El titan y la Reina en Konosuba Capitulo 17 (Version 2025)

Aqua, con una bolsa llena de eris en la mano, se pasea emocionada por el mercado de Axel, buscando algo que comprar. Al pasar por un puesto de un estafador, sus ojos brillan al ver un enorme huevo en una cesta.

Estafador: (con una sonrisa pícara) ¡Ah, sí! ¡Este es un auténtico huevo de dragón! Perfecto para el próximo héroe que desee un compañero poderoso. ¡Por solo 100,000 eris!

Aqua: (ilusionada) ¡Un huevo de dragón! ¡Oh, esto es increíble! ¿Lo puedo tocar?

El estafador asiente, y Aqua toma el huevo, admirándolo como si fuera un tesoro.

Aqua: (con los ojos brillantes) ¡Imagina lo que podríamos hacer con un dragón! ¡Sería el aliado más poderoso de todos! ¡Eren se pondría celoso!

De repente, Historia aparece justo a tiempo para escuchar la conversación.

Historia: (frunciendo el ceño) Aqua, ¿estás segura de que eso es un huevo de dragón?

Aqua mira a Historia con desdén, sin querer soltar el huevo.

Aqua: ¡Por supuesto que sí! ¡Mira lo grande que es! ¡Es un dragón en potencia!

Historia se acerca y examina el huevo más de cerca.

Historia: (suspirando) Aqua, creo que este huevo es... (pausa dramática) de pollo.

Aqua: (negándose a aceptar la realidad) ¡No, no, no! ¡Eso no puede ser! ¡Es un huevo de dragón! ¡Lo siento, pero no voy a escuchar tus tonterías!

El estafador se ríe, contento de la confusión.

Estafador: (burlón) Sí, claro, un dragón... que tiene plumas.

Historia, frustrada, le lanza una mirada al estafador.

Historia: (con firmeza) ¡Tú! ¡Vete de aquí! No engañes a mi amiga. No te quiero ver más cerca de este lugar.

El estafador, sorprendido por la autoridad de Historia, levanta las manos en señal de rendición y se aleja rápidamente, dejando atrás su "huevo de dragón".

Aqua: (todavía aferrándose al huevo) Pero... pero, ¡no hay manera de que esto sea un simple huevo de pollo!

Historia suspira y comienza a caminar hacia la mansión, seguida de Aqua, quien sigue mirando el huevo con anhelo.

Historia se encontraba en su habitación, revisando detenidamente el equipo 3d que había robado en la mansión del Feudal Alderp. Se sentía intrigada y emocionada por descubrir cómo funcionaba ese dispositivo tan peculiar y por qué el diseño que había intentado con Eren meses atrás no había funcionado correctamente.

Con cuidado, examinó cada parte del equipo y lo comparó con el diseño que tenía en su cuaderno. Había algo en ese equipo que no encajaba con lo que ella y Eren habían creado. "Debe haber algo que nos estamos perdiendo", pensó para sí misma mientras sostenía una pieza en sus manos.

En ese momento, Eren entró a la habitación y se acercó a Historia. "¿Encontraste algo interesante?", preguntó con curiosidad.Historia asintió y mostró el equipo 3d en sus manos. "No, aún no puedo entender por qué nuestro diseño no funcionó mientras que este sí lo hace. Son los mismos mecanismos"

Eren examinó el equipo y frunció el ceño. "Es extraño. Hicimos todo tal como estaba en el manual y seguimos el diseño al pie de la letra, pero algo no salió bien".

Historia miró nuevamente el equipo y se percató de un pequeño detalle en la parte inferior. Había una inscripción en un idioma que no reconocía. "Eren, mira esto. ¿Puedes traducirlo?"

Eren observó la inscripción y frunció el ceño. "Es Marleyano, pero puedo entenderlo. Dice

Aqua ve a Eren y Historia salir del taller, ambos con el equipo de maniobras tridimensional en la mano.

Aqua: (aullando) ¡Eren! ¡Tenía un huevo de dragón, Pero Historia no me dejo comprarlo, era una ganga!

Eren: Aqua. Historia me dijo de tu incidente. Eso era un huevo de pollo.

El grupo acababa de regresar a la mansión en Axel, aún conmocionados por el caos de la capital: el anillo robado, el collar, la casi revelación de Historia. El ambiente era tenso pero familiar: agotamiento mezclado con la silenciosa emoción de los secretos guardados.

Eren se apoyó en la encimera de la cocina, con los brazos cruzados y la mirada perdida.Eren: "Todos saben que Darkness está viendo a Walter. Y no porque quiera".

Miró hacia el pasillo donde se encontraba la habitación de Darkness."Está usando su influencia; tal vez nosotros también podamos usarla".

Historia (frunciendo el ceño): "¿Usarlo para qué?"Eren: "Ese equipo ODM que robaste de la sala de trofeos de la capital no estaba ahí tirado por accidente. Alguien lo puso ahí. Alguien que sabía lo que era".

Se giró hacia Aqua."¿Alguna vez hiciste uno de esos aquí?"

Aqua, recostada en el sofá con una taza de té que definitivamente no era vino, se animó.

Aqua (alegre, ligeramente presumida): "¡Oh! ¿Ese equipo? ¡Sí, lo hice yo! ¡Cuando aún tenía plena autoridad divina, antes de que Historia me secuestrara y arruinara mi equilibrio cósmico!"

Hizo un gesto con la mano con desdén.

"Solía ​​manifestar lo que me pidieran. Un día, un alma reencarnada me rogó por 'algo que te permita volar como el viento'. Así que les di un equipo ODM. De aspecto mecánico, pero alimentado por mi magia. ¡Superelegante!"

Eren (cortante): "¿Quién era?"Aqua (encogiéndose de hombros): "¡No sé! Fue hace siglos. Pero si tenía inscripciones marleyanas, entonces sí, debí de dárselo a un aventurero marleyano".

Ladeó la cabeza, confundida."¿Pero cómo acabó en una vitrina de trofeos en la capital? Eso es... raro".

Historia (en voz baja): "Se sentía... preservado. Como si lo estuvieran estudiando".

La expresión de Eren se ensombreció.

Eren: "Lo que significa que alguien con poder lo sabe. Sabe sobre Paradis. Sobre nosotros. Sobre la reencarnación".

Miró a Historia."¿Qué más había en esa habitación?"

Historia (negando con la cabeza): "No lo recuerdo todo. Cosas que nunca había visto".

Un escalofrío invadió la habitación.Eren (en voz baja, urgente): "El Señor Feudal está recolectando".

Entonces, tanto Eren como Historia se quedaron paralizados.

Eren/Historia (al unísono, inquietos): "...¿Dónde están Darkness y Megumin?"

Aqua parpadeó, imperturbable.

Aqua: "Están en la sala común. Dijeron que no las molestaran. Algo sobre 'probar nuevas formaciones de batalla' o algo así".

Pero Eren ya se estaba moviendo.Eren: "No. Eso no me parece bien".

Aqua suspiró, dejó el té y lo siguió, no porque sintiera nada, sino porque alguien tenía que evitar que Eren golpeara la pared.Llegaron a la puerta de la sala común.

Aqua, se acerca a la sala común y, al entrar, ve a Megumin sosteniendo un gran trozo de hielo, mientras Darkness está demasiado cerca de una hoguera, inmovilizada al ser rodeada por una manta.

Megumin: (con voz seductora) ¡Hey, Darkness! ¿Te gustaría un poco de hielo? ¡Es muy refrescante!

Darkness: (murmurando, sonrojada) No...

Historia y Eren se quedan boquiabiertos ante la escena.

Historia: (sonrojándose) Uh... creo que deberíamos... eh... no interrumpir...

Eren: (frunciendo el ceño) ¿Megumin, qué estás haciendo?

Aqua dio un paso adelante, con los brazos cruzados. ¡Tranquilos! La Orden del Eje apoya plenamente todas las formas de amor. Incluso las más raras.

Megumin giró la cabeza bruscamente hacia ellos. El pánico se reflejó en sus ojos. "¡No es así! ¡Solo estaba ayudando a Darkness a entrenar para las pruebas de resistencia de verano!"

Darkness se puso rígida y asintió rápidamente. "Claro. No puedo hacerlo en casa; mi padre está enfermo. No quiero que se preocupe por si me desplomo en el patio otra vez".

Historia se mordió el labio para no sonreír. Eren exhaló por la nariz, relajando ligeramente los hombros. Aqua ladeó la cabeza, genuinamente desconcertada. "¿Entrenamiento? ¿Con hielo? ¿Y una manta? ¿Sentada a medio metro de una fogata?"

Megumin abrió la boca, pero la cerró.

"...Es complicado".

.---Más tarde, Eren, Armin y Darkness caminaron por el mercado de Axel, en dirección a la tienda de Wiz. La luz del sol salpicaba los adoquines. Los comerciantes anunciaban los precios; Los niños corrían de un puesto a otro.

Eren miró la bolsa que llevaba en el cinturón. "Espero que Wiz esté lista para repartir las ganancias. Esas mejoras de almacenamiento de maná se vendieron más rápido de lo que esperaba".

Armin asintió. "Si tuviéramos más capital, podríamos aumentar la producción. Quizás incluso licenciar el diseño".

Darkness mantuvo la mirada baja y la voz baja. "Suponiendo que Wiz recuerde cobrar. La semana pasada, regaló tres pociones curativas porque alguien dijo que 'parecían tristes'".

La campana sobre la puerta de Wiz sonó al entrar.

Vanir estaba de pie detrás del mostrador, con los codos apoyados en frascos de vidrio y expresión cansada. No levantó la vista. "Ah. Mis pequeños esclavos asalariados, ¿vienen a reclamar su dinero sangriento?".

Eren se cruzó de brazos. "Solo la parte acordada".

Vanir levantó una mano. "Antes de eso, Wiz se desplomó. Riendo y llorando al mismo tiempo. Está durmiendo la siesta en la parte de atrás". Sonrió con suficiencia. "Ha estado trabajando sin parar. Sin comer. Sin descansar. Pero bueno, eso evita que la tienda se hunda."

Eren frunció el ceño. "Eso no es gestión. Es exclavitud."

Vanir se encogió de hombros. "Wiz es la dueña y Los resultados son lo que importan." Su mirada se deslizó hacia Darkness.

"Hablando de sufrimiento... Darkness."

Darkness se tensó. "¿Qué?"

Vanir se inclinó hacia delante, bajando la voz a un susurro burlón.

"Todas esas noches solitarias. Tu armadura se abolla por dentro. Y el pequeño ritual con la túnica de Megumin..."

"¡Yo no...!"

Darkness se interrumpió, con los puños apretados. Respiraba agitadamente.

"Eso es privado."

La sonrisa de Vanir se ensanchó. —Oh, sí lo es. Pero ya no es *tuyo*. Algo te ha estado observando. Manejando tus influencias. Haciéndote *querer* cosas que normalmente no desearías.

Eren se quedó inmóvil. Había visto a Darkness esforzarse, pero nunca así. Nunca con ese tono vacío y compulsivo.

Vanir continuó con voz áspera. —¿Y tu futuro? Veo la ruina. Tu casa derrumbándose. Tu sacrificio ignorado. Solo una persona podría detenerlo... —Hizo una pausa—. Walter Alderp.

Darkness palideció. Se hundió en la silla más cercana, con las manos temblorosas en el regazo.

Armin dio un paso al frente. —¿Qué significa eso?

Vanir hizo un gesto de desdén con la mano. —Solo una visión. Tómala o déjala.

Eren se agachó junto a Darkness. Su voz era baja y firme. —No estás sola en esto. Si algo te influye, lo averiguaremos.

No levantó la vista. "Quizás... quizás debería dejar de aumentar mi resistencia."

"Probablemente sea prudente", dijo Armin con suavidad.

Vanir aplaudió. "¡Excelente! ¡Ahora, ganancias!"

Wiz entró tambaleándose en ese momento, frotándose los ojos. "¿Eh? ¿Qué pasa?"

Eren se enderezó. "Nada importante. Solo negocios."

Vanir les lanzó sus acciones. Wiz parpadeó al ver las monedas y luego sonrió soñolientamente. "¿Funcionó... funcionó?"

La sonrisa de Armin era cálida. "Mejor de lo que esperábamos."

Los hombros de Wiz se hundieron aliviados. Detrás de ella, Vanir observaba a Darkness con ojos indescifrables, y no dijo nada.

El salón del Gremio bullía con el clamor habitual del mediodía —el tintineo de las tazas, las órdenes ladradas, el crujido de los pergaminos—, pero Eren apenas lo oía. Estaba de pie cerca del mostrador, contando su parte de la recompensa del último encargo de Wiz: una suma considerable por refinar runas de almacenamiento de maná.

Armin ya se había embolsado su parte con un discreto asentimiento y se había esfumado entre la multitud, volviendo a sus tranquilas rutinas. Darkness rondaba cerca, inusualmente quieta.

Entonces habló.

"Hidra", dijo con voz aguda y mirada distante.

Eren se giró. "¿Qué?"

Darkness se irguió, con la postura rígida, las manos entrelazadas a la espalda como un general dirigiéndose a las tropas. Su tono cambió: suave, persuasivo, inquietantemente ensayado.

"La Hidra bajo el Lago Virel. Se predice que despertará en una semana. Múltiples cabezas. Tejido regenerativo. Aliento ácido. Una amenaza de Clase S".

Señaló los puntos con los dedos. "Las rutas de evacuación de Axel son insuficientes. La milicia carece de armamento antidragón. Y si irrumpe en las tierras de cultivo del oeste..."

Historia intervino con el ceño fruncido. "Darkness... ¿cómo sabes todo esto?"

Darkness parpadeó, solo una vez, y algo en su expresión titiló. No confusión. Era compulsión.

"Lo he estudiado", dijo demasiado rápido. "Durante meses. Solía ​​observar el lago al amanecer. Se agita antes de subir. El agua se oscurece. Los peces desaparecen."

Megumin ladeó la cabeza. "¿Has estado explorando un dragón sola? ¿En pijama?"

Darkness la ignoró. "Eren es el único que puede enfrentarse a él. Los titanes eclipsan incluso a los wyrms ancianos. Debemos actuar ahora, antes de que se cobre vidas."

Aqua frunció el ceño, con los brazos cruzados. "Pero la guardia del pueblo dijo que tienen protecciones. Trampas. Barreras sagradas."

"No aguantarán", insistió Darkness con voz temblorosa, no de miedo, sino de urgencia. "Por favor. Déjame guiar esto. Solo una vez".

Eren la observó. Esta no era la Darkness que se desmayaba ante el castigo o se sonrojaba ante sus ceños fruncidos. Era otra: motivada, desesperada, casi atormentada.

Exhaló. "Bien. Pero lo haremos con inteligencia. Nada de heroicidades".

Los hombros de Darkness se relajaron, solo un poco. Un alivio crudo y privado.

El lago Virel brillaba bajo un pálido sol de tarde, su superficie plácida, engañosamente tranquila. Los juncos bordeaban la orilla; los pájaros cantaban desde los árboles. Nada se movía.

"De acuerdo", dijo Eren con los brazos cruzados. "Aqua, tú purifica el agua. Si está durmiendo ahí, el agua limpia podría expulsarla, o al menos debilitar cualquier defensa mágica".

Aqua asintió, aunque sus dedos temblaban nerviosamente. "Bien. Tranquila. Cinco minutos, máximo". Se adentró en el agua, cantando suavemente. Una luz azul se extendió desde sus palmas, ondulando hacia afuera. El agua se aclaró al instante: cristalina, pura, sin olor.

Pero no salió.

Pasaron los minutos. Diez. Quince

."¿Aqua?", llamó Historia.

No hubo respuesta.

Entonces, un jadeo. Aqua emergió, escupiendo, con los ojos abiertos por algo más profundo que el agotamiento.

"Se... se sintió mal", susurró, temblando a pesar del sol. "Como si el lago me estuviera observando".

Antes de que nadie pudiera responder, el agua se agitó.

Una forma monstruosa irrumpió: escamas negras como el alquitrán, siete cuellos serpentinos enroscados como víboras, ojos de un rojo carmesí ardiente. El vapor se elevó donde su piel tocó el agua purificada, siseando como hierro candente en la nieve.

Eren no dudó. Se cortó la palma.

Un rayo estalló.

El Titán Colosal se elevó, emanando vapor, con la postura extendida, pero la Hidra no se inmutó. En cambio, escupió ácido, no a Eren, sino al suelo entre ellos, derritiendo la piedra en escoria burbujeante."

¡Forma equivocada!", gritó Megumin por encima del rugido. "¡No es fuego, es corrosión! ¡Necesitas alcance, no calor!"

La oscuridad, que ya rodeaba el flanco de la bestia, gritó: "¡Martillo de Guerra! ¡Atadlo!"

Eren apretó los dientes y se movió.

El vapor se recompuso.

El Titán Martillo de Guerra se elevó, sus extremidades cristalinas encajando en su lugar. Con un golpe atronador, clavó púas endurecidas en la tierra alrededor de la Hidra, enjaulándola en una red de cristal blanco hueso.

Atrapada, la bestia se retorció: cabezas chasqueando, mandíbulas chasqueando.

La oscuridad no esperó. Corrió hacia adelante, con la armadura reluciente y las espadas desenvainadas. No con temerario abandono, sino con una precisión sobrecogedora. Se agachó bajo un cuello que latía, rodó y clavó ambas espadas profundamente en la base de la cabeza del extremo izquierdo.

La Hidra chilló.

Historia, ya en el aire gracias a su equipo 3d, se abrió paso entre el chorro de sangre. Trazó arcos en el aire, asestando cortes limpios y quirúrgicos en los tendones de la cabeza derecha. Esta se derrumbó, cercenada.

Megumin, encaramada en una colina, alzó su bastón.

"¡EXPLOSIÓN!"

La explosión no iba dirigida al cuerpo; golpeó la tercera cabeza en medio de un rugido, detonando dentro de su garganta. Hueso y escamas se vaporizaron.

Una a una, las cabezas restantes cayeron: cercenadas por los golpes posteriores de Historia, aplastadas por la maza cristalina de Eren o colapsando por la ruina interna.

Volvió el silencio.

El vapor se arremolinaba sobre el lago. La Hidra yacía hecha pedazos, su magia regenerativa abrumada por un ataque coordinado e implacable.

De vuelta en la posada, el ambiente era más relajado que en semanas. Muchas copas chocaron. Sasha, que había llegado justo a tiempo para ver el final de la pelea, devoró tres pollos asados ​​mientras contaba cada detalle con un toque teatral.

"¡Deberías haber visto a Historia!", exclamó, agitando un muslo de pollo. "¡Como una reina demonio con alambres!".

Historia se sonrojó, pero sonrió, aceptando el elogio con un leve asentimiento.

Eren se sentó aparte, bebiendo agua, observando a Darkness. No había tocado su bebida. No se había reído. Pero sus hombros estaban relajados, libres de esa extraña tensión.

Luna llegó con su recompensa: Dos billones y medio de Eris, divididos entre cuatro."

Suficiente para comprar un pequeño pais", declaró Aqua, ya mirando la carta de vinos de la taberna.

"O pagar deudas", murmuró Darkness, tan suavemente que solo Eren la oyó.

Él la miró. Ella lo miró a los ojos, solo por un segundo, y asintió levemente en señal de gratitud.

Más tarde, cuando los demás se fueron a la cama o a los baños, Darkness se escabulló sola. Caminó hasta las afueras del pueblo, donde un mensajero esperaba en la sombra.

Le entregó un sobre sellado lleno de monedas.

"Para Lord Alderp", dijo con voz firme. "Dile que la deuda está saldada. Totalmente saldada".

El mensajero hizo una reverencia y desapareció en la noche.

Darkness se quedó allí un momento más, mirando las estrellas. Luego se volvió hacia la posada, hacia la cálida luz que se derramaba por las ventanas, hacia los amigos que habían luchado a su lado sin preguntar jamás por qué.

No necesitaba que lo supieran.

Solo necesitaba que estuvieran allí.

Y por primera vez en meses, el peso en su pecho desapareció.

Días después de la cacería del dragón de aguas mágicas, el grupo se encontraba descansando en la mansión en Axel. Darkness estaba en su habitación, preocupada y pensativa por la salud de su padre. La enfermedad de su padre continuaba sin mejoría.

Días después de la cacería del dragón, la mansión estaba en silencio, demasiado en silencio. El habitual tintineo de las copas de vino de Aqua, los dramáticos conjuros de Megumin, incluso los suaves pasos de Historia, se habían reducido al silencio, como si la casa misma percibiera el dolor de Darkness.

Eren la encontró de pie junto a la ventana de su habitación, de espaldas, con la postura rígida pero los hombros hundidos. La luz de la luna iluminaba el borde de su armadura, todavía desgastada como una segunda piel incluso en reposo.

Llamó una vez, suavemente, y luego entró.

"Hola", dijo. "¿Estás bien?"

Darkness no se giró de inmediato. Cuando lo hizo, sus ojos estaban secos, pero vacíos.

"Estoy bien", dijo con voz apagada. "Es solo que... mi padre. No mejora".

Eren se apoyó en el marco de la puerta, con los brazos cruzados. "¿Has visto a todos los sanadores de Axel?"

Ella asintió. Sacerdotes, alquimistas, incluso esa extraña bruja del pantano. Nada funciona. —Una pausa. Sus dedos se apretaron en el alféizar de la ventana—. Sigo pensando... tal vez si hubiera pagado la deuda antes, o si no hubiera el Destructor atravesado nuestro distrito...

—Tú no causaste eso —la interrumpió Eren, más brusco de lo que pretendía. Suavizó el tono—. El Destructor no fue tu culpa. ¿Y tu padre pagó por ello? Eso fue política, no justicia.

Darkness bajó la mirada. —Walter dice que su padre lo habría perdonado todo... si hubiera aceptado el compromiso antes. —Tragó saliva—. Y lo hice. Pero ahora... siento como si hubiera cambiado una jaula por otra.

Eren no respondió de inmediato. Se acercó, lento, con paso decidido, y se quedó junto a ella junto a la ventana.

El aire nocturno era fresco, con aroma a lluvia.—Vi morir a mi madre —dijo en voz baja. "No por enfermedad. Por algo peor. Algo que no pude detener, aunque tenía el poder."

No la miró.

"A veces tener fuerza no significa que puedas salvar a tus seres queridos. Solo significa que tienes que vivir viéndolos caer."

La oscuridad finalmente se encontró con sus ojos.

"Mi madre murió cuando yo tenía seis años. Una enfermedad devastadora. Nadie sabía qué era. Simplemente... se desvaneció." Su voz se quebró. "Le sostuve la mano hasta que se enfrió. Y juré que nunca volvería a estar tan indefensa."

Eren exhaló. "Ya no estamos indefensos. Pero tampoco somos dioses."Una lágrima resbaló por su mejilla. Luego otra. No se las secó.

Eren no ofreció un consuelo vacío. Simplemente dio un paso adelante y la abrazó: firme, breve, firme. Nada romántico. Protector. Como un hermano, un camarada, un amigo que había visto demasiada muerte como para fingir que siempre se podía revertir.

Darkness hundió la cara en su hombro un instante, luego se apartó, secándose los ojos con el dorso del guantelete."Gracias", susurró.

Eren asintió. "Si hay algo que pueda hacer, algo real, lo haré".

Estuvo a punto de contarle lo de la deuda. Cómo su padre había vaciado sus arcas para cubrir daños que deberían haber recaído en la corona. Cómo el cortejo de Walter se sentía menos como afecto y más como una garantía. Pero las palabras se le atascaron en la garganta. No quería compasión. Y no quería que Eren irrumpiera en la capital como un titán, solo para que lo tildaran de rebelde.

Así que no dijo nada.

En cambio, forzó una pequeña sonrisa.

"Solo... quédate cerca, ¿de acuerdo? Aunque sea ridícula".

"No me voy a ninguna parte", dijo.

Afuera, el viento arreció. En algún lugar de la ciudad, sonó una campana: tardía, triste.

La oscuridad volvió a la ventana. Su padre se desvanecía. Las sonrisas de Walter parecían ensayadas. Y el peso de su nombre —Dustiness Ford— la oprimía cada día más.

Pero allí, en esta habitación, con la silenciosa presencia de Eren a su lado, no se sentía sola.

Y por ahora, eso era suficiente.

Darkness se sentó junto a la cama de su padre, la habitación en penumbra y cargada con el aroma a sudor febril y hierbas antiguas. Lord Sebas Dustiness yacía recostado sobre almohadas, su cuerpo, antaño imponente, reducido a huesos frágiles bajo la fina piel. Su respiración era superficial, pero sus ojos —aún agudos, aún los suyos— se clavaron en ella.—Lalatina —dijo con voz áspera, desgarrada pero tierna—. No me llores. Solo... sé feliz.Se le hizo un nudo en la garganta. Tomó su mano —fría, como el papel— y la presionó contra su mejilla.—Lo prometo —susurró—. Seré feliz.Él sonrió, apenas un poco, antes de que sus párpados se cerraran. No sueño. Rendición.Pero al levantarse, una extraña calidez se enroscó en su pecho; no pena, ni resolución, sino certeza. Una voz tranquila e insistente, no la suya, murmuró: Él quería que gobernaras. Que te casaras. Que continuaras.Parpadeó. Por supuesto. Eso era lo que hacían los nobles. Eso era lo que él habría querido.Walter.La idea floreció plenamente formada, urgente, cierto. Él era noble. Amable. Y si se casaba con él, podría heredar influencia, tal vez incluso la administración del propio Axel. Podría honrar el legado de su padre y cumplir su deseo de felicidad.No lo cuestionó. La idea parecía cierta.Oculto, en el santuario oculto de la mansión, el Señor Feudal Alderp observaba a través de un espejo de adivinación alimentado por la percepción distorsionada de Max. El demonio rondaba cerca, con la mirada vacía, retorciendo distraídamente una reliquia robada: un pequeño fragmento brillante de líquido cefalorraquídeo cristalizado de Titán, extraído de un campo de batalla hacía mucho tiempo.Alderp se acarició la barba con los ojos brillantes."Entonces... los Gólems de Piel se regeneran. Al instante. Por completo. Incluso después del desmembramiento." Se giró hacia Max. "¿Puedes replicarlo? ¿Transferirlo?" Max parpadeó lentamente. "¿Replicar... qué?""¡La inmortalidad! ¡El poder!", espetó Alderp, luego se calmó. "El chico, Eren Jaeger. Sangra y se sella. Pierde extremidades y regresan. Esa es la clave para el reinado eterno."Max ladeó la cabeza. "Ah. El ruidoso. Con la amiga de pelo azul.""¡Sí! Él. ¿Cómo lo tomo?"Max frunció el ceño, pensando profundamente. "¿Lo... preguntas amablemente?"Alderp apretó los dientes. La memoria de Max era inútil, pero su distorsión de la realidad no. Y ya había distorsionado la comprensión de Darkness: le había hecho creer que la sucesión significaba matrimonio, que el deber significaba sumisión. Ahora, con su padre a punto de morir, Alderp necesitaba más tiempo para estudiar a los cambiaformas titanes."Entonces prolonga la enfermedad", ordenó Alderp. Solo unos días más. Que el viejo señor siga respirando, pero débil. Que su desesperación crezca.Max asintió distraídamente. "Prolongar... sí. Como estirar caramelo".Un destello de magia distorsionada latió hacia la finca Dustiness. En la habitación del enfermo, la respiración de Lord Sebas se entrecortó; no en paz, sino en una repentina y silenciosa agonía. Sus dedos se crisparon contra las sábanas. Darkness, a medio camino de la puerta, se volvió, frunciendo el ceño."¿Padre?", murmuró ella, tocándole la frente. Hacía más calor ahora. "¿Por qué no descansas?".No vio la sombra que se aferraba a su aura. No sintió la mentira entretejida en su resolución.Todo lo que sabía era esto: Walter era su camino. El matrimonio era su deber. Y si gobernaba junto a él, finalmente sería digna del amor de su padre.Salió de la habitación con un nuevo propósito, sin saber que cada paso era un hilo en la red de Alderp, y que la «inmortalidad» que él ansiaba no estaba ligada a la carne, sino a la sangre, la memoria y una maldición que ningún demonio podía robar.Porque el poder de Eren no era magia.Era dolor.Y el dolor no se podía tomar, solo heredarse.

El sol de la tarde se filtraba oblicuamente por los altos ventanales de la Mansión Dustiness mientras Darkness se ajustaba el cuello de su chaqueta formal, con la mandíbula apretada. Walter estaba sentado frente a ella en el estudio, con los dedos entrelazados y la mirada penetrante bajo su ceja pulida.—Los permisos para el Festival de Acción de Gracias de Eris —dijo con suavidad— requieren tres firmas: la tuya como gobernador interino, la mía como enlace de Alderp y una de la Suma Sacerdotisa de Eris. —Se inclinó hacia delante, bajando la voz—. Pero si las presentamos juntas... se transmite un mensaje. Estabilidad. Unidad.Darkness forzó una sonrisa. —Por supuesto. Por eso te pedí que vinieras. Por puramente administrativo.Los labios de Walter se crisparon. —Entonces, ¿por qué te pusiste ese vestido?No respondió. En cambio, se levantó bruscamente. —He invitado a mis amigos. Para levantar la moral. Y para hablar de oportunidades de inversión con la tienda de Vanir; ahora que hemos conseguido fondos de Hydra y con tus contactos, podríamos expandirnos a nivel nacional.Walter arqueó una ceja. "Estás usando los negocios como excusa para organizar una cena"."Estoy usando una cena como excusa para evitar estar a solas contigo", casi dijo. Pero no lo hizo. Solo asintió rígidamente. "Sí. Una celebración".---Esa noche, el comedor de la mansión brillaba con la luz de las velas y risas dispares. Megumin discutía con Sasha por el último dumpling. Mikasa se sentó tranquilamente junto a Armin, quien le explicaba las rutas comerciales a Ymir. Historia, radiante y relajada, volvió a llenar el vaso de Aqua, aunque esta no lo había tocado.Walter, sentado junto a Darkness, habló con sorprendente facilidad sobre aranceles, regulaciones gremiales y cadenas de suministro regionales. No estaba fingiendo. Era *bueno* en eso. Y cuando se giró hacia Darkness y dijo: "Serías una gobernadora brillante, no solo una figura decorativa, sino una líder", ella sintió algo desconocido: ni excitación, ni temor, sino *duda*.Había esperado que fuera hueco. En cambio, era competente. Amable, incluso. Y eso la hacía sentir como una traidora.Al otro lado de la mesa, Eren captó su mirada. Asintió levemente, casi imperceptiblemente: *Lo estás haciendo bien*. Debería haberla consolado. En cambio, hundió aún más el cuchillo.*Lo elijo a él sobre ellos. Sobre el silencio de Eren, la fuerza silenciosa de Historia, el caos de Aqua. Elijo una jaula dorada porque es más fácil que estar rota con la gente que me ve*.Sus nudillos se pusieron blancos alrededor del tenedor.Entonces, Sasha, con la boca llena, miró a Aqua con los ojos entrecerrados."Oye", dijo, ladeando la cabeza. "Aqua, ¿has estado comiendo demasiado últimamente? Porque tu barriga parece... eh... un poco más grande".Silencio.Aqua se quedó paralizada. Entonces... *crack*.Su bastón cayó sobre el cráneo de Sasha con fuerza divina."¡Cabeza de tonto!", gruñó Aqua con voz temblorosa. "¿Qué te pasa? ¡Estoy bien!".Sasha gritó, frotándose la cabeza. "¡Ay! Solo estaba..."."Ni una palabra más", siseó Aqua con los ojos encendidos.La mirada de Eren se posó en el abdomen de Aqua, solo una vez, y luego volvió a su plato. Historia puso una mano sobre la de Aqua, silenciosa, estable. De repente, a Megumin le fascinó su sopa. Incluso Ymir dejó de sonreír con suficiencia.Nadie preguntó. Nadie presionó. Todos lo sabían.Y todos decidieron protegerla.---A la mañana siguiente, Aqua corrió.Entró en la tienda de Wiz, sin aliento y con la mirada perdida. Wiz dejó caer su libro de contabilidad y retrocedió tambaleándose."¡P-por favor!", tartamudeó Wiz. "¡No he hecho nada malo! ¡No me borres!" Aqua se desplomó de rodillas y sollozó.Sus lágrimas cayeron sobre el suelo y *chisporrotearon*, curvando la madera. Wiz se estremeció.—Estoy embarazada —dijo Aqua con voz entrecortada—. Es de Eren. Y no puedo... no puedo que nadie lo sepa. Todavía no. Por favor. ¿Hay algo? ¿Algo en absoluto?Wiz la miró fijamente. Luego, lentamente, exhaló.—Hay... una poción —dijo con cuidado—. Usada por madres aventureras que no pueden dejar de trabajar. Temporalmente... compacta el feto. Solo por unas horas. Te permite moverte, luchar, cargar. Es segura. Pero no lo oculta para siempre. Solo... retrasa lo obvio.Aqua levantó la vista, con los ojos enrojecidos pero desesperados. —¿Cuánto?—Gratis —dijo Wiz en voz baja—. Considéralo... un pago por purificar a mis no-muertos.Aqua se aferró al frasco como a un salvavidas.Ahora, de pie fuera de la tienda, dudó. *¿A quién se lo digo?*Se giró hacia la mansión y se detuvo.A través de la ventana, vio a Historia y a Ymir en el porche, con las frentes casi tocándose, las manos entrelazadas, hablando en voz baja y urgente. Historia sonreía, sonreía de verdad, por primera vez desde Arcanretia.Aqua hundió los hombros.*Por fin se está eligiendo a sí misma. ¿Y yo le pido que guarde mi secreto?*Metió el frasco en su faja, irguió los hombros y caminó en dirección contraria: hacia el campo de entrenamiento, donde Eren entrenaba con Armin.No pediría ayuda.Todavía no.Lo soportaría sola, solo un poco más, para que nadie más tuviera que ceder ante ella.

 Mientras tanto, Historia estaba pasando sus ratos libres con Ymir, explorando la ciudad y compartiendo risas y confidencias. Las dos chicas se habían vuelto inseparables y disfrutaban de la compañía mutua.

Cuando encontró a Historia, estaba acompañada por Ymir, riendo y disfrutando de un momento tranquilo juntas.

Eren había decidido pasar un tiempo tranquilo con Mikasa y Armin. Los tres caminaban por los alrededores mientras veian como se estaba preparando el festival, disfrutando de la brisa y de la compañía del otro.

"Eren, ¿estás bien?", preguntó Mikasa con preocupación al notar que su amigo parecía pensativo.

"Sí, estoy bien. Solo estaba pensando en algo", respondió Eren, sin querer preocupar a sus amigos. Armin se acercó con una sonrisa.

"Bueno, si necesitas hablar sobre algo, sabes que siempre estamos aquí para ti, Eren"."

Gracias, chicos. Aprecio eso", dijo Eren, sintiéndose agradecido por tener amigos en quienes confiar.

Aqua sentía que algo le inquietaba. , con su embarazo cada vez más evidente, Aqua pensaba que era el momento adecuado para formalizarlo de alguna manera. Sin embargo, tenía dudas e inseguridades, así que decidió buscar a alguien en quien confiar.

Aqua fue a buscar a Wiz en su tienda de artículos mágicos. Al entrar, encontró a la liche revisando su inventario con la expresión distraída de siempre.

"Wiz, ¿puedo hablar contigo de algo importante?", preguntó Aqua, intentando sonar casual, aunque su nerviosismo era evidente.

Wiz levantó la vista y le dedicó una sonrisa amable. "Claro, Aqua. ¿De qué necesitas hablar?"

Aqua miró alrededor para asegurarse de que nadie más estaba escuchando, especialmente el molesto demonio Vanir, quien solía aparecer en los peores momentos.

"Bueno... es sobre... Eren y yo," dijo Aqua, sintiendo un leve sonrojo en sus mejillas. "Quiero... formalizar nuestra relación. ¿Tienes algún consejo para hacer que funcione? Algo... romántico."

Wiz parpadeó, sorprendida, y luego adoptó una expresión pensativa. "Hmm... Veamos. Bueno, en las novelas que he leído, normalmente el hombre se arrodilla y confiesa su amor. ¡Pero en algunos casos, es la mujer quien toma la iniciativa! Podrías decirle algo profundo y significativo sobre lo que sientes."

Aqua asintió, interesada. "¡Eso suena como una buena idea! Aunque, ¿cómo podría hacer la confesión memorable? ¿Quizás en el festival que viene?"

Wiz asintió emocionada. "Sí, sí, los festivales siempre tienen un ambiente mágico y romántico. Podrías acercarte a él mientras las luces están encendidas y decirle lo que sientes. Quizás podrías incluso preparar algo especial para ese momento, como una canción o un regalo."

Aqua comenzó a fantasear sobre la idea, visualizando un escenario en el que Eren se sorprendía con su confesión, y luego ambos compartían un beso apasionado bajo la luz de los fuegos artificiales. "Sí, eso suena perfecto, Wiz. Eres un genio."

Wiz sonrió con timidez. "Oh, no es nada, Aqua. Solo es... bueno, cosas que he leído en novelas románticas."

De pronto, la voz burlona de Vanir resonó desde la otra habitación, interrumpiendo sus sueños despiertos. "¡JAJAJA! Así que la pequeña liche está dando consejos de amor basados en novelas. ¡Cuán irónico! ¡Una liche que jamás tuvo novio en vida, y mucho menos en la muerte!"

Wiz se sonrojó de inmediato, avergonzada, y miró a Vanir con reproche. "¡V-Vanir! ¿Por qué siempre tienes que arruinar las cosas?"

Vanir cruzó los brazos, con una sonrisa divertida. "Simplemente estoy poniendo los hechos sobre la mesa, querida Wiz. Tú, quien nunca has experimentado el amor de primera mano, ahora das consejos de romance como si fueras una experta. ¿No es maravilloso el humor de esta situación?"

Aqua miró a Wiz, algo sorprendida. "Espera... ¿entonces nunca has tenido novio, Wiz?"

Wiz bajó la cabeza, avergonzada, y susurró, "Bueno... no, no realmente. He leído mucho sobre el amor y el romance, pero... nunca he experimentado algo así en persona."

Vanir soltó una carcajada más fuerte. "¡JAJAJA! ¡Ni en vida ni en muerte, la pobre liche ha tenido éxito en asuntos del corazón! ¡Y aquí está, dando consejos como si fuera una experta!"

Aqua suspiró, aunque no pudo evitar sentir un poco de simpatía por Wiz. "Bueno, tal vez no haya tenido novio, pero al menos tiene buenas ideas."

Vanir arqueó una ceja. "¿Buenas ideas? ¡Esas son ideas recicladas de literatura barata! ¡No esperes que la realidad funcione de la misma manera, mi querida Aqua!"

Wiz se apresuró a defenderse. "¡Oye, Vanir! No tienes que ser tan cruel. Solo estaba tratando de ayudar."

Aqua sonrió, ignorando la voz sarcástica de Vanir. "Gracias, Wiz. Tus ideas me han dado algo en qué pensar. Aunque puede que tenga que hacer algunos ajustes para que sea... bueno, algo más adecuado para Eren."

Vanir sonrió con satisfacción, aunque seguía manteniendo su tono sarcástico. "Buena suerte, diosa inútil. Quizás en el festival logres que Eren te mire como algo más que un desastre ambulante."

Aqua se encogió de hombros, ignorando el comentario y decidida a llevar a cabo su plan en el festival. Aunque Wiz no tuviera experiencia directa en el amor, sus consejos la habían inspirado. Aqua se preparó para intentar formalizar su relación con Eren, esperando que, con un poco de suerte y algo de ayuda divina, pudiera lograr que sus sentimientos fueran correspondidos.

La silenciosa intimidad entre Historia e Ymir —frentes casi tocándose, manos entrelazadas en el porche iluminado por el sol— se hizo añicos en el momento en que Chris apareció en la puerta del jardín.

No gritó. Simplemente se quedó allí, rígida, con la mirada fija y apremiante.

Historia se apartó al instante, con la culpa reflejada en su rostro antes siquiera de hablar. "¿Chris? ¿Qué pasa?"La expresión de Ymir se endureció; no celos, no exactamente. Sino el viejo instinto: *amenaza cerca de lo mío*.Chris dio un paso al frente, en voz baja. "Tenemos que hablar. A solas".Historia dudó solo un segundo antes de asentir. Apretó la mano de Ymir una vez —*confía en mí*— y siguió a Chris a la sombra del patio del establo, donde ninguna mirada ni oídos curiosos pudieran llegar.Se sentaron en una caja volcada, con el aroma a heno y cuero impregnado en el aire."Sigues usando equipo ODM", dijo Chris, no como una acusación, sino como una observación.Historia no lo negó. "Solo cuando sea absolutamente necesario. Y nunca donde alguien pueda verme".Chris sonrió con suficiencia. "¿Todavía no has resuelto el problema del gas?""No", admitió Historia. "Wiz dice que es imposible replicar aquí sin tecnología eldiana. Así que conservo hasta la última gota".Se hizo el silencio. Entonces Chris añadió, casi de pasada: "Sabes... cambias cuando hay no-muertos involucrados. Como Aqua, pero más fría. Más centrada".Historia la observó. "Y tú también. Desde que nos conocimos. Te estremeces ante los zombis como si te hubieran ofendido personalmente".Chris soltó una breve y forzada risa. "Supongo que simplemente odio la podredumbre".Pero Historia recordaba.No la pelea contra la Hidra. No Verdia.Silvia.Su propia muerte.Esa extraña e ingrávida paz entre respiraciones, y la figura que la había recibido allí. Cabello blanco. Ojos violeta. Una sonrisa tan dulce que la hacía sentir como en casa.Y ahora, Chris, evitando su mirada, rozando con los dedos la leve cicatriz de su mejilla de la misma manera.Historia se inclinó hacia delante. "Chris... ¿o debería decir... Eris?"Chris se quedó paralizada. Levantó la cabeza de golpe, con los ojos abiertos, y luego se rió, demasiado rápido, demasiado quebradizo. "¿Qué? ¡No seas ridícula! Eris es... bueno, *Eris*. Solo soy una ladrona con mala suerte y pésimo gusto para las botas."Pero Historia no parpadeó. "Entonces dime Eris, ¿qué hiciste con el collar de cuerpo intercambiable después de robarlo de la habitación de Iris?"Chris abrió la boca automáticamente. "Lo sellé en la antigua laguna de la Hidra..." Se interrumpió, palideciendo.Historia esperó.Chris exhaló bruscamente, hundiendo los hombros. "...Bien. Sí. Soy yo."No se desvaneció en la luz divina ni flotó. Simplemente se quedó allí sentada, más pequeña, de alguna manera. Humana. "Tomé esta forma para recuperar reliquias sagradas dejadas por almas reencarnadas", explicó Chris —no, *Eris*— en voz baja. "Algunos artefactos llevan ecos del dolor de sus antiguos dueños. Si caen en las manos equivocadas... no solo se corrompen. Se *consumen*".Historia asintió lentamente. "En mi primera vida, también me escondí tras un nombre. 'Christa'. La bondad como armadura. Una mentira que se volvió tan real que incluso me engañó a mí misma".Eris, aún con el rostro de Chris, sonrió levemente. "Es curioso, ¿verdad? Usamos máscaras para sobrevivir... y luego olvidamos cuál es el nuestro"."Christa era blanda", dijo Historia en voz baja. "Yo no. Y tú, Eris, elegiste caminar entre nosotros como una ladrona. No como una diosa en un pedestal"."Porque los pedestales no te permiten recoger los pedazos rotos", respondió Eris. "Alguien tiene que hacerlo".Se quedaron en silencio un buen rato. Entonces Historia levantó su taza de té. "Por nuestras identidades pasadas y por las mujeres en las que elegimos convertirnos".Eris levantó la suya. "Por las máscaras... y la verdad que se esconde tras ellas".Chocaron sus copas. Bebieron."Por cierto, Historia..." Chris bajó la voz y se inclinó un poco hacia ella. "Preferiría que sigas llamándome Chris cuando estoy en mi rol de ladrona. Y... por favor, no se lo digas a nadie. Especialmente a Darkness. Digamos que he hecho algunas cosas... muy poco apropiadas con ella ahora que somos amigas cercanas. Y si se enterara, podría pensar lo peor." 

Historia parpadeó, sorprendida y un tanto curiosa. "¿Cosas inapropiadas?" repitió, arqueando una ceja, sin poder ocultar una sonrisa burlona.Chris se encogió de hombros, riendo nerviosamente. Y si Aqua llegara a enterarse, nunca me dejaría en paz. Se burlaría de mí por el resto de la eternidad." Soltó un suspiro resignado y añadió en voz baja, "Aqua puede ser muy... insistente cuando encuentra algo de lo que puede reírse."

Historia rió, una risa sincera y cálida. "Tu secreto está a salvo".

"Bien". Eris se inclinó. "Hay una reliquia escondida en una antigua mansión a las afueras de Axel. No cualquier artefacto. Una armadura divina completa".Los ojos de Historia se iluminaron. "Y quieres mi ayuda para recuperarla"."Quiero que *nosotros* la recuperemos. Historia no lo dudó. "Nos vamos esta noche".---Más tarde, en la mansión, Historia encontró a Eren afilando sus espadas en la escalera trasera."Chris se quedará con nosotros unos días", dijo, con tono casual pero firme. "Razones estratégicas".Eren no levantó la vista. "Desapareció en cuanto entré al Grupo y reaparecio en la capital. ¿Ahora ha vuelto porque es *conveniente*?""Es de confianza", insistió Historia.Finalmente la miró a los ojos. "¿Confías más en ella que en mí?""No", dijo simplemente. "Pero confío en *mí* para saber cuándo alguien miente. Y ella no miente".Exhaló por la nariz, cediendo, no convencido. "Bien. Pero si toca mi equipo, le rompo los dedos."Historia sonrió. "Anotado."Adentro, Chris, todavía interpretando su papel, le dirigió a Eren un gesto cauteloso de la cabeza desde el otro lado de la habitación. La observaba como un soldado observa una puerta cerrada: no hostil, sino listo.Mientras tanto, al otro lado del patio, Aqua paseaba de un lado a otro.Había ensayado las palabras una docena de veces. *"Eren, me importas. Hagámoslo realidad."*Pero cada vez que se imaginaba diciéndolas, veía la silenciosa comprensión de Historia, la presencia inquebrantable de Ymir, la desesperada devoción de Darkness, y su coraje flaqueaba.
La noche había sido un fracaso.Historia y Chris regresaron sigilosamente a la mansión de Eren justo antes del amanecer, manchados de barro y con los ojos hundidos. La armadura sagrada, Aegis, no se había ido en silencio. Gritó en cuanto Chris la tocó, confundiéndola con un hombre, y luego aulló como un sabueso de guerra traicionado cuando intentaron explicar sus intenciones. En cuestión de minutos, los guardias de la finca se despertaron; los perros ladraron y las linternas brillaron. Huyeron sin decir palabra, dejando solo huellas y frustración.Ahora, la luz del sol se filtraba por los altos ventanales de la casa de campo: un refugio tranquilo enclavado entre flores silvestres y robles centenarios, lejos del clamor de Axel. Dentro, el aire estaba cargado con el aroma a sueño, pan duro y el tenue olor metálico de equipo ODM que había estado fuera demasiado tiempo.

Eren yacía despatarrado en su futón, con un brazo sobre los ojos, respirando lenta y uniformemente. Por una vez, nada de pesadillas. Nada de Colosales acechando en la oscuridad. Solo silencio. Paz.

Su alarma sonó.La silenció de un golpe sin abrir los ojos. "Por fin", murmuró. "Una mañana en la que el mundo no necesita ser salvado".Entonces...**¡Cabeza de chorlito! ¿Despiertas? ¡Baja ahora mismo!**Eren gimió en su manga. "Mamá... hazme piojito..." Parpadeó, desorientado. "¿...Historia?"Su voz volvió a atravesar la puerta, aguda pero familiar. "Sí, ¿quién más te despierta a las diez? ¡Pónganse los pantalones! Ahora mismo".Se incorporó, frotándose la cara. "¿Y ahora qué?""Baja. Los demás te lo explicarán".*Los demás.*Esa frase nunca significaba buenas noticias. Significaba que Aqua se había jugado el alquiler, que Megumin había retado a un duelo a un buzón, o que Darkness los había ofrecido a todos para un "entrenamiento de intimidad extrema" con Walter. Otra vez."Debo estar loco", murmuró, poniéndose ya una túnica limpia: verde oscuro, de algodón suave, sin insignias. No era su antiguo uniforme. No era un uniforme de soldado. Solo ropa. Ropa de humano.Se pasó una mano por el pelo, respiró hondo y salió al pasillo.Abajo, el caos bullía a fuego lento, pero no del tipo habitual. Nada de explosiones. Nada de declaraciones de borrachos. Solo una energía tensa, como la calma antes de una tormenta que aún no había decidido si llover o arder.Megumin estaba de pie junto a la chimenea, con los brazos cruzados y las mejillas hinchadas por el enfado. Aqua se reclinaba en el sofá, trenzando distraídamente dientes de león en una corona. Historia paseaba cerca de la ventana; la luz del sol reflejaba el oro de su cabello.Eren se apoyó en el marco de la puerta. "De acuerdo. ¿Qué ha fallado esta vez? Megumin, ¿has vuelto a comer hongos brillantes?"Megumin se giró bruscamente. ¡I-idiota! ¡Como si fuera tan imprudente!Eren sonrió con suficiencia. "Eso se llama inteligencia, Bakaretsu".Resopló y se dio la vuelta, murmurando sobre "gólems desagradecidos".Historia se interpuso entre ellos antes de que Aqua pudiera intensificar las cosas. "Basta. Tenemos un verdadero problema".La mirada de Eren se desvió hacia la silla vacía donde Darkness solía sentarse, sonrojada y sin aliento, ofreciendo propuestas cada vez más absurdas. Se contuvo antes de que la idea se formara por completo.*Ahora está con Walter. No es nuestro problema.*Aun así, el silencio donde debería haberse sentido su voz... era perceptible.Aqua se estiró, sonriendo. "Mmm... todo esto apesta a intriga~".Historia la miró fijamente. "Ahora no"."¡Oho~! ¡Geografía se está poniendo mandona! Me *encanta* cuando eres severa".Eren se pellizcó el puente de la nariz. *Debería haber pedido una bendición útil. Como 'inmune a los idiotas'.*Después de ocho minutos de discusiones, amenazas y Aqua fingiendo dramáticamente desmayarse sobre la alfombra, volvió el orden.Historia tomó las riendas. "Se acerca un festival a Axel. El ayuntamiento quiere que ayudemos a decorar la plaza principal. Lo llaman el 'Festival de Acción de Gracias de Eris'". Hizo una pausa. "Es... importante. Simbólico. Una oportunidad para demostrar que pertenecemos aquí".Eren la observó.Exhaló. "Bien. Si te hace feliz, si te da una razón para sonreír, lo haré".La sala se quedó en silencio.Megumin parpadeó. La sonrisa de Aqua flaqueó. Incluso Historia pareció sorprendida."¿Tú... *quieres*?", preguntó en voz baja.Eren se encogió de hombros, pero su voz sonó firme. "Me he pasado la vida destruyendo cosas para proteger a la gente. Quizás sea hora de construir algo en su lugar."Aqua aplaudió con los ojos brillantes. Se colocó su corona de diente de león sobre la cabeza e hizo una pose. "¡Vaya, vaya! Mírate, Eren, ¡por fin te está creciendo un corazón! No te preocupes, ¡mi amor divino te consolará! Ven, descansa tu alma cansada en mi regazo~."Eren no se inmutó. "Siempre pensé que eras estúpido. Pero hoy te has superado. Arrogante *y* delirante."Aqua jadeó, agarrándose el pecho. "¡Mi corazón! ¡Destrozado!""Concéntrate", la interrumpió Historia, aunque sus labios se crisparon. "Primero tenemos que limpiar este lugar. Es un desastre."Eren miró a su alrededor: el polvo en los estantes, las marcas de quemaduras en el suelo por los intentos fallidos de Megumin de encender fuego, la hogaza de pan a medio comer petrificada sobre la mesa.Sonrió. "Sí. Un poco de cuidado no vendrá mal".Historia lo miró a los ojos y, por un instante, el peso de todo lo no dicho: Ymir

  Entonces asintió. "Cuento contigo".

"Siempre", dijo él.Y así, el equipo avanzó, no como guerreros, ni como supervivientes, sino como algo más discreto, algo más excepcional:Como personas aprendiendo a vivir.


Pasaron 10 minutos 

Apenas caía la tarde cuando la voz de Aqua rompió el silencio de la mansión como un gong.—¡No es justo! ¿Por qué el Festival de Acción de Gracias es solo para Eris? ¿Y qué hay de la Iglesia de Axis? ¡Este año debería ser el Día de Acción de Gracias de *Axis*!Historia y Chris, que habían estado revisando en silencio los mapas de la antigua mansión donde se rumoreaba que se escondía la armadura sagrada, intercambiaron una mirada. Chris puso los ojos en blanco y murmuró en voz baja: «Eris no tiene ni cinco minutos de paz...».Pero Aqua ya se acercaba a ellos, con los brazos abiertos como un profeta que da un decreto divino.—¡Este año, voy a sustituir ese aburrido festival de Eris por la *verdadera* celebración: el Festival de Acción de Gracias de Axis!Historia parpadeó. —Espera... ¿qué?Chris apretó los labios, conteniendo la risa. Sabía exactamente lo que vendría después.Antes de que ninguna pudiera protestar, Aqua las agarró de las muñecas. ¡Necesito su ayuda! No puedo con esto sola. ¡Vamos, chicas! ¡Axis nos necesita!Las arrastró fuera de la puerta antes de que pudieran siquiera coger sus capas. La nieve había empezado a cubrir las calles de Axel, suave y silenciosa, pero Aqua marchaba como si liderara una cruzada.Megumin las vio desde el otro lado de la plaza y se acercó de un salto con los ojos encendidos. "¿¡Estamos empezando una revolución!?""No", dijo Historia, exasperada pero cariñosa. "Estamos empezando una guerra de sectas"."Aqua", intentó de nuevo en voz baja, "¿estás segura de que esto es prudente?""¡Por supuesto!", declaró Aqua, inflando el pecho. "¡Es hora de que la gente deje de alabar a esa... esa *aburrida* diosa y empiece a honrar a la que de verdad aparece! ¡A mí!"Chris suspiró, frotándose las sienes. "Sabía que esto acabaría en caos en cuanto abrió la boca".Sin embargo, mientras caminaban, Aqua despotricando sobre estandartes, desfiles y adoración obligatoria, Historia captó la mirada de Chris y le ofreció una pequeña sonrisa resignada. Estos momentos, por absurdos que fueran, los unieron aún más. Y aunque su misión había sido la armadura, ambos sabían: pasarían la siguiente semana metidos hasta las rodillas en la guerra santa de Aqua.---Más tarde, tras un breve desvío para calmar el entusiasmo explosivo de Megumin ("No, no puedes 'bendecir' la plaza del pueblo con una Explosión"), Aqua finalmente redujo el paso. Su bravuconería se atenuó. Apartó a Historia a un lado mientras Chris fingía examinar un farol cubierto de nieve."Historia... ¿puedo hablar contigo? ¿Solo un minuto?"Historia se giró con dulzura. "Por supuesto. ¿Qué tienes en mente?"Aqua se removió nerviosa, inusualmente tímida. "He estado pensando... en Eren. En nosotros. Quiero... formalizar las cosas. Pero no sé cómo".La expresión de Historia se suavizó. "Ay, Aqua...""¿Qué hago?", susurró Aqua con voz queda. "No quiero arruinar esto"."Habla con él", dijo Historia simplemente. "De verdad. Dile lo que sientes. Y no te escondas tras bromas ni grandes declaraciones. Él las ve".Aqua asintió lentamente. Luego, con un destello de su habitual picardía, Historia añadió: "Si necesitas una excusa para estar a solas con él, dile que los envié a comprar adornos para el festival. No se negará".Los ojos de Aqua se iluminaron. "Eres un genio"."No", dijo Historia sonriendo. "Solo alguien que ha aprendido que el amor no se trata de espectáculo. Se trata de estar presente".---Mientras tanto, Eren caminaba por las afueras del pueblo con Armin y Mikasa, con las botas crujiendo en la nieve fresca. Los faroles brillaban en las ventanas; guirnaldas colgaban de los aleros. El aire olía a pino y castañas asadas.Mikasa lo observó. "Eren, ¿estás bien?"La miró y luego volvió a mirar al horizonte. "Sí. Solo pensaba."Armin se acercó con las manos en los bolsillos. "Si necesitas hablar, aquí estamos."Eren exhaló, relajando los hombros. "Lo sé. Y... gracias."No dijo más. No hacía falta. Lo entendían.---Esa noche, como había prometido, Historia les entregó a Eren y Aqua una lista. "Adornos. Velas. Vino especiado. Y *nada* de cambiar el nombre del festival en los carteles oficiales."Aqua saludó. "¡Sin promesas!"Al principio caminaron en un cómodo silencio, mientras la nieve caía en lentas espirales a su alrededor. Eren cargó las bolsas más pesadas sin quejarse. Por primera vez en mucho tiempo, se sintió... ligero. No libre, nunca verdaderamente libre, sino *presente*. Vivo de una forma que él no se había atrevido a desear.Aqua se puso a su lado, con la voz más suave. "Lo estás haciendo muy bien, ¿sabes?".La miró. "¿Qué quieres decir?"."Todo", dijo ella, dándole un codazo en el hombro. "Al principio, pensé que solo eras otro maniaco genocida, como la energía de Hitler de manual. Pero ahora...". Sonrió con sinceridad. "Eres... sorprendente. Y me enorgullece llamarte amigo".Eren apartó la mirada, pero no antes de que ella viera la leve curva de sus labios. "Podría decir lo mismo. No eres... lo que esperaba".Dudó. "E Historia... nunca tuvo verdaderos amigos en casa. Solo máscaras. Roles. ¿Pero aquí? ¿Contigo? Ella es... ella misma".Aqua ladeó la cabeza. "Ymir, ¿verdad?".Él resopló. "Sabelotodo".Se rió, alegre y cálida contra el aire invernal.Al pasar junto a un puesto de manzanas confitadas, Aqua hizo un gesto grandilocuente. "¡Este año, todos conocerán a la verdadera diosa de la gratitud!"Eren arqueó una ceja. "Todavía no entiendo cómo conseguiste a Histor...""Ella cree en las segundas oportunidades", dijo Aqua, en voz más baja. Eren no respondió. Pero se acercó un poco más a ella, lo justo para que sus mangas rozaran la nieve.Y por una vez, ninguno de los dos sintió la necesidad de llenar el silencio con ruido.


Sin embargo, había algo que Aqua había mencionado hace poco y que le había dejado una pequeña duda. Decidió aprovechar el momento para preguntar.

Eren: (mirándola con curiosidad) Oye, Aqua. Antes, dijiste algo... mencionaste a alguien llamado "Hitler". Es la primera vez que escucho ese nombre. ¿Quién es exactamente? Parece que lo usas como insulto cada vez que te enojas conmigo o intentas hacerme quedar mal.

Aqua se quedó en silencio por un momento, observando a Eren con una mezcla de sorpresa y desdén. No parecía haber esperado que él le prestara tanta atención a un comentario tan aleatorio. Finalmente, adoptó una pose digna y, con la mano en el pecho, comenzó a explicar con un aire de superioridad.

Aqua: (hablando como si recitara una gran lección) Ah, Hitler... Fue un líder militar de un mundo diferente, conocido por haber cometido muchas atrocidades y haber llevado a su gente a la guerra. Una especie de... tirano, si quieres verlo de esa manera.

Eren: (con el ceño fruncido) ¿Un tirano? Y lo mencionas cada vez que piensas que yo soy "demasiado agresivo" o algo así... ¿Es para que yo entienda que él también era un guerrero de algún tipo?

Aqua: (riendo y agitando la mano) ¡Oh, por supuesto que no eres como él, Eren! Pero me divierte un poco la idea, eso es todo. Hitler era un ser humano realmente despreciable... y tú solo eres un poco... bueno, ya sabes, tienes ese temperamento tuyo. Pero hay una diferencia importante entre ustedes dos.

Eren: (sarcástico) Ah, gracias por hacerme sentir mejor, Aqua. Pero espera... ¿Cómo es que sabes sobre él? ¿No es este mundo el único en el que has estado? ¿De dónde sacaste toda esa información?

Aqua se llevó una mano a la barbilla y sonrió de manera misteriosa, claramente disfrutando el hecho de que tenía conocimiento de cosas que Eren desconocía.

Aqua: (haciéndose la sabia) Bueno, como diosa, tengo ciertos... conocimientos sobre la historia de otros mundos. A veces, tengo visiones de lo que sucede en otras realidades, y he visto muchos líderes, héroes y villanos de diferentes tiempos y lugares. Así que sé bastante sobre lo que ocurre... o ocurrió... en mundos ajenos.

Eren: (cruzando los brazos, escéptico) ¿Y se supone que debo creerte? Porque hasta ahora, lo único que he visto de ti es... bueno, un desastre tras otro.

Aqua: (ofendida) ¡Oye! Eso es pura coincidencia. Te aseguro que mi sabiduría es infinita y mi conocimiento es vasto. ¡Podrías aprender mucho de mí si me escucharas más!

Eren: (burlón) Claro, claro... seguro que en tu lista de "sabiduría infinita" también incluye cómo llenar un festival entero con propaganda de Axis. No sé si debería sorprenderme de que conozcas sobre figuras históricas de otros mundos... o preocuparme por todo lo que implica eso.

Aqua le dio un ligero golpe en el hombro, haciéndose la ofendida, pero claramente disfrutando de la atención. Para ella, cualquier oportunidad de presumir sobre sus supuestas "hazañas divinas" era bienvenida, aunque Eren apenas y le prestara credibilidad.

 Aqua: (sonriendo) ¡Oh, tú no entiendes la grandeza de una diosa! Pero ya te acostumbrarás. Quizás algún día te comparta más secretos... cuando demuestres ser un devoto de Axis de verdad. (le guiña el ojo)

Eren: (negando con la cabeza) No cuentes con eso. Me basta con seguir las locuras de este grupo sin convertirme en un fanático. 

Ambos jóvenes no evitaron reírse por sus diferentes respuestas. Un sujeto se les acercaría se trataba de Dust un conocido de Eren. A lo largo de su tiempo en este maravilloso mundo forjaron una buena amistad entre amigos y fue el mismo quien llevo a conocer aquel herrero llamado Sam.

El rubio con una sonrisa se nos cruzo en nuestro camino hablo.

Dust: Que tal chicos!! No es genial se vienen el gran festival del dia de gracias de Eris!!.

Eren: Ehmm si justamente pasábamos a comprar los adornos y comida.

Dust: Mmmmm Ya veo ya veo... princeso si me lo permites ¿Me dejas tener una cita con Historia? Jejeje.

Eren decidió pasar por alto aquel insulto no evito sentirse un poco celoso. Seguro se debía a su instinto como hombre no dejaría que le arrebaten a su hermosa compañera. Y Dust no sabe de Ymir A lo lejos un trio de jóvenes también se unieron a la conversación se trataban de los aliados de Dust quienes los oyeron hablar decidieron unirse.

Lynn: OH Eren!! Es sorprendente verte tan temprano por las calles!!.

Eren: De echo son las 11 de la mañana no le veo nada de temprano.

Keith: Discúlpenla en algunas situaciones Lynn es un tanto desamparada Jeje – Decia tratando de evitar discusiones.

Eren: Ya veo... lo siento cortar nuestra pequeña charla pero tenemos prisa.

Dust se sintió olvidado aquellos compañeros suyos lo habian ignorado completamente como si no estuviera presente. Sus grandes esperanzas de algún día llegar a tener una cita con Historia nunca acabarían ¿Ella realmente correspondería sus sentimientos o al menos Lynn?

Taylor: Es cierto!! Nosotros también cosas pendientes. Nos vemos luego.

Keith: Lo olvide lamento hacerles perder su tiempo.

Lynn: Cierto Jejeje hasta una próxima ocasión – Dijo con una sonrisa.

Aquel trio de jóvenes levantarían la mano despidiéndose mientras se llevaban a rastras a su problemático líder. Eren hizo lo mismo no quería dar la impresión de ser un maleducado.

Ambos jóvenes continuaron su camino retomando su charla. Aqua: Pareces llevarte mejor con ellos Jejeje.

Eren: Idiota.

Aqua: Oe es cierto respóndeme una cosa.

Eren: Dilo no tengas miedo.

Aqua: Porque ese cambio de aptitud y vestimenta en los ultimos meses?.

El chico se llevaría una sorpresa por la pregunta de su amiga. No evito sonreír medito su respuesta y decidió contesto.

Eren: Quise sentirme joven de nuevo... bueno pensé que volver a esa apariencia me traería nostalgia de mis amigos. Al menos eso creí pero ya no estoy seguro fuera de las murallas no solo habia enemigos sino también el mundo exterior lleno de maravillas.

Aqua: Entiendo no esta mal... Mmmmm yo pensé que tu razón era porque tratabas de hacerle cosas intimas a Historia. Hubieras parecido un viejo verde fuera de eso te apoyo en lo que elijas amigo Jejeje.

Eren: Gracias... apresuremos tal vez encontremos un whisky caro de buena calidad podría ser tu día de suerte.

Aqua (dudando si tomar o no wisky, o al menos fingir que lo hacia): Que esperamos córrele córrele a toda velocidad – Decia saliendo corriendo como una bala.

Pasaron 30 minutos nuestros protagonistas regresaban afortunadamente encontraron lo que escrito en la lista. Sin embargo fracasaron en obtener una botella de licor dejando desanimada a Aqua por primera vez maldecía con toda su alma a la suerte sobre todo a aquella diosa conocida por eso mismo. Eren trataba de levantarle los ánimos sin tener éxito.

Eren: Vamos no te pongas asi... ya verás que ocurrirá un milagro.

Aqua: Eh? Que crees que por arte de magia me caerá una botella de licor del cielo o que un idiota se presente y me regale uno? Es mi peor día...

Eren: Descuida los idiotas se presentan en el momento preciso.

Aqua: Ah? A otro perro con ese hueso. No me la creo.

Ambos jóvenes fueron llamados por un hombre se trataba de Sam. ¿De verdad se le ocurrió hablarnos en esta situación?.

Eren: Vez te lo dije Aqua.

Aqua: No creo que Sam tenga una botella de licor para regalarme.

Sam: Oigan mocosos!! Podrían llevarse esta caja llena de licor locamente caro claro si no es mucha molestia.

Las suplicas de la chica se hicieron realidad para su buena suerte. Aqua recibió en sus manos la caja entera ni siquiera demostró vergüenza ¿Acaso seria tan desvergonzada como recibir algo gratis sin paga alguna?.

Eren: Vaya Sam... A que viene tanta amabilidad?.

Sam: Hoy fue mi día de suerte apareció un tarado que me compro un montón de aceite que lamentablemente compre en mala temporada.

Eren: Te lo dijo los tarados siempre aparecen en el momento indicado.

Sam: Bueno...que esperan? Váyanse... acaso no iran al festival? Dense prisa recuerden divertirse y pasarla bien mocosos. Buena suerte – Decia sonriente.

Eren: Caray lo habia olvidado!! Aqua démonos prisa directo a la mansión!!.


Finalmente habían llegado a su destino fueron recibidos por Historia. Comenzaron a decorar cada rincón de la mansión así siguieron durante 40 minutos durante ese pequeño tiempo ambos jóvenes no pudieron evitar hablar entre ellos probablemente se hicieron cada vez más cercanos.

Historia: Me sorprende que pudieras con todo lo pedido... acaso Aqua te ayudo? Jejeje.

Eren: Eh? No me trates como un anciano apenas soy chiquito.

Historia: Nunca cambiaras siempre igual de testarudo invite a Mikasa, Armin, Ymir y Sasha  a pasar la noche con nosotros... no te molesta?.

Eren: No entiendo el porque debería molestarme... invítalas. No importa que hagas o como lo hagas claramente lo haces por tu propia voluntad o mas bien te dejas llevar por tu bondad eso te hace encantadora.

Historia: I-Idi-Idiota... de verdad eres un idiota pero... eres mi pequeño cabeza hueca... se muy bien que nos aprecies mas que nadie en el mundo tus sentimientos son demasiados fuertes confió plenamente en el hombre que me salvo y enamoro respetare si elijes a otra chica sin importar cuanto tiempo pase me encontrare a tu lado apoyándote – Decia con una sonrisa.

Eren: Si lo se ambos somos libres desde que nacemos. Nuestras acciones siempre han sido por nuestra propia voluntad sin ser esclavos de algo.

Ambos jóvenes solo se limitaron a reírse como nunca antes lo habían hecho

  Probablemente para Eren Jaeger este fue uno de los mejores días de su pequeña e corta vida pensando que al fin se tomarían un descanso luego diversas batallas se le vino a la mente su momento conmovedor con Sasha Blouse ocurrido durante la construcción. Eren continúo riendo hasta que alguien abre la puerta de golpe.

Eren: Eh? Porque presiento que algo muy malo va a pasar? – Decía aterrado.

La puerta se abrió de golpe.Sasha se quedó allí, sonriendo. "¡Guau! ¡Tienen una química increíble! ¡Como guisantes!"La risa de Eren se cortó. Su rostro ardía.Historia simplemente sonrió, inocente y cálida.Sasha ladeó la cabeza. "¿Dije algo raro?""No", murmuró Eren, frotándose el cuello. "Solo... no causes problemas. Por favor."Sasha se quedó mirando y luego se echó a reír. "¿Desde cuándo te disculpas? ¡Solías mirarme con furia como si quisieras quemar el mundo!""No soy Reiner", refunfuñó Eren. "Y eso no es un cumplido".Sasha se secó los ojos, sin dejar de reír. "Ay, Eren... qué blandengue".Historia los observó, desconcertada. "No entiendo ni la mitad de lo que dicen".Eren se giró hacia ella y se quedó paralizado.Ella lo sorprendió mirándola fijamente."¿E-Eren? ¿Tengo algo en la cara?" Se rozó la mejilla.Él no apartó la mirada. "Solo... ojos azules. Cabello dorado. Una sonrisa que lo hace todo más ligero". Sonrió con suficiencia. "Incluso cuando haces el ridículo".Historia se quedó sin aliento. "¡Para! ¡Me vas a hacer sonrojar!""Y eres hermosa cuando lo haces", dijo, volviéndose hacia las escaleras. "Ahora vamos. Tenemos trabajo que hacer".La sonrisa de Sasha se ensanchó. "Entonces... ¿de verdad lo haremos? ¿Cazar al Abominable General del Invierno?"Eren gimió. "No, no puedes *comer* a un General Demonio"."¡Pero su carne!", suplicó Sasha. "¡Es mi deber sagrado como cazadora!"Historia palideció. "¡¿Aceptaste una misión contra un *General Demonio*?!"Antes de que Eren pudiera responder, los demás entraron de golpe.Ymir se dejó caer en el sofá. "¿Podemos ir ya al festival? Me muero de hambre".Mikasa hizo crujir los nudillos. "O mejor aún, cazar monstruos".¡Aplastadlos! No importa si son pequeños o imponentes, ¡los destrozaré a todos!Sasha se animó. "¡Sí! ¡Primero el General del Invierno!"Armin dio un paso al frente, inusualmente solemne. "Luna nos acaba de dar información. Solo aparece en pleno invierno. Ya hay inocentes desaparecidos". Bajó la voz. "No quiero quedarme de brazos cruzados mientras muere gente. Otra vez no".Silencio.Entonces Sasha sollozó. "¡Uf, bien! ¡Pero solo porque me has puesto sentimental!"Ymir sonrió. "Déjamelo a mí. Mi Titán Mandíbula lo destrozará"."Por favor, no se agraven antes de que exploremos", suplicó Armin.Mikasa asintió, muy seria. "Ofrezco mi cuerpo y alma a esta cacería".Armin hizo una mueca. "Eso sonó... inquietante".Sasha suspiró dramáticamente. "Bien. Vamos a golpear a un monstruo de nieve".Eren los observó —a sus amigos, a su familia— y sintió que algo se asentaba en su pecho.


El grupo se encontraba al borde del Paso Velo de Escarcha, con el aliento formando penachos blancos bajo un cielo nevado. Abajo, el valle relucía: árboles cristalinos, arroyos helados y diminutas figuras luminosas revoloteando entre las ramas cubiertas de hielo.Aqua cambió de postura, con los brazos cruzados, inusualmente solemne.—Antes de irse —dijo en voz baja—, escuchen atentamente.Armin se giró con el ceño fruncido. La mano de Mikasa se desvió hacia su espada. Ymir se apoyó en un pino congelado, observando.—El General de Invierno no es como los demás —continuó Aqua—. No es malvado. Es un guardián, un espíritu ligado a las Hadas de la Nieve. No tiene cuerpo físico. Pero cuando se le provoca... se manifiesta como un Titán. Azul. Alto. Vestido con andrajosas capas invernales cosidas con los últimos pensamientos de quienes murieron congelados en estas montañas. —Se estremeció, no de frío. —El miedo hecho carne.Sasha entrecerró los ojos. "¿Entonces... es como un Titán fantasma?""Peor", dijo Aqua. "Eldianos y marleyanos reencarnados ya han intentado matarlo. Todos han fracasado. Sus Titanes no han podido asestar un golpe; se desvía de los ataques a menos que se exponga el núcleo. Y la recompensa es baja porque *no caza*. Solo defiende."Armin entrecerró los ojos. "Entonces no atacamos al General. Lo obligamos a revelarse amenazando lo que protege."Aqua asintió con gravedad. "Exactamente. Pero ten cuidado: si lastimas a las hadas, no solo luchará. Te *recordará*. Para siempre."Se hizo un silencio denso como la nieve.Entonces Sasha preparó una flecha."Sin matar", dijo Armin bruscamente. "Interrupción no letal. Asustarlos. Dispersarlos. Hacer que el General piense que están en peligro."Sasha sonrió. "Puedo con el miedo."Disparó tres flechas en rápida sucesión, no con la intención de golpear, sino de silbando junto a las delicadas figuras de las hadas. El hielo se quebró. El viento aulló. Las hadas se dispersaron como luciérnagas asustadas.Por un instante, nada.Entonces el aire se *congeló*.No metafóricamente. Literalmente. La respiración se quedó atrapada en los pulmones. Las espadas se congelaron. Incluso las líneas de gas ODM se endurecieron.Del corazón de la tormenta surgió el General de Invierno.Quince metros de altura. Piel como hielo glacial, cabello largo y blanco como el hueso. Su capa ondeaba sin viento, cosida de rostros espectrales, bocas abiertas en gritos silenciosos. Ojos que ardían como cobalto, huecos pero conscientes.No rugió. *Lloró*, un sonido como el de glaciares que se agrietan y viajeros moribundos.Ymir se movió primero."¡Titán Mandíbula!", gritó, cortando con la palma.Un rayo partió el cielo. Su Titán irrumpió —de melena negra y salvaje— y arremetió con las fauces abiertas. Pero el General no se solidificó. Los dientes de Ymir atravesaron la niebla.Mikasa se abalanzó —con los garfios disparando y las espadas desenvainadas— no para golpear al Titán, sino para cortar los hilos de su manto donde gemían las almas atrapadas."¡Ahora!", gritó.Cada corte liberó un alma: un destello de luz, un suspiro, luego paz.El General se tambaleó; su forma titiló, desestabilizándose.Armin no dudó.Se mordió la mano.El vapor rugió.El Titán Colosal se alzó, no con furia, sino con precisión. Una mano enorme barrió el valle, no para aplastar, sino para *contener*. El calor inundó la nieve, derritiéndose lo suficiente para atrapar al General en un anillo de aguanieve, anclando su etérea forma."¡Ymir... otra vez!" Armin ordenó desde la nuca.Ymir se reformó, más pequeña esta vez, más rápida. Se lanzó, no hacia la cabeza, sino hacia el pecho, donde un único cristal azul latía bajo unas costillas translúcidas.Mikasa la siguió, sus espadas trazando arcos en el aire, guiando el golpe de Ymir.Mandíbulas apretadas.Crujido.El cristal se hizo añicos.El General de Invierno no gritó.Se inclinó.Un último susurro resonó en el paso:*"Gracias..."*Entonces, se disolvió en copos de nieve, flotando suavemente sobre las hadas, ahora silenciosas, de abajo.Silencio.Sasha bajó su arco, respirando con dificultad. "Eso... fue hermoso".Armin emergió del vapor que se disipaba, exhausto pero firme. "No era un monstruo. Solo una promesa que sobrevivió a su guardián". 

Pasaron 4 horas desde aquello nuestros secundarios recibieron su recompensa con cansancio fueron a la mansión se darían una ducha e inmediatamente se cambiaria a una ropa formal debido al festival realizado en Axel por lo que no faltarían. Eren no es era de hacer eso sin opción termino aceptando.

Devuelta a Axel al regresar el grupo de Armin

Aqua: Oigan que creen que deberíamos hacer esta noche?.

Eren: No entiendo que tiene de especial hoy?.

Aqua: Jamás contestes una pregunta con otra pregunta solo los tontos hacen eso niño Tatakae Tatakae.

Sasha: Acaso lo olvidaste?! Hoy es el día mas fantástico... El festival del dia de gracias de Eris!!

En estas épocas por tradición comemos pavo al horno... nos damos regalos admiramos la belleza de la naturaleza... por supuesto nos divertimos... Comamos hasta reventar!.

Historia: Sasha no los digas así suena algo siniestro – Dijo aterrada.

Eren: Si se de lo que se trata solo que no entiendo el porque es tan especial.

Sasha: Lo más importante pasar buenos momentos con los seres a quienes más amas y aprecias... una fecha muy hermosa – Lo dijo riéndose.

Cuando termino de decir eso los ojos de Eren se llenaron en esperanzas con un brillo de felicidad recordó los buenos momentos al lado de Mikasa y Armin sus mejores amigos de la infancia. Probablemente esta sería una buena oportunidad para reforzar sus sentimientos con las chicas. No como una pareja sino como un buen amigo fiel.

Eren: Me alegra mucho que estuvieran aquí Armin... Mikasa... lo siento – Pensaría

Sasha: Armin y Mikasa fueron a donar regalos a la cuidad...A lo lejos dentro de una bella ciudad compuesta por diferentes edificaciones habitadas por distintas razas donde la gente parecía prepararse para "El Gran festival del dia de gracias de Eris".

Ya casi era de noche por lo que era normal que la personas cerrasen sus negocios listos para pasar unos momentos inolvidables con sus seres queridos. Se podría ver como algunos compraban adornos otros se aseguraban en comprar la cena no muy lejos se vería a un dúo de jóvenes caminando entre la multitud. Se trataba de un joven de cabellera rubia y una chica de cabellera negra.

????: Armin... Crees que este bien llevar provisiones extras digo... creo que deberíamos conformarnos con lo poco...

????: No!! Deseo que aquellos niños tengan una buena cena y regalos. Puedes estar tranquila Mikasa use mis ahorros.

Aquella chica nombrada como Mikasa solo asintió con una sonrisa.

Mikasa: Eres un chico con buen corazón Armin... por cierto ¿Dónde crees que estará Ymir? Le dije que nos esperara siempre es tan impulsiva.

Armin: Ehmm solo espero que no cause problemas – Decía con una sonrisa nerviosa.

En la capital, un hombre de cabellera rubia vestido con el uniforme de cabellero. A simple vista aquel sujeto se encontraba inquieto como si algo lo estuviera preocupando... Tal vez se debía a que en un futuro no muy lejano llegaría el momento de reencontrarse con ese chico a quien considero un "Demonio" o conoció como Eren Jaeger

Porco: Tich... ese par de mocosos no pueden darse prisa parecen un par de abuelitas en fin... me pregunto que habrá pasado luego de mi muerte. Eso no importa por el momento descansare y luego matare a esos demonios – Pensaría con unos ojos afilados.

Eso no importa por el momento descansare y luego matare a esos demonios – Pensaría con unos ojos afilados

Una voz llamaría captando la atención del hombre.

Yunyun: Porco!! Siento haber hecho esperar. Ya estamos listos.

Fio: Sip... démonos prisa.

Porco: Que esperamos!! Esos niños nos esperan!! – Decía determinado.

Chemere: haya vamos

De esa manera el grupo de Porco se dirigieron a su destino con mucha alegría por primera vez tuvieron un cambio drásticamente abandonaron sus rostros deprimidos y continuaron con una sonrisa en sus caras. Aunque eso tal vez cambiaria en un futuro no muy lejano.

Terminando su donacion Armin y Mikasa, En la plaza central de Axel habían reunidas multitudes de personas festejando alegremente incluso los ancianos sacaron su lado joven bailaron a gala bajo la luz de la luna. Los músicos se concentraron en dar una buena melodía agradable los niños jugaban entre ellos, varios conocidos de Eren se encontraban presentes en esta celebración.

 La cena en la mansión estaba en su apogeo. La mesa estaba llena de platillos festivos y todos comían y charlaban alegremente, recordando la reciente batalla contra el "General del Invierno" y los momentos divertidos en el festival de Eris. Eren miraba a su alrededor, disfrutando de la compañía, aunque algo en particular le llamó la atención: Chris estaba sentada junto a Historia, charlando animadamente con ella.

Eren frunció el ceño, intentando recordar en qué momento alguien había mencionado que Chris sería invitada a la cena. Se encogió de hombros, ya que no le molestaba su presencia, pero comenzaba a notar que últimamente Chris estaba casi tan presente en la mansión como él mismo, y en ocasiones incluso parecía más dueña de casa que él.

Chris: —Historia, te juro que si vuelvo a ver a Aqua obligándonos a ayudarla en la organización de otro festival de Axis, ¡me largo de inmediato! —dijo, riéndose con un toque de agotamiento en su voz.

Historia: —¿De verdad? ¿Otra vez Aqua con sus ideas? —preguntó divertida, aunque con un leve tono de resignación. A veces parecía que la diosa solo causaba problemas.

Chris: —Sí, Eris, [Osea yo] estaba tan dolida por tener que ayudar a organizar el festival de Axis que parecía que estaba saboteando su propio festival —se rió un poco, llevándose una mano a la cabeza—. Ahora que tenemos algo de tiempo libre, quiero aprovechar para contarte algo interesante.

Historia: —¿Ah, sí? ¿Qué cosa? —preguntó Historia, mientras le daba un sorbo a su bebida, levantando una ceja curiosa.

Chris se inclinó un poco hacia ella, bajando la voz en tono conspirativo.

Chris: —Bueno, resulta que hay un noble, Undyne, conocido por su extraña colección de artefactos raros. Y entre sus tesoros tiene la Armadura Aegis. He oído que es un objeto único y sumamente poderoso... —le dijo, con una chispa de emoción en los ojos.

Historia: —¿La Armadura Aegis? ¿Otra vez? —Historia puso los ojos en blanco, ya anticipando el problema que eso podría traer—. No me digas que tienes algún plan para "pedírsela prestada".

Chris: —Bueno, no he dicho nada... aún —respondió Chris, sonriendo de forma pícara—. Pero sabes que sería una gran adición a nuestro arsenal. Con esa armadura, podríamos enfrentar monstruos aún más fuertes y misiones aún más peligrosas.

Historia suspiró, cruzándose de brazos, aunque se notaba que la idea comenzaba a intrigarla.

Historia: —¿Sabes, Chris? Convertirme en tu "aprendiz de ladrona" algún día me va a costar la vida —bromeó, aunque en el fondo se notaba una pizca de verdad—. Y además... pronto tendré problemas con Ymir si sigo dedicándole tanto tiempo a estas aventuras contigo.

Chris se rió, dándole una palmada en el hombro a Historia.

Chris: —¡Ay, vamos! Sé que disfrutas la emoción tanto como yo. Además, no creo que Ymir se moleste... mucho. Y, si quieres, ¡podemos invitarla! Eso haría las cosas más interesantes, ¿no crees?

Eren, que había estado escuchando la conversación desde la otra punta de la mesa, se aclaró la garganta.

Eren: —Chris, ¿has pensado en ponerle tu nombre a una de las habitaciones de la mansión? Digo, ya que últimamente pareces estar aquí todo el tiempo —comentó con una sonrisa irónica, aunque claramente en tono de broma.

Chris: —Oh, ¿te molesta acaso, Eren? —le respondió ella, sonriendo inocentemente—. Prometo que no ocupo tanto espacio, solo vengo por la comida gratis y la buena compañía.

Historia se rió, y Eren suspiró, reconociendo que, en el fondo, no le desagradaba del todo tener a Chris cerca. Al fin y al cabo, su presencia había ayudado a Historia a adaptarse a este mundo, y su amistad se había fortalecido.

[Más tarde esa noche, en la mansión del noble Undyne]

La mansión estaba oscura y silenciosa, con solo la luz de la luna iluminando los vastos pasillos decorados con obras de arte exóticas y relucientes objetos. Chris y Historia caminaban con cuidado, sus pasos amortiguados mientras exploraban el lugar.

Chris observaba cada estante y mueble con ojos brillantes, claramente tentada a "tomar prestadas" algunas piezas valiosas.

Historia: —Chris... no estamos aquí para saquear la mansión. —susurró, mirando de reojo la mano inquieta de Chris que se acercaba a un jarrón de aspecto antiguo—. Controla esos impulsos cleptómanos.

Chris suspiró, apartando la mano con fingido desdén.

Chris: —Oh, vamos. Solo pensaba en cuánto podría recaudar con esto... Imagina todas las donaciones que podría hacerle a la iglesia de Eris. —sonrió de manera traviesa—. ¿No sería un acto noble "redistribuir" un poco de la riqueza de este noble egoísta?

Historia: —Sí, claro. "Noble". —respondió en tono sarcástico—. Solo te pido que te enfoques en la Armadura Aegis. ¿Recuerdas? Ese era el objetivo.

Chris asintió, forzándose a ignorar las piezas brillantes que las rodeaban. Finalmente, después de recorrer varios salones, llegaron a una habitación amplia y sombría, donde al fondo, sobre un pedestal y encadenada a la pared, descansaba la Armadura Aegis.

Chris: —Ahí está... ¡Mírala! La Armadura Aegis, indestructible e invulnerable. ¿Sabías que su antiguo dueño sobrevivió a todo tipo de batallas? Claro, hasta que una enfermedad lo derribó. —murmuró en voz baja, casi como si estuviera admirando una obra de arte.

Historia se acercó, examinando las cadenas que mantenían la armadura en su lugar.

Historia: —Bueno, veamos cómo liberarla. ¿Algún truco en particular, Chris?

Chris: —Simplemente tenemos que romper estas cadenas. —respondió, sacando una ganzúa y poniéndose a trabajar en uno de los candados con confianza.

Justo en ese momento, la armadura brilló tenuemente y se sacudió, como si estuviera... viva. Ambas retrocedieron, sorprendidas.

Armadura Aegis: —¿Quién osa tocarme? Ningún chico puede acercarse a mí.

Chris: —¿¡Chico!? —exclamó, ofendida, fulminando a la armadura con la mirada—. ¡Soy una mujer, gracias!

Armadura Aegis: —¿Una mujer? ¡Podrías ser un hombre y no me daría cuenta con esa voz chillona! —respondió la armadura, con un tono desdeñoso.

Chris apretó los dientes, claramente molesta, mientras Historia reprimía una risa.

Chris: —Escucha, armadura maleducada. Solo estamos tratando de ayudarte a encontrar un nuevo dueño. Alguien que pueda apreciarte.

Armadura Aegis: —¿Y si es feo? ¡O peor aún, si es otro hombre! ¡No quiero terminar con un hombre como dueño!

Historia se quitó el pañuelo que cubría parte de su rostro, revelando su belleza con una suave sonrisa.

Historia: —¿Y si yo soy quien te lleva? ¿Eso sería aceptable?

La armadura se quedó en silencio un momento, examinando a Historia de arriba a abajo. Luego, con un brillo decidido, rompió sus propias cadenas y se movió lentamente hacia ella.

Armadura Aegis: —Acepto. Si tú eres quien se convertirá en mi portadora, entonces saldré de esta mansión. Solo bajo esa condición.

Sin esperar más, la armadura comenzó a colocarse sobre Historia, encajando cada pieza de manera sorprendentemente suave y ajustándose a su cuerpo como si hubiera sido hecha a medida. Historia se sintió extraña, pero también poderosa.

Chris: —Vaya, parece que tienes gustos muy específicos, armadura. —comentó, divertida—. Me pregunto si te gustan tanto las mujeres, ¿qué te parecería si trajera a alguien más de tu agrado?

Historia y la armadura intercambiaron miradas curiosas mientras Chris se alejaba, desapareciendo de la vista. En cuanto se perdió en las sombras, una figura reapareció en el lugar donde Chris se había ido: Eris en persona.

La armadura se quedó sin palabras (si es que eso era posible), y una admiración casi palpable emanó de ella.

Armadura Aegis: —Eres... aún más hermosa. —dijo, soltando a Historia y comenzando a colocarse sobre Eris con un entusiasmo evidente.

Eris: —Gracias, Armadura Aegis. Estaba esperando el momento de recuperarte. —le dijo con una sonrisa serena, mientras la armadura se ajustaba completamente a su figura.

Historia miró a Eris con sorpresa y una mezcla de respeto, entendiendo que esta no era cualquier misión para su amiga Chris. Eris asintió, reconociendo la ayuda que le habían dado.

Eris: —Gracias, Historia. Por ayudarme a recuperar algo tan valioso. Ahora, debo irme.

Con esas palabras, Eris y la Armadura Aegis desaparecieron en un destello de luz, dejando a Historia sola en medio del jardín de la mansión.

Historia suspiró, sacando un pequeño reloj de su bolso. Al ver la hora, frunció el ceño.

Historia: —¿En serio? ¿Ya está amaneciendo? No he dormido nada. —murmuró, rindiéndose a su cansancio mientras comenzaba a caminar de regreso, lista para buscar algo de descanso después de aquella larga noche de aventura.

La plaza estaba abarrotada de puestos y decoraciones, aunque no precisamente con el mejor gusto. A lo lejos, Eren observaba con expresión incrédula el caos que se había apoderado del área que el culto de Axis había reclamado antes de siquiera obtener la aprobación oficial.

Aqua, entusiasmada y saltando de felicidad, agitaba un cartel enorme que decía "¡Festival del culto de Axis! ¡Diviértete o arrepentirás!" Al ver a Eren acercarse, corrió hacia él con una sonrisa.

Aqua: —¡Eren! ¡¿Lo ves?! ¡Finalmente el festival de Axis tiene el reconocimiento que merece! —dijo con emoción—. ¡Gracias por ayudarnos a conseguir la aprobación!

Eren: —Sí... bueno... —Eren miró a su alrededor, notando los puestos que se alineaban en la plaza—. Pero, Aqua... esto... ya parece más un caos que un festival.

Aqua: —¡¿De qué estás hablando?! ¡Es perfecto! —exclamó ella, con los ojos brillantes de orgullo.

Justo en ese momento, Eren vio uno de los puestos. El letrero decía "Pesca renacuajos de sapo gigante" y había varios niños con redes pequeñas tratando de capturar renacuajos que eran tan grandes como sus cabezas y parecían listos para saltarles encima.

Eren: —¿Aqua, de dónde sacaron esos... sapos? No parece muy seguro.

Aqua: —Oh, no te preocupes. ¡Todo está bajo control! —le dijo alegremente, aunque en ese momento un niño salió corriendo al ser salpicado por un renacuajo que casi lo alcanza.

Eren suspiró y continuó avanzando, observando el siguiente puesto, que decía "Brochetas de Kraken". Pero al acercarse, vio que no eran más que trozos de pulpo ordinario.

Eren: —¿No se supone que vendían Kraken aquí? Esto parece... pulpo común.

Vendedor de Axis: —¡Claro, claro! Pero "Kraken" suena mucho más exótico, ¿verdad? —dijo el vendedor, guiñando un ojo—. ¡Es marketing!

Eren se frotó la sien, sintiendo una creciente frustración. Siguió su camino y se detuvo ante otro puesto donde se leía "¡Atracción de Tritón y Sirena!", pero dentro solo había un pez gigantesco en una pecera, moviéndose perezosamente.

Eren: —... ¿En serio?

Aqua: —¡Mira, Eren! ¡Es impresionante, ¿verdad?! —dijo Aqua, emocionada—. ¡Nunca nadie ha visto un pez tan grande en la ciudad!

Eren: —Aqua, eso no es ni un tritón ni una sirena. Es solo... un pez.

Aqua: —¡Oh, Eren! No entiendes nada sobre cómo impresionar a la gente. —lo miró con desdén—. La imaginación es el límite. ¡Hay que darles algo de espectáculo!

Eren continuó su inspección, cada puesto peor que el anterior. Se detuvo frente a uno que ofrecía "Venta de crías de dragón". Cuando se acercó, notó que las criaturas eran una especie de dragones de Komodo pequeños, definitivamente no los majestuosos dragones medievales que uno esperaría en un mundo de fantasía.

Eren: —Aqua... ¿En serio están vendiendo lagartos?

Aqua: —¡Son dragones! ¡Para quienes no se lo crean, solo hace falta un poco de fe y amor por Axis! —replicó, levantando el dedo con confianza.

La situación era tan ridícula que Eren ya no sabía si reír o llorar. Finalmente, Aqua se acercó, claramente desesperada.

Aqua: —¡Eren! ¡Nadie está comprando nada! ¿Por qué? ¡Esto debería ser un éxito rotundo!

Eren: —Quizás porque están vendiendo cosas ilegales, estafando a la gente o... porque nada de esto tiene sentido. —respondió con honestidad.

Aqua: —¡Ayúdame! ¡Necesitamos que el festival sea un éxito! —le rogó, agarrándose de su brazo—. ¡Por favor, por favor!

Suspirando, Eren fue a buscar a su amigo.

Eren: —Armin, Necesitamos hacer algunos... ajustes en la planificación del festival del culto de Axis.

Armin (del otro lado del cristal): —Entendido.

Unos momentos después, Armin y Sasha llegaron a la plaza. Armin observó la situación, con sus ojos calculadores evaluando el desastre que tenían frente a ellos. Sasha, en cambio, miraba los puestos con una mezcla de incredulidad y hambre, especialmente el de las "brochetas de Kraken".

Armin: —Bueno... definitivamente hay mucho que mejorar. —dijo, tratando de encontrar las palabras adecuadas.

Sasha: —¡Oye, pero al menos hay comida! Aunque... esto sabe más a pulpo que a Kraken. —murmuró después de darle una mordida a una brocheta.

Eren: —Armin, Sasha, necesito que ayuden a reorganizar esto. Que los puestos sean seguros y... por favor, que no estafen a la gente. Aqua necesita que el festival sea un éxito.

Armin: —Podemos hacer eso. Primero, moveremos los puestos a posiciones más organizadas, y revisaremos qué es lo que están vendiendo. —dijo mientras hacía anotaciones rápidas—. Y sobre los "dragones", quizá podríamos... aclarar que son mascotas inofensivas en lugar de criaturas místicas.

Sasha: —¿Y qué hay de las "brochetas de Kraken"? —preguntó, un tanto desilusionada.

Armin: —Podemos rebautizarlas como "Delicias del Mar". No será una mentira, y al menos no estamos creando expectativas imposibles. —se encogió de hombros, viendo el lado positivo.

Aqua: —¡Sí, sí! ¡Lo que sea necesario! ¡Por Axis! —exclamó, desesperada por salvar su preciado festiva

El equipo de Eren estaba disfrutando del festival, pero Eren no podía evitar notar que Aqua estaba mostrando un pequeño bulto en su barriga.

"Eh, Aqua, ¿has estado comiendo demasiado últimamente?" preguntó Eren en tono burlón, tratando de ocultar su curiosidad.

Aqua le lanzó una mirada fulminante. "¡Claro que no! ¡Soy una diosa, no engordo!" respondió defensivamente, cruzando los brazos.

"Eso es cierto, eres una diosa, pero últimamente pareces un poco... hinchada", comentó Armin tímidamente, tratando de evitar una respuesta airada de Aqua.

"¡¿Hinchada?! ¡¿Cómo te atreves?!" exclamó Aqua, indignada.

"Solo es que he estado comiendo muy bien últimamente, ¡eso es todo!"

Mikasa intervino para calmar la situación. "Aqua, no tienes por qué preocuparte por lo que digan. Estamos aquí para disfrutar del festival, así que relájate y diviértete".

Aqua bufó pero finalmente asintió. "Está bien, está bien. Vamos a disfrutar del festival entonces".

En otra parte del festival, Eren, Armin y Mikasa disfrutaban de los diferentes puestos y atracciones. Se detuvieron en un puesto de juegos de feria y compitieron entre ellos para ganar premios.

La tarde pasó rápidamente, y al caer la noche, la ciudad se iluminó con fuegos artificiales. Pero en este mundo se usaban para combatir mosquitos.

Mientras la multitud se dispersaba y se preparaba para regresar a casa, Eren no pudo evitar acercarse a Aqua nuevamente. "Oye, Aqua, en serio, ¿te encuentras bien? ¿Necesitas que te vea un médico o algo así?"

Aqua miró a Eren y suspiró. "No, Eren, no necesito ver a un médico. Solo... solo estoy un poco cansada, eso es todo".Eren asintió, sin estar del todo convencido, pero decidió dejarlo pasar. "Está bien, si tú lo dices".

El grupo regresó a la posada, donde cada uno se retiró a sus habitaciones. Eren se quedó pensando en lo que había notado en Aqua, pero decidió no decir nada al respecto por ahora. Eren vería esto con felicidad nunca espero lograr esto. Realmente se sentía feliz de los amigos que hizo, la gente a quienes ayudo y sobre todo agradecía con su ser entero el haberlas conocido a ellas.

Ymir y Historia se encontraban en un rincón apartado de la posada donde se alojaban. La chica de cabello oscuro estaba visiblemente enfadada mientras miraba a Historia con los brazos cruzados.

"¿Qué te pasa, Historia? Últimamente te has estado comportando de forma extraña. ¿Acaso estoy haciendo algo mal?", preguntó Ymir con cierta preocupación en su voz.

Historia suspiró y miró a su amiga con sinceridad. "No es que estés haciendo algo mal, Ymir. Simplemente siento que necesito un tiempo para encontrarme a mí misma. Estar con Chris y formar parte de esas misiones especiales me ha hecho cuestionar muchas cosas".

Ymir frunció el ceño, sin entender del todo lo que Historia quería decir. "¿Misiones especiales con Chris? ¿Qué tiene que ver eso contigo?"

Historia miró a su amiga y decidió ser honesta.

"Chris es como yo, una ladrona. Pero mientras la veo lidiar con eso, me doy cuenta de que hay más en la vida que ser solo una princesa o una aventurera. Quiero descubrir quién soy realmente y qué quiero hacer con mi vida".

Ymir la miró con una mezcla de sorpresa y comprensión.

"¿Te estás alejando de mí por eso? ¿Porque te estás buscando a ti misma?"

Historia asintió con tristeza.

"Sí, Ymir. No es que me esté alejando de ti, pero necesito este tiempo para reflexionar y entenderme mejor. No quiero depender de nadie para definir quién soy".

Ymir se acercó a su amiga y le tomó las manos suavemente. "Entiendo que necesites este tiempo, Historia. Pero recuerda que siempre estaré aquí para ti, sin importar qué pase. Eres mi amiga y siempre te apoyaré".

Historia sonrió con gratitud y abrazó a Ymir con cariño.

"Gracias, Ymir. Eres una gran amiga y aprecio mucho tu comprensión".

Aqua: Bueno bueno yo iré a la sección de bocadillos... alguien me acompaña?.

Sasha: Yo con gusto te acompañare!! Vayamos a comer!.

Ambas chicas rieron comenzando a alejarse con dirección a la mesa repleta de diferentes bocadillos. Eren solo las miro con una sonrisa.

Eren: Bueno solo quedamos nosotros dos.

Historia: Jeje creo que si.

Megumin: Eh... porque se olvidan de mi. Aun estoy aquí!

.Eren le lanzo un semblante serio realizando señas con sus ojos. La archimaga entendería solo sonrió de forma orgullosa decidió hacer aquello acordado pedido por el castaño momentos antes.

Megumin: Bueno Bueno creo que Aqua me llama. Con permiso – Decía retirándose.

Finalmente aquella chica carmesí también abandono el lugar con dirección hacia las demás. Eso dibujo una sonrisa en su rostro.

Eren: Bueno ahora si quedamos solo los dos.

Historia: Creo que si... Que te gustaría hacer? – Pregunto sonriente.

Eren: Sabes lo he pensando durante este tiempo. Es cierto que si derrotamos al rey demonio se nos concederá un deseo, pero...

Historia: Eh?.

Eren: Te seré sincero a veces pienso que será esta gente luego de nuestra partida a lo largo de nuestra aventura conocí a muchas personas. Halle gente de buen corazón como también sujetos detestables. Si derrotamos al rey demonio no habrá ningún peligro que amenace a esta gente inocente me jure a mi mismo no cometer los mismos errores del pasado.

Historia: Eren – Dijo cogiéndolo de la mano.

Eren: No quiero morir. Realmente no deseo morir hasta al menos salvarlos.

Unas pequeñas lagrimas emergen de los bellos ojos de la rubia lo de la cabeza poniéndolo en su pecho sorprendiendo a Eren. Ambos sintieron su calor de estar cerca uno del otro se hicieron demasiados cercanos mas que en su anterior mundo nunca estuvieron acostumbrados a una vida tranquila y pacifica a causa de los 2000 años de opresión de los Titanes.

Eren: De verdad no lo deseo!! No quiero morir!.

Historia: Y yo no deseo ser una mujer que desease nunca haber conocido a aquel niño testarudo y tierno ansiado de libertad. Sin importar cuanto tiempo nos quede Eren no lo vivamos lamentándonos te lo dije... no? Por siempre seguiré a tu lado aun si el mundo entero es tu enemigo. Somos los enemigos de la humanidad.

Eren se levantó liberándose de sus manos y levanto la mirada. Ambos muchachos no pudieron evitar sonrojarse por aquellas palabras que intercambiaron realmente no lo podía creer que hicieron eso Eren sonrió extendió su mano hacia la hermosa rubia. Ella entendió perfectamente y tomo su mano.

Eren: Una sonrisa tuya hizo que un perdedor como yo se sintiera el hombre mas feliz del mundo. Gracias.

Historia: que cosas dices... es muy lindo de tu parte.

Cuando parecía que nada podía arruinar este momento alguien interfirió.

Dust: Miren es el rey demonio!! – Decía el rubio ebrio.

Lynn: Dust idiota te dije que no bebieras mucho!.Keith: Lo siento chicos nos lo llevaremos inmediatamente.

Eren: Ah claro. No hay problema.

Los chicos se retiraron dejándolos solos. Nuevamente Eren le ofreció su mano la chica con gusto lo tomo se miraron con una mirada llena de un brillo de esperanzas se encontraban felices luego de diversos problemas al fin tendrían su propio momento. Eren solo sonrió cogió de la cintura a la rubia comenzaron a bailar bajo la luna en plena plaza. A su vez comenzaría a caer leves copos de nieve. Eren nunca había sido bueno bailando, pero hacia lo que podía así continuaron con diferentes piezas mientras una sonrisa permanecía en sus rostros.

Eren: Eres muy buena en el baile Historia.

Historia: Claro que lo soy al fin y al cabo era la reina. Hay cosas que no sabes sobre mi jeje.

Eren: Que te parece si aumentamos el ritmo.

Historia: De acuerdo. No creas que te dejare superarme jejeje.

Así continuaron con su baile bajo a la luna sorpresivamente muchos de los presentes se unieron comenzaron a escoger a sus parejas para bailar. Luego de diversas batallas al fin podrían tomarse un descanso los dúos armados bailaban en la pista acompañados de una bella melodía sus vidas habían tomado un rumbo distinto. A lo lejos un hombre de cabello pelirrojo vestido con un uniforme negro y una inminente capa observaba a la joven pareja disfrutar de su baile. Este sujeto era conocido como uno de los principales Jaegeristas o posible mano derecha de él.

????: Nuestros caminos tomaron rumbos diferentes. Pero seguiré creyendo en ti el único salvador de Imperio Eldiano es muy probable que pronto nos reencontremos hasta ese entonces descansa. Eren Jaeger.

Aquella celebración continuo durante horas hasta la media noche

Eren y las chicas regresaron a la mansión cada uno se dirigió a su respectiva habitación se encontraban realmente exhaustos luego del festival esa hermosa noche fue donde Eren pudo sacar lo que llevaba en el pecho no podía evitar sentirse feliz. El a través de la ventana de su cuarto observo la luna recordó una promesa que debe cumplir a como dé lugar.

Eren: Vuestro niño ya es todo un hombre hecho y derecho. Ya no es un mocoso inmaduro e impulsivo seguiré avanzando hasta haber aplastado a mis enemigos... aquella vez lo prometí nunca... nunca más volvería a ser el mismo pequeño testarudo Mama Papa... hermano sé que alguna vez los lograre ver de nuevo hasta que llegue ese momento... las protegeré a ellas.

Por su parte dentro de una habitación nuestra querida reina dormía plácidamente luego de diversas aventuras era normal quedarse agotada a simple vista un poco de saliva chorreaba de la boca de Historia se veía como una verdadera diosa ¿Ciertamente era una diosa?

Alguien entro sin previo aviso un joven castaño sonrió viéndola dormir. Eren con su mano la acaricia su hermosa cabellera rubia apreciando esa belleza digna de una autentica deidad.

Eren: Aquella vez lo prometí te protegeré una y otra vez las veces que sean necesarias no pienso retratarme te pienso respetar, honrar y adorar. Sino peleo nunca ganare debo estar dispuesto a sacrificarlo todo incluso SACRIFICAR AL MUNDO ENTERO.

¿Así acaba otro día para el grupo más problemático de Axel?.

Al dia siguiente, Con ambos festivales, el de Axis y el de Eris, en pleno apogeo, Chris se encontraba inquieta mientras miraba las celebraciones de ambos cultos desde la distancia. Su corazón estaba dividido entre lo que quería hacer y lo que sentía que debía hacer.

Historia se acercó a Chris y notó su incertidumbre. "¿Estás bien, Chris? Pareces preocupada".

Chris suspiró y confesó: "Sí, estoy confundida. Quiero ayudar en el festival de Eris, pero Aqua me obligó a ayudar en el de Axis. No puedo evitar sentir que estoy autosaboteando mi propio festival".

Historia sonrió comprensiva. "Entiendo cómo te sientes, pero recuerda que estamos aquí para apoyar a Aqua y a los seguidores de Axis. Además, mantener tu identidad en secreto es importante. No queremos arruinar la celebración de Eris con malentendidos".

Chris asintió, aunque aún se sentía inquieta. Aprovechando un momento de distracción, decidió escabullirse hacia el festival de Eris en secreto. El tiempo fue breve, y mientras disfrutaba de la atmósfera festiva, se encontró pensando en Eren y en lo que él significaba para ella.

Observando su tranquila expresión, Eren se dejó llevar por sus pensamientos, imaginando un futuro juntos y cómo podrían comenzar una nueva vida desde cero en este mundo de fantasía. "Quisiera casarme contigo", murmuró en voz baja, aunque sabía que esa decisión no dependía solo de él, sino también de los sentimientos de Historia, Los cuales todo indicaba que eran hacia Ymir. Sin embargo, el deseo estaba ahí, en lo más profundo de su corazón.

De repente, sus pensamientos fueron interrumpidos por la llegada de Aqua, quien se acercó a él con un semblante serio.

"¡Eren! Necesito hablar contigo sobre algo muy importante", dijo Aqua, pero su mirada estaba fija en otro lugar.

Antes de que Chris pudiera responder, se oyeron voces desde el otro lado de la plaza.Darkness se acercó, Walter a su lado, su postura relajada, sonrisa fácil, pero su mirada penetrante, observándolo todo.En la mano de Darkness había un boceto tosco: dos figuras con capas oscuras, robando una armadura de la bóveda de un noble. Sus rostros estaban ocultos, pero sus posturas —el paso ágil de Chris, la gracia cautelosa de Historia— eran inconfundibles."Explícame esto", dijo Darkness en voz baja, con una furia contenida latente en su interior.Chris palideció.Historia dio un paso al frente. "Darkness, no es lo que crees...""¿Robar la propiedad de un noble la noche antes del festival?", interrumpió Darkness. "Si necesitabas algo, podrías haberlo *pedido*. Tenemos diplomáticos. Negociadores. No tenías por qué convertirte en ladrona."Chris tragó saliva. "Con tu posición, asumí que estabas demasiado ocupada para peticiones insignificantes."Darkness extendió las manos, agarrando la cabeza de Chris entre las suyas con una fuerza aterradora. No para herir. Para *sujetar*."Nunca des eso", gruñó. "No importa lo ocupada que esté, siempre tendré tiempo para mis amigos. La próxima vez que necesites ayuda, *pídela*." ¡Oye! ¡Suéltala! —espetó Historia, interponiéndose entre ellos.Walter finalmente habló, tranquilo pero firme—. Darkness. Basta. —Le puso una mano en el brazo—. Cometieron un error. Pero no son enemigos.Darkness soltó a Chris, respirando con dificultad. Se giró hacia Walter y, por un instante, la máscara de prometida obediente se desvaneció, revelando agotamiento, decepción, algo crudo.Walter asintió levemente, comprensivo. —Que se expliquen.Pero antes de que pudieran hacerlo, Aqua dio un paso al frente, con la barbilla en alto.—He presentado una petición oficial —anunció, con la voz llena de falsa confianza—. Con efecto inmediato, el Festival de Acción de Gracias de Eris queda suspendido. Este año pertenece a Axis.Silencio.Darkness se giró. —¿*Qué*?—¡Se aprobó! —declaró Aqua—. El ayuntamiento lo aprobó después de la concurrencia de anoche. ¡Axis trajo el triple de visitantes!—¡Así no funciona la tradición! —replicó Darkness—. ​​¡No puedes borrar siglos de reverencia solo porque tu culto dio una fiesta más ruidosa!Eren apareció al final del grupo, atraído por la creciente tensión. —Aqua. Para.Ella lo ignoró. —¡A la gente le *gustó*! ¡Se rieron! ¡Comieron! ¿Qué tiene de malo?—Lo que pasa —dijo Darkness con voz temblorosa por la moderación— es que hiciste estafas. Vendiste reliquias falsas. Mentiste sobre la carne de Kraken. Convertiste la adoración en un carnaval, ¡y ahora estás borrando el día de Eris para alimentar tu ego!Aqua se cruzó de brazos. —¡Eris lo consigue todo! ¡Templos! ¡Peregrinos! ¡Respeto! Axis se lleva migajas. Solo quería que mi gente se sintiera reconocida.—Y al hacerlo —dijo Walter en voz baja—, los hiciste quedar como tontos. Desesperados. —Dio un paso al frente, con un tono educado pero con un filo de acero. Como heredero de Alderp, he revisado sus permisos. La mitad son falsos. ¿Las "donaciones" que recogió? Solicitación sin licenciaIon. No solo rompiste las reglas, Aqua. Las rompiste.La bravuconería de Aqua flaqueó. "¡No es ilegal si nadie se queja!""Sí lo hicieron", dijo Darkness con frialdad. "Las familias a las que estafaste. Los comerciantes a los que socavaste. Los niños que lloraron cuando su 'dragón' los mordió". Respiró hondo. "Tuvimos que pagar reparaciones. Dinero que podría haber alimentado a huérfanos. Curado a los enfermos. ¿Pero tú? Simplemente lo pasaste por alto, ciega al costo".Aqua miró a su alrededor: la decepción de Eren, la tristeza de Historia, la vergüenza de Chris, el juicio silencioso de Walter.Por primera vez, el ruido del festival se sintió vacío.Darkness se dio la vuelta, con los hombros tensos. "Necesito aire. Y tú", dijo por encima del hombro, "tienes que pensar en qué tipo de persona quieres ser".Walter se detuvo un momento más. "Ten cuidado, Aqua. El poder sin responsabilidad Es tiranía.Luego siguió a Darkness, dejando a Aqua sola en el espacio entre dos festivales, rodeada de celebración, pero completamente aislada.Eren se acercó a ella, no enojado. Solo cansado."No tienes que demostrar que eres digna", dijo en voz baja. "Ya lo eres. Pero tienes que *actuar* como tal".Aqua no respondió. Se quedó mirando sus manos: las manos que sanaban, que purificaban, que también mentían.Y por una vez, la diosa no tenía nada ingenioso que decir.


Más tarde, Aqua se encontró en su habitación, la puerta cerrada a cal y canto. Su mente estaba en caos, sintiéndose completamente abandonada. "¿Por qué nadie me entiende?", murmuró para sí misma, lanzando un cojín contra la pared. "Solo quería que la gente viera el valor de Axis, pero parece que todo lo que hago es erróneo".

Se dejó caer en la cama, sintiendo que el peso de sus decisiones la aplastaba. "Tal vez... tal vez solo debería haberme quedado en casa y no involucrarme en todo esto". Aquella sensación de aislamiento la envolvió, dejándola atrapada en su propia confusión.

Eren escucharia un grito del cuarto de Aqua, entraria, antes de que Eren pudiera decir algo, Aqua habló con franqueza, expresando su descontento por la sensación de abandono que estaba experimentando. Mencionó que sentía que Eris había estado en el festival, pero que Eris no le había saludado ni interactuado con ella de ninguna manera.

A medida que Aqua hablaba, su voz adquiría un tono de frustración e ira acumulada. Habló sobre cómo estaba perdiendo sus poderes divinos, cómo sentía que las figuras religiosas que solían ser importantes para ella la habían abandonado en su momento de necesidad. Mencionó su creciente miedo de perder sus habilidades por completo y su amargura por la situación."

Eris, otras deidades, incluso el propio culto de Axis... Todos parecen haberme dado la espalda", exclamó Aqua, su voz temblando con emoción. "¿Acaso mis esfuerzos y sacrificios no significaron nada para ellos?"

Eren escuchó las palabras de Aqua con atención y comprensión. Aunque su situación era muy diferente, también había sentido la pérdida y la necesidad de encontrar un lugar en este nuevo mundo. Se acercó a Aqua y la miró con sinceridad.

"Aqua, entiendo que te sientas así, pero debes saber que no estás sola", dijo Eren con voz suave. "Nosotros, tu equipo, estamos aquí para ti. Juntos enfrentaremos lo que venga, sin importar los obstáculos que se presenten."

Aqua miró a Eren, sus ojos reflejando una mezcla de emociones. Se tomó un momento para absorber sus palabras y luego suspiró, sintiendo una mezcla de alivio y gratitud. Saber que tenía el apoyo de sus amigos le brindó cierta tranquilidad en medio de sus preocupaciones.

"Gracias, Eren", murmuró Aqua, su voz más suave.

"A veces me dejo llevar por mis emociones, pero sé que puedo contar contigo y con los demás."

Eren asintió con una sonrisa amable. Juntos, compartieron un momento de conexión y entendimiento, sabiendo que enfrentarían cualquier desafío que viniera de frente y que, incluso en este mundo de fantasía, la amistad y el apoyo eran invaluables.

Más tarde, Aqua se encontró en su habitación, la puerta cerrada a cal y canto. Su mente estaba en caos, sintiéndose completamente abandonada. "¿Por qué nadie me entiende?", murmuró para sí misma, lanzando un cojín contra la pared. "Solo quería que la gente viera el valor de Axis, pero parece que todo lo que hago es erróneo".

Se dejó caer en la cama, sintiendo que el peso de sus decisiones la aplastaba. "Tal vez... tal vez solo debería haberme quedado en casa y no involucrarme en todo esto". Aquella sensación de aislamiento la envolvió, dejándola atrapada en su propia confusión.

Eren escucharia un grito del cuarto de Aqua, entraria, antes de que Eren pudiera decir algo, Aqua habló con franqueza, expresando su descontento por la sensación de abandono que estaba experimentando. Mencionó que sentía que Eris había estado en el festival, pero que Eris no le había saludado ni interactuado con ella de ninguna manera.

A medida que Aqua hablaba, su voz adquiría un tono de frustración e ira acumulada. Habló sobre cómo estaba perdiendo sus poderes divinos, cómo sentía que las figuras religiosas que solían ser importantes para ella la habían abandonado en su momento de necesidad. Mencionó su creciente miedo de perder sus habilidades por completo y su amargura por la situación."

Eris, otras deidades, incluso el propio culto de Axis... Todos parecen haberme dado la espalda", exclamó Aqua, su voz temblando con emoción. "¿Acaso mis esfuerzos y sacrificios no significaron nada para ellos?"

Eren escuchó las palabras de Aqua con atención y comprensión. Aunque su situación era muy diferente, también había sentido la pérdida y la necesidad de encontrar un lugar en este nuevo mundo. Se acercó a Aqua y la miró con sinceridad.

"Aqua, entiendo que te sientas así, pero debes saber que no estás sola", dijo Eren con voz suave. "Nosotros, tu equipo, estamos aquí para ti. Juntos enfrentaremos lo que venga, sin importar los obstáculos que se presenten."

Aqua miró a Eren, sus ojos reflejando una mezcla de emociones. Se tomó un momento para absorber sus palabras y luego suspiró, sintiendo una mezcla de alivio y gratitud. Saber que tenía el apoyo de sus amigos le brindó cierta tranquilidad en medio de sus preocupaciones.

"Gracias, Eren", murmuró Aqua, su voz más suave.

"A veces me dejo llevar por mis emociones, pero sé que puedo contar contigo y con los demás."

Eren asintió con una sonrisa amable. Juntos, compartieron un momento de conexión y entendimiento, sabiendo que enfrentarían cualquier desafío que viniera de frente y que, incluso en este mundo de fantasía, la amistad y el apoyo eran invaluables.

La noche caía y el silencio envolvía la habitación de Aqua mientras Eren disfrutaba de un relajante baño. La diosa había estado cavilando en su plan para enamorar a Eren, y aunque tenía sus dudas, sentía que era el momento de actuar y agradecerle por su apoyo durante el festival.

Decidida, Aqua entró al baño solo con una toalla que la cubría. Se encontró con la sorpresa de que Eren estaba en la bañera, utilizando su propio maná para calentar el agua a través de una manatita. La situación se volvía cada vez más tensa mientras Aqua se cuestionaba si realmente debía llevar a cabo su plan. Sabía que un encuentro íntimo con Eren reduciría su aura divina, pero estaba dispuesta a arriesgarse.

Eren, sin salir de la bañera, la miró con sorpresa y curiosidad. "¿Qué estás haciendo aquí, Aqua?" preguntó, sin entender completamente la razón de su visita.Aqua se arrodilló frente a él y, sin dudarlo más, lo besó apasionadamente. Eren correspondió al beso, y pronto sus labios se movían en sincronía. El calor de la bañera y la intensidad del momento comenzaron adesatar las pasiones.

La toalla de Aqua cayó al suelo, revelando su figura desnuda. Ambos se levantaron del agua y continuaron con su encuentro, sintiendo la atracción que los unía en ese momento. Aqua, aunque torpe en su seducción, logró seducir a Eren, quien no pudo resistirse a sus encantos.

Cuando finalmente terminaron, Aqua se separó de él y salió del baño, dejando a Eren solo en la bañera, confundido por lo que acababa de suceder.

dejando a Eren solo con sus pensamientos. Mientras el agua seguía cayendo, Eren se prometió a sí mismo que enfrentaría la situación con honestidad cuando llegara el momento adecuado, porque algo paso y Aqua no lo quiere decir.

Mientras se vestía, Aqua mencionó casualmente la vez en que Eren se había imaginado a ambos con hijos, como si fuera parte de su plan desde el principio.

Eren, que ya había empezado a comprender las intenciones de Aqua, se sintió incómodo por la situación. Sabía que la diosa estaba tratando de justificar su acción y posiblemente culparía esta noche por un posible embarazo en un futuro. En su mente, Eren pensó que no era necesario que Aqua hiciera todo eso, Si le hubiera dicho lo abría aceptado y que preferiría una relación basada en la sinceridad y el amor genuino.

Aqua se encontraba en su habitación, completamente abrumada por las emociones y las dudas que la atormentaban. Se sentía avergonzada y decepcionada de sí misma, y sus pensamientos eran un torbellino de confusión.

Aqua se encontraba en su habitación, completamente abrumada por las emociones y las dudas que la atormentaban. Se sentía avergonzada y decepcionada de sí misma, y sus pensamientos eran un torbellino de confusión.

"No, ya no puedo..." murmuró en voz baja, sintiéndose perdida. "¿Qué haré? No me entiendo..."

La diosa se sentía cada vez menos divina y más mortal, y eso la llenaba de temor. Experimentaba deseos carnales y tentaciones que nunca antes había sentido. Se daba cuenta de que había perdido parte de su esencia divina y eso la llenaba de angustia.

Y peor aún: había visto cómo Historia lo miraba. No con anhelo, sino con paz. Como si ya se hubiera hecho a un lado, dejando espacio para Aqua, creyendo que *ella* era a quien Eren necesitaba.*Sacrificó su oportunidad... por mí*.La culpa la asfixiaba.Las lágrimas corrían por su rostro. Apretó la frente contra las rodillas.—Si no me caso con él antes de que nazca el niño —susurró—, me convertiré en mortal. Y él... será maldecido. Despojado de todo. —Se atragantó—. ¿Pero cómo puedo pedirle que se una a mí por deber? ¿Cuando se merece a alguien que lo elija libremente, no a alguien a quien se le agote el tiempo?Afuera, la música del festival se apagó. La noche se hizo silenciosa.Aqua se acurrucó aún más en sí misma; ya no era una diosa, todavía no era una mujer; solo un alma asustada atrapada entre dos mundos, rezando por un milagro que ya no creía merecer.



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