Rokugo en SNK Cap 9 Version 2025


Algún tiempo después. En la habitación de Grimm

El ambiente estaba cargado de pasión mientras Rokugo y Grimm seguían explorando su relación, Grimm, aunque avergonzada, no podía evitar sentirse orgullosa. Por primera vez en mucho tiempo, se sentía deseada y especial. El calor del momento los envolvía, y ambos estaban a punto de alcanzar el clímax. Mientras Grimm se sentía cada vez más abrumada por las emociones, Rokugo decidió hacer un comentario casual que, en retrospectiva, tal vez no era el más adecuado.

—Sabes, Grimm —dijo Rokugo con una sonrisa traviesa mientras acariciaba su cabello—, este planeta realmente está lleno de mujeres increíbles. Pero bueno, al menos tú eres... interesante.

Grimm, a pesar de su timidez inicial, sintió cómo su corazón se inflaba de orgullo. Desde su perspectiva, esto era casi una declaración de amor.
—"Interesante" es mejor que nada, supongo —respondió Grimm, tratando de ocultar su sonrisa, aunque sus mejillas estaban completamente rojas—. Después de todo, de todos los agentes de Kisaragi que han sido enviados aquí, tú, el comandante, me elegiste a mí.

Rokugo arqueó una ceja, visiblemente divertido por la interpretación de Grimm, pero decidió no corregirla. Al fin y al cabo, parecía que eso la hacía feliz.

Sin embargo, justo cuando estaban llegando al clímax, Rokugo soltó otro comentario sin pensar demasiado.
—Oye, Grimm, para futuros encuentros deberíamos intentar cosas más... intensas. Como invitar a Viper también. Apuesto a que sería divertido.

El cambio en la atmósfera fue inmediato. Grimm se detuvo abruptamente, como si hubiera chocado contra una pared invisible. Rokugo, quien no había notado el desastre que acababa de causar, tardó unos segundos en darse cuenta de que algo iba mal.

—¿Qué? ¿Por qué te detienes? —preguntó Rokugo, confundido.

Grimm se giró lentamente hacia él, con una expresión de furia apenas contenida.
—¿Cómo puedes decir algo así en un momento como este? ¡Estás pensando en serme infiel! ¡Y ni siquiera lo niegas!

Rokugo levantó las manos rápidamente, tratando de calmarla.
—¡Espera, espera! Fue solo una broma. No hablaba en serio.

Pero Grimm no estaba dispuesta a dejar pasar el comentario tan fácilmente.
—No, Rokugo, esto es serio. ¿Acaso crees que Zenarith aprueba las relaciones poliamorosas? ¡Eso es pecado! ¿Cómo puedes siquiera pensar en traer a otra mujer?

Rokugo suspiró, rascándose la nuca.
—¿No dijiste que tambien reprobaba sexo prematrimonial? Solo especulaba sobre posibilidades...

Grimm lo fulminó con la mirada, visiblemente molesta.
—¡No cambies las cosas! Además, ¡Viper es demasiado ingenua! Es capaz de pelear desnuda si la batalla lo requiere, seguro solo le dirías que es "para fortalecer las relaciones entre Kisaragi y los demonios", ¿verdad?

Rokugo no pudo evitar reírse un poco ante la descripción de Viper, aunque sabía que estaba metido en problemas.
—Bueno, técnicamente, con Viper ni siquiera necesitas tanto pretexto. Con decirle que es "para fortalecer la amistad", ya estaría convencida.

Grimm se quedó en silencio por un momento antes de que su expresión se oscureciera aún más.
—Así que admites que has pensado en ello —dijo Grimm, su voz llena de indignación—. Debería lanzarte una maldición que te deje impotente para que aprendas a no pensar en otras mujeres.

Rokugo tragó saliva, repentinamente nervioso.
—¡Fue una broma, Grimm! ¡Solo estaba jugando! Sabes que no soy tan idiota como para hacer algo así... ¿verdad?

Pero Grimm ya no estaba escuchando. Se hizo a un lado, cruzándose de brazos con gesto enfurruñado. El ambiente romántico había desaparecido por completo, dejando solo una tensión incómoda en el aire.

—Donde hagas algo como eso, te juro que Zenarith misma vendrá a castigarte —advirtió Grimm, todavía molesta.

Rokugo suspiró profundamente, sabiendo que había arruinado el momento por completo.
—Lo siento, ¿de acuerdo? No volveré a mencionarlo. Ahora, ¿podemos seguir donde lo dejamos?

Pero Grimm no estaba dispuesta a ceder tan fácilmente. Con un bufido, se levantó de la cama y comenzó a vestirse, murmurando algo sobre cómo los hombres nunca aprenden. 

Rokugo se sintió aún más culpable al ver la expresión de Grimm. Sabía que había arruinado el momento, pero también entendía que ella tenía razón.
—Lo siento, Grimm. No quise ofenderte. Fue solo una tontería mía. No voy a hacer nada de eso, lo prometo.

Grimm suspiró, todavía molesta pero incapaz de mantener su enojo por mucho tiempo.
—Más te vale que lo cumplas, comandante. Porque si me entero de que haces algo con Viper... no respondo por lo que pueda pasar.

Rokugo asintió rápidamente, sabiendo que era mejor no discutir más.  

En el anfiteatro Real

En el anfiteatro Real. 

Rokugo se encontraba relajado en la sala común, mientras Alice trabajaba en los registros de la máquina generadora de agua. A pesar de su actitud despreocupada, había algo que le seguía molestando.

Rokugo (en japonés, dirigiéndose a Alice): "Oye, Alice, ¿hay alguna forma de cambiar la contraseña de la máquina sin resetear todo el sistema?"

Alice (sin apartar la vista de la pantalla): "Claro que sí. Pero no voy a hacerlo. Sé que te recibes puntos malos viendo a la princesa Tilis evitar pronunciar esas palabras."

Rokugo (riendo): "Tienes razón, sería un desperdicio. Además, quiero ver cuánto tiempo más pueden aguantar sin activarla frente al público."

Alice (volviendo a hablar en Marleyano): "Lo que me intriga es cómo la máquina sabe cuándo hay público y cuándo no."

Tilis (apareciendo en la puerta): "Eso es porque la máquina toma una fracción del maná de las personas cercanas para generar la lluvia. Es un sistema antiguo, pero efectivo."

Rokugo (sorprendido): "¿Así que por eso no funciona sin público? Eso explica mucho."

Alice (asintiendo): "Un diseño interesante, aunque poco práctico para una civilización avanzada. Definitivamente lo modificaría si tuviera tiempo."

Rokugo (con una sonrisa maliciosa): "Nah, déjalo como está. Es más divertido así."

Tilis (frustrada): "A veces me pregunto por qué sigo soportándolos."

Rokugo (burlón): "Porque, princesa, sabes que sin nosotros tu reino no estaría de pie. Además, admitámoslo, te encanta tenernos aquí. Somos el caos que necesitabas."

Tilis (rodando los ojos): "Si eso es lo que necesitas para dormir tranquilo, sigue creyéndolo."  

En la base de Kisaragi, ahora conocido como "La Ciudad Escondida" 

Rokugo paseaba por el centro de operaciones de Kisaragi con una sonrisa arrogante. Los demonios reclutados estaban trabajando diligentemente bajo la supervisión de Viper, quien, con su nueva apariencia mutada, había adoptado una actitud autoritaria pero comprensiva con los nuevos agentes. Los titanes habian sido aparentemente exterminados del desierto y no ha habito ataques desde el bosque.

La estrategia de ofrecer servicios de ser mercenario y poco a poco ir convirtiendo cada reino en estados títeres de Kisaragi había dado resultados exitosos. 

Alice: "Dado que la sequía ya no es un problema, hemos construido una hidroeléctrica para mejorar la producción de energía en la Ciudad Refugio."

Rokugo observó la instalación con interés.

Rokugo: "No está mal. Supongo que con esto podremos hacer que las operaciones sean más eficientes."

Rokugo Miro el lindo Mapa de influencia de Kisaragi. 

Rokugo (riendo): ¡Miren esto! Un planeta entero futuramente bajo el control de Kisaragi. Y pensar que me descubrieron como espía un par de veces. ¡Ja! ¡Miren dónde estamos ahora!

Alice (neutral): El planeta aún no está completamente bajo nuestro control. Solo se ha tenido una buena relacion con la mitad de los reinos Y en los que se replico la estrategia Hay resistencia en algunas áreas remotas, Toris de niega a todo contacto con nosotros y la isla misteriosa sigue siendo un problema.

Rokugo: Detalles, detalles, Alice. El punto es que la princesa Tilis está básicamente relegada a ser un florero decorativo, y todo funciona gracias a mí.

Alice (neutral): No te des demasiado Credito, Agente 6, Ex gerente de la base, sustituido por su Asiste Androide. 


Un día, Grimm confrontó a Rokugo nuevamente, recordándole cuánto tiempo quedaba para su "prometida boda"

Un día, Grimm confrontó a Rokugo nuevamente, recordándole cuánto tiempo quedaba para su "prometida boda".

—¡Solo faltan ocho años, Rokugo! —dijo Grimm con entusiasmo, aunque su tono tenía un ligero matiz amenazante—. Más vale que te prepares porque pronto serás mío oficialmente.

Snow, quien estaba cerca, no pudo evitar interrumpir con una risa burlona

Snow, quien estaba cerca, no pudo evitar interrumpir con una risa burlona.
—¿De verdad sigues creyendo eso, Grimm? Rokugo solo te está utilizando. No seas ingenua.

Grimm se giró hacia Snow, furiosa.
—¡No tienes idea de lo que hablas! Él y yo tenemos un acuerdo. Nadie puede romperlo.

Snow levantó las manos en señal de rendición, aunque su sonrisa sarcástica permaneció intacta.
—Haz lo que quieras, Grimm. Pero no digas que no te advertí. 

Rokugo suspiró, divertido por el berrinche de Grimm, mientras Alice ajustaba sus lentes de sol, mirando los registros de los nuevos agentes demoníacos.

Alice: Grimm, si estás tan molesta, ¿por qué no dedicas ese enojo a entrenar? Viper ya se encarga de la facción demoníaca, pero necesitamos alguien que maneje las operaciones tácticas secundarias.

Grimm (frunciendo el ceño): ¡No quiero ser parte de sus "tácticas"! Mi único propósito aquí es asegurarme de que Rokugo no haga más idioteces y que cumpla con nuestra boda en 8 años.

Snow: Rokugo que es dependiente del subsidio de una niña.

Rokugo hace un gesto de incredulidad.

Rokugo:  Snow, no olvides que tú misma recibes un subsidio de Alice. Además pediste trabajar aquí después de que la princesa te despidió. Eres igual de dependiente.

Snow (ofendida): ¡Eso no tiene nada que ver! Y para tu información, estoy ganando experiencia como agente de Kisaragi. Es más de lo que puedo decir de ti, "Comandante Escandaloso Relegado por una niña".

Los demás se rieron, excepto Grimm, que aún seguía mirando a Rokugo con una mezcla de irritación y cariño.

Grimm: Solo recuerda, Rokugo, puedes hacer lo que quieras... pero en 8 años, seré tu esposa. Y no pienses que te librarás de mí.

Rokugo (riendo sarcasticamente): Sí, sí, ya lo sé, Grimm. Pero hasta entonces, sigamos conquistando este caótico planeta.  

Se escucharia un llamado de Rokugo y Alice a la oficina ejercutiva de la ciudad escondite. 

En la oficina de Viper 

Rokugo suspiró, frotándose la sien.

Rokugo: Bien, bien. Primero, necesitamos más información sobre esa isla. Viper, ¿puedes encargarte de preparar a los nuevos reclutas para una misión de reconocimiento?

Viper, quien observaba la interacción desde una mesa cercana, se levantó con su habitual gracia reptiliana.

Viper: Por supuesto, Rokugo. Aunque espero que esta misión sea más organizada que tus... escapadas anteriores.

Los ojos de Alice parpadearían como señal de una notificación.  

—¡Rokugo! Acabo de recibir noticias preocupantes. El país de Toris que hasta hace poco era el principal enemigo del Reino de Grace.... simplemente ha desaparecido.

Rokugo arqueó una ceja, incrédulo.

—¿Desaparecido? ¿Qué quieres decir con "desaparecido"?

Alice asintió, su voz llena de tensión.

—No hay rastros de su gente ni de sus estructuras. Todo lo que queda son ruinas... como si alguien o algo los hubiera borrado de la faz del planeta. Es como si hubieran sido... aniquilados en un solo golpe.

Rokugo (parpadeando): ¿Desapareció? ¿Qué demonios significa eso?

Alice (ajustándose las gafas): Estamos investigando. Podría ser otra fuerza hostil, una catástrofe ambiental, o algo más extraño. Lo que es seguro es que no podemos ignorarlo.

Rokugo se recuesta en su silla, mirando al techo mientras piensa en las implicaciones.

Rokugo: Fantástico. Justo cuando pensaba que las cosas marchaban bien. Alice, reúne al equipo. Vamos a investigar esas ruinas.

Alice (asintiendo): Entendido. El Equipo estará listo en una Hora. Son el hombre Tigre, 10 y 21. 

A bordo del avión controlado Por Alice y el Agente 10 de Copiloto, en camino a las ruinas de Toris

El equipo está en pleno vuelo. Rokugo, sentado al lado del Hombre Tigre, parece de excelente humor, lo que contrasta con la tensión del resto. Alice está concentrada en los sistemas del avión, mientras que el Agente 10 revisa datos sobre los restos del reino desaparecido.

Rokugo (riendo): Oye, Hombre Tigre, ¿te conté que anoche tuve el mejor sexo en años?

Hombre Tigre (mirándolo con una mezcla de curiosidad y cansancio): Nyaa, ¿en serio? ¿Y se supone que eso es algo para presumir?

Rokugo (orgulloso): ¿sabes? Casi había olvidado lo bien que se siente. Tanto tiempo solo leyendo ese montón de revistas porno con mis puntos malos... No hay nada como la acción real."

El Hombre Tigre bufó con una mezcla de humor y desagrado, dándole una mirada de lado.

Hombre Tigre: "¿Ah, sí? ¿Y con quién estuviste esta vez? No me digas... fue Grimm, ¿verdad?"

Rokugo sonrió con suficiencia y asintió, como si estuviera orgulloso de su "logro". Pero el Hombre Tigre lo miró con una mezcla de desaprobación y preocupación.

Hombre Tigre (suspirando): Rokugo, de verdad... no deberías aprovecharte de una chica desesperada por afecto masculino. Eso no está bien, nya.

Rokugo (alzando una ceja): Si gano puntos malos con eso, ¿por qué no aprovechar? Mira este contador. (Le muestra su brazalete con los puntos acumulados).

Hombre Tigre (serio): Escucha, nya. Si Astaroth llega a descubrir lo que haces... bueno, no quisiera estar en los zapatos de Grimm ni en los tuyos, Bueno, decir zapatos no aplica para Grimm pero sabes lo que quiero decir, ya sabes lo que pasará. Primero, matará a Grimm. Luego te castrará... o tal vez lo haga al revés.

Rokugo (riendo nerviosamente): Astaroth jamás se enterará.

El Hombre Tigre suspiró y negó con la cabeza, sabiendo que no podía hacerle cambiar de opinión. Aun así, decidió darle una advertencia.

Rokugo sonrió, como si todo fuera un simple chiste para él.

Rokugo: "Tranquilo, Ya te dije que Astaroth no tiene por qué enterarse. Todo está bajo control."

El Hombre Tigre no pareció convencido, pero prefirió dejar el tema ahí. A veces, Rokugo simplemente no escuchaba razones.

Alice interrumpe la conversación desde su asiento al frente.

Alice (sin voltear): Si pudieran concentrarse en la misión en lugar de sus romances mediocres, sería genial. Estamos a punto de llegar.

El avión empieza a descender, mostrando el paisaje devastado donde una vez estuvo el Reino de Toris. Todo está quemado, las estructuras reducidas a escombros, y el aire parece cargado con un extraño olor metálico.

Agente 10 (mirando los datos): Esto no tiene sentido. Según los sensores, no hay rastros de vida ni actividad reciente. Es como si algo simplemente hubiera barrido con todo.

Rokugo (saliendo del avión): Bueno, eso suena como una maldita arma de destrucción masiva. Pero, ¿Quién la usó y por qué?

Al llegar a las ruinas del desaparecido Reino de Toris...

Cuando el avion aterrizó de pura suerte y practica del agente 10, el equipo descendió y se encontró frente a un paisaje desolador. Lo que alguna vez había sido un país desértico y medieval pero enérgico rico en fuentes de agua era ahora solo una extensión de escombros carbonizados. El suelo estaba cubierto de cenizas, y no quedaba rastro de edificios en pie. Incluso los árboles y las plantas habían sido reducidos a cenizas. Todo parecía haber sido destruido por una fuerza imparable.

21: "¿Qué clase de arma podría haber causado esto? Esto no parece un ataque común."

Rokugo (mirando a su alrededor): "No tengo idea. Pero parece que fue algo lo suficientemente poderoso como para arrasar con todo en cuestión de segundos. Algún tipo de onda expansiva... y además, parece que hubo un calor intenso que lo quemó todo."

Mientras avanzaban con cautela por las ruinas, de repente vieron a alguien acercándose. Era una figura humana, pero su presencia irradiaba una energía extraña y amenazante. El desconocido, que llevaba una especie de uniforme blanco fosforecente, se detuvo a unos metros de ellos y los miró con una sonrisa fría y despectiva.

Desconocido: "Así que finalmente llegaron los de Kisaragi. Bienvenidos a su perdición."

Rokugo entrecerró los ojos, sintiendo que algo estaba terriblemente mal.

Rokugo: "¿Y tú quién eres? ¿Qué clase de truco es este?"

El desconocido levantó la barbilla y los miró con superioridad.

Desconocido: "Este planeta... ya tiene dueño. Pertenece a la Agencia del Orden Hiiragi."

El grupo se quedó en silencio, observando al extraño con creciente desconcierto y cautela. Hasta ahora no habían encontrado resistencia de esta magnitud. ¿Quién era realmente este hombre? Y, más importante aún, ¿qué significaba para Kisaragi enfrentar a una fuerza desconocida?

Rokugo (en voz baja): Bueno, esto se está poniendo interesante.

Rokugo (cruzando los brazos, desconfiado): "¿Agencia del Orden Hiiragi? Nunca he oído hablar de ustedes. ¿Qué son exactamente?"

Agente de Hiiragi (con una mirada fría y despectiva): "No necesitas saber más. Solo basta con entender que somos los verdaderos dueños de este planeta. Y ustedes, los de Kisaragi, no son más que invasores indeseados. Será reclamado y restaurado para su verdadero propósito."

21 (confundido): "¿Invasores? Nosotros hemos estado aquí desde hace un buen tiempo. ¿Quién te crees para llamarnos invasores?"

Agente de Hiiragi (esbozando una sonrisa burlona): "La historia no la escriben los que llegan primero... sino los que sobreviven. Y pronto, ustedes no estarán aquí para contarla."

Alice (revisando datos): "No hay registros en nuestras bases de una organización con ese nombre operando en este sistema. Sin embargo, tu traje... está emitiendo una señal peculiarmente avanzada. ¿Quién te envió?"

Hombre extraño: "Mi origen no es de su incumbencia. Les daré una última advertencia: abandonen este planeta. Si no obedecen, serán eliminados."

Rokugo (sacando su motosierra giratoria): "Oh, claro, porque abandonar un planeta que prácticamente ya conquistamos suena como una idea tan razonable. Vamos, grandulón, muéstrame de qué estás hecho."

Hombre extraño (sacando una espada de energía): "Muy bien. Tú lo pediste."

El combate estalla. RokugoEl Hombre Tigre, agente 21 y Agente 10 se lanzan contra el extraño, pero rápidamente descubren que no será una pelea fácil.

Rokugo, con su rostro mostrando una mezcla de frustración y entusiasmo, apretó los dientes mientras disparaba su pistola contra el agente de Hiiragi. Cada bala rebotaba inofensivamente en el traje blanco del enemigo, que permanecía inexpresivo, como si todo fuera un juego.

Rokugo: ¿¡Qué demonios lleva puesto este tipo!? ¡Es como una maldita armadura de Kisaragi, pero peor!

Hombre Tigre (gruñendo y preparándose para pelear): "No necesito tecnología para pelear. ¿Quieres pelea? Te mostraré cómo se lucha de verdad."

Rokugo (poniendo una mano en el hombro del Hombre Tigre): "Espera, espera. No tenemos un plan todavía. No nos precipitemos."

El agente de Hiiragi saca un comunicador y comienza a dar órdenes, indicando a sus compañeros que confisquen el avion y cualquier equipo que encuentren. Aprovechando la distracción momentánea, Rokugo hace uso de sus habilidades en combate cuerpo a cuerpo, logra propiciar un par de golpes al agente de Hiiragi, quien tambalea por un instante. 

El Hombre tigre arañaría al agente de Hiiragi

Hombre Tigre: ¡Nyaa, su traje debe estar hecho de algún material especial! ¡No puedo atravesarlo con mis garras!

Agente Hiiragi (frío): ¿Eso es todo lo que los invasores de Kisaragi pueden ofrecer? Estoy... decepcionado.

Rokugo: ¡¿Invasores?!

Rokugo (esquivando un golpe): "¡Este tipo no es un aficionado! ¿Desde cuándo hay gente aquí que puede igualar nuestras mejoras?"

Hombre Tigre (arañando con sus garras): "¡Nya! Este traje es tan resistente como los nuestros. ¡Esto no tiene sentido!"

Agente 10: "Su velocidad también es anómala. Parece que anticipa nuestros movimientos. Es como si estuviera adaptándose a nuestras tácticas en tiempo real."

Alice (por radio): "¡Rokugo, retrocedan! Si es como pensamos, Su traje está registrando datos de combate de tus movimientos y habilidades."

Rokugo (riendo nervioso): "¡Fantástico! ¡Exactamente lo que quería!"  

El combate se intensifica, y aunque el grupo logra algunos golpes menores, el hombre de Hiiragi demuestra estar varios pasos adelante.

Finalmente, Rokugo recibe un fuerte golpe en el torso, quedando tirado en el suelo, jadeando.

Rokugo (murmurando): "Alice... vamos a necesitar un plan B."

Alice (urgente): "¡Retírense ahora! La información recopilada será suficiente para desarrollar contramedidas."

Agente de Hiiragi : "Esto es solo el comienzo. La Agencia del Orden Hiiragi no tolerará más intrusiones. Considérenlo una advertencia final."

El agente no respondió. En lugar de eso, cargó hacia Rokugo con una velocidad que sorprendió a todos. Antes de que Rokugo pudiera reaccionar, recibió un fuerte golpe en el estómago, enviándolo contra una pared del avión.

Alice (por comunicador): Rokugo, retírate. Este enemigo no es algo que puedas vencer con fuerza bruta.

Rokugo (recuperándose): ¿Estás loca, Alice? ¿Quieres que me rinda? ¡Yo soy el Agente Rokugo, no pierdo contra nadie!

Alice: Entonces deja de hablar y haz algo útil.  

El Agente 21 Escribirá en su brazalete una basuca.

Un portal se abrió al lado de Alice y una bazuca reluciente emergió lentamente.

Rokugo: ¡Eso es lo que necesitaba! Gracias, 21. Sabía que podria confiar en ti

Rokugo (apuntando con el dedo al agente de Hiiragi): "Veamos si tu traje aguanta esto."

Sin pensarlo dos veces, Alice dispara la bazuca directamente al agente. Sin embargo, el proyectil impacta contra el traje blanco del enemigo y se desintegra, sin causarle daño. El agente de Hiiragi apenas se mueve, protegido por una barrera similar a los sistemas de defensa de Kisaragi.

10 (retrocediendo, asombrado): "¡Esos trajes... funcionan igual que los nuestros! ¿Cómo es posible?"

Hombre Tigre (nervioso): ¡Alice, apúntale a la cabeza o a algo que no esté cubierto por ese traje! ¡No quiero que explote el avión, nyaa!

Alice levantó la bazuca y apuntó cuidadosamente al agente de Hiiragi, quien se quedó inmóvil, observándolo el arma.

Sin pensarlo dos veces, Apretó el gatillo. El proyectil salió disparado con un silbido ensordecedor, La explosión fue enorme, llenando el lugar de humo y haciendo temblar la estructura del avión.

Hombre Tigre (cubriéndose): ¡Eso fue demasiado, Rokugo! ¡Podríamos haber volado todos, nyaa!

En el avión, en dirección a la base de Kisaragi, Rokugo, el Hombre Tigre y los Agentes 10  y 21 permanecían en silencio, sus cuerpos llenos de golpes y rasguños tras la intensa pelea contra el agente de Hiiragi. Rokugo, con su habitual sarcasmo, rompió la tensión.

Rokugo (resoplando): ¡Maldita sea! ¡Esto no se ha terminado!

Mientras Rokugo  se masajeaba el estómago, miró al Hombre Tigre y a los Agentes N21 y N10.

Rokugo: Esto va a ser más complicado de lo que pensaba. Alice, ¡asegúrate de que tengamos más armas de ese tipo listas para la próxima vez!

Alice: Lo haré, pero será mejor que no desperdicies más puntos en cosas estúpidas.

Rokugo miró el lugar donde el agente de Hiiragi había estado y apretó los puños.

N10: No importa cuántas veces intenten detenernos. Este planeta será nuestro, y nadie va a interponerse en mi misión.

Rokugo: ¿Qué demonios era ese tipo?

Hombre Tigre (sosteniendo su brazo herido): "Nyaa" El tipo estaba a nuestra altura, y tú sabes que no es fácil llegar a nuestra liga.

Agente 21 (que aún sangraba por un corte en su frente): Lo que más me molesta no es que sea fuerte, sino que nos llamara "invasores". ¿Qué carajos es esa "Agencia del Orden Hiiragi"?

Rokugo (bufando): Invasores... como si ellos fueran los dueños legítimos de este mundo. ¿Qué, se creen los dioses del planeta o qué?

Hombre Tigre: Pero eso no explica cómo pueden fabricar trajes similares a los de Kisaragi.

Alice (a través del intercomunicador): Según mi análisis, El agente de Hiiragi parecia utilizar una tecnología que no debería existir en este planeta. Es probable que sean remanentes de una civilización avanzada... como lo que encontramos en las ruinas de Toris y en el laboratorio del Rey del bosque.

Rokugo: ¿Que no estaban extintos esos?

Alice: Lo que debería preocuparnos más es lo que vi desde aquí. Humo saliendo del centro de lo que era Toris, acompañado de lo que parecen ser... huesos de un titán del tamaño del rey de la arena.

Hombre Tigre: ¿Huesos? ¿Quieres decir que alguien mató a un titán como el rey de la arena mientras estábamos peleando?

Alice: Exactamente. Por la cantidad de humo y la evaporación residual, ese titán debía haber sido masivo y fue eliminado hace poco. Esto no es algo que las fuerzas de Kisaragi en este mundo puedan manejar sin ayuda.

Rokugo (irritado): Perfecto. Lo que nos faltaba, más misterios y más problemas. Alice, prepárate para un mantenimiento de emergencia para mi traje cuando aterricemos. No quiero que otra pelea como esta termine conmigo en pedazos.

Alice: Ya estoy coordinando con el equipo de ingeniería. También he solicitado un informe completo sobre lo que ocurrió en la base durante nuestra ausencia.

Agente 10: Asi que esta Orden ... Hiiragi ... eliminaron a un titán equivalente al Rey de la arena.  

Rokugo (frunciendo el ceño): Si eso es cierto, estamos en problemas más grandes de lo que pensábamos. Pero primero, necesito que mi traje vuelva a estar al 100%. Luego averiguaremos qué demonios está pasando aquí.

Agente 21: Oh Talvez otra organizacion similar a la nuestra pero de otro planeta vino a reclamar una tierra que segun ellos, Dios les otorgo hace siglos... Extraterrestres. 

El avión aterrizó en la base de Kisaragi, 

Finalmente, Rokugo, el Hombre Tigre, los agentes  21 logran regresar a la base de Kisaragi,  y heridos y agotados por el enfrentamiento. Rokugo, cojeando y con el traje dañado, se dirige al área de mantenimiento.

Rokugo: "Necesito un mantenimiento de emergencia para este traje. Revisen todo."

Rokugo observa cómo Alice, con su habitual expresión neutral, maneja los controles de escaneo tras los eventos recientes.

