El titan y la Reina en Konosuba Capitulo 19 (Version 2025)

Pasaron los meses.Aqua, como siempre, había perdido la cuenta; entre cinco y siete, calculó. Su vientre se hinchaba bajo capas de túnicas sueltas y chales estratégicamente drapeados. Había dejado de tomar la poción de ocultación de Wiz con regularidad, no por descuido, sino porque el frasco estaba casi vacío, y cada dosis ahora se sentía como una mentira que ya no soportaba contar.Pasaba los días moviéndose despacio, evitando gestos repentinos, escondiéndose en la biblioteca o el jardín cuando llegaban visitas. Pero el tiempo se agotaba. La curva de su estómago era innegable ahora, incluso a través de la tela.---A la mañana siguiente, Aqua estaba sentada a la mesa de la cocina con el pijama arrugado, hojeando un periódico que Eren le había dejado. Apartó páginas de informes comerciales y comentarios políticos, buscando los cómics.Entonces se quedó paralizada."¡Oye! ¡Mira esto!", gritó, levantando el periódico.Eren, Historia y Megumin levantaron la vista de su té."¿Qué pasa?", preguntó Historia.Aqua leyó en voz alta, con voz tensa: "Crisis en la Capital Real: el General del Rey Demonio irrumpe en el frente. La situación de la guerra cambia drásticamente." Tragó saliva. "La fortaleza resiste... por ahora. Pero un 'dios maligno' con magia explosiva lidera el asalto."Megumin se quedó rígida. El amuleto que había estado tejiendo —una ridícula baratija hecha con mechones del cabello de Sasha, el hilo del guante de Mikasa y un retal de la vieja bufanda de Eren— se le escapó de los dedos."Wollbach...", susurró, demasiado bajo para que nadie más que Aqua la oyera.Aqua entrecerró los ojos. "¿Qué clase de *dios* se hace llamar así? ¿Quién se cree que es? ¡No puedes robar títulos divinos como si fueran caramelos!"Megumin se levantó bruscamente. "Tenemos que irnos. La enfrentaré yo mismo.""No", dijeron Eren e Historia al unísono.Eren añadió, firme pero amable: "Es demasiado peligroso. Y con todo lo que está pasando... no podemos permitirnos entrar a ciegas."Aqua bajó la mirada, recorriendo con los dedos el borde del papel. En un murmullo casi silencioso, añadió: "Y hasta que dé a luz... no pienso arriesgarme a nada imprudente."Su voz era tranquila, pero la carga que transmitía era inconfundible.Historia cambió de tema con suavidad. "¿Porco y Yunyun siguen en la capital? ¿Crees que están a salvo?""Eso espero", dijo Eren, aunque sus nudillos se pusieron blancos alrededor de su taza.Aqua intentó volver a los cómics, pero su mente iba a mil por hora: entre la guerra, el bebé, el eco desvanecido de su divinidad. Megumin miraba al suelo, con la mandíbula apretada, su orgullo en conflicto con el miedo."Quizás deberíamos prepararnos", sugirió Historia con cautela. "Por si acaso. Pero con cautela. Nada de heroicidades".Megumin finalmente volvió a sentarse, recogiendo su amuleto a medio terminar. "Bien", murmuró. "Pero Wollbach no me intimidará para siempre. Algún día... la superaré".---Fuera de su silenciosa cocina, el mundo seguía girando.Los inventos pseudoelectrónicos de Armin y Vanir se habían extendido como la pólvora. Radios alimentadas por maná, linternas encantadas que respondían a la voz, incluso baterías de maná rudimentarias; todo estaba siendo instalado por los pueblos por equipos de aventureros, incluyendo al grupo de Eren. Ya no eran soldados. Eran constructores.Y entonces llegó la obra maestra de Armin.El primer televisor.Fusionando lentes mágicas de adivinación con cristales de audio resonantes, creó un dispositivo que mostraba imágenes en movimiento y sonido en tiempo real. Noticieros, cuentos infantiles, incluso actuaciones en vivo del teatro de Axel: de repente, cada hogar con un conducto de maná podía presenciar el mundo desplegarse ante ellos.Aqua, a pesar de su agitación personal, no pudo evitar maravillarse. "Es como... una ventana a la vida de otra persona", murmuró una noche, mientras veía una transmisión de músicos callejeros en Belzerg.Por primera vez en meses, sonrió, no como una diosa, ni como una tonta, sino como una mujer que imaginaba un futuro donde su hijo pudiera crecer en un mundo más seguro, más brillante y *conectado*.---Mientras tanto, en el corazón de Axel, una nueva escuela abría sus puertas.Concebida por Darkness y Walter, financiada por la recompensa de la Hidra de Historia e inspirada tanto por la disciplina marleyana como por el pragmatismo del Demonio Carmesí, la academia dio la bienvenida a sus primeros estudiantes: una mezcla de niños del pueblo y huérfanos a quienes Historia había apoyado discretamente desde el festival.¿Y la directora?La propia Historia.No lo hacía por estatus. Lo hacía porque veía potencial en cada niño: la niña tímida que memorizaba mapas, el niño que construía casitas para pájaros con trozos de madera, los gemelos que discutían sobre problemas de matemáticas como guerreros en un duelo.Los niños la adoraban. Las clases no eran ejercicios, eran aventuras. La historia se convirtió en narración. El entrenamiento de combate se convirtió en juegos cooperativos. Incluso la aritmética implicaba contar dientes de monstruo (réplicas, por supuesto).En cuestión de semanas, los padres informaron de un progreso asombroso. Los niños leían, razonaban e incluso debatían sobre ética con una claridad asombrosa.Se corrió la voz.Pronto, llegaron emisarios de pueblos vecinos solicitando planos, maestros e incluso las notas del currículo de Historia.Darkness, de pie junto a Walter en la puerta de la escuela una tarde, observó a un grupo de niños perseguirse por el patio, riendo."Hicimos algo bueno", dijo en voz baja.Walter asintió. "Lo hicimos".Y por primera vez en mucho tiempo, el futuro no se sentía como una carga.Se sentía como una promesa.La llegada de Sylphina Ford Dustiness conmovió profundamente a Axel.Bajó de la diligencia una mañana fresca, menuda para su edad, envuelta en una capa desgastada por el viaje, agarrando una cartera y un libro encuadernado en cuero azul descolorido. Su cabello era del mismo rubio dorado que el de Darkness, sus ojos del mismo violeta intenso; pero donde Darkness se movía con una confianza acorazada, Sylphina se movía con silenciosa cautela, como si el mundo fuera a derrumbarse bajo sus pies.Los susurros comenzaron incluso antes de que llegara a la puerta de la mansión."¿Esa es... su hija?""¡No, son primos, de la misma edad!""¿Entonces quién es el padre? ¿Ese chico eldiano? ¿El noble?""¡He oído que era Eren Jaeger! ¡Mira esos ojos!"Darkness, de pie en el porche para recibirla, oyó los murmullos. Se puso rígida, pero solo por un instante. Luego se adelantó, se arrodilló y abrazó a la niña con fuerza. "Sylphina", dijo con voz cálida pero firme. "Bienvenida a casa".La niña hundió el rostro en el hombro de Darkness. "Mamá", susurró; el nombre se le escapó como siempre, no por confusión, sino por devoción. Tras la muerte de su madre, Darkness había sido quien le escribía cartas, le enviaba tutores y la visitaba durante las vacaciones. Para Sylphina, ella *era* familia.---En la escuela, Sylphina floreció.Historia, enseñando sola en la biblioteca reconvertida, pronto se dio cuenta de que la niña era extraordinaria: no solo inteligente, sino también *pensativa*. Preguntaba por qué importaban los números, no solo cómo resolver ecuaciones. Debatía sobre ética en fábulas, dibujaba mapas de memoria y, en una ocasión, pasó una tarde entera ayudando a un compañero con dificultades a atarse los zapatos sin una pizca de condescendencia.Sus compañeros la adoraban. Los profesores (una vez que Historia reclutó a dos más: un estudiante jubilado y un exarquero del Demonio Carmesí) elogiaron su diligencia. Incluso Megumin, de visita para "inspeccionar el plan de estudios en busca de un potencial explosivo", se sintió encantada cuando Sylphina preguntó, con los ojos muy abiertos, si la magia podía usarse para *cultivar* flores en lugar de destruirlas.Darkness observaba desde la valla del jardín; el orgullo suavizaba las arrugas alrededor de sus ojos.Pero entonces, de repente, los niños enfermaron.Empezó con fatiga. Luego fiebre. Luego, un extraño letargo que ningún curandero pudo explicar. En cuestión de días, la mitad de la escuela estaba postrada en cama. Sylphina, aunque pálida y temblorosa, se negaba a separarse de sus amigos, sentada junto a sus catres con paños húmedos y susurrando historias.Historia se desesperó. Aqua intentó ritos de purificación, pero sus manos brillaban débilmente, inútilmente. Eren escrutó el suministro de agua, las reservas de alimentos, el mismo aire en busca de toxinas. Nada.Walter convocó al consejo municipal. Darkness ordenó cuarentenas. Armin estudió minuciosamente los textos médicos, buscando patrones.Y Sylphina, acurrucada en una silla junto a su amiga más enferma, aferraba su libro azul como un talismán, y se preguntaba, en silencio, si esto sería un castigo por algo que aún no entendía.La enfermedad no tenía nombre.Pero tenía presencia.Y con el paso de los días, se hizo evidente: esto no era natural.Alguien, o algo, había envenenado la fuente de su esperanza.Y los primeros en caer fueron los niños que se atrevieron a soñar.


La sala del ayuntamiento estaba silenciosa y tensa. Mapas de los canales de Axel y los planos de las escuelas estaban clavados en las paredes. Darkness presidía la mesa, Walter a su lado, flanqueado por funcionarios municipales cuyos rostros variaban entre sombríos y aterrorizados.Y luego estaba Vanir.Se repanchingaba en una silla como si lo hubieran invitado a tomar el té, no a una reunión de crisis. Nadie más que Darkness parecía reconocer el peligro que se escondía bajo su refinada sonrisa."Los niños no solo están enfermos", dijo Vanir, con la voz suave como la miel envenenada. "Han sido *maldecidos*. Una podredumbre lenta e insidiosa, destinada a marchitar la esperanza antes de que eche raíces". Juntó los dedos. "La cura existe. Pero requiere un ingrediente clave: la uña de un demonio de alto rango".Un concejal se burló. "Los demonios no reparten eso así como así"."Precisamente", dijo Vanir. —Y yo no puedo ayudarte; soy un constructo de arena. Mis uñas son decorativas. —Hizo un gesto de desdén—. Hay súcubos en el distrito del placer, sí, pero son de bajo nivel. Su esencia ni siquiera se registraría.Luego se inclinó hacia delante. —Pero *hay* alguien en Axel que cumple los requisitos. Un aristócrata. Se hace llamar 'Zeeleschilt'. Los lugareños lo llaman... 'El Pingüino', por su ridículo abrigo.A Darkness se le heló la sangre. Conocía ese nombre. Corrían rumores de que había comprado reliquias en el mercado negro de Alderp.—Es un demonio de alto rango —confirmó Vanir, leyendo su expresión—. Viejo. Poderoso. Y probablemente la fuente, o al menos el portador, de esta maldición.Aqua, que había estado paseando cerca del fondo, se quedó paralizada. Sus ojos se iluminaron con una esperanza desesperada. —Entonces lo matamos. Esta noche.—No —dijo Darkness bruscamente. No irrumpimos en la propiedad de un noble sin estar preparados. Los demonios de alto rango no solo *mueren*, sino que contraatacan. Desentrañan la realidad que los rodea. Se giró hacia Walter. "Primero negociamos. Si eso falla... atacamos con precisión".Vanir sonrió con suficiencia. "Chica lista. A diferencia de tu amigo, que ya está planeando su funeral".Aqua lo fulminó con la mirada, pero le temblaban las manos.El equipo estaba decidido: Darkness, Walter, Historia. Los tres más confiables, los más protegidos políticamente, los menos propensos a provocar un incidente diplomático si las cosas salían mal.---De vuelta en la mansión de Eren, el aire estaba cargado de miedo.Los niños tosían en la enfermería. Historia se movía entre las camas, con la voz firme, pero los ojos ensombrecidos por el cansancio. Megumin estaba sentada en el porche, afilando una daga que nunca había usado, por si acaso.¿Y Aqua?Se sentó sola en los baños, contemplando su reflejo en el agua quieta.Su piel estaba más pálida. Su brillo, antes radiante y divino, se había apagado, como el de una lámpara que se está quedando sin aceite. Había intentado purificar el pozo de la escuela esa mañana. No pasó nada. Ni siquiera un destello.Se llevó una mano al vientre. El bebé pateó, fuerte, vivo.Pero *ella* se estaba apagando.No solo por el embarazo. Por algo más profundo. Cada vez que no lograba sanar, cada vez que su poder flaqueaba, un fragmento de su divinidad se desmoronaba. Y ahora, con niños muriendo —niños que podría haber salvado si hubiera estado completa—, la culpa la carcomía como una rata en las paredes.Pensó en perseguir al Pingüino. En gritar maldiciones, en quemarlo con fuego sagrado.¿Pero y si sus llamas no se encendían?¿Y si su voz, antes lo suficientemente fuerte como para avergonzar a los dioses, ahora carecía de peso?Cerró los ojos.*Ya no soy una diosa*, se dio cuenta. *Solo soy... una mujer. Y tengo miedo*.Afuera, se acercaron pasos. Eren se detuvo en la puerta, con los brazos cruzados y una expresión indescifrable.—No tienes que irte —dijo en voz baja.Aqua no levantó la vista. —Alguien tiene que hacerlo.—No eres lo suficientemente fuerte ahora mismo —dijo, no con crueldad, sino como un hecho—. Y si mueres intentándolo... dejarás más que solo huérfanos.Finalmente lo miró a los ojos. Las lágrimas brotaron, pero no cayeron. —Entonces, ¿qué hago?—Quédate —dijo—. Protege lo que queda. Y confía en nosotros para traer la cura.Por primera vez en meses, Aqua no discutió.Solo asintió y se dejó abrazar, no como una deidad, sino como una amiga.Y en ese momento de tranquilidad, comprendió: la salvación no siempre venía del poder.A veces, provenía de dejarse llevar por otros.

