Rokugo en SNK 2024 Especial Crossover

Leyendo el informe

En el sótano de su base improvisada en el planeta 407, Rokugo estaba sentado con los pies sobre la mesa, hojeando perezosamente los reportes más recientes enviados por otros agentes de Kisaragi. Alice, como siempre, trabajaba eficientemente en su terminal, clasificando y analizando la información.

—¿Algo interesante? —preguntó Rokugo, bostezando.

Alice, sin levantar la vista, respondió.

—Hasta ahora, solo reportes estándar. Fracaso aquí, éxito allá. Lo habitual… —Hizo una pausa, su expresión se tensó ligeramente—. Pero este es inusual.

Rokugo se inclinó hacia adelante, intrigado.

—¿Qué tenemos?

Alice abrió el archivo del agente 22. El encabezado decía: "Misión fallida, planeta hostil". A medida que leían, ambos comenzaron a arquear las cejas.


El informe del agente 22

Alice comenzó a leer en voz alta.

—"Al llegar al planeta, adopté un empleo de albañil para integrarme y obtener información. Durante un tiempo, esto fue suficiente para sustituirme. Sin embargo, me llamó la atención cómo, a pesar de mi traje tecnológico, nadie parecía cuestionarlo. Uno de mis colegas albañiles era una mujer de cabello azul que podía construir paredes en tiempo récord. Curiosamente, solo trabajaba medio tiempo y aceptaba cerveza como pago."

Rokugo soltó una carcajada.

—¡Qué eficiencia! Quizás deberíamos contratarla para Kisaragi. Aunque suena más como una historia de borrachos que un reporte.

Alice continuó, ignorándolo.

—"Un incidente destacable ocurrió cuando uno de los trabajadores murió en un accidente. Para mi sorpresa, esta mujer lo revivió aceptando una cerveza como pago. El mundo está lleno de habilidades que desafían la lógica."

Rokugo frunció el ceño.

—¿Revivir a alguien por una cerveza? Eso suena más a un cuento que a un informe.

Alice prosiguió.

—"Además, hay ranas gigantes en este mundo, capaces de devorar personas de un lengüetazo. Lo sorprendente es que los aventureros locales las cazan con espadas o habilidades ridículamente avanzadas. En una ocasión, vi a un sujeto usando brazos gigantes que emergían de su espalda para mover los cuerpos de estas criaturas."

Rokugo chasqueó la lengua.

—Eso suena como algo que esperarías de una organización de locos, no de aventureros novatos.

Alice continuó leyendo, claramente interesada.

—"Una niña pequeña destruyó una de esas ranas con una explosión masiva que parecía magia avanzada. Nadie en la ciudad pareció sorprenderse. Incluso en mis intentos de obtener puntos malos, fallé. Una mujer que parecía disfrutar ser acosada me rompió la mano cuando intenté golpearla."

Rokugo soltó una carcajada.

—Eso le pasa por meterse con las personas equivocadas. Este tipo parece tener un imán para los problemas.

Alice, sin inmutarse, siguió leyendo.

—"Un hombre extraño, que parecía saberlo todo, me confrontó diciendo que sabía que era un espía. En mi pánico, le disparé. Sin embargo, la bala no le hizo nada. Simplemente se rió y se fue, como si mi presencia no le importara."

Rokugo sacudió la cabeza.

—¿Quién diablos es tan poderoso como para ignorar un disparo? Este tipo está exagerando o realmente encontró un mundo de locos.

Alice continuó con la última parte del informe.

—"Lo más aterrador fue cuando descubrí que los vegetales en ese mundo podían salir de la tierra y atacar a cualquier ser vivo cercano. Pero lo peor fue enterarme de que esta ciudad, Axel, era considerada la más tranquila del planeta, un lugar para que los aventureros novatos se entrenen."

Rokugo se inclinó hacia atrás, incrédulo.

—Si esa ciudad es la más tranquila, no quiero ni imaginar cómo será el resto del planeta.

Alice concluyó.

—"Antes de abandonar mi misión, decidí comprobar mi hipótesis. Intenté atacar a una chica pequeña y delgada que parecía ser la líder de un grupo compuesto por mis colegas albañiles, aventureros y esa niña explosiva. Sin embargo, la manera en que el grupo la respetaba me intimidó, y no pude hacerlo. Recomiendo evitar este planeta. Hostil y caótico en extremo."

Rokugo se quedó en silencio por un momento antes de reír.

—Ese tipo no estaba listo para ese planeta. Es obvio que no estaba acostumbrado a lidiar con seres tan impredecibles.

Alice cerró el informe.

—Sin embargo, es interesante. Si todo lo que describe es cierto, ese planeta podría ser un desafío incluso para Kisaragi.


La reflexión

Rokugo se rascó la barbilla, pensativo.

—Sabes, Alice, tal vez algún día deberíamos visitar ese planeta. Parece un lugar interesante… aunque también parece un desastre total.

Alice asintió.

—Tal vez, Capitán. Pero por ahora, tenemos que enfocarnos en completar nuestra misión aquí. No podemos permitirnos distracciones.

Rokugo se estiró, dejando escapar un suspiro.

—Está bien, está bien. Pero no puedo evitar pensar que ese agente 22 tuvo la peor suerte del mundo. Vegetales asesinos, ranas gigantes y gente loca… parece un maldito circo.

Alice, como siempre, se limitó a asentir mientras continuaba con su trabajo. Pero incluso ella no pudo evitar sentir curiosidad por ese extraño planeta lleno de misterios y aventuras improbables. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario