una vida llena de paz]
[Eren: Ya no soy ningún esclavo vivo para proteger lo que aprecio, por eso...]
Al día siguiente, Eren se despertó con las secuelas de las pesadillas de su vida pasada que lo habían atormentado durante la noche. El estrés postraumático lo hizo sentir irritable y ansioso, y no pudo evitar mostrar una actitud grosera y amenazante hacia los habitantes de la ciudad de Axel. Sus bruscas palabras y gestos hostiles llamaron la atención de la gente a su alrededor, y comenzaron a mirarlo con recelo. termina la pesadilla.
Dormir seguía siendo una tregua inestable: no había visiones del futuro, no había caminos inevitables, pero el cuerpo recordaba la guerra aunque la mente no la viera. Se levantó cuando la ciudad aún estaba en silencio, como si esperara que algo ocurriera si se quedaba quieto demasiado tiempo.
Para entretenerse y ganar dinero rápidamente, Eren decidió embarcarse en la caza de sapos gigantes. Su ira y frustración nuevamente lo impulsaron a matar a las criaturas con violencia, liberando parte de su estrés en el proceso. Después de completar la misión, tenía una gran cantidad de cadáveres de sapos que llevar al gremio.
Eren: (murmurando con frustración) Maldición, ¿qué voy a hacer con todos estos sapos muertos?
En lugar de esperar o llamar a empleados de transporte, la ansiedad y el deseo de mostrar su poder lo llevaron a tomar una decisión apresurada. Canalizó el poder del Titan Parcial, creando unos brazos gigantes que arrastraron los cadáveres de sapos gigantes hacia el Gremio. Eran grandes, desproporcionadas, antinaturales y los arrastró por el camino de tierra, dejando surcos profundos detrás. El sonido fue lo primero que atrajo miradas. Luego, el miedo.
—¡E-espera! ¡No hace falta hacer eso! —gritó uno de los empleados del gremio, acercándose con cautela—. Tenemos… tenemos vehículos para esto.
Eren no respondió.
Seguía caminando, la mirada fija al frente, los músculos tensos como si esperara que alguien intentara detenerlo por la fuerza. Para él, cargar los cuerpos era automático. En su mundo, dejar cadáveres atrás siempre había significado problemas.
Aquí no. Pero su cuerpo no lo sabía.
Los empleados intercambiaron miradas nerviosas. Nadie se atrevió a acercarse más. Algunos habitantes se asomaron desde las ventanas. Otros se apartaron del camino. Los niños fueron llamados al interior de las casas.
No había gritos. No había caos. Solo una incomodidad densa, pesada.
Al llegar al Gremio, el aspecto impresionante y aterrador de Eren, arrastrando sapos gigantes con sus brazos gigantes de titán, causó conmoción y terror entre los habitantes de Axel. Eren dejó los cadáveres de los sapos frente a la entrada, sin prestar atención a las miradas de asombro y temor que lo rodeaban. Su mente estaba plagada de recuerdos y pensamientos de su vida anterior, lo que lo mantenía en un estado de constante tensión.
Los empleados del Gremio, desconcertados y cautelosos, se acercaron a Eren con precaución. Intentaron explicarle que existían métodos más convencionales para transportar los cuerpos de los animales cazados, y que su acto había generado un alboroto innecesario.
Sin embargo, Eren, en su estado alterado, no mostraba señales de arrepentimiento ni de comprensión hacia las normas de este nuevo mundo. Sus respuestas eran bruscas y amenazadoras, lo que solo agravaba la preocupación de aquellos que lo rodeaban.
Recepcionista del Gremio: (nerviosa) E-Eh, Eren, podrías haber esperado o llamado a alguien para ayudarte con eso...
Eren: (con voz tensa) No tengo tiempo para esperar, y puedo cuidar de mí mismo. No necesito la ayuda de nadie.
Esta manifestación del Titan en medio de la ciudad llamó la atención de todos los habitantes. Los transeúntes quedaron boquiabiertos y asustados ante la presencia imponente y amenazante de Eren, quien no era consciente del impacto que su acto tenía en la gente que lo rodeaba.
Los habitantes de Axel observaron atónitos cómo Eren arrastraba los cadáveres de sapos gigantes
—…Ya está —dijo, con voz seca.
Nadie respondió de inmediato.
El encargado del gremio se aclaró la garganta, forzando una sonrisa profesional.
—G-gracias. La recompensa se procesará con normalidad.
Eren asintió y se dio la vuelta.
No notó —o fingió no notar— los murmullos.
Algunos eran simples rumores.
Otros venían de reencarnados eldianos.
No decían su nombre en voz alta. No hablaban del Retumbar directamente. Pero dejaban caer frases sueltas, datos incompletos, insinuaciones que no necesitaban explicación.
—Dicen que viene de una guerra donde no hubo vencedores.
—Que sobrevivió cuando ciudades enteras desaparecieron.
—Que no conviene provocarlo.
Nada concreto. Nada comprobable.
Pero suficiente.
Eren lo supo ese mismo día.
Lo reconocían.
"Ese tipo es raro, ¿verdad?", comentó uno de los aventureros a otro.
"Sí, parece peligroso. Es mejor mantenerse alejado", respondió el otro con cautela.
Observando la situación desde la distancia, algunos habitantes murmuraban y señalaban a Eren como un individuo peligroso, desconociendo las circunstancias que lo habían llevado a ese comportamiento Algunos se escondían detrás de puertas y ventanas, otros simplemente huían de la escena, dejando claro que la actitud amenazante de Eren no le estaba ganando amigos.
No porque las necesitara todas, sino porque mantenerse ocupado era la única forma de silenciar el ruido interno. Cazó más monstruos, aceptó encargos menores, trabajos que otros rechazaban por aburridos o mal pagados. Los empleados del gremio lo atendían siempre con cortesía rígida.
Axel comenzó a verlo como una presencia incómoda pero útil. Un aventurero eficiente, silencioso, demasiado serio para una ciudad que sobrevivía a base de risas fáciles y problemas pequeños.
Eren, por su parte, llegó a una conclusión simple. No saldría de Axel. Ir a otra ciudad significaba exponerse más. Más gente. Más posibilidades de que su pasado pesara lo suficiente como para romper la frágil calma que había encontrado. Aquí, en esta ciudad tranquila y fronteriza, podía existir sin causar un caos mayor.
Era lo más cercano a la paz que creía merecer. A medida que la noche caía sobre Axel, Eren se retiró a su modesta casa, su mente agitada por los eventos del día. Las pesadillas y los recuerdos de su vida pasada lo atormentaron, pero su fuego interior y su determinación seguían ardiendo.
Eren había estado tratando de adaptarse a su nueva vida en el mundo de fantasía, pero las sombras de su vida pasada seguían persiguiéndolo. Su trauma y su enojo se manifestaban en su comportamiento, volviéndolo grosero y amenazante en situaciones cotidianas. Sin embargo, había algo más que lo atormentaba en sus sueños.
Noches tras noche, Eren era acosado por pesadillas de su vida anterior, recordando el sufrimiento que había experimentado, las decisiones difíciles que había tenido que tomar y la carga que llevaba sobre sus hombros. Estas pesadillas lo dejaban agotado y ansioso durante el día, lo que solo empeoraba su temperamento.
Eren, decidido a sobrevivir y destacar en este nuevo mundo, optó por tomar las misiones de mayor recompensa, que también eran las más peligrosas. A pesar de las amenazas que enfrentaba, la promesa de recompensas sustanciales lo motivaba a arriesgarse constantemente.
Aunque Eren intentaba mantenerse en el anonimato, su notoriedad crecía día a día, lo que lo hacía más vulnerable. Eren también se dio cuenta de que, al igual que había la posibilidad de encontrarse a personas de Marley en este mundo, podía encontrarse con amigos que habían muerto antes o después que él. Pero esta idea lo atemorizaba, ya que sabía que también podía encontrarse con poderosos enemigos reencarnados, lo que lo mantenía alerta y en constante estado de vigilancia.
La capital estaba habitada en su mayoría por reencarnados, lo que lo hizo confirmar sobre la posibilidad de ser reconocido por más Marleyanos que lo identificaran. Teniendo en cuenta su notoria reputación en este mundo, lo mejor será evitar acercarse a la capital por el momento y centrarse en su base actual en Axel.
Tambien estaban amenazas locales, como los generales del Rey Demonio, 7, y cinco de ellos se encargaban de atacar ciudades en el Reino de Belzerg, sembrando caos y destrucción en su camino. Que no son humanos. Eren tuvo tantas misiones exitosas solo que con el dinero de las misiones, le alcanzo para comprar una casa donde viviría. Mientras Eren se instalaba en su nueva morada Historia y Aqua llegarian a Konosuba.
Historia observó a su alrededor la animada ciudad de Axel, repleta de gente y criaturas que solo habría imaginado en cuentos de hadas. Miró a Aqua, quien parecía estar un tanto abrumada por la situación.
En eso nuestra protagonista noto como la diosa estaba callada desde que llego a este mundo, en lo que la rubia intentaría hacerla hablar, pero la diosa se abalanzaría contra Historia Reiss y la comenzaría a sacudir. Eso hizo que a historia se le acabara la paciencia por lo molesta que es esta diosa y es muy probable que le cause muchos problemas.
[Aqua: ¡Whuaaaa! ¡Que se supone que haga yo ahora! ¡¿Por qué tengo que estar en un mundo con un maldito genocida como Eren jueaguer?! ¡Maldito Hitler! ¡Whuaaa!]
Aqua llegó a un punto de quiebre emocional. Sintiéndose abrumada por la tristeza y la frustración, intentó ahorcar a Historia, como una manifestación de su dolor y desesperación, pero la antigua Reina de Eldia muestra sus habilidades en defensa personal y se libera del agarre.
La diosa caería al suelo llorando de una forma triste, cosa que no le había parecido del todo bien a la rubia, sin más Historia se acerca a donde está la diosa y la toma de la mano consolándole .
[Aqua: ¡Alguien ayúdeme!]
*Aqua, frustrada por su situación y limitaciones actuales, intenta usar sus poderes para volver al Más Allá, pero se da cuenta de que su cuerpo ahora es de carne y hueso, y varios de sus poderes divinos están restringidos. Sin embargo, aún puede sentir el poder de sanar y purificar el agua.*
**Aqua**: (frustrada) "¡Esto no es justo! ¡Debería estar en el Más Allá, no aquí! Y mi cuerpo... ¡está completamente hecho de carne! Esto es inaceptable."
[Historia: Eh?]
**Historia**: (respirando con dificultad) "¡Aqua, por favor, cálmate!
**Historia**: (respirando con dificultad) "¡Aqua, por favor, cálmate! No ganaremos nada peleando entre nosotras ¡Sé que no es tu culpa! ¡Pero no te abandonare!]
Decía la rubia con una mirada bastante seria mirándola a los ojos, esta solo da un suspiro sabiendo que sin importar cuanto tiempo pase Historia seguiría siendo una chica muy amable y bondadosa que se niega a abandonar a sus compañeros, sin más decide aceptar. Esas palabras de la rubia cautivaron el corazón de Aqua, la peli azul nunca conoció a una buena persona que realmente se preocupara por los demás y esta se seca las lágrimas.
Historia: (asombrada) ¿Dónde estamos?
Aqua: (suspira) En la ciudad de Axel, en el mundo de fantasía de Konosuba. Espero que estés lista para esta nueva aventura.
Historia: (sonriendo) Estoy lista. Oye ¿Tan rápido te recuperaste del colapso emocional?
Aqua: (resignada) Sí, estaré bien, solo asegúrate de no causar demasiados problemas, ¿de acuerdo?
Historia miraba asombrada el mundo de fantasía que la rodeaba, sin poder evitar hacer preguntas a Aqua.
Historia miró a Aqua con curiosidad mientras caminaban juntas por las bulliciosas calles de Axel. "Me intriga este nuevo mundo de fantasía", dijo Historia. "¿Cómo es? ¿Qué tipo de seres viven aquí? ¿Cómo es este nuevo mundo? ¿Qué tipo de desafíos enfrentaremos aquí?"
Aqua suspiró y secó sus lágrimas.
Aqua: (con una expresión pensativa) "Este mundo es... peculiar.
Aqua: (con una expresión pensativa) "Este mundo es... peculiar. Estamos en ...
Aqua suspiró, buscando palabras simples. —Imagínalo como… un tablero de guerra que sigue reglas claras. Las personas aquí nacen con aptitudes. Aprenden oficios, artes marciales o magia. Existen bestias que amenazan aldeas, y gente que se gana la vida enfrentándolas a cambio de recompensas.
—¿Mercenarios? —preguntó Historia.
—Más… institucionalizados —respondió Aqua—. Como caballeros, pero contratados por encargos. Hay rangos, registros, misiones. Todo muy ordenado. Como si la vida fuera… un juego de estrategia.
Historia asintió lentamente.
—¿Y los dioses?
—Nos conocen —dijo Aqua, encogiéndose de hombros—. Tengo un culto aqui, pero no nme veneran mucho Aqui. Prefieren a Eris.
—¿Eris?
—Larga historia. —Aqua hizo un gesto vago y, sin querer, añadió—. Ah, y no te sorprendas si ves gente con poderes absurdos. Los reencarnados suelen traer habilidades u objetos especiales.
Historia alzó la mirada.
—¿Reencarnados… de mi mundo?
Aqua abrió la boca… y se congeló.
—Si…
Historia parpadeó, sorprendida por la revelación. "Entonces, ¿existen otras personas que tienen los poderes titan aquí?"
Aqua asintió con tristeza. "Sí, algunos reencarnados los tienen. Aunque son copias, y debe ser de los deseos menos populares"
[Historia: Eso será algo complicado,debemos encontrar un lugar donde dormir y conseguir dinero] ]
[Aqua: Jejeje, problema resuelto, ¡Por algo soy una diosa!]
Decía la diosa señalando un cartel que se encontraba estampado en la pared, la joven miraría lo que señalaba Aqua.
[Historia: ¿Sapos gigantes?]
[Aqua: ¡Sera una misión fácil para una diosa como yo! ah y por favor, continua llámenme Aqua en vez de "diosa" para no causar conmoción]
Sin embargo, se dieron cuenta de que no tenían suficiente dinero para comprar tarjetas de gremio que les permitieran aceptar misiones.
Historia: (preocupada) Oh, ¿qué haremos ahora? No tenemos suficiente dinero.
Aqua: (frustrada) Esto es un desastre. Nadie me aviso para venir preparada.
En un intento de ganarse respeto y conseguir dinero, Aqua reveló su verdadera identidad a un sacerdote de Eris, aunque este no le creyó.
Sacerdote: Por mas fe que tengas, no deberias hacerte pasar por un figura de culto.
Aqua: (irritada) ¡Claro señor! lo siento mucho.
Sacerdote: (suspira) Aquí tienes tres monedas de 1000 eris. No mientas, por favor. Toma estas monedas como un regalo de Eris.
Historia y Aqua se quedaron con las monedas, aunque sabían que no serían suficientes para conseguir comida o sobrevivir en este nuevo mundo.
Al llegar a la recepción del gremio de aventureros hablarían con la recepcionista la cual era la encargada de este tipo cosas, sin mas se registraron. Así la recepcionista sacaría la esfera que servía para medir sus estadísticas, de esa forma comenzaron la primera en hacerlo fue Aqua y termino de medirla, Luna miraría la tarjeta quedando un poco sorprendida
[Luna: Bien Aqua, wow tus estadísticas son altas, todos tus atributos son muy altos sobre el promedio, puedes comenzar con cualquier cosa, pero no puede ser maga porque se necesitaría inteligencia]
[Aqua: Es una pena que no haya título diosa, seré una arcipreste para curar a todos mis aliados, supera eso Historia]
Enseguida Historia se acercaría par ser medida sus estadísticas, la rubia pondría su mano encima de la esfera la cual comenzó a brillar, al terminar Luna se dispondría a leerla.
[Luna: Muy bien, Historia Reiss, aunque tus estadísticas no son tan altas, tu inteligencia es un poco alta, tu suerte es mediana, podría ser maga o ladrona]
[Historia: Esta bien acepto, seré ... ladrona]
Así Aqua sería alabada por los demás aventureros.
Aqua e Historia habían decidido trabajar temporalmente como albañiles en la ciudad de Axel para ganar algo de dinero. Aunque no era la aventura que habían imaginado, estaba claro que necesitaban financiamiento antes de embarcarse en misiones más peligrosas y emocionantes. Durante el día, mezclaban mortero, transportaban ladrillos y ayudaban en la construcción de edificios.
Aqua, en particular, disfrutaba de la comida y la bebida que les proporcionaban como parte de su salario. Parecía que había encontrado un nuevo placer en la comida de este mundo y probaba todo lo que podía. Historia observaba con preocupación cómo su compañera a menudo bebía en exceso, especialmente cuando se trataba de alcohol.
**Historia**: (preocupada) "Aqua, creo que has bebido lo suficiente por hoy. No queremos que te emborraches de nuevo."
**Aqua**: (riendo) "¡Oh, Historia, solo estoy disfrutando de la vida al máximo! No te preocupes, puedo manejarlo."
Sin embargo, a medida que pasaban los días, la preocupación de Historia solo aumentaba. Era evidente el problema de alcoholismo de Aqua .
En las noches, después de un agotador día de trabajo, Aqua e Historia se refugiaban en establos cercanos para descansar. Aunque no era el alojamiento más lujoso, al menos les permitía ahorrar algo de dinero. Mientras compartían sus historias y reflexionaban sobre su nueva vida, aquella espada que habían estado mirando en una tienda cercana comenzó a llamar su atención.
Después de semanas de trabajo duro, finalmente habían ahorrado lo suficiente para comprar la espada. Era un logro significativo para ellas, y marcaba el comienzo de una nueva etapa en su vida en este mundo de fantasía.
Con la espada en sus manos y un sentido de determinación renovado, Aqua e Historia se despidieron de su trabajo como albañiles.
Así pasaron algunas horas nuestra protagonista y la diosa se dirigían hacia donde se suponen que están los sapos gigantes. Historia no traía puesto su equipo de maniobras tridimensionales ni mucho menos sus espadas, pero estaba decidida que solo Aqua y ella lucharían. Viendo a un sapo gigante frente a ella.
[Historia: Esta bien, pero, ¿Dónde está Aqua?]
La diosa se pondría en posición así lanzándose al ataque contra los sapos gigantes quienes parecían no ser tan fuertes, Aqua reúne poder en su puño así acercándose a una velocidad increíble fuera de lo humano.
[Aqua: ¡Maldito sapo ahora veras porque soy una diosa! ¡God Blow es un poderoso ataque que cargo todo el poder de una diosa! ¡Perece!]
El sapo gigante no se movería quedándose quieto de esa forma el puño de Aqua impacta contra el cuerpo del sapo, pero no le hizo nada de daño, la diosa se pondría nerviosa mientras levanta la mirada de manera cómica. La rubia se preocuparía por la diosa peli azul quien estaba en peligro.
[Historia: ¡Aqua! ¡Ten cuidado, tengo que ayudarla!]
La diosa al levantar la mirada de forma cómica se pondría nerviosa diciendo.
[Aqua: Ahora que lo pienso creo que eres muy bonito, Jejeje]
Finalmente, el sapo gigante atrapa a Aqua y empieza a comérsela lentamente quedando solo al descubierto las piernas de la diosa, la rubia se sentiría algo impotente al no poder ayudar a la diosa.
Historia va corriendo hacia donde está el sapo gigante y así saca a la diosa del cuerpo del sapo, la rubia vería como la diosa se encontraba cubierta de una sustancia viscosa y pegajosa sin más la ayuda a levantarse.
[Aqua: ¡Whuaaaa! ¡Muchas gracias! ¡Historia! ¡Historia!]
[Historia: Descuida, ]
[Aqua: Ehmm bueno yo creo que...volvamos al gremio]
[Historia: Entendido, te seguiré]
La mision de los sapos fue demasiada y eso que era de bajo nivel, solo con ellas dos, solo podrian hacer misiones de bajo nivel y bajos ingresos
Transcurriendo los días, mientras Aqua bebía con los demás aventureros todas las noches. Historia ella estaba comiendo su cena, a su lado esta Aqua ebria.
[Aqua: ¡Hip! ¡Hip! ¡Vamos tu también bebe! Historia]
La rubia termino de comer observando con una mirada seria a la alcohólica.
[Historia: Ya es suficiente, deja eso, cálmate Aqua]
[Aqua: ¡Deberíamos reclutar aliados! ¡No podemos solo con esto!]
Al día siguiente en el gremio de aventureros Aqua junto a Historia se encontraban hablando tranquilamente sobre lo que harían, la rubia solo se quedaría mirándola. Con las dificultades que Historia experimentaba para derrotar a los sapos y la incapacidad de Aqua de enfrentarlos, ambas comprendieron la necesidad de reclutar nuevos miembros.
Decidieron colocar un aviso de reclutamiento en el Gremio, buscando a individuos con habilidades complementarias que pudieran fortalecer su equipo. Esperaban encontrar a personas dispuestas a enfrentar los desafíos que les esperaban y unirse a su causa.
Aqua comía su desayuno a manera tranquila, en eso una chica leería un cartel que decía se necesitan miembros de grupo así la chica se acercaría a donde estaban comiendo las jóvenes, por lo que preguntaría de una manera peculiar.
[???: He visto su anuncio de reclutamiento, al parecer el destino nos unió]
[???: Soy una archi-maga controladora de la magia explosiva mi nombre es ¡Megumin! ¡Es un gusto conocerlos!]
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