Eren, por su parte, estaba sumido en sus propios pensamientos. Estaba celoso de que Historia pareciera estar interesada solo en Ymir, y estaba tratando de procesar sus sentimientos. Así que decidió tomarse un baño para aclarar su mente.La atmósfera en el baño era tensa y triste a la vez. Eren estaba absorto en sus pensamientos mientras se bañaba, sintiendo la distancia que se había creado entre él y Historia debido a su amistad con Ymir.

Por otro lado, Aqua se encontraba decidida pero también avergonzada, consciente de que había cometido un grave error que había afectado sus poderes divinos.

Mientras se bañaba, Eren notó que la puerta se abrió y entró Aqua. Estaba enojada ya avergonzada a la vez, solo vestida con una toalla. Eren no dijo nada, simplemente la observó mientras ella se acercaba Sin decir una palabra, Aqua se acercó a Eren y lo besó con pasión, Sin decir una palabra, Aqua se acercó a Eren y lo besó suavemente. Mientras lo hacía, dejó caer la toalla que la cubría, quedando completamente desnuda frente a él. Eren se sintió abrumado por la intensidad del momento, pero decidió mantener la calma y permitir que Aqua expresara sus sentimientos.

Eren quedó sorprendido y confundido por el repentino gesto de Aqua, pero no la detuvo. En lugar de eso, la abrazó con ternura y la correspondió en el beso.Aqua se separó lentamente de Eren, mirándolo a los ojos con determinación. Sabía que tenía que decirle la verdad, enfrentar las consecuencias de sus acciones y pedirle su perdón. Pero también quería expresarle sus sentimientos y su deseo de estar con él.

"Eren, necesito hablar contigo", dijo Aqua con voz suave pero firme. "He cometido un error muy grave y sé que mis poderes divinos se han debilitado por ello. Estoy dispuesta a hacer lo que sea necesario para enmendar mis acciones y recuperar mi poder.

Eren la miró con sorpresa, asimilando sus palabras.

"Eren, hay algo importante que necesito decirte", murmuró con voz temblorosa. Eren, perplejo por la situación, esperaba una explicación. Antes de que pudiera preguntar, Aqua tomó su mano y la colocó suavemente sobre su vientre.

En ese momento, Eren notó que estaba embarazada, y la comprensión llenó sus ojos.

Aqua, con lágrimas en los ojos, comenzó a hablar en voz baja: "Eren, no sé cómo decirte esto, pero llevamos dentro de nosotros una vida que pronto llegará al mundo. Pero también sé que si no nos casamos antes de que nuestro bebé nazca, las cosas podrían complicarse para nosotros".

Las palabras de Aqua resonaron en el corazón de Eren

Aqua finalmente habló. "Eren, necesito hablar contigo", dijo en un tono serio. "He perdido mis poderes divinos y creo que es por el pecado que cometí cuando estaba borracha. Hace tiempo, me di cuenta de que estoy embarazada. Es nuestro bebé y, si no nos casamos antes de que nazca, podría perder mis poderes y también podría maldecir a quien me quitó la pureza".

Eren se sintió triste por ella. Sabía que sus poderes divinos eran importantes para ella, y ahora que los había perdido, probablemente se sentía vulnerable. Pero también sabía que ella lo amaba y que él la amaba a ella. Así que decidió que haría lo que fuera necesario para ayudarla.

"¿Qué puedo hacer para ayudarte?", preguntó Eren con ternura.

"Quiero casarme contigo", respondió Aqua. "Quiero ser tu esposa y estar contigo por siempre".

- "Aqua... yo..." - comenzó a decir Eren, pero fue interrumpido por Aqua.

- "No tienes que responder ahora. Solo quería que supieras lo que siento y que mi intención es estar contigo, sin importar lo que pase. Piénsalo, Eren, y cuando estés listo, me lo dices" - dijo Aqua suavemente, acariciando el rostro de Eren.

"Aqua, yo... también he estado sintiendo lo mismo", admitió, dejando salir sus propios sentimientos.

"He estado celoso de que Historia pase tanto tiempo con Ymir, y me he sentido distante. Pero ahora me doy cuenta de que no quiero perderla y que quiero estar con ella de una manera más seria, pero quiero mas que ella sea feliz"

Aqua sonrió con alivio y felicidad. "Entonces, ¿te gustaría considerar la idea de casarnos?", preguntó, esperanzada.

Eren asintió con una sonrisa. "Sí, Aqua. Quiero estar contigo de esa manera", respondió.

Ambos se abrazaron con emoción y alivio, sabiendo que habían encontrado la respuesta a sus inseguridades y deseos. Eren besó nuevamente a Aqua, esta vez con ternura y amor, sellando su compromiso el uno al otro.

Eren: ¿Cuando va a nacer el bebe?

Aqua: Hoy mismo...

Escena: En el carruaje camino al castillo del demonio

En el camino hacia el castillo del demonio que se hacía pasar por noble, Historia, Walter y Darkness estaban en un carruaje tirado por caballos. La atmósfera era tensa, cada uno sumido en sus pensamientos sobre la inminente confrontación.

Historia: (mirando por la ventana) Espero que todo salga bien. No puedo evitar sentir que estamos a punto de entrar en la boca del lobo.

Walter: (asintiendo) Tienes razón. Debemos estar preparados para cualquier cosa.

De repente, un movimiento en el borde del camino llamó la atención de Historia. Al voltear, reconoció a una mujer de cabello rubio y armadura que caminaba con prisa.

Historia: (sorprendida) ¡Es Chris!

Darkness: (frunciendo el ceño) No deberíamos detenernos. No quiero que se meta en este conflicto diplomático.

Historia: (determinada) Pero Darkness, ella podría ser útil. Su poder es impresionante, y si realmente quiere enfrentar al demonio...

Darkness: (con preocupación) No se trata solo de eso. No quiero que Chris se ponga en peligro. Este es un asunto delicado.

Walter: (pensativo) Chris ha estado muy interesada en el demonio desde que enfrento al demonio Maxwell.

Tal vez tenga un plan que no conocemos.

Historia: (insistente) Si la dejamos pasar, podría meterse en problemas por su cuenta. Debemos hablar con ella.

Darkness: (resoplando) Está bien, pero si decide hacer algo imprudente, seré la primera en oponérmelo.

El carruaje se detuvo y los tres se bajaron. Chris se acercó rápidamente, con una mirada decidida en su rostro.

Chris: (sonriendo) ¡Me alegra encontraros aquí!

Historia: (con una mezcla de alivio y preocupación) Chris, este no es un juego. Estamos lidiando con algo muy peligroso.

Chris: (confiada) Lo sé, pero he entrenado y estoy lista. Además, tengo algunos trucos bajo la manga.

Darkness: (suspirando) No me gusta esto...

Historia: (interrumpiendo) Pero podríamos usar su ayuda, Darkness. Juntas, podríamos ser más efectivas.

Chris: (entusiasmada) ¡Exactamente! Además, podría ayudar a distraerlo mientras vosotras buscáis el objeto que necesitamos.

Darkness: (mirando a Historia, resignada) Muy bien. Pero si algo sale mal, será tu culpa, Chris.

Chris: (riéndose) ¡Siempre es mi culpa! Pero esta vez, tengo un buen presentimiento.

Escena: En el castillo del Pingüino

El grupo llegó al castillo del Pingüino, un imponente edificio con torres góticas y un ambiente inquietante. Al entrar, fueron recibidos por un hombre de piel pálida, alto y esbelto. Su apariencia evocaba la imagen de un vampiro, pero su actitud era aún más desafiante.

Pingüino: (con una sonrisa enigmática) Bienvenidos, dignos visitantes. Soy Zeeleschilt, conocido en estos lares como "El Pingüino".

Darkness: (con firmeza) Yo soy Darkness, la gobernadora de Axel, y este es Walter, mi prometido y actual feudal. Estas son mis escoltas, Historia y Chris.

Historia: (con una mirada analítica) Es un placer conocerlo, aunque las circunstancias son... inusuales.

Pingüino: (con un leve rayo de desdén) Inusuales, sí. Pero supongo que ya están al tanto de mi verdadera naturaleza. Un demonio, y no uno cualquiera.

El ambiente se tornó tenso mientras el Pingüino los miraba, evaluando su respuesta.

Darkness: (sin titubear) Lo sabemos, y es por eso que estamos aquí. Necesitamos una uña de demonio para ayudar a los estudiantes de la escuela.

Pingüino: (frunciendo el ceño) Y piensan que se las voy a entregar así como así, ¿verdad? Es doloroso para mí.

Walter: (intrometiéndose) No se trata solo de un deseo egoísta. Muchos dependen de ello.

La sonrisa del Pingüino se atenuó. "Entonces demuestra tu valía. Mi arena subterránea organiza un torneo esta noche. Gana y consideraré tu solicitud"."¿Cuáles son las condiciones?", preguntó Historia, cautelosa.Zeeleschilt se giró hacia Darkness. "Lucharás. Descalza. En barro. Con ropa mínima; el público exige espectáculo".Darkness no se inmutó. "Aceptado".Historia la agarró del brazo. "Darkness, esto es una trampa"."Tal vez", dijo Darkness con ojos brillantes. "Pero es la única manera".Mientras los guardias los conducían a la arena, Chris se acercó a Historia. —No te preocupes. Mientras están distraídos, me colaré en su bóveda. No me llevaré solo esa uña.Historia le apretó la mano. —Vuelve de una pieza.Abajo, la multitud rugía.


La arena del sótano era un foso cavernoso, resbaladizo por la humedad y que apestaba a sudor, sangre y algo más antiguo, algo salvaje. Las antorchas se alineaban en las paredes, proyectando largas sombras saltarinas sobre la multitud: figuras enmascaradas, vestidas con sedas finas y harapos, con los ojos brillantes de sed de violencia.Walter apretó la mano de Darkness antes de que la puerta de hierro se cerrara de golpe tras ella. "Vuelve de una pieza", murmuró.Historia se cruzó de brazos, con los labios apretados. "He vivido contigo lo suficiente como para saber que harás esto diga lo que diga". Miró el charco de barro poco profundo en el centro de la arena, luego volvió a los pies descalzos de Darkness. "Pero sigo odiando que tengas que hacerlo".Darkness esbozó una pequeña sonrisa desafiante. "Por los niños".Chris se apoyó en la barandilla, observando los balcones superiores. Mientras te haces el héroe, yo estaré recorriendo las bóvedas como un fantasma. Intenta no embarrarte demasiado; te necesito lo suficientemente coherente como para llevar el botín más tarde.Entonces sonó el gong.De los túneles lejanos, emergieron: seres enormes y retorcidos: minotauros con cadenas oxidadas fusionadas a sus cuernos, un par de trollkin con pieles musgosas y colmillos agrietados, y tres orcos machos, anchos de hombros, llenos de cicatrices y con los ojos hundidos.La voz del Pingüino resonó desde el palco VIP de arriba. "¡Que comience el torneo!"Darkness no esperó.Cargó.Su primer golpe, un revés giratorio, envió a un trollkin contra el muro de piedra. El minotauro rugió, blandiendo su maza de cadena, pero Darkness se agachó, rodó y le clavó un codo en la rodilla. El hueso crujió. Cayó.Entonces se giró hacia los orcos.No atacaron.En cambio, retrocedieron, lenta y temerosamente, con las manos alzadas, no en señal de defensa, sino de rendición.La oscuridad se detuvo. "¿Por qué corren?", gritó, con la respiración firme. "¿Le tienen miedo a una mujer?"El orco más grande tembló. Su voz era áspera, rota. "No... No queremos recordar".Y entonces comprendió.Las orcas, en muchos clanes, eran guerreras: despiadadas, dominantes. Los machos a menudo eran subyugados, criados, quebrantados. Su postura, su confianza, su misma presencia... no era solo fuerza lo que veían. Era *recuerdo*. Trauma.Sus puños se relajaron.No atacó.En cambio, se arrodilló en el barro, desarmada, y los miró a los ojos. "No soy tu pasado", dijo en voz baja pero clara. "Luchen conmigo como iguales, o aléjense. Pero no se acobarden". Los orcos intercambiaron miradas. Luego, uno a uno, se giraron y caminaron hasta el borde de la arena, sentándose de espaldas a la pelea.La multitud abucheó.El minotauro y el troll, ya derrotados, permanecieron inmóviles.Se hizo el silencio.El Pingüino se puso de pie, con el rostro ensombrecido. "¡Esto es inaceptable! ¡No *ganaste*, los manipulaste!""Gané por incomparecencia", dijo Darkness, levantándose. "Decidieron no luchar. Sigue siendo una victoria"."¡Entonces no consiguen nada!", gruñó. "¡Guardias! ¡Expulsenlos!"



El grupo salió del castillo derrotado. Chris estaba furiosa, su ira alimentada por la humillación de la situación.

Chris: (con rabia) ¡Ese demonio es un estúpido! ¡No puedo creer que todo esto haya sido en vano!

Historia: (pensativa) Fue una trampa, y el Pingüino lo sabía.

Darkness: (desanimada) Lo sé. Nunca pensé que pelearía contra monstruos que no querían luchar.

Chris: (con determinación) Necesitamos infiltrarnos en el castillo esta noche. Si él no quiere darnos lo que necesitamos, tomaremos la uña por la fuerza.

Walter: (mirando a Chris) Eso es muy arriesgado. Pero tal vez sea nuestra única opción.

Historia: (asintiendo) Entonces, hagámoslo. Esta vez, no fallaremos.

Con un nuevo plan en mente, el grupo se preparó para volver al castillo, sabiendo que la siguiente confrontación podría ser mucho más peligrosa.

En la iglesia de Axis, horas antes de la boda improvisada

Eren y Aqua se encontraban en la iglesia de Axis, la atmósfera era de nerviosismo y urgencia. El lugar estaba decorado con flores y velas, pero solo contaban con la presencia de sus más cercanos amigos, Armin y Mikasa.

Eren: (mirando a Aqua) ¿Estás lista? Sabemos que este no es el momento perfecto, pero necesitamos hacer esto antes de que... antes de que todo cambie.

Aqua: (suspirando) Sí, lo sé. Me aterra perder mis poderes, pero no quiero perderte a ti también. (tomando su mano) Esta boda improvisada es todo lo que tenemos.

Mikasa exhaló bruscamente, luego dio un paso adelante y abrazó a Aqua con fuerza y ​​​​súbitamente. "Idiota", murmuró con la voz ronca. "Claro que estamos aquí." Se apartó, con la mandíbula apretada. "Pero si le haces daño, te lanzaré a la siguiente dimensión yo misma."

Armin: (sonriendo tímidamente) ¡Sí! Y no se preocupen, los seremos testigos de esta unión. Solo asegúrense de no dejar que la ceremonia se alargue. ¡El bebé podría llegar en cualquier momento!

Eren: (sonriendo) Lo tendré en cuenta. Vamos a hacerlo.

Armin se ajustó las gafas, sonriendo levemente. "Y yo seré quien escriba tu certificado de matrimonio. Así que intenta no entrar en labor de parto antes del 'Sí, quiero'."Eren soltó una risita. "Anotado."El sacerdote —un joven acólito agotado, sacado a rastras de la rectoría— se aclaró la garganta. "De verdad que debemos empezar. El bebé...""Ya viene *ahora*", jadeó Aqua, doblándose.No hubo una gran procesión. Sin invitados. Sin explicaciones sobre por qué una diosa se casaba bajo su nombre mortal en su propio templo. Solo había urgencia, amor y la tranquila comprensión de que esto no era un espectáculo, era supervivencia.

Mientras se preparaban, Darkness y su grupo, aún recuperándose de la experiencia en el castillo del Pingüino, se acercaban a Axel con la uña demoníaca en mano. 

Darkness, Walter e Historia se adentran en el castillo del Pingüino una vez más. El ambiente es denso y lleno de tensión, especialmente después de la reciente confrontación.

Darkness: (con determinación) Esta vez, no nos detendremos hasta conseguir lo que necesitamos.

De repente, se encuentran con el Pingüino, que lleva un ridículo traje de pingüino, sonriendo con confianza.

Pingüino: (con tono burlón) Oh, miren quiénes han regresado. ¿Listos para más diversión?

Chris: (frustrada) ¡No me digas que te atreves a aparecer con ese traje! ¡Eres un demonio, no un personaje de cuento de hadas!

Chris, al borde de la locura, lanza un ataque y apuñala al Pingüino. Pero en lugar de sangre, de su cuerpo brotan tentáculos.

Pingüino: (sorprendido) ¡¿Qué demonios?! ¡Eso dolió!

Chris: (retrocediendo, horrorizada) ¡No! ¿Qué es esto?

Darkness: (gritando) ¡Chris, retrocede!

De pronto, en medio del caos, Eris aparece en la escena, su presencia irradiando poder sagrado.

Eris: (con firmeza) ¡Basta de jugar con fuerzas que no comprendes!

Con un exorcismo sagrado, Eris lanza un rayo de luz que atraviesa al Pingüino, destruyéndolo en el acto y arrancando uno de sus dedos en el proceso.

Eris: (dirigiéndose a Darkness) Toma esto. Te será útil.

Darkness acepta el dedo con gratitud y determinación.

Darkness: (sonriendo) Gracias, Eris. No sé cómo agradecerte.

Caminando hacia Axel

Darkness, Walter e Historia avanzan hacia Axel, sintiendo una mezcla de triunfo y tensión tras el enfrentamiento.

Historia: (mirando la uña) ¿Creen que esto será suficiente para Vanir?

Walter: (asintiendo) Debe serlo. Sin embargo, antes de llegar, tengo una pregunta para ti, Historia. He escuchado nombres como "Eldia" y "Marley". Pero no aparecen en nuestro mapa. ¿De dónde provienes realmente?

Historia: (mirando al horizonte) Eso... es complicado. Eldia y Marley son lugares de mi pasado, de un mundo que está muy lejos de aquí.

Darkness: (intrigada) ¿Lejos? ¿Qué quieres decir?

Historia: (suspirando) Es una historia larga. En resumen, nuestra historia es diferente a la suya. No hay mapas que nos comprendan del todo.

Walter: (pensativo) Así que, hay más de un mundo del que no sabemos nada. Interesante...

Darkness: (sonriendo) Bueno, quizás algún día nos cuentes esa historia. Por ahora, tenemos una epidemia que detener.

El grupo continuó su camino hacia Axel, con el peso de sus secretos y desafíos aún en el aire, pero con la determinación de enfrentarlos juntos.

"Hey, Historia, necesito preguntarte algo", dijo Darkness con curiosidad en su voz.

Historia levantó la mirada hacia su amiga, notando la expresión seria en su rostro.

"Claro, dime qué necesitas saber."

"Verás... he estado pensando en algo. Muchos de nosotros, como Eren o los héroes como Porco Galiard, compartimos características físicas y poderes similares, como la habilidad 'titan'. explicó Darkness, ¿Sabes a qué me refiero?"

Historia asintió, comprendiendo lo que Darkness estaba insinuando. "Sí, lo entiendo. Es cierto que somos diferentes a los demás habitantes de este mundo, y eso se debe a que en realidad venimos de otro lugar."

Darkness la miró con sorpresa y un poco de confusión.

¿Con otro lugar Quieres decir que somos de un mundo diferente?"

Historia asintió de nuevo. "Sí, eso es lo que creo. Nuestra llegada a este mundo fue un evento inusual, y nuestras habilidades sobrenaturales nos hacen diferentes a los demás aquí. Eldia, o lo que ahora conocemos como Marley, es en realidad otro país en otro mundo. Nosotros, los reencarnados, fuimos traídos aquí desde otro lugar."

La revelación dejó a Darkness perpleja. Nunca se había imaginado que su origen pudiera ser de otro mundo. Sin embargo, tenía sentido y explicaba muchas de las dudas que tenía sobre su existencia en este mundo. Aunque no tenía todos los detalles, ahora sabía que su presencia aquí tenía un propósito más grande y que había una razón para sus habilidades sobrenaturales.

"Mientras más descubro sobre este mundo, más me doy cuenta de que hay muchas cosas que aún no comprendemos completamente", dijo Historia con una mirada reflexiva. "Pero lo importante es que estamos aquí ahora, y debemos hacer lo mejor con lo que tenemos."

Caminando hacia Axel, el grupo continúa su conversación.

Darkness miró a Historia con un interés renovado, su curiosidad aumentando.

Darkness: "Entonces, si entiendo bien, en tu mundo, cuando un eldiano o marleyano muere, hay una diosa que les ofrece varias opciones. ¿Eso es lo que dices?"

Historia: (asintiendo) "Exactamente. Cuando alguien muere, esa diosa se les presenta y les da la opción de ir al cielo, volver a nacer, o reencarnar en otro lugar. Es como si tuvieran una segunda oportunidad,

esa reencarnación viene con un poder o un objeto especial."

Darkness: (pensativa) "Interesante... pero, ¿y tú? ¿Qué decidiste llevarte contigo?"

Historia se detuvo por un momento, mirando al suelo, como si recordara algo muy profundo.

Historia: (suspirando) "Bueno, por accidente, terminé llevándome a esa diosa... era un descuido, realmente."

Darkness: (con los ojos muy abiertos) "¿Te llevaste a la diosa? ¿Te refieres a Aqua?"

Historia: (asintiendo) "Sí, Aqua es la diosa que terminó conmigo aquí. Y por lo que he visto, su poder es increíble."

Darkness: (con una sonrisa) "Eso tiene mucho sentido. Megumin y yo lo hemos sospechado desde que Aqua revivió a algunos aventureros. ¡Eso es algo que nadie más puede hacer en este mundo!"

Historia: (asintiendo) "Y no solo eso, su habilidad para purificar líquidos en cuestión de minutos es extraordinaria. Para los demás, podría llevar meses lograr algo así."

Darkness: (frunciendo el ceño) "¿Así que todo este tiempo hemos tenido a una diosa con nosotros y no lo sabíamos? ¡Eso es increíble! Aunque... ¿no se supone que las diosas son más distantes? ¿Por qué Aqua se quedó con nosotros?"

Historia: (encogiéndose de hombros) "Eso es parte del misterio. A veces creo que Aqua se siente perdida aquí, como nosotros. Quizás encontró una conexión con este mundo y decidió ayudar.

Eren y Aqua se encontraban en la iglesia de Axis, lista para celebrar su boda. El lugar era pequeño y sencillo, pero eso no importaba para la feliz pareja. Sin embargo, al ver la apariencia de la iglesia, Eren sintió la necesidad de hacer algo especial para su amada.

"Espera aquí un momento, Aqua", dijo Eren con una sonrisa en su rostro mientras se alejaba rápidamente. En la hermosa iglesia de Axis, que había sido reconstruida por Eren con su poder del Titán Martillo de Guerra, los preparativos para la boda estaban en pleno apogeo. El interior estaba decorado con flores y velas, creando un ambiente mágico y romántico. Eren estaba vestido con un traje elegante, su rostro reflejando una mezcla de nerviosismo y emoción. Mientras tanto, Aqua lucía un vestido blanco sensillo, su mirada reflejando la seriedad del momento.

La iglesia de Axis estaba bellamente decorada, con flores y luces brillantes que iluminaban el altar. Eren, vestido con su mejor traje, esperaba en el altar mientras miraba nerviosamente hacia la entrada. Los invitados se habían reunido para presenciar la boda de Eren y Aqua, y la emoción en el aire era palpable.

Aqua, con su vestido de novia, avanzó lentamente por el pasillo central. Aunque su rostro reflejaba cierta molestia, no podía ocultar la belleza y el resplandor que irradiaba en ese momento. Estaba a punto de casarse con el hombre al que amaba, y eso era lo más importante.

A medida que se acercaba al altar, la tensión en el ambiente era evidente. Había nubes en el cielo, y el clima parecía inestable. Los invitados murmuraban entre ellos, preocupados por el repentino cambio en el clima.

Eren miró a Aqua con una sonrisa, pero sus ojos reflejaban una preocupación profunda. Sabía que Aqua estaba molesta por la urgencia de casarse antes del nacimiento de su hijo, pero era una decisión que habían tomado juntos. Querían asegurarse de que su hijo no naciera fuera del matrimonio.

Los invitados comenzaron a llenar la iglesia, entre ellos Armin y Mikasa, quienes serían testigos de la unión de Eren y Aqua. Los amigos cercanos estaban presentes para compartir este día especial con la pareja.

El sacerdote del culto de Axis, vestido con sus ropas sagradas, se paró en el altar mientras los murmullos de los invitados se desvanecían en anticipación. Eren y Aqua se tomaron de la mano, sus dedos entrelazados mientras compartían una mirada llena de amor y determinación.

La ceremonia comenzó, y mientras el sacerdote pronunciaba las palabras sagradas, el cielo se oscureció aún más. El viento comenzó a soplar fuertemente, y las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer. El sacerdote comenzó la ceremonia con palabras de bendición y unión, hablando sobre el poder del amor y la importancia de estar juntos en los momentos buenos y malos. Los corazones de Eren y Aqua latían con fuerza mientras escuchaban atentamente cada palabra.

Llegó el momento crucial en la ceremonia, cuando el sacerdote miró a Eren y Aqua y preguntó: "¿Aceptas a Aqua como tu esposa, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte los separe?"

Eren miró a Aqua con determinación y ternura, respondiendo con voz firme y sincera: "Sí, acepto."

Entonces, el sacerdote dirigió su mirada a Aqua y repitió la pregunta: "¿Aceptas a Eren como tu esposo, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte los separe?"

Aqua miró a Eren con un brillo en los ojos, sus emociones a flor de piel. Sus labios temblaron ligeramente antes de responder con voz clara y emocionada: "Sí, acepto."

Aqua, visiblemente enojada, miró a Eren mientras su labores de parto comenzaban. El clima repentino y el estruendo del trueno no eran precisamente lo que había imaginado para su boda. Sin embargo, en medio de la lluvia y la confusión, Eren y Aqua se tomaron de las manos y se miraron con determinación.Aqua estaba a punto de dar a luz a su hijo, y no había nada que pudiera detenerlo. A pesar de las circunstancias inusuales, estaban juntos en este momento especial. Con el apoyo de Eren y la promesa de un futuro juntos, enfrentaron el inicio de una nueva vida como familia.

Aqua lo miró con asombro, sin palabras ante el hermoso cambio que había realizado. Tomó su mano y entraron juntos en la iglesia, donde sus amigos y familiares los esperaban para presenciar su unión.

La ceremonia comenzó con alegría y emoción. Los votos de amor y compromiso resonaron en la iglesia mientras Eren y Aqua se miraban con profundo cariño. Sin embargo, cuando llegó el momento de decir "acepto", el cielo cambió repentinamente.

El clima se volvió inestable y un aguacero comenzó a caer sobre la iglesia. Aqua, preocupada por la posibilidad de que su hijo naciera fuera del matrimonio, decidió apresurar las cosas. Los invitados se emocionaron al ver el amor y la devoción en los ojos de la pareja. A pesar de la inesperada tormenta, el ambiente se llenó de alegría y celebración.

Con el "sí, acepto" pronunciado, Eren y Aqua se convirtieron en marido y mujer. La lluvia no fue un obstáculo para su felicidad, sino más bien una señal de purificación y bendición para el nuevo capítulo de sus vidas juntos. Sin embargo, esa felicidad se vio interrumpida cuando Aqua comenzó a sentir fuertes contracciones mientras todos disfrutaban de la celebración."Eren, creo que es hora...", dijo Aqua con voz entrecortada mientras sostenía su vientre.

Eren, preocupado y sorprendido, la tomó de la mano y la llevó a un rincón más apartado de la iglesia. Mikasa, quien había sido testigo de la boda, siguió a la pareja, preocupada por el bienestar de Aqua y curiosa por lo que estaba sucediendo.

En medio de la confusión, Aqua dio a luz en medio de la iglesia, con Eren y Mikasa a su lado para apoyarla. Los invitados y los presentes se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo y se acercaron para ayudar.

Mikasa se sintió desconcertada por la situación. Por un lado, estaba feliz de que Aqua y Eren hubieran formado una familia, pero por otro, sentía celos de no haber sabido nada al respecto. Se confortó a sí misma recordándose que ella misma había encontrado su lugar en el otro mundo después de la muerte de Eren.

Mientras tanto, Aqua trataba de mantenerse valiente a pesar del dolor y la confusión. "Mi cuerpo no fue hecho para esto...", murmuró, refiriéndose a su origen divino en el Más Allá y la dificultad de dar a luz al hijo de un mortal.

Sin embargo, con el apoyo de Eren y Mikasa, el bebé nació sano y salvo. El llanto del recién nacido llenó la iglesia, y los invitados celebraron la llegada del nuevo miembro de la familia.Aqua, exhausta pero feliz, sostuvo a su bebé con ternura. Eren la abrazó con cariño, agradecido por el regalo que acababa de llegar a sus vidas. Mikasa, aunque sintiendo cierta incomodidad por la situación, no pudo evitar sonreír ante la escena.

A medida que pasaba el tiempo, los celos de Mikasa comenzaron a disiparse. Aunque seguía sintiendo una pizca de tristeza por no haber estado presente en la relación de Eren y Aqua, entendió que cada uno tenía sus propios caminos en ese mundo.

El sol se levantaba en Axel, iluminando la escuela donde la epidemia había causado estragos. Walter, Historia y Darkness estaban esperando frente a la entrada, ansiosos por la llegada de Vanir con el antidoto para curar a los niños enfermos y poner fin a la crisis.

Finalmente, Vanir apareció y entregó el antídoto a la gobernadora Darkness. Ella agradeció al demonio carmesí por su ayuda y rápidamente procedieron a administrar el remedio a los niños afectados. Poco a poco, la salud de los pequeños comenzó a mejorar, y pronto todos estaban fuera de peligro.

Con la crisis superada, Vanir se despidió y se retiró a sus asuntos demoníacos.

En Axel, después de la exitosa entrega del antídoto, Historia se encontraba conversando con Megumin, quien había estado ayudando a Vanir con el tratamiento de los niños enfermos. La atmósfera estaba llena de alivio y celebración, pero Historia sentía que necesitaba compartir un secreto.

"Hey, Megumin," comenzó Historia, mirando a su amiga con seriedad. "Tengo algo importante que contarte."

Megumin levantó una ceja, intrigada. "¿Qué pasa? ¿Es sobre Aqua?"

Historia asintió, sintiendo el peso de la revelación. "Sí. He estado pensando

Aqua es la misma figura de culto de la Orden de Axis."

Megumin pareció sorprendida por un momento, pero luego sonrió con complicidad. "Lo sé. Solo la tuteo para que no se le suba el orgullo a la cabeza."

Ambas rieron, y en ese momento, una figura familiar apareció en la distancia. Aqua se acercaba, sosteniendo en sus brazos a un pequeño bebé. El pequeño tenía un sorprendente parecido con Eren, pero sus ojos y cabellos azules claramente eran un regalo de su madre divina.

"¡Aqua, estás aquí!" exclamó Historia, corriendo hacia ella.

Walter, que había estado observando, abrió los ojos con asombro. "¡Aqua! ¡Y tú... tú tienes un bebé!"

Aqua sonrió tímidamente, acariciando con delicadeza la cabecita del bebé. "Sí, lo tengo. Parece que después de todo, nuestras acciones tienen consecuencias, ¿verdad?"

Historia y Darkness se acercaron con curiosidad, observando al bebé con ternura. "Es un bebé hermoso," comentó Historia, inclinándose para mirar más de cerca.

Megumin, cruzando los brazos y con una expresión de desdén fingido, dijo con un puchero: "Es tan lindo... No, espera, no lo es. ¡Se parece a Eren!"

La risa estalló entre el grupo, y Aqua no pudo evitar sonreír. "¿Qué importa cómo se vea? Lo importante es que está aquí, y es nuestro."

Darkness se acercó y, con una sonrisa en su rostro, acarició la cabecita del bebé. "Definitivamente es una mezcla de ambos. ¡Quizás tenga el poder de un titán y la belleza de una diosa!"

Megumin, con los ojos bien abiertos y sorprendida, no sabía cómo procesar la información. No podía entender cómo había sucedido todo tan rápido.

Darkness, por otro lado, parecía no sorprenderse en absoluto. Con una sonrisa tranquila, comentó: "Bueno, supongo que era de esperar. Eren y Aqua siempre han tenido una relación especial".

Walter, el hijo del feudal, simplemente asintió con una expresión sabia. "Ya lo sabía", dijo con calma. "Estaba claro que tenían una conexión fuerte".

Historia, en cambio, se alegró por Eren. Sabía cuánto le importaba Aqua y estaba feliz de verlo encontrar la felicidad en su nuevo mundo.

Ymir, con una sonrisa maliciosa, lo vio como una especie de victoria. "Así que al final, parece que Aqua ganó", comentó con un tono de burla. "Supongo que Eren realmente cayó bajo su encanto".

Darkness asintió con una sonrisa. "Definitivamente, tiene los ojos y el cabello de Eren."

Aqua parecía un poco abrumada por la situación. "Sí, es nuestro hijo. Aunque confieso que todo esto es bastante nuevo para mí. No tenía experiencia como madre.

"Walter compartió una sonrisa comprensiva. "Es normal sentirse así al principio. Pero estoy seguro de que harás un trabajo maravilloso, Aqua.

"Aqua, aún algo confundida y desorientada por ser madre primeriza, sonrió tímidamente. "Sí... es mi hijo", respondió con una mezcla de emoción y asombro.

Walter,se acercó para mirar al bebé con curiosidad. "Es increíble que el bebé tenga tus ojos y cabello, pero también algunos rasgos de Eren", comentó.

Darkness también se emocionó al ver al bebé. "¡Es un niño hermoso! Felicidades, Aqua", dijo con una sonrisa cálida.

Aqua, sintiéndose abrumada y feliz, agradeció a sus amigos por sus palabras de apoyo. "Gracias... es un milagro que haya podido tenerlo", respondió, acariciando con ternura la cabecita de su hijo.

Y entonces Aqua lo comprendió.*Todos creen que estamos enamorados.**Nos ven como una pareja perfecta y caótica: divinos y condenados, unidos por el destino.**Excepto... que no sé si lo amo.**Y tal vez... él tampoco me ama.*El pensamiento la golpeó como agua helada.Se había casado con él para salvarlos a ambos: para evitar la maldición, para proteger a su hijo, para evitar que Eren cargara con la vergüenza de profanar a una diosa. Pero con las prisas, habían dejado que el mundo creyera que era romance.Ahora, cada sonrisa, cada "felicitaciones", cada mirada cómplice parecía una mentira.Miró a Eren, que estaba apartado, observándola con silenciosa ternura. No había hablado mucho desde el parto. Solo le tomaba la mano. Le daba de comer sopa. Le cambiaba los pañales sin quejarse.¿Lo sentía él también? ¿El peso de fingir?"¿Aqua?", la voz de Historia la atrajo hacia sí. "¿Estás bien?"Forzó una sonrisa. "Es que... soy nueva en esto. La maternidad. La mortalidad". Miró a su hijo. "Nunca pensé que sostendría algo tan frágil".Walter asintió suavemente. "Es abrumador. Pero no estás sola".Aqua tragó saliva. *Ese es el problema*, pensó. *Estoy rodeada de gente que cree conocer mi corazón... pero nadie sabe la verdad.*Más tarde, en la tranquilidad de la habitación de los niños, intentó amamantar a su hijo. Le temblaban las manos. Las lágrimas caían sobre la manta."Lo siento", le susurró al bebé. "Quería darte una familia de verdad. No solo... comodidad envuelta en votos".Afuera, Eren se detuvo en la puerta, sin ser visto. Escuchó sus palabras. Vio cómo se le temblaban los hombros.No entró. No ofreció un consuelo vacío.En cambio, se sentó en los escalones del porche, con la cabeza entre las manos, y se preguntó si había hecho lo correcto: no al casarse con ella, sino al dejar que el mundo creyera que era amor.Porque tal vez... solo tal vez... podría convertirse en amor.Pero hoy no.


Eren, que se había quedado en la iglesia para atender algunos trámites después de la boda, aún no había llegado para ver a su hijo. La sorpresa y la felicidad llenaron el ambiente mientras todos se acercaban para conocer al nuevo miembro de la familia

Eren se encontraba sentado junto a Armin y Mikasa en la iglesia de Axis, con una expresión de disculpa en su rostro. Sabía que había sido precipitado en la organización de la boda con Aqua, y se sentía culpable por no haber avisado a sus amigos con suficiente antelación.

"Lo siento chicos", dijo Eren con sinceridad.

"Me enteré de lo de la boda apenas ayer, fue todo muy rápido y no tuve tiempo de avisarles". Armin sonrió comprensivamente y asintió.

"No te preocupes, Eren. Entendemos que las cosas a veces suceden de forma inesperada".

Mikasa también asintió y añadió: "Estamos felices por ti, Eren. Solo deseamos lo mejor para ti y para Aqua".

Eren agradeció a sus amigos por su comprensión y luego se tomó un momento para leer más sobre la orden de Axis en los libros disponibles en la iglesia. A medida que avanzaba en la lectura, se dio cuenta de que la orden permitía tanto el poliamor como las relaciones del mismo sexo. Era un antiguo ejemplar de las enseñanzas del culto de Axis, y mientras leía, se encontró con una sección que llamó su atención. En ella se hablaba sobre las relaciones y la orientación sexual en el contexto de la orden de Axis.

"Eh, escuchen esto", dijo Eren, llamando la atención de Armin y Mikasa. "Según la orden de Axis, las relaciones del mismo sexo y el poliamor son completamente aceptables. Parece que este culto tiene una visión bastante progresista en ese aspecto."

Armin y Mikasa intercambiaron una mirada intrigada antes de volver su atención a Eren. "Eso es interesante", comentó Armin.

"Significa que hay un enfoque más tolerante en comparación con otras creencias.

"Mikasa asintió en acuerdo. "Es una mentalidad que valdría la pena explorar y entender mejor."Eren asintió y suspiró.

"Sí, podría ser útil para ciertas personas. Como Ymir, por ejemplo."

La mención de Ymir provocó un momento de silencio mientras los tres recordaban a su amiga que había encontrado su paz en el más allá. Finalmente, Mikasa habló en voz baja.

"Sí, seguro que le hubiera interesado saber eso."

Aqua, con su bebé en brazos, recibe la visita de Eren, quien regresa de la iglesia tras completar los trámites de la boda. Al entrar, se encuentra con un ambiente lleno de energía, y el grupo lo saluda.

Eren: (sonriendo) "¡Hola a todos! He terminado con los trámites. ¡Gracias por esperarme!"

Megumin: (con los brazos cruzados, indignada) "¿Y dónde estaba mi invitación a la boda, Eren? ¡Esto es inaceptable! ¡No puedo creer que me hayáis dejado fuera de una celebración tan importante!"

Darkness: (con una sonrisa despreocupada) "Es bastante aleatorio que hicieran una boda improvisada justo cuando me fui de misión. Me sorprende que todo haya salido tan bien."

Aqua: (un poco nerviosa) "Lo hicimos porque era necesario. Si no lo hacíamos antes del nacimiento del bebé, todo habría salido mal... o eso creímos."

Historia: (bromeando) "Bueno, parece que tomaron una decisión sabia al final. ¡Felicidades a la pareja!"

Eren: (mirando a Aqua, un poco incómodo) "Sí, bueno... Fue un poco apresurado."

Megumin: (cambiando de tema) "Entonces, ¿cómo van a vivir juntos ahora que están legalmente casados? ¿Van a mudarse a la mansión de Eren?"

Historia: (con una sonrisa traviesa) "Podríamos mover las pertenencias de Aqua a la habitación de Eren. ¡Eso haría que todo sea más oficial!"

Aqua: (sonrojándose) "Espera, ¿qué? No estoy lista para eso..."

Darkness: "Vamos, Aqua. Ya eres madre

Eren: (intentando calmar la situación) "Podemos tomarlo con calma... No es necesario apresurarse."

Megumin: "¡Pero tenemos que celebrar el nacimiento del bebé y su unión! Deberíamos comprarles algo especial. ¿Qué tal una televisión mágica? Es una de las nuevas invenciones de Armin y Vanir."

Historia: (entusiasmada) "¡Sí! ¡Una televisión mágica sería perfecta! Pueden ver programas juntos... o algo así."

Aqua: (más incómoda) "Eso suena... interesante."

Eren: (con un leve sonrojo) "No estoy seguro de si estamos listos para eso..."

Walter: (con una sonrisa cómplice) "Vamos, Eren. Es solo una televisión. Piensa en ella como un regalo de grupo."

La atmósfera en la habitación se siente un poco tensa mientras los demás intercambian miradas cómplices y risas. Aqua y Eren, sin darse cuenta del "shipeo colectivo" de sus amigos, se miran con una mezcla de confusión y timidez.

Aqua: (acercándose a Eren, aún con el bebé en brazos) "Supongo que deberíamos aceptar el regalo. Después de todo, todos están emocionados."

Eren: (asintiendo lentamente) "Sí, supongo que es un buen paso. Aunque... me siento un poco abrumado por todo esto."

Megumin: (con una risa) "¡Bienvenidos a la vida de matrimonio y paternidad! ¡Prepárense para la locura!"


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