Rokugo (impaciente): "Alice, dime que encontraste algo que no implique una invasión extraterrestre. Ya tengo suficiente con los demonios, los titanes y reinos medievales."

Alice parpadea, asimilando la gravedad de la situación. Sin perder tiempo, Rokugo le hace una solicitud.

Rokugo: "Escanea el satélite en busca de actividad inusual. Algo no anda bien con este planeta. "

Alice asiente y comienza a trabajar en la computadora, revisando las lecturas del satélite. Un momento después, frunce el ceño, mirando con sorpresa la pantalla.

Alice: "Rokugo... parece que la misteriosa isla que detectábamos en el mar, esa que cambiaba de posición constantemente... ya no está ahí."

Rokugo (alerta): "¿Desapareció? ¿Qué es lo que aparece en su lugar?"

Alice (mirando fijamente la pantalla): "En su lugar... parece que hay un objeto de gran tamaño. Se asemeja a un submarino, pero... no es cualquier submarino."

Rokugo (frunciendo el ceño): "¿Qué quieres decir?"

Alice vuelve a ajustar las lecturas, realizando un nuevo escaneo. La imagen en la pantalla muestra que el objeto está elevándose lentamente hacia la superficie, revelando más de su estructura en cada escaneo. Con cada minuto que pasa, el objeto emerge más y más del agua, hasta que es evidente que no es solo un submarino.

Alice: "Rokugo... ese 'submarino' está saliendo del agua. No es solo una embarcación. Parece ser una nave espacial."

Rokugo (sintiendo un escalofrío): "¿Una nave espacial? ¿Qué clase de organización tiene algo así?"

Alice realiza un último escaneo antes de que la señal se corte abruptamente.

Alice (con una expresión de alarma): "¡El satélite! La nave en ascenso lo ha destruido al salir de la atmósfera."

Rokugo observa la pantalla en blanco, con la preocupación creciendo en su rostro. Ahora no solo se enfrentaban a una organización desconocida, sino a una amenaza que estaba armada con tecnología mucho más avanzada de lo que habían anticipado.

Mientras Rokugo intenta asimilar la situación en la base

Alice (fría): "Es una nave nodriza. Según las lecturas, alcanzó órbita antes de que el satélite fuera destruido. Su energía excede cualquier cosa registrada en este planeta. En resumen, estamos ante una amenaza desconocida."

Rokugo (asustado): "¡¿Una nave espacial?! ¡¿Por qué metieron extraterrestres a esta historia!"

Alice : "Tu Eres un extraterrestres para los habitantes de este planeta."

Rokugo (ofendido): "¡Oye! Eso fue innecesario."

Rokugo y su equipo regresaron al palacio para discutir los nuevos hallazgos con la princesa Tilis. Al llegar, notaron un aumento significativo en la seguridad. Había guardias en cada esquina, y los pasillos estaban vigilados de forma constante.

Rokugo (con las manos en los bolsillos): "¿Qué demonios está pasando aquí? ¿Por qué parece que están esperando un ataque? ¿Acaso Grace está en guerra otra vez?"

Tilis (suspirando con frustración): "No es un ataque. Es por tu maldito compañero, el agente N10. Sigue infiltrándose en mi habitación por 'puntos malos', o eso dice."

Rokugo (riendo a carcajadas): "¡Ese chico realmente entiende cómo jugar el sistema! Aunque tal vez debería ser más discreto..."

Tilis (cruzándose de brazos): "Rokugo, ¿puedes hacer algo al respecto? Tu organización está convirtiendo mi reino en un circo."

Rokugo (encogiéndose de hombros): "Ah, princesa, considera esto parte del precio de tenernos aquí. Además, con lo que hemos hecho por este lugar, ¿de verdad puedes quejarte?"

Alice (interviniendo): "Hablando de circo, nos enfrentamos a un tipo superfuerte que decía pertenecer a una organización llamada 'Hiiragi'. ¿Te suena?"

Tilis (negando con la cabeza): "No, pero puedo investigar si insistes. Mientras tanto, les agradecería que no trajeran más problemas a mi reino."

Rokugo (burlón): "Oh, princesa, no puedo prometer nada. Los problemas parecen seguirme como un imán. Pero necesito entender más sobre la historia de este planeta y sus antiguos conflictos. Este supuesto enemigo, la 'Agencia Hiiragi', afirma ser el verdadero dueño de este mundo."

Tilis (sorprendida): "¿La Agencia Hiiragi...? No recuerdo haber oído hablar de ellos antes. Pero hay historias... relatos antiguos sobre guerras y catástrofes que sucedieron siglos atrás."

Rokugo (cruzando los brazos, expectante): "¿Historias? ¿Qué clase de historias?"

Tilis (pensativa, recordando): "Se habla de un antiguo ser conocido como el 'Demonio de la Tierra', alguien que poseía un poder increíble. Dicen que este ser podía transformarse en una criatura enorme, con una fuerza y capacidad de regeneración sin igual. Sus seguidores lo llamaban 'Titán'. Con su ayuda, se formó un imperio conocido como Eldia, que gobernó con brutalidad."

Rokugo (interesado, conectando piezas): "Eldia... ¿y qué le sucedió a este 'Demonio de la Tierra'?"

Tilis (asintiendo): "Según las leyendas, un héroe llamado Helos Ackerman lo derrotó. Pero no sé mucho más que eso, ya que la historia fue borrada y lo que se sabe se pasa del boca a boca por generaciones. Las familias nobles han guardado algunos fragmentos, pero muy poco se conserva."

Luego de escuchar a la Princesa Tilis, Rokugo se dirige a la oficina de la ciudad escondite . Rokugo caminaba a la oficina de viper, en lo que encuentra a Snow en la cocina , negociando con un proveedor de carne clandestino.

Rokugo (cruzando los brazos): "Snow, sabía que te corromperías. No esperaba menos de ti."

Snow (nerviosa, escondiendo la mercancía): "¡No es lo que parece! Bueno... tal vez sí pero...!"

Rokugo (burlándose): "Ah, Reconozco un negociazo cuando loveo"

Snow (avergonzada): "¡Deja de burlarte de mí! Comandante amante de zombies y amoroso de ex-reinas demonio."

Rokugo (riendo): "Touche. Pero, sinceramente, si quieres hacerte de plata teniendo el control de que se compra y consume, al menos hazlo con estilo. Esto de la carne clandestina es muy de principiante."

Snow (murmurando): "Es fácil decirlo cuando tú ya eres un maestro de la corrupción."

Rokugo: "Como sea, Tengo que hablar con Viper "

En la puerta de la oficina, Rokugo ve a Alice. que había estándo organizando los datos que aún quedan del satélite destruido. Algo en la nave nodriza parece llamar su atención, pero guarda silencio, observando la pantalla con frialdad.

Alice (pensando en voz alta): "Esa tecnología... no es de este planeta. Pero tampoco parece completamente ajena. ¿Podría haber registros de Hiiragi?" 

Ambos entran a la oficina, encuentra Viper, trabajando en la burocracia, pero Rokugo interrumpe.

Viper: Hola comandante, Ya tengo el informe que pidio Alice sobre que paso en su ausencia. Resumo en que se detecto una señal rara en el bosque, Yo, Russel y Rose fuimos a ver aquel lugar y nos topamos con unos espíritus, Nos hablaron en idioma espiritual, Permítanme traducir. Dijeron... 'Diganle a los asquerosos invasores de un mundo extranjero que se vayan. Que dejen de ser estúpidos y márchense de inmediato. Si no, les maldeciremos hasta su último aliento.'"

 Rokugo (cruzando los brazos): "Bueno, al menos son directos. Aunque, ¿asquerosos?

Alice (fría): "Insectos raros identificados. Lilith necesita analizarlos. Además, parece que son una especie de energía inestable. No podemos dejarlos sueltos si representan una amenaza."

Viper (sorprendida): "Esos no son insectos normales. Son los espíritus del bosque, los guardianes de este lugar. Según las leyendas, pueden comunicarse con las deidades directamente y pedirles deseos en nombre de los seres vivos."

Alice (ajustándose las gafas): "Espíritus, insectos... ¿cuál es la diferencia? Ire al bosque por muestra y los analizaré de todos modos."

Viper (visiblemente molesta): "Alice, Hacerle eso a los espíritus del bosque. Esto es... sacrilegio."

Alice (encogiéndose de hombros): "Sacrilegio o no, la misión es prioritaria. Si quieres quejarte, presenta un informe formal."

Rokugo (bromeando): "Bueno, Viper, deberías saberlo a estas alturas. Somos los villanos, ¿recuerdas? Esto es lo que hacemos."

Viper (mirando al suelo con culpa): "Sí... lo sé. Yo firmé para unirme a Kisaragi, al igual que mi gente. Acepté todo esto. Pero a veces, me pregunto si estoy haciendo lo correcto."

Rokugo nota que el brazalete de Viper registra un montón de puntos malvados, algo inusual considerando su naturaleza amable.

Rokugo (señalando el brazalete): "Oye, Viper, ¿cómo rayos conseguiste tantos puntos malvados? No parece que hagas muchas cosas terribles."

Alice (interviniendo): "Los puntos malvados no solo dependen de las acciones. También cuentan el arrepentimiento, el daño causado y las consecuencias que sufren las víctimas. Si Viper se siente culpable por algo, eso podría inflar sus puntos."

Viper (mirando su brazalete con tristeza): "Bueno... lo más malvado que he hecho fue borrar las partidas de videojuegos de Rokugo por accidente. Lo siento mucho por eso."

Rokugo (gritando): "¡¿Qué?! ¡¿Fuiste tú?! ¡Pensé que era Grimm!

Viper (cubriéndose la cara con las manos): "¡No sabía que era tan importante para ti! ¡Lo siento de verdad!"

Alice mira la escena con indiferencia, mientras Rokugo dramatiza su sufrimiento.

Alice (sarcástica): "Parece que esa acción fue suficiente para traumatizarte, Rokugo. Aunque, considerando que las víctimas principales aquí son tus horas de ocio desperdiciadas, dudo que esto califique como un verdadero acto de villanía."

Rokugo (gruñendo): "¡Esto no es algo de lo que se puedan burlar! ¡Es una tragedia, una catástrofe! ¡Mis récords mundiales borrados para siempre!"

Viper (arrepentida): "Si pudiera usar mi poder para regresar más tiempo atrás, lo haría. Pero solo puedo retroceder unos minutos con mi magia."

Rokugo (fingiendo llorar): "¡Eso no es suficiente, Viper! ¡Nunca podré perdonarte!"  

Viper: La señal rara se encontraba debajo de un lago. Desde las profundidades, Russel observo algo increíble: un gigantesco robot con forma de topo dañado y medio enterrado bajo el agua.

Alice (curiosa): "¿Un robot gigante en un lago? Interesante. Traeré equipos para analizarlo más tarde."

Viper: De repente, el ambiente en el claro se puso tenso. Un grupo de gorilas enormes emerge del bosque, nos observaron con hostilidad, Son guardianes del bosque. Están protegiendo algo... probablemente ese robot. Hable con ellos en su idioma, Nos dieron permiso para quedarnos un poco más. Pero debiamos irnos antes del amanecer. Naturalmente nos fuimos sin perturbarlos"

Viper: (Ajustando un proyector holográfico en la sala de estrategia) "Tambien hay informes de personas sospechosas en la ciudad

Viper: (Ajustando un proyector holográfico en la sala de estrategia) "Tambien hay informes de personas sospechosas en la ciudad. Llevan trajes blancos, y aunque Kisaragi no prohíbe ese color, sabemos que nuestras armaduras estándar son negras con detalles fosforescentes. "

Alice: "Esto podría ser Hiragi infiltrándose poco a poco

Alice: "Esto podría ser Hiragi infiltrándose poco a poco."

Rokugo: (Frunciendo el ceño) "¿Trajes blancos, eh? Suena demasiado obvio... Justo como yo lo planeé cuando llegué a este planeta. Es como si estuvieran copiando mis tácticas. ¿Quiénes se creen que son?"

Alice: "Hiiragi. Probablemente llevan más tiempo operando aquí del que creemos, pero hasta ahora no han mostrado movimientos hostiles directos hacia nosotros. Aún así, no debemos confiar en su pasividad.

Alice "Viper tiene razón. Necesitamos una estrategia mejor. Si esa nave está en órbita, podría estar monitoreándonos, o peor, preparando un ataque."

Rokugo (Ingresando): "Bueno Viper, eres la líder, así que se supone que tú tienes el buen juicio, ¿no?"

Alice: "Es precisamente por su falta de juicio que no lo pusimos a cargo de Ejecutivo. Aunque... admito que él tiene un talento único para sobrevivir a su propia estupidez."

Rokugo (con tono serio): "Eso no importa ahora, Viper, hace tiempo mencionaste que tu padre te contaba historias sobre tiempos antiguos, algo sobre un demonio y su descendencia... nunca te presté atención, pero ahora necesito saber lo que recuerdes."

Viper (arqueando una ceja y suspirando): "Oh, ¿ahora sí te interesa, Rokugo? La verdad es que ni siquiera yo escuché bien a mi padre cuando me hablaba de esas cosas. Pero recuerdo algo de lo que decía."

Rokugo: (Encogiéndose de hombros) "Porque en ese entonces no tenía un grupo de tipos con trajes blancos merodeando por ahí, diciendo que este planeta les pertenece. Así que empieza a hablar."

Viper: (Cerrando los ojos mientras se acomoda en su silla) "No me sé toda la historia. Tampoco le prestaba demasiada atención... Pero lo poco que recuerdo es que mi padre decía que este mundo, antes de los demonios, los humanos y los titanes, fue gobernado por un ser llamado 'El demonio de la tierra.'"

Rokugo: (Levantando una ceja) "¿El demonio de la tierra? ¿Y qué hacía ese tipo?"

Viper: "Según mi padre, era un ser inmortal, omnipotente, que cambió el curso de la historia al otorgar un don. Le dio a una chica humana el poder de convertirse en un titán, un ser enorme, fuerte y capaz de regenerarse. Esa chica... creó un imperio. Lo llamaron Eldia."

Rokugo: (Interesado) "¿Y qué pasó con ese demonio? ¿Dónde está ahora?"

Viper: "Fue asesinado. O eso dicen las leyendas. Lo mató un héroe llamado Helos Ackerman. Pero... mi padre creía que ese demonio dejó descendientes, híbridos entre razas humanoides y su raza. Él pensaba que mi abuelo era uno de ellos., nacido de la unión entre el demonio y una elfa. Se mantuvo oculto durante años, hasta que las guerras finalmente le permitieron establecer un territorio propio. Fue entonces cuando tuvo a mi padre... y eventualmente, yo nací de él y otra elfa."

Rokugo: (Frunciendo el ceño) "Espera, ¿tu padre creía que era hijo de una elfa? ¿Y tú, qué eres entonces?"

Viper: (Sonriendo con tristeza) "Mitad elfa, mitad demonio. Una combinación de sangre que no me hizo la vida fácil. Pero lo importante no es eso, sino lo que dejó ese demonio. No es algo de lo que hablo mucho. La mayoría de la gente no estaría interesada en escuchar historias sobre 'demonios' y 'titanes', Nosotros los demonios tambien los consideramos una molestia pero no era nuestro problema principal, Teníamos algunos cuantos sueros de "Acorazado" que se usaron en el intento de Tomar Grace,  nunca supimos como se creaban. Pero si este enemigo afirma ser el dueño de este planeta, podría tener que ver con esas viejas leyendas."

Rokugo (murmurando para sí mismo): "El Demonio de la Tierra... Helos Ackerman... Agencia Hiiragi... ¿Que tiene que ver todo esto?."

Rokugo: (Cruzándose de brazos) "¿Y que crees que Hiiragi que ver con esto?"

Viper: (Con una mirada seria) "No lo sé. Pero si lo que decía mi padre es cierto, y ese demonio de la tierra fue realmente una figura clave en la historia de este mundo... entonces es posible que Hiiragi también lo sepa y esté buscando lo mismo que Kisaragi."

Rokugo: (Dando un paso hacia ella) "Bien. Esto nos da algo para investigar.

Luego de la conversación con Viper, Rokugo comienza a armar mentalmente una teoría. Quizás la Agencia Hiiragi tiene alguna relación con el imperio de Eldia, o incluso con Aquel Ackerman. Con estos nuevos conocimientos en mente, Rokugo se da cuenta de que está lidiando con un enemigo que ha estado latente en este planeta durante siglos, esperando su momento para regresar.

Rokugo (hablando consigo mismo): "Si esto es verdad... entonces podría significar que esta lucha por el control de este mundo es mucho más antigua de lo que pensábamos. Y nosotros, Kisaragi, apenas hemos arañado la superficie."

Voy a Tomar a Rose como guardaespaldas. Vamos al lago a sacar al robot topo que vio Viper. Si es funcional, podría ser útil para futuras operaciones."

Rokugo: "Bien. Tú haz eso. Yo tengo otros asuntos que atender..."

Alice: (Arqueando una ceja) "¿Otros asuntos? Déjame adivinar: Ilusionar a Grimm."

Rokugo: (Sonriendo descaradamente) "No. Pienso que Si Hiiragi es tan antiguo como creo, Tilis podría tener algo enterrado en esos cuentos de reyes y héroes que le encanta contar. Dijo que investigaria."

Más tarde, en el castillo de Grace...

Tilis: (Con una expresión pensativa mientras mira por la ventana) "Hiiragi... No aparece ningun registro de ellos. Pero... hay historias. Relatos antiguos sobre guerras y catástrofes que sucedieron siglos atrás. Eran eventos catastróficos que asolaron el continente. Algunos hablan de grandes bestias, de tecnología que controlaba el clima, y de..."

Rokugo: (Interrumpiendo) "¿Y de qué más?"

Tilis: (Mirándolo con cautela) "De una organización secreta que intentó tomar el control del mundo, creyéndose divinos. Usaban máquinas como las tuyas, pero también algo más. Algo que ni siquiera nuestras leyendas describen con claridad."

Rokugo: (Recostándose en su silla, pensativo) "Esto empieza a sonar familiar..."

Tilis: "¿Qué piensas hacer al respecto?"

Rokugo: (Sonriendo con arrogancia) "Primero, asegurarme de que Kisaragi no sea el segundo lugar en esta carrera. Segundo, encontrar esos cuentos antiguos. ¿Algún libro o lugar donde pueda aprender más sobre ellos?"

Tilis: (Negando con la cabeza) "No conservo nada aquí en el castillo mas alla de lo que te dije, Aunque adelante, Alice se ha leido todos los libros de la biblioteca."

Rokugo: "Seguro que Alice no ha dicho nada por lo fantasioso que suena."         

Rokugo reunio a varios combatientes y el mismo se coloco en una superficie improvisada

Rokugo (con voz firme): "¡Escúchenme bien! Lo que estamos enfrentando no es un enemigo común. Esta 'Agencia Hiiragi' afirma que son los verdaderos dueños de este planeta, y parece que tienen la tecnología para respaldar esa afirmación. Lo que eso significa para nosotros, Kisaragi, es que tenemos que estar preparados para una posible guerra."

Los agentes murmuraban entre ellos, asimilando la magnitud de las palabras de Rokugo. El ambiente se llena de tensión, pero también de determinación. Rokugo observa cada rostro, asegurándose de que todos comprendan la importancia de la misión.

Grimm: (Bromeando mientras juega con su comida) "¿Eso significa que vamos a tener que enfrentarnos a más a enemigos o algo así? Porque no sé si mi pobre silla de ruedas pueda soportar otra misión épica."

Rokugo: (Resoplando) "Si por lo menos usaras tu silla para algo más útil que huir, no sería tan problemático."

Grimm: (Con un puchero) "¡Ja, ja! Muy gracioso.

Rokugo (con voz firme): " Grimm ¿Que edad tienes? Ya da verguenza ver a alguien de tu edad inflando cachetes cuando esta enojada" 

Rose: (Mirando a Rokugo con seriedad) "Entonces, ¿qué significa todo esto? ¿Vamos a enfrentarnos a esos tales Hiiragi que mencionas?"

Rokugo: "Todavía no lo sé, pero lo que sí sé es que necesitamos estar preparados. Hiiragi podría atacar en cualquier momento, no podemos dejarlos tomar la delantera."

Alice (continuando): "No sabemos mucho sobre ellos, y eso nos pone en una desventaja. Pero si algo hemos demostrado hasta ahora, es que Kisaragi no retrocede. Hemos establecido nuestra base aquí, hemos combatido monstruos y domado naciones, y no vamos a ceder solo porque aparezca un grupo que dice tener más derecho sobre este planeta. ¡Así que preparen sus armas, revisen sus trajes, y estén listos para cualquier cosa! La Corporación Kisaragi nunca abandona a los suyos, y esta vez no será diferente."

Los presentes aplauden y gritan con entusiasmo, mostrando su lealtad y disposición para enfrentar lo que venga. Mientras el entusiasmo empieza a bajar, Grimm se acerca a Rokugo, aprovechando el momento de pausa.

Grimm (mirándolo con una sonrisa nerviosa): "Oye, Rokugo... ¿te das cuenta de que apenas hemos pasado tiempo juntos últimamente? Tal vez después de esto podríamos... ya sabes... hacer algo especial."

Rokugo (suspira, poniendo los ojos en blanco): "Grimm, ¿de verdad crees que ahora es el momento para eso? Tenemos una posible guerra encima, y tú piensas en citas románticas."

Grimm (cruzándose de brazos, ofendida): "¡Para ti nunca es el momento, Rokugo! Siempre hay una excusa..."

Snow: (Entrando con un reporte en la mano) "¡Alice! Hay actividad en el bosque cerca de las ruinas donde encontramos el robot topo. Los exploradores reportan más estructuras que parecen... bueno, tecnológicas."

Alice: (con su característico tono lógico) "He revisado las imágenes del satélite antes de que fuera destruido. Las ruinas tienen una red subterránea que no hemos explorado. Es posible que los Hiiragi hayan establecido su base allí. Tenemos que actuar antes de que puedan mover lo que sea que estén protegiendo."

Rokugo: (Asintiendo) "Bien, reuniremos equipos para patrullar las ciudades

Rokugo: (Asintiendo) "Bien, reuniremos equipos para patrullar las ciudades. Grimm, esta vez vienes conmigo porque no te he visto hacer nada. Y no, no es una cita. Es una misión real."

Grimm: (Fingiendo dramatismo) "Oh, comandante, me has roto el corazón... otra vez."

Alice: (Ignorando a Grimm) "Rose, tú y yo iremos a supervisar la extracción del robot topo.

Rokugo: "Bien. Todos tienen su trabajo. Y si alguien ve a esos tipos de trajes blancos, no duden en reportarlo. Algo me dice que no solo están observando... están esperando."

Grimm: (Acercándose con una sonrisa traviesa) "¿No crees que suena un poco dramático, Rokugo? Digo, Comandante querido."

Rokugo: (Suspirando) "Grimm, no es el momento para tus bromas. Estamos en una situación crítica."

Grimm: (Frunciendo el ceño) "¿Por qué nunca es el momento? Siempre tienes algo más importante que atender."

Rokugo: (Rodando los ojos) "Bueno, quizá te tranquilice saber que finalmente tengo una misión para ti. Hemos estado olvidando darte trabajo, pero ahora sí hay algo que puedes hacer."

Grimm: (Fingiendo sorpresa) "¡Oh! ¿Esto es tu forma de decirme que me amas? ¿O simplemente una excusa para llevarme a una cita disfrazada de misión?"

Rokugo: (Ignorándola) "Vamos a patrullar el barrio pobre. Es donde se han reportado movimientos sospechosos de tipos en trajes blancos. Y no, no es una cita. Necesito a alguien competente por la noche."

Grimm: (Colocando su mano en su pecho como si estuviera herida) "¡Oh, comandante, qué encantador eres!"

Grimm: (Colocando su mano en su pecho como si estuviera herida) "¡Oh, comandante, qué encantador eres!"

En el barrio pobre...

Grimm: (Mirando alrededor con curiosidad) "Sabes, nunca creí que terminaría en un paseo por mi propio vecindario con el chico que me gusta."

Rokugo: "Deja de fantasear, Grimm. Estamos aquí por trabajo. Si ves algo sospechoso, avísame."

Grimm: (Dramática) "¿Algo sospechoso cómo? Porque veo a un comandante muy sospechoso intentando hacer que mi corazón se acelere."

Rokugo: "Me pregunto si Alice puede bloquear tu función de hablar..."

Grimm: (De repente poniéndose seria) "Espera. Hay algo raro por aquí."

Rokugo: (Deteniéndose) "¿Qué ves?"

Grimm: "Allá, en esa sombra. Parece una figura. Pero... desapareció."

Rokugo: "Más vale que no sea tu imaginación jugando contigo otra vez. Vamos a investigar." 

Grimm: (Con el corazón roto) "Espera... ¿Realmente estamos trabajando?" (Mira a Rokugo con lágrimas en los ojos) "¿Esto no era una cita nocturna romántica, verdad?"

Rokugo: (Con una expresión confundida) "¿...? Eso es lo que he dicho desde el principio. Es una patrulla nocturna. Nada más."

Grimm: (Llorando) "¡¿Por qué?! ¡Eres un idiota! ¡Un monstruo sin corazón! ¡Esto es lo peor que me has hecho!"

Rokugo: (Encogiéndose de hombros mientras ajusta su brazalete) "Ya, ya. Menos drama y más caminar. Tenemos que investigar esas actividades sospechosas."

De pronto, un grupo de hombres con actitud sospechosa aparece en un callejón.

Rokugo: (Señalándolos) "Ahí están. Ladrones callejeros, fijo. Hora de actuar."

Grimm: (Alarmada) "¡¿Ladrones?! ¡Comandante, Son mis vecinos! ¡Viven aquí, igual que yo!"

Rokugo: (Ignorándola mientras se prepara para pelear) "Pues tus vecinos tienen pinta de buscar problemas. Voy a encargarme de ellos, Como las otras veces."

Grimm: (Atrapando el brazo de Rokugo) "¡¿Golpearlos como otras veces?! ¡Todo tiene sentido ahora! ¿Sabes lo que has hecho? ¡Por tu culpa, ahora todos en mi barrio me miran como si fuera indeseable! ¡Ya era malo que la gente del reino Me evite en los bares, no me hablen, y ahora hasta mis vecinos me ven raro porque trabajo contigo! ¡Ahhhhh! ¡Nooooooooooo!"

Rokugo: (Sujetándo la silla de ruedas firmemente mientras Grimm intenta alejarse) "¡Cálmate! No te vas a ir a ningún lado sola. Esta es una misión seria."

Grimm: (Llorando mientras patalea) "¡Déjame en paz! ¡No quiero ser parte de esto! ¡Odio ser agente de Kisaragi! ¡Todo es tu culpa!"

En medio del caos, aparece una mujer de cabello plateado, vestida con un traje blanco brillante, caminando con elegancia hacia ellos

En medio del caos, aparece una mujer de cabello plateado, vestida con un traje blanco brillante, caminando con elegancia hacia ellos. Su presencia es imponente y su voz serena.

Adelheid Kruger: (Con una sonrisa altiva) "Bueno, bueno. ¿Qué tenemos aquí? un secuestro, ¿quizás?"

Rokugo: (Volteando a verla) "¿Quién demonios eres tú?"

Adelheid: (Colocando una mano en su pecho con dramatismo) "Soy Adelheid Kruger, la Salvadora Umbral de Hiiragi. Soy el árbitro asignado para determinar si este reino debe ser dejado en paz... o puesto bajo nuestra administración. Y por lo que veo..." (Mira a Grimm) "...parece que estabas secuestrando a esta pobre joven en silla de ruedas. ¿Qué clase de monstruo eres?"

Grimm: (Intentando corregirla mientras solloza) "¡No es un secuestro! ¡Sólo es... el comandante siendo el comandante!"

Rokugo: (Con fastidio) "¿Secuestro? ¿En serio? A ver, 'Salvadora', te diré lo que voy a hacer."

Antes de que Adelheid pueda reaccionar, Rokugo la patea con fuerza hacia el techo de una casa cercana, donde aterriza con un estruendo.

Rokugo: (Sacudiéndose las manos) "Problema resuelto. Ahora, Grimm, deja de llorar y volvamos al trabajo, Toca reportar este avistamiento."

Grimm: (En shock, mirando el techo donde aterrizó Adelheid) "Parecía realmente decidida a salvarme. Qué lástima. Supongo que le daré un sobresaliente por el esfuerzo. Por desgracia, si hubiera sido un hombre, podría haber acabado traicionando al Comandante por accidente"

Rokugo: (Sonriendo con confianza) "¡Esa mujer era peligrosa, lo sé por su aura! ¡Ahora volverá con refuerzos!"

Desde el techo, Adelheid se levanta lentamente, su rostro cubierto de polvo pero con una sonrisa peligrosa.

Adelheid: (Aplaudiendo lentamente) "Interesante. Parece que este pequeño reino tiene más resistencia de la que esperaba. Bien, entonces juguemos, pequeño agente de Kisaragi. Esto acaba de volverse personal."

Rokugo: (Chasqueando la lengua) "Genial. Otra loca que quiere pelear conmigo. Grimm, apúntalo en la lista. ¿Qué número es ya?"

Grimm: (Suspirando) "Demasiados, Rokugo. Demasiados."

Adelheid: (Con una mirada decidida) "Prepárate, invasor. No descansaré hasta que este reino vuelva a sus verdaderos dueños."

La tensión aumenta mientras Rokugo se prepara para el enfrentamiento, con Grimm aún sollozando en el fondo.

Grimm: (Viendo cómo Adelheid se levanta, impactada) "Wow... esa mujer realmente no se rinde. ¿Por que nunca hay hombres asi?...!"

Rokugo: "Te repito que estamos en una misión, no en una cita. Estoy bastante seguro de que ellaes la persona sospechosa que hemos venido a buscar." 

Rokugo (En Guardia, mirando a Adelheid):... Ahora. ¿Cómo dijiste que te llamabas? Tenía algo que quería preguntarte 

Adelheid: (Sacudiéndose el polvo mientras sonríe teatralmente) "Mis amigos me llaman Adelie. ¡Pero notengo intención de responder a ninguna pregunta tuya. Invasor." (Señala a Rokugo dramáticamente).

Rokugo: (Mirándola con cansancio) "¿Adelie, eh? Genial. Adelie la Salvadora Umbral. Dime, Adelie, ¿qué sabes de los héroes? ¿O debería decir...-Rokugo cambiaria a hablar en Japones- Te Enviaron los héroes de la Tierra?"

Adelheid: (Confundida) "¿Héroes? ¿De qué hablas? No entiendo tu idioma extraño."

Rokugo: (Sonriendo con alivio) ("Bien, no son los héroes de la Tierra. Eso significa que no vienen a buscar venganza ...")

Grimm: (Con un puchero) "¡Comandante! ¿Qué pasa...? Ajá, apuesto a que está pensando cosas sucias porque es una mujer, ¿no? Chico travieso. No puedes ir por ahí seduciendo a otra mujer mientras estás en una cita conmigo..."

Rokugo: (Suspira y se dirige a Grimm con fastidio) "Grimm, ¿por qué siempre tienes que malinterpretarlo todo? No estoy aquí para seducir a nadie. Estamos investigando actividad de los Hiiragi, ¿recuerdas?"

Adelheid: (Cruzándose de brazos) "Así que admites que eres un invasor. Bien, eso hace las cosas más claras. Yo soy parte de Hiiragi, los verdaderos dueños de este planeta. Ustedes, Kisaragi, no son más que usurpadores."

Rokugo: (Riendo sarcásticamente) "¿Dueños? Claro. Si este planeta es tuyo, ¿dónde han estado los últimos siglos mientras todos aquí morían aplastados y comidos por titanes?"

Adelheid: (Señalando a Rokugo con seriedad) "No es nuestra responsabilidad limpiar el desorden que ustedes, los invasores, empeoran. Hemos observado pacientemente hasta que llegó el momento de actuar. Y ahora, ese momento es este."

Grimm: (Confundida, mirando a Rokugo) "¿Sale lo de invasores, Comandante? ¿No se supone que Kisaragi daba la imagen de que está ayudando?"

Rokugo: (Con un tono frío) "Grimm, Debo decir que estoy tan confundido como tu."

Grimm: (Impactada) "¡¿Qué?!.."

Rokugo: (Interrumpiéndola) "Bien, Adelie ¿Luchas por lo que es correcto, y todo eso? . Yo quise ser un superhéroe alguna vez... pero no resultó. Así que aquí estoy, haciendo lo único que se me da bien: conquistar."

Grimm: (Con lágrimas en los ojos) "...Entonces... ¿soy una villana ahora también?"

Adelheid: (Escuchando con interés) "Interesante. Así que admites que eres un villano. Bien, al menos tienes algo de honestidad."

Rokugo: (Con sarcasmo) "Mira, Adelie, no sé qué esperas conseguir enfrentándome. Pero te advierto, no soy alguien a quien quieras como enemigo."

Adelheid: (Sonriendo con confianza) "Oh, no te preocupes. Yo tampoco soy alguien a quien quieras como enemiga. Prepárate, Rokugo. Hiiragi no descansará hasta que este planeta vuelva a sus verdaderos dueños."

Rokugo: (Chasqueando la lengua) "Y dale con eso. Vamos, Grimm, tenemos trabajo que hacer."

Grimm: (Mirando a Rokugo con confusión y tristeza) "... ¿Trabajo? ¿Eso es todo lo que soy para ti, Comandante?"

Rokugo: (Mirándola con paciencia) "No, Grimm. Eres muchas cosas. Pero ahora mismo, eres mi compañera de misión. Así que muévete."

Mientras Rokugo y Grimm se alejan, Adelheid los observa desde el techo, con una mirada calculadora.

Adelheid: (Susurrando para sí misma) "Esto será más interesante de lo que pensé...".

Adelie: (Señalando a Grimm con un dedo acusador, con un aire melodramático) "¡Tú! Sacerdotisa de los no muertos, no sé cómo puedes cami....nar al lado de este villano sin sentir vergüenza. ¡Eres una víctima que no se da cuenta de que está atrapada en las garras del mal!"

Grimm: (Parpadeando, confundida y luego ofendida) "¿Qué acabas de decir? ¿Una víctima? Yo no soy una víctima, ¡soy su novia!"

Adelie: (Con una expresión horrorizada, teatralmente llevándose las manos a la boca) "¿Novia? ¡¿De este monstruo?! ¿Cómo es eso posible? ¿Te hipnotizó con alguna magia oscura o te sobornó con riquezas?"

Grimm: (Sonriendo con picardía) "Nada de eso. Lo nuestro es auténtico. Y para que lo sepas, incluso hemos hecho cosas de pareja. Cosas... íntimas."

Adelie: (Dando un paso atrás con el rostro completamente rojo) "¡¿Qué?! ¡Eso es imposible! ¡Es inaceptable que alguien como tú se mezcle con un ser tan corrupto!"

Rokugo: (Rodando los ojos y cruzándose de brazos) "Grimm, ¿puedes no ir divulgando nuestra vida privada como si fuera el tema de la semana?"

Grimm: (Con un puchero) "¡¿Por qué no?! Es para que sepan que tú ya tienes dueña y que no pueden coquetear contigo."

Rokugo: (Suspirando) "Grimm, no puedes andar marcando territorio a base de contar... eso. La gente no necesita saber lo que hacemos o dejamos de hacer."

Adelie: (Interrumpiendo, con lágrimas en los ojos mientras tiembla de indignación) "¡Esto es repugnante! ¿Cómo puedes aceptar a un villano como pareja? ¿Y tú, Rokugo, cómo te atreves a corromper a una inocente sacerdotisa como ella?"

Grimm: (Ofendida) "¿Inocente? ¿Inocente, yo? ¡Oye, te estás pasando! Además, no soy ninguna víctima, y si Rokugo es un villano, al menos es mi villano."

Adelie: (Aún más desesperada) "¡No puedes justificarlo así! ¡Él es el mal personificado, y tú deberías estar luchando contra él, no... no haciendo cosas indecentes con él!"

Grimm: (Con una sonrisa maliciosa) "Bueno, lo siento si eso te molesta, pero es mi vida. Y hablando de indecentes, parece que tú también estás un poco interesada en él, ¿no?"

Adelie: (Balbuceando mientras se sonroja furiosamente) "¡¿Qué?! ¡¿Yo, interesada en él?! ¡Jamás! Nunca me rebajaría a algo tan bajo. Yo... yo solo lucho por la justicia, y mi deber es salvarte de sus garras malvadas."

Rokugo: (Con una sonrisa burlona) "Oh, Adelie, no te preocupes. La justicia está sobrevalorada, créeme. Pero si quieres seguir haciendo tus escenas teatrales, adelante. Es entretenido."

Adelie: (Frustrada, pisoteando el suelo como una niña pequeña) "¡Esto no es un juego! ¡Lucharé contra ti, Rokugo! ¡Tarde o temprano llevaré tu malvada corporación ante la justicia!"

Adelie: (Frustrada, pisoteando el suelo como una niña pequeña) "¡Esto no es un juego! ¡Lucharé contra ti, Rokugo! ¡Tarde o temprano llevaré tu malvada corporación ante la justicia!"

Grimm: (Furiosa mientras su silla de ruegas esta sujeta por Rokugo) " ¡Puta Odiosa, saliendo de la nada para robarme al Comandante! ¡Ni siquiera parece del tipo de Kisaragi! Y... ¿por qué siempre aparecen estas mujeres cuando menos me lo espero?"

Rokugo: (Exasperado) "Grimm, ¿puedes dejar de actuar como una novia celosa? No todo el mundo está tratando de robarme. Además, no puedes ir contando cosas íntimas a todo el mundo. Esas cosas son privadas, ¿entiendes?"

Grimm: (Cruza los brazos, molesta) "¡Privadas! ¿Entonces para qué fue? Pensé que eso significaba algo entre nosotros, ¿o no? ¡Para mí fue especial! ¿O acaso ya lo olvidaste?"

Rokugo: (Suspira profundamente y pone las manos en las caderas) "Todo esto inicio por un contrato con la condición fue que en 10 años, si ninguno conocía a alguien más, veríamos qué pasa. Así que cálmate."

Grimm: (Herida pero tratando de ocultarlo) "¡Hmph! Eso fue un contrato temporal... pero no dije que no me doliera."

De pronto, Adelheid baja del techo frente a ellos, con una mirada seria, sosteniendo un bastón que parece tecnológico.

Adelheid: "¿Así que esto es lo que hace Kisaragi? Secuestrar mujeres, seducirlas y corromperlas. Qué cobarde." (Señala a Rokugo mientras da un paso al frente).

Rokugo: (Con una sonrisa socarrona) "¿Secuestrar? Por favor, Adelie, Grimm está aquí porque ella quiere. Créeme, preferiría Personal mas competente, pero Kisaragi acepta a cualquier pendejo y toca hacerlos trabajar."

Grimm: (Ofendida) "¡¿Qué dijiste, Comandante?! ¡Soy una agente de Kisaragi y tu novia por contrato! ¡Más respeto!"

Adelheid: (Ignorándolos mientras se prepara) "No importa. Yo, Adelheid Kruger, la Salvadora Umbral, no permitiré que sigas aterrorizando a la gente de este lugar. Es hora de poner fin a tus crímenes."

Rokugo: (Suspirando y levantando un pie) "¿Otra vez con los títulos? Adelie, estás empezando a aburrirme. Deberías buscar algo mejor que hacer."

Adelheid: (Gritando desde el techo) "¡Este reino no ha pasado la prueba! ¡Al igual que Toris, será destruido si no abandonan este lugar!"

Grimm: (Sorprendida y asustada) "¿Destruido? ¡¿De qué está hablando?!"

Rokugo: (Apuntándola con el dedo) "No sé qué pruebas estás haciendo ni a quién crees que estás juzgando, pero esto no es Toris. Aquí nadie va a destruir nada, excepto yo, si me siguen molestando."

Adelheid: (Mirando fijamente a Rokugo) "Eso lo veremos. Esto es una advertencia. Hiiragi no perdona." (Desaparece en un destello de luz, dejando un rastro de energía extraña en el aire).

Grimm: (Mirando el rastro, confundida) "¿Qué quiso decir con que no perdonan? ¿Por qué todo el mundo actúa como si estuvieran a punto de destruirnos?"

Rokugo: (Serio por primera vez) "...Porque tal vez lo están. Grimm, volvamos a la base y alertemos a Alice."

Grimm: (Con los brazos cruzados, aún molesta) "¿Por qué siempre tienes que ser tan bruto con la gente? Esa tal Adelheid escapo"

Rokugo: (Suspirando mientras camina) "Grimm, esa chica es de Hiiragi. Con el tipo que enfrentamos en Toris me hice una idea temerosa, pero Creo que O Ese tipo era el Top global o Adelie es muy debilucha"

Grimm: (Dramática, deteniéndose en seco) " ¿Qué pasará cuando venga alguien más fuerte que tú, Comandante? ¿Qué harás entonces? ¿Pedirle a Alice que lo resuelva?"

Rokugo: (Con una sonrisa burlona) "Si eso llega a pasar, simplemente activaré el modo SIN LÍMITES. Como siempre, problema resuelto."

Grimm: (Señalándolo con el dedo) "¡Esa es tu respuesta para todo! Pero ¿qué pasa cuando quedas paralizado por tres minutos después? ¿Eh? ¡Yo soy la que tiene que cubrirte cada vez que terminas tirado como una roca inútil!"

Rokugo: (Encogiéndose de hombros) "Y por eso tengo agentes como tú. Para eso estás aquí, Grimm, para asegurarte de que no termine en pedazos después de salvar el día."

OBTUVISE PUNTOS MALOS

Grimm: (Murmurando) "No sé si eres un genio o un idiota, Comandante..."

Rokugo: (Sonriendo) "Ambos, probablemente."

Grimm: ¿Hay tanta prisa por informar de Adelie, comandante?

Al dia siguiente

Rokugo: (En la oficina de Viper, Con aparente Resaca )"Ese agente de Hiiragi que enfrentamos en Toris, ese sí fue un reto. Adelie apenas pudo dar pelea. Pensé que estos tipos serían más intimidantes."

Viper: (Sentada al otro lado, con un control de videojuegos en mano) "Quizás Adelie solo está probando las aguas. Aunque si me preguntas, parece más obsesionada con 'salvar' a todos de cosas que no necesitan ser salvados."

Rokugo: (Riendo) "No me digas. Grimm ya está celosa de esa chica. Cada vez que alguien la mira, parece que va a lanzar una de sus maldiciones locas."

 Alice: (Sentada frente a una consola, revisando datos) El dia de ayer, lleve al Destructor al bosque Junto a Rose y Viper, Se pudo obtener el robot del lago, es una especie de topo Robot gigante, El cual esta siendo reparado por los ingenieros de Kisaragi en el área de reparación especial y El destructor esta en el hangar. Pero hubo complicaciones

Rokugo: ¿Que complicaciones?

 Alice: Se nos aparecio la tribu Headslitters

Rokugo: (Recostado en el asiento, con los pies sobre el tablero) "¿A eso llamas complicaciones? Vamos, Alice, ya hemos enfrentado cosas peores. Unos tipos cubiertos de barro no son nada."

 Alice: Su idioma es demasiado diferente para poder ser decifrado por la tecnologia de Kisaragi, Viper te puede contar mejor lo que paso.

Viper: La tribu habla el idioma de los espiritus, No es un idioma que se paresca a otra, El Japones se parece mas al Marleyano que ese idioma además, tienen razones para estar enojado, alguien les robarba a sus adoradas serpientes Titan Supopocchi.

Rokugo: Pero ¿No eran los titanes seres que no contribuían al ecosistema y que Ni siquiera se podían reproducir solos al ser armas biológicas y por eso mismo los exterminamos ?

Viper: La tribu al parecer conoce la forma de crearlos, pero me dijeron explícitamente que solo  crean de Supopocchi, exclusivamente para cazarlos y empalarlos como rito de iniciación para sus  jóvenes pero Rose ha estado saboteándolos, en particular a una de sus jóvenes, una adolescente que Rose llama "Bashin chan"

Rokugo: (A Viper) "Esto explica mucho. Entonces, técnicamente, todos los titanes son estériles. ¿Y eso significa que estos tipos tienen más control del que pensábamos?"

Viper: (Asintiendo) "Es lo que mi padre mencionaba en sus historias. Muchos de los titanes que vemos no son producto de la naturaleza, sino creaciones deliberadas de personas que heredaron fragmentos de conocimiento antiguo."

Rokugo: Rose nunca reporto que todavía existieran titanes

Viper: Contrario a lo que pueda parece, Rose no los cazaba y eliminaba por la orden de exterminio de titanes, sino que lo hacia desde antes por deporte y por consumir fluido espinal.

Rokugo: (Apuntando con el pulgar hacia atrás) "Oye, Entonces atacaron la base por.... Todo esto es culpa de Rose. ¿Dónde está esa quimera obsesionada con la comida, de todos modos?"

Alice: (Sin apartar la vista de los controles) "Rose fue enviada como refuerzo a la Muralla de Grace. Ya tenía suficientes quejas de los Headslitters, así que era mejor alejarla de esta misión."

Grimm: (Relajada en su asiento) "Oh, genial. Entonces no tendremos que preocuparnos de que intente comerse todo lo que vea."

Viper: (Mirando hacia adelante) "los Headslitters dijeron que no nos atacarán si dejamos en paz a sus Supopocchi."

Rokugo: (Mirando a Grimm como si fuera tonta) "Maldicion, Rose ha estado cazando esos Supopocchi como si fueran pan caliente. Estos tipos no van a confiar en nosotros."

Viper: (Recordando) "Esa chica... Bashin-chan.  no queria negociar. Estába pidiendo que le devolvamos los Supopocchi que cazó Rose. Parecia que esta chica tiene una rivalidad personal con Rose."

Alice: Rose no estaba dispuesta a disculparse ni la tribu a dejarnos en paz, Asi que los asustamos con sonidos mecánicos 

De pronto los sensores detectaron algo.  

Alice: "Rokugo, tenemos problemas. La señal en el bosque ha desaparecido, pero dejó un rastro de energía similar al que capturamos durante el ataque de Toris. Esto confirma que Hiiragi está involucrado en algo grande."

Rokugo: (Frunciendo el ceño) "¿Y qué tan grande estamos hablando?"

Alice: "Lo suficientemente grande como para que Hiiragi esté probando la paciencia de Kisaragi. Si realmente destruyeron Toris y tienen tecnología comparable a la nuestra, estamos en una desventaja seria." 

Rokugo: (Suspirando) " Nadie ha dicho que vayamos a perder. Solo significa que tenemos que empezar a prepararnos para un enfrentamiento serio."

Viper: (Entrando en la sala con Russel detrás) "¿Prepararnos para qué? ¿No me digas que esa chica loca del traje blanco fue algo más que un dolor de cabeza."

Rokugo: "Ella y su organización son más que un dolor de cabeza, Viper. Hiiragi parece tener una conexión con este mundo que no entendemos del todo, pero están decididos a recuperarlo, cueste lo que cueste."

Viper: (Levantando la mano tímidamente) "¿Entonces... eso significa que los demonios y yo también estamos en peligro?"

Rokugo: "Todos estamos en peligro Así que más vale estar listos. Si Hiiragi aparece, necesitamos estar en plena forma."

Rokugo la ignora mientras sus pensamientos vuelven a centrarse en la amenaza. 

Rokugo: (Ignorándola) "Alice,  Considerando la rapidez con la que se pueden montar maquinas ¿Cómo está El topo Robot? ¿Está listo para una misión seria?"

Alice: (Mirándolo) "Si hablas de Mogerokun, El sistema principal ya está funcionando, pero necesitaré otro día para optimizar las funciones de combate. "

Rokugo: Tienes que dejar de darle nombres ridículos a nuestras máquinas y mas cuando podría ser el próximo mejor amigo de todos en la base."

Rokugo fue al comedor a regañar a Rose, pero fue defendido por la ahora Gobernadora de Ciudad escondite Snow. 

Alice en el Alta Voz: Rokugo y Rose: Presente de inmediato en la salida de la base. 

La tribu Kachiwati llega a la entrada de la base de Kisaragi, liderados por uno hombre corpulento. Están armados con sus hachas ceremoniales, cubiertos de barro como siempre, y claramente molestos. Rokugo, Viper y Alice salen a recibirlos junto con algunos agentes demonios.

Bashin-chan: (En su idioma, señalando con su hacha hacia la base) "¡Ustedes, ladrones de serpientes! Han robado nuestras presas y deshonrado nuestro rito sagrado."

Viper: (Traduciendo) "Dice que seguimos cazando sus Supopocchi y que eso está arruinando sus rituales."

Rokugo: (Cruzando los brazos molesto mirando a Rose) "Ya vez lo que provocas, glotona"

Alice: (Con tono sarcástico) Deberíamos haberla dejado con los Kachiwari desde el principio."

Bashin-chan: (Mirando fijamente a Viper y señalando a Rokugo) "Ese hombre debería castigar a la mujer que nos roba."

Viper: (Traduciendo de manera más diplomática) "Quieren que detengamos a Rose. Repitieron que con su interferencia, una de sus jóvenes, probablemente Bashin-chan, no ha podido completar su rito de paso."

Rose: (Mordisqueando su presa) "¿Por qué tanto alboroto? Eso que hay en los huesos sabe increíble, no voy a renunciar a ello desde que se exterminaron."

Bashin-chan: (Furiosa, señalándola con su hacha) "¡Tú, ladrona! ¡Devuélvenos nuestras serpientes sagradas o prepárate para enfrentarte a nuestra ira!" 

Viper: (Traduciendo) "Siguen insistiendo en que Rose debe dejar de cazar a sus Supopocchi. Dicen que están causando un desequilibrio en su ecosistema."

Bashin-chan: (Señalándola con furia) "¡Por tu culpa, no he podido completar mi rito de paso a la adultez! ¡Eres una ladrona!"

Viper: (Traduciendo) "Si, es por el ritual de Bashinchan" 

Rokugo: (Sujetando a Rose por el hombro) "Rose, ¿te importaría dejar de comerte todo lo que esta tribu considera sagrado? Nos estás causando más problemas de los necesarios."

Rose: (Masticando tranquilamente) "No es mi problema que no puedan cazar mejor. Además, soy una agente de Kisaragi. Esto es parte de mi entrenamiento para ser más fuerte."

Alice: (Con los brazos cruzados) "Eso no es patriotismo, Rose. Eso es solo glotonería con una excusa barata."

Viper: (Intentando calmar la situación) "Por favor, debemos buscar una solución. No queremos más enfrentamientos con los Bashin." 

Bashin-chan: (Hablando en su idioma, mirando directamente a Rose) "Ustedes siguen sin comprender la gravedad de lo que hacen. Los Supopocchi no son simples criaturas, son el alma de nuestra cultura."

Viper: (Traduciendo, con un tono diplomático) "Dice que no solo cazarlos es una falta de respeto, sino que es un ataque directo a su identidad y rituales. Necesitamos encontrar una solución para evitar más conflictos."

Rose: (Cruzándose de brazos) "¡No es justo! ¿Cómo se supone que voy a saber qué Supopocchi son parte del bosque y cuáles son criados por ellos? Todos se ven iguales."

Bashin-chan: (Respondiendo, visiblemente molesta) "¡Porque los que cazamos no nacen del bosque! Los criamos desde serpientes base. Cuando están listos, usamos un remedio mágico para transformarlos en Supopocchi. Es un proceso que toma años."

Viper: Y ahora esta explicando que Los Supopocchi, como cualquier titán, no tienen la capacidad de reproducirse. Son creados deliberadamente como parte de su tradición y cazados como un rito de paso a la adultez, y cada miembro de la tribu debe cazar uno como prueba de su valentía y dejarlo empalado sin matarlo en sus fronteras.

Rose: (Molesta) "¡Eso no es justo! ¿Cómo iba a saber que eran 'hechos' y no naturales? Si los Supopocchi son creados para ser cazados, entonces técnicamente estoy cumpliendo su propósito."

Bashin-chan: (Golpeando el suelo con su hacha) "¡No cuando lo haces fuera de nuestro ritual y robas nuestras presas antes de que podamos demostrar nuestra valía!" 

Viper: Dice que Solo ellos pueden cazarlos. 

Alice: "De acuerdo, tenemos suficiente información. Está claro que necesitamos una solución que beneficie a ambas partes. Rokugo, ¿qué sugieres? Porque si dejamos que Rose siga cazando a su antojo, nos enfrentaremos a otra guerra ademas de la que ya tenemos."

Rokugo: (Suspirando) "Muy bien, hagamos esto simple. En nombre de Kisaragi, compensaremos a los Bashin por los Supopocchi que Rose cazó. También estableceremos un límite para nuestras actividades en el bosque."

Bashin-chan: (Desconfiada) "¿Y cómo sabemos que cumplirán su palabra? Ya nos han robado suficientes veces."

Viper: Dice que lo pruebes

Rokugo: (Sonriendo con sarcasmo) "Porque yo mismo me encargaré de que Rose no se acerque a sus Supopocchi otra vez. Además..." (Mira a Alice) " Canjea un lote de herramientas nuevas y hachas mejoradas para ellos. Eso debería ser suficiente para demostrar nuestra sinceridad."

Alice: (Suspirando) "¿Estás seguro de que quieres usar tus puntos en esto? Pensé que los estabas reservando para algo más."

Rokugo: "Nada es más importante que mantener la paz. Además, no puedo soportar otro discurso de Bashin-chan. Creo que Viper no esta diciendonos con exactitud los detalles"

Viper: El idioma de los espíritus dice mucho en pocos sonidos. No te omito nada importante

Rokugo: (Ignorándola, sacando el brazalete) "Canjearemos un lote de hachas nuevas para la tribu como compensación. Eso debería demostrar nuestra sinceridad."

Bashin-chan: (Mirando las hachas nuevas con asombro) "¿Estas son nuestras?"

Viper: "Sí, es un regalo de paz. Como muestra de tregua."

Bashin-chan: (Hablando con su tribu antes de responder) "Aceptamos, Les entregamos nuestras hachas viejas como muestra de buena fe. Pero si vuelven a robar nuestras serpientes, no habrá más acuerdos." 

Los Bashin entregan sus hachas viejas, mientras los agentes de Kisaragi les entregan las nuevas. Antes de irse, Bashin-chan señala hacia el bosque con seriedad.

Bashin-chan: (Haciendo gestos de advertencia) "Hay intrusos en el bosque. Llevan trajes blancos y no pertenecen aquí. Pensamos que eran ustedes, pero no parecen iguales."

Viper: (Traduciendo) "Hablan de los Hiiragi. Parece que también han estado entrando en su territorio."

Rokugo: (Frunciendo el ceño)  Alice, ¿puedes rastrear esas ubicaciones?"

Alice: (Con una sonrisa confiada) "Si estan en el bosque No sin el satelite"

La tribu Bashin se retira en paz, pero el ambiente en la base sigue tenso. Rokugo se sienta en el sillon de la oficina de Viper mientras Alice analiza los datos, y Viper organiza los informes de los demonios recién reclutados.

Rokugo: (A Viper) "¿Crees que podemos confiar en ellos por ahora?"

Viper: (Asintiendo) "Mientras no toquemos más sus Supopocchi, sí. Pero ahora deberiamos volver a las advertencias sobre Hiiragi. Si están entrando al bosque, significa que se están acercando a algo importante."

Rokugo: (Con una sonrisa sarcástica) "Más trabajo, menos descanso. ¿Porque este planeta quiere verme sufrir?"

Alice: (Desde su consola) "Bueno, Comandante, al menos siempre puedes confiar en que tus problemas nunca serán aburridos."

Rokugo: (Mirándola con cansancio) "Eso no me consuela, Alice."

Por orden a Viper, los agentes de Kisaragi refuerzan sus defensas y comienzan a organizarse para lo que parece ser una confrontación inevitable con Hiiragi. La tensión aumenta a medida que los rumores de una fuerza aún mayor se extienden por la base. 

Al dia siguiente, en el Hangar

Alice: (Hablando en voz baja mientras ajusta los sensores de Mogerokun) "Bien, amigo, casi estás listo. Solo un poco más y serás nuestra mejor arma contra esos malditos Hiiragi. No te preocupes, prometo cuidarte."

Snow: (Apareciendo con un plato de comida en la mano) "Alice, ¿en serio le hablas a las máquinas como si fueran personas?"

Alice: (Sin levantar la vista) "Las máquinas son más confiables que las personas, Snow. Además, si algo sale mal, siempre puedo repararlas. No se puede decir lo mismo de algunos agentes."

Snow: (Resoplando) "Eso fue innecesario. Por cierto, La ejecutiva Viper quiere que hablemos sobre la logística de las próximas misiones. Parece que está intentando organizar todo como si fuera un maldito reino."

Alice: (Finalmente levantando la vista) " No le puedes culpar. Viper creció en una monarquía, Solo está asegurándose de que todo funcione."

Snow: (Con una sonrisa irónica) "¿Es una princesa? Desconocía eso. ¿Y qué hay de ti, Gerentes de distrito Alice? ¿Piensas gobernar como reina de los robots?"

Alice: (Sonriendo levemente) "Se me encomendó el puesto en el vacío de poder del hombre Tigre. No tengo interés en gobernar, Snow. Pero si lo hiciera, serías la primera en ser reemplazada por un modelo más eficiente."

Snow: (Fingiendo ofenderse) "¡Eso fue cruel! ¡Pero no me sorprendería que lo intentaras!"

De regreso en la oficina principal...

Rokugo: (Revisando informes) "Entonces, ¿qué tenemos en la agenda? ¿Más incursiones, o finalmente vamos a buscar a esos idiotas de Hiiragi para darles una lección?"

Viper: (Colocando un mapa sobre la mesa) "Tenemos ubicaciones potenciales de bases Hiiragi. La pregunta es si debemos movernos ahora o esperar a que refuercen su presencia."

Rokugo: (Golpeando la mesa) "No podemos esperar. Cada segundo que perdemos, ellos se fortalecen. Además, ya vimos lo que pueden hacer. No quiero más sorpresas."

Grimm: (Asomándose por la puerta) "¿Entonces vas a hacer algo valiente por una vez, Comandante? Porque si vas a lanzarte a lo loco, asegúrate de que no me arrastres contigo esta vez."

Rokugo: (Rodando los ojos) "Grimm, siempre sobrevives, así que no empieces a quejarte ahora. Además, si vamos a buscar problemas, necesitaré a alguien que pueda maldecir pero como a todo un pueblo

Grimm: (Sonriendo con falsa modestia) "Oh, así que finalmente reconoces mi utilidad. Qué tierno, Comandante."

Rokugo: (Sorprendido) "¿Eres capaz de maldecir a todo un pais?"    

Grimm: En teoria, Si pudiera hacer que todos me escucharan. 

Rokugo, Viper y  Grimm se movilizan al hangar, coordinando los últimos detalles antes de movilizarse. El resto de los agentes de Kisaragi, incluidos los recién reclutados demonios, están armando los vehículos y ajustando el equipo de combate.

Rokugo: "Alice, quiero un reporte completo de las fuerzas Hiiragi detectadas hasta ahora. Quiero saber exactamente qué estamos enfrentando antes de saltar de cabeza a una trampa."

Alice: (Ajustando su visor holográfico) "Con los datos que hemos recolectado hasta ahora, parece que Hiiragi tiene múltiples bases operativas en el planeta, específicamente en las zonas donde Kisaragi no ha ofrecido sus servicios, y no estamos seguros de cuántas de ellas están completamente funcionales. Pero lo que es seguro es que están construyendo algo grande. Las señales energéticas en las áreas captadas por nuestros drones son masivas."

Viper: (Apuntando al mapa) "La última vez que tuvimos contacto con la tribu Bashin, mencionaron haber visto movimientos extraños cerca del Lago Espejo. Según ellos, los animales han estado evitando esa zona últimamente."

Rokugo: ¿Hiiragi planeaba exterminar a los titanes y les hicimos ese favor?

Justo en ese momento, un sonido de alarma resuena en la base, y todos miran al cielo, viendo una nave flotando en las alturas

Justo en ese momento, un sonido de alarma resuena en la base, y todos miran al cielo, viendo una nave flotando en las alturas. No es la gigantesca nave que apareció del agua y que él reconoció en las últimas imágenes del satélite, sino una más pequeña.

Rokugo (analizando la situación): "Esa nave...Si es así, entonces la nave Hiiragi que salió del agua debe ser mucho más grande, una especie de nave nodriza... y esta, una de sus naves de exploración o combate."

Rokugo se apresura a iniciar una llamada de emergencia a la sede de Kisaragi. La pantalla holográfica proyecta la imagen de Lilith, quien responde con su expresión usualmente despreocupada, aunque claramente interesada en el informe.

Rokugo (con firmeza): "Ejecutiva Lilith, tenemos un problema mayor. La orden Hiiragi, un enemigo desconocido, ha destruido nuestro satélite y han enviado naves a sobrevolar nuestro territorio. Ahora mismo, no tenemos forma de espiar sus movimientos, pero ellos pueden monitorearnos con facilidad. Están operando en nuestro espacio aéreo."

Lilith parece sopesar la información, su expresión apenas mostrando sorpresa.

Lilith (con una sonrisa ligera): "¿Así que finalmente te encontraste con un desafío a la altura, Rokugo? Debo decir que esperaba que pudieras manejar esto con los demonios que enviamos. Los hemos capacitado y mejorado como agentes, deberían ser más que suficientes para contener cualquier amenaza."

Rokugo (resistiéndose a replicar con sarcasmo): "Sí, pero esto es distinto. Estamos hablando de tecnología que parece rivalizar con la nuestra. Necesitamos más recursos, y quizás alguna forma de apoyo externo para asegurarnos de que—"

Lilith: "Ah, Rokugo. Qué agradable ver tu cara de pánico otra vez. Recibimos los informes sobre Hiiragi y su nave. Parece que estás en un gran problema, ¿no?"

Rokugo: (Sudando frío) "Lilith, ¿cuál es el plan? ¿Van a enviar refuerzos? Porque, sinceramente, este no es un enemigo cualquiera."

Lilith: (Sonriendo de manera juguetona) "Bueno, tenemos toda la confianza en ti, Rokugo. Los demonios que reclutaste, aunque sean agentes junior, deberían ser suficientes para contener cualquier ataque, ¿verdad? Después de todo, tú siempre te jactas de ser el mejor agente de Kisaragi."

Rokugo: (Murmurando) "Eso fue sarcasmo, ¿verdad?"

Lilith: (Ignorándolo) "De todos modos, si resulta que no puedes manejarlo, una de las ejecutivas será enviada para lidiar con Hiiragi directamente."

Rokugo: (Poniéndose rígido) "¿Lilith, tú vendrás entonces?"

Lilith: (Riéndose) "Oh, no, no seré yo. Estoy ocupada disfrutando de mi éxito en otros planetas. Pero otra ejecutiva será enviada si realmente es necesario. Una que probablemente... no te hará sentir tan cómodo."

Rokugo: (Sudando más frío) "No puede ser... ¿Astaroth?"

Lilith: (Con una sonrisa maliciosa) "No puedo confirmar ni negar nada, pero supongamos que no querrás decepcionarla. Bueno, adiós, Rokugo. Hazlo bien... o no. Será divertido de cualquier manera."

La llamada se corta. Dejándolo en silencio frente a la pantalla apagada. Su rostro palidece al considerar lo que eso significa. Si Lilith no viene, entonces...

Rokugo (sudando frío, murmurando para sí): "No... Astaroth..."

El miedo se refleja en sus ojos al pensar en la posibilidad de que Astaroth, la ejecutiva que tanto teme, llegue al planeta. No solo por lo formidable que es en combate, sino porque existe la posibilidad de que descubra su relación con Grimm. Desde que llegaron a este planeta, él ha estado... involucrado con ella de una forma que probablemente no le gustaría a Astaroth saber.

Rokugo (tragando saliva, con tono resignado): "Genial... como si no fuera suficiente lidiar con una agencia de guerra avanzada, ahora también tengo que preocuparme de que Astaroth llegue aquí y se dé cuenta de que le he estado siendo infiel."

Rokugo observa el horizonte, tratando de despejar su mente del posible desastre personal que se avecina con la llegada de Astaroth, Snow se le acerca rápidamente, apuntando hacia el cielo con cierta preocupación.

Snow: "¡Oye, Rokugo! Esos helicópteros han estado sobrevolando el país por días. ¿Qué está pasando? ¿Es que Kisaragi está bajo ataque?"

Rokugo (mirándola con desdén): "Snow, corrígete. No son helicópteros. Por su forma y maniobrabilidad, son claramente aviones de guerra. En este caso, prefiero llamarlos 'La Muerte'."

Snow (frunce el ceño): "¿'La Muerte'? ¡Eres tan dramático! No pueden ser tan malos, ¿verdad?"

Antes de que Rokugo pueda responder, un sonido fuerte retumba en el aire, y varios aviones de la Agencia Hiiragi comienzan a descender, lanzando a sus soldados al suelo en cápsulas reforzadas. Tan pronto como tocan tierra, los soldados salen armados hasta los dientes.

Sin perder tiempo, Alice activa una barrera defensiva alrededor de la base. Es un tipo de barrera avanzada, muy similar a la que el anterior Señor Demonio había usado antes de ser derrotado por Lilith, pero esta vez mejorada con la ayuda de Viper. Los pilares generadores de la barrera están colocados internamente dentro del escudo de protección, lo que les permite evitar daños directos desde el exterior.

Rokugo (murmurando mientras observa los generadores de la barrera): "Gracias, Viper...

Alta Voz de Hiiragi: "Saludos, invasores. Vuestra supervisora Adelheid Kruger, también conocida como la Salvadora Umbral. Determino que el territorio de Grace debe ser puesto bajo nuestra administración. Según nuestras leyes, este planeta fue designado como propiedad de Hiiragi desde hace siglos. Los habitantes originales eran sirvientes, y la muerte de su Lord Demonio activó nuestra señal para retomar el control."

Rokugo: (Con una sonrisa sarcástica) "Qué coincidencia, porque el Lord Demonio fue derrotado por una de nuestras ejecutivas. Así que, técnicamente, este planeta es nuestro."

Alice: Ella no puede oirte Rokugo. 

Alta Voz de Hiiragi:  "El eleguido para guiar este mundo debia ser asistido por nosotros, Hiiragi. Sin embargo, su desaparición nos ha complicado las cosas."

Rokugo: "¿El elegido? ¿Habla del hermano de Tilis?"

Alta Voz de Hiiragi: "Asi que con esto dicho, Nosotros Hiiragi, declaramos la guerra a los invasores de Kisaragi. En cuanto a nuestra guerra con Toris... nunca tuvimos la intención de iniciar una guerra con ellos. Desgraciadamente, el conflicto comenzó por un pequeño asunto relacionado con el comercio de cristales de agua. Ahora Si, muéranse "

Alice avisa la deteccion de algo en el radar. Los objetos en el radar resultan ser misiles, y empiezan a impactar en la barrera una y otra vez. Cada explosión hace vibrar el escudo, y aunque la barrera está resistiendo, poco a poco comienzan a aparecer pequeñas grietas en la superficie.

Alice (alerta, observando las lecturas): "Rokugo, la barrera está empezando a mostrar signos de fractura. No sé cuánto más podrá resistir con estos impactos constantes."

Rokugo (tomando control de la situación): "¡Todos, prepárense! ¡Nos atacan de frente!"

Los agentes de Kisaragi rápidamente se ponen en posición de defensa. Rose, Russell, el Hombre Tigre, los demonios convertidos en agentes, y Viper avanzan hacia el frente, listos para enfrentar la primera ola de soldados Hiiragi. Rokugo observa cómo todos se preparan para la batalla, y al notar que Snow empieza a moverse hacia atrás, decide intervenir.

Rokugo (con tono severo): "Snow, ¿vas a marcharte de nuevo en plena batalla? Porque ya te he visto hacer esto antes. ¿Recuerdas el ataque de Gadalkand al festival de los no muerto?¿O El ataque en el castillo del Lord Demonio hace un año?¿O la muerte del Rey del decierto? ¿Donde estabas?"

Snow (sorprendida): "¿Qué? ¡Claro que no! Yo... yo estaba ahí para..."

Rokugo (interrumpiéndola, molesto): "No me hagas recordar la escena, Snow. Creo que la unica vez que hiciste algo fue cuando me dijsite 'salva a Grimm y Alice', y mientras yo hacía el trabajo, tú estabas al lado... haciendo absolutamente nada."

Snow, sin palabras, se da cuenta de que Rokugo la había visto aquella vez, haciéndose la desentendida mientras él combatía. Avergonzada y sin más pretextos, se da la vuelta y corre hacia el campo de batalla, decidida a redimirse.

Con hacer una pequeña Fractura en la barrera, los agentes de Kisaragi descendieron listos para ingresar.

La lucha se intensifica rápidamente, con bajas en ambos frentes debido a que el equipamiento y las tácticas de los soldados de Hiiragi son sorprendentemente similares en eficacia a los de Kisaragi. Sin embargo, en medio del caos, Viper destaca. Con su tremenda fuerza y habilidad, comienza a destrozar las armas y vehículos de los soldados Hiiragi uno por uno, abriendo camino para que los demás agentes puedan avanzar sin tanta presión.

Viper (destruyendo una ametralladora Hiiragi con sus manos desnudas): "¡Esta es nuestra tierra! ¡No permitiré que nadie amenace a mi gente!"

Grimm, por otro lado, sigue siendo Grimm. Mientras intenta lanzar un hechizo de maldición hacia el enemigo. Justo antes de que una de las balas Hiiragi la alcance, Viper se lanza en su ayuda, destruyendo el arma enemiga en el proceso y apartando a Grimm del peligro.

Rokugo (observando a Viper con una sonrisa de satisfacción desde la distancia): "Bien hecho, Viper. Sabía que podía contar contigo."

Desde la nave cae un pequeño paracaídas. En él desciende un gato naranja Al principio, parece inofensivo. Pero, a medio camino, el gato genera una explosión a su alrededor   Su cuerpo se expande, sus músculos se agrandan, y en cuestión de segundos destruye la barrera, Desde el cielo cayendo como un titán colosal con forma de felino.

 Pero, a medio camino, el gato genera una explosión a su alrededor   Su cuerpo se expande, sus músculos se agrandan, y en cuestión de segundos destruye la barrera, Desde el cielo cayendo como un titán colosal con forma de felino

Alice: (Mirando los monitores) "¡Es un titán colosal gato. Lo apodaremos 'El Rey Tigre'."

Rokugo: (En shock) "¿Qué demonios? ¡Es tan grande como el Rey de la Arena!"

Snow: (Retrocediendo) "Y Temo que también genera vapores extremos...

Rokugo: (Sacando su arma) "Muy bien, si quieren pelear, ¡pelearemos! Alice, prepara al Destructor."

El Rey Tigre ruge con una potencia que sacude el suelo. Sus movimientos son ágiles, más de lo que cualquiera esperaba para un titán de ese tamaño. Con un solo golpe de su pata, derriba varias torres de vigilancia en la base de Kisaragi.

Alice: (A través de los altavoces) "¡Todos los agentes, Código Colosal ¡Esto no es un simulacro!"

Viper: (Corriendo hacia Rokugo) "Comandante, ¿Cuál es el plan? Este titán es diferente a todo lo que hemos enfrentado antes."

Rokugo: (Sonriendo con nerviosismo) "El plan es no morir, Viper. Alice, dime que el Destructor está listo para el combate. Toma Lanzas relampago mejoradas, Tendras que repetir tu hazaña con el Rey Topo"

Alice: (En los monitores) "El Destructor estará listo en cinco minutos. Mientras tanto, intenta no ser aplastado." 

Rokugo, Snow, y Viper enfrentan al Rey Tigre mientras los agentes de Kisaragi e Hiiragi se enfrentaban los unos a otros. Las armas convencionales eran ineficaces, Al igual que el topo, cualquier intento de daño en su nuca era destruido por el calor emanado a altas temperaturas y la vista no era un impedimento para la bestia. 

Rokugo: (Suspirando) "Genial. Como siempre, me toca hacer el trabajo sucio. ¡Vamos, equipo, manténganlo ocupado mientras traemos al Destructor!"

Rokugo observa cómo el Rey Tigre lanza un zarpazo masivo que envía a los agentes cercanos al suelo. Viper se levanta, tambaleándose, El Rey tigre iba tragando indiscriminadamente a agentes de Kisaragi. Viper intentaba desnucar al Rey Tigre pero este era lo suficientemente ágil como para moverse y emanar vapor hirviendo explotando tambien la lanza relampago mejorada. 

Rokugo: (Murmurando para sí mismo) "No tiene sentido... ¿Por qué liberaron esta Bestia con su hombres presentes ? Este gato no es solo grande y ágil Sino que solo come humanos por ser humanos, Un titán. Pero este no ataca a los agentes de Hiiragi"

Viper: "Comandante, El Rey Tigre está utilizando patrones de ataque estructurados. Esto no es un titán común. Parece que alguien lo está controlando o al menos lo entrenó para este tipo de combates."

Rokugo: (Frunciendo el ceño) "¿Un titán entrenado? Empezaba a gustarme esta base como para que la destruya."

Viper: (Respirando con dificultad viendo su mano lastimada) "No puedo... No puedo hacerlo sola. Este gato es diferente..."

Heine: (Corriendo hacia Viper) "¡Mi reina! ¡No puedes hacer esto sola! ¡Por favor, retírate y deja que Rokugo y Alice encuentren una solución!"

Viper: (Mirando a Heine, con lágrimas en los ojos) "Si no lucho, ¿Quién lo hará? No puedo quedarme de brazos cruzados mientras todos dependen de mí."

Rokugo: (Suspirando y levantándose de su asiento improvisado) "Muy bien, es hora de hacer lo que mejor sé hacer: improvisar. Alice, ¿Dónde está el Destructor? Necesitamos esa araña ahora mismo."

Alice: (Con tono calmado) Hubo una complicación. No se dio el mantenimiento apropiado al Destructor despues de usarlo en el bosque. "

Rokugo: (Levantando una ceja) "¿Que demonios? ¿Pero no se supone que solo fue un pequeño contratiempo, Alice?" 

Viper: (Levantándose lentamente) "Espera Rokugo... Todavía tengo un as bajo la manga... Ahora que soy la mutante Mujer Serpiente, si recibo mucho daño..."

Espera, ¿quiere decir...?

Rokugo: "¿Tú también puedes convertirte en gigante, Viper?"

Viper: "Sí. Cuando me convertí en líder de la Corporación Kisaragi, Lilith-sama me dio las modificaciones necesarias."

Viper sonríe como si no fuera gran cosa, pero Heine se levanta inestablemente.

Cuando Viper se vuelve hacia mí y ladea la cabeza, Alice se da cuenta de lo que quiero decir.

Rokugo: "Ah, ya veo. Una cosa sería que los mutantes que parecen animales se volvieran gigantes, pero si Viper se volviera gigante, al verse no muy diferente de una persona..., no tendrá cobertura alguna." "¡Eso es! ¡Si te conviertes en gigante tu ropa será destruida y estarás completamente desnuda, Viper!"

Heine: "¡P-Por favor, reconsidere, Viper-sama! ¡Aquí hay toneladas de humanos!"

Al oír eso, Viper se vuelve para mirar al rey tigre mientras sus hombros tiemblan ligeramente.

Heine: "... Si puedo ser de ayuda para todos, no me importa estar desnuda..."

De repente, el cuerpo de Viper comienza a cambiar. Su piel se vuelve más escamosa y su tamaño empieza a aumentar. Los ojos de Heine se llenan de lágrimas al darse cuenta de lo que está haciendo.

Heine: (Gritando) "¡No! ¡No hagas esto! ¡Reducirá tu esperanza de vida!"

Viper: (Sonriendo con tristeza) "Si no lo hago, no habrá un futuro para nadie aquí. Es un precio que estoy dispuesta a pagar." 

Mientras Viper se transforma en su forma gigante de mujer serpiente, Rokugo observa desde la base con una mezcla de asombro y preocupación

Mientras Viper se transforma en su forma gigante de mujer serpiente, Rokugo observa desde la base con una mezcla de asombro y preocupación.

Rokugo: (Murmurando) "Genial... Ahora voy a tener que explicar por qué la líder de los demonios está peleando desnuda contra un gato gigante. Esto no va a quedar bien en el informe."

Alice: (Con tono calmado en el brazalete de Rokugo) "El Destructor no podra participar Pero... Tengo algo que funcionara mejor."

Rokugo: (Levantando una ceja) "¿Algo nuevo? ¿Qué clase de locura has estado tramando ahora, Alice?"

Alice: (Sonriendo de manera misteriosa) "Lo llamo Mogerokum"

En Ese momento, El Topo Robot gigante que Alice habia encontrado en el Lago salio del suelo, ahora pilotado por Rose. La Salida de Mogerokum hizo caer a tanto miembros de Kisaragi como de Hiiragi, Y el tigre preparado para caer en terreno estable, quedo atrapado en los escombros, Momentos que Viper  aprovecho para sujetarlo con las manos y quebrarle el cuello, matándolo. Sin embargo, los soldados de Hiiragi al ver su vestia caer pasaron todas sus armas a quemaropa contra Viper

Heine, quien hasta ahora había estado luchando ferozmente, había logrado destruir dos de los vehículos blindados con sus llamas supe concentradas, pero no pudo prever el siguiente ataque

Heine, quien hasta ahora había estado luchando ferozmente, había logrado destruir dos de los vehículos blindados con sus llamas supe concentradas, pero no pudo prever el siguiente ataque.

De la línea enemiga, un soldado de Hiiragi disparó un arma desconocida. Un destello azul salió de la pistola, impactando a Heine en el pecho. La descarga eléctrica fue tan potente que su cuerpo convulsionó en el aire antes de caer al suelo, completamente inconsciente.

Heine: (Con un último esfuerzo, murmurando) "Maldición... no puede ser..."

Rokugo observó con una mezcla de rabia y emoción.  

Alice, quien analizaba la situación con sus sensores, se acercó a Rokugo con una expresión seria.

Alice: "Comandante, esto es malo. Su armadura de poder no solo resiste nuestras armas estándar, sino que además sus proyectiles parecen ser eléctricos. Si nos impactan, perderemos movilidad al instante. Lo que le pasó a Heine puede pasarnos a cualquiera."

Alice (Radio Interna de Mogerokum): Rose, A los de traje blanco, aplástalos 

Los soldados Hiiragi, viendo que sus armas y vehículos están siendo destruidos por completo, optan por retirarse, subiendo nuevamente a sus cápsulas y siendo recuperados por sus aviones que desaparecen rápidamente en el cielo.

Viper, aún recuperándose de su transformación en su forma gigante, se cubrio con tela que toma de alguns cadáveres que encuentra a la mano. 

El cielo nocturno se iluminaba con los destellos de fuego cruzado mientras Viper volvía, llevando a Heine sobre su espalda como un escudo viviente todavía llena de la adrenalina del combate. Su cuerpo estaba cubierto de sangre, tierra y moretones, pero seguía avanzando con la determinación de un soldado que se negaba a caer. Los disparos del enemigo la perseguían, pero su capacidad para ralentizar el tiempo le dieron la ventaja necesaria para esquivar o desviar los proyectiles en aquella batalla.

Los agentes se reunieron en masa, vitoreando a su heroína mientras ella caía de rodillas.

Rokugo corrió hacia Viper, dejando escapar un suspiro de alivio al verla con vida.

Rokugo: (Mirándola con una mezcla de orgullo y preocupación) "¡Viper! ¡Maldita serpiente! Pensé que te ibas a morir ahí afuera. ¿Qué demonios estabas pensando enfrentándote sola a esos tipos?"

Viper: (Dando una sonrisa débil mientras respiraba con dificultad) "Pensaba en salvarles el trasero a todos ustedes. ¿Y sabes qué? Creo que lo logré."

Alice apareció, inmediatamente examinando a Viper con su dispositivo portátil.

Alice: "Tienes múltiples fracturas y daños internos severos, pero las modificaciones de Kisaragi están manteniéndote en pie. Si no fuera por ellas, estarías en una camilla ahora mismo... o en algo peor."

Viper: (Con una risa débil) "Gracias, Alice. Sabía que Kisaragi me había mejorado, pero no sabía que literalmente me habían hecho a prueba de balas."

Rokugo miró a Heine, quien estaba inconsciente en el suelo. Russell también había sido llevado en una camilla por otro grupo de agentes. Ambos estaban vivos, pero necesitaban atención médica urgente.

Rokugo: (Suspirando) "Llévenlos a la enfermería. No podemos darnos el lujo de perderlos ahora

Alice asintió y comenzó a coordinar a los agentes para trasladar a los heridos. Mientras tanto Rose lleva a Grimm al templo de Zenarith

Rokugo se dirigia camino a la enfermeria cuando se topo con Snow

Snow: (Gritando) "¡Rokugo, tú, maldito bastardo! ¿¡Por qué nunca me dijiste que la mujer mutante de Kisaragi era Viper!?"

Rokugo: (Parpadeando con fingida sorpresa) "¿Eh? ¿Recién te diste cuenta? Pensé que era obvio."

Snow: (Con los puños apretados) "¡Por supuesto que no lo sabía! ¡Siempre que estaba cerca, Viper se ponía un casco y actuaba misteriosa! ¡Ni una pista, ni una sola sospecha...! ¡Yo vi a Viper morir en esa explosión! ¡Lloré por ella! ¡Hice un juramento de sangre por ella! ¡Y resulta que estaba viva todo este tiempo!"

Rokugo cambió su expresión a una de diversión, sacando su comunicador y mostrándole un registro de apuestas entre los combatientes de Kisaragi.

Rokugo: (Sonriendo) "Bueno, Snow, no te lo tomes personal, pero teníamos una pequeña apuesta sobre cuánto tiempo tardarías en darte cuenta."

Snow: (Con una vena a punto de explotar en su frente) "¡¿UNA QUÉ?!"

Rokugo: Dos Años, Le debo 20 a Grimm.

Snow: (Señalándola con furia) "¡Eres peor que él! ¡Podrías haberme dicho algo! ¡Me hiciste quedar como una idiota!"

En la enfermería, Alice supervisaba el tratamiento de Heine y Russell. A pesar de que sus cuerpos estaban en mejor estado que el de Viper, ambos habían sufrido conmociones severas por el combate. Alice ajustó algunos de los dispositivos de monitoreo y luego miró a Rokugo, quien había entrado para revisar la situación.

 Viper estaba acostada en una de las camillas, cubierta de vendajes, pero con una expresión relajada. Se veía claramente cansada, pero en buen estado, lo que impresionó a Rokugo considerando lo que había pasado en la batalla. Cuando él entró, Viper giró la cabeza y le sonrió levemente.

Viper: "Oh, Comandante. ¿Vienes a ver cómo me desmorono?"

Rokugo: (Con una sonrisa burlona) "Para ser una mutante de Kisaragi que se hizo gigante, luego fue acribillada y después se redujo de tamaño otra vez... sí, diría que te ves bastante bien."

Viper soltó una pequeña risa y se acomodó un poco en la cama.

Viper: "Gracias... supongo. Aunque dudo que pueda volver a hacer eso sin consecuencias."

Rokugo: (Encogiéndose de hombros) "No necesitas hacerlo a menudo. Con lo que mostraste hoy, los de Hiiragi van a pensarlo dos veces antes de meterse con nosotros otra vez. Y tengo que admitirlo... incluso a mí me sorprendió tu fuerza. No esperaba que te volvieras ese monstruo de batalla."

Viper: (Con una sonrisa orgullosa) "Soy la Mujer Serpiente de Kisaragi, después de todo. Tengo que hacer honor a mi título."

Rokugo miró el uniforme de Viper, que aunque era el estándar de Kisaragi, tenía algunas modificaciones para acomodarse a su mutación. La tela se ajustaba perfectamente a su cuerpo, resaltando su figura esbelta pero atlética, algo que le recordó a la vestimenta que usaban las ejecutivas en la sede central.

Rokugo: (Con una sonrisa pícara) "Debo admitir que el uniforme de Kisaragi de Mujer Serpiente te queda bien. Sexy, incluso."

Viper parpadeó un par de veces antes de sonrojarse levemente.

Viper: "¿Sexy...?"

Por alguna razón, parecía genuinamente sorprendida por el comentario. Rokugo se rió un poco al notar su reacción.

Rokugo: "Sí. ¿No te han dicho eso antes? Sé que en la sede central, Astaroth y Belial consideran que la apariencia es una parte importante del combate. Usar el atractivo como distracción o intimidación es una táctica válida."

Viper bajó la mirada por un momento, recordando su tiempo en la sede de Kisaragi cuando la sometieron a las modificaciones. Astaroth y Belial le habían enseñado muchas cosas, pero nunca había pensado en sí misma de esa manera.

Viper: (Pensativa) "...¿realmente soy tan sexy...? Bueno, comomiembro de Kisaragi, supongo que debería esforzarme por ser sexy...

Rokugo: (Encogiéndose de hombros) "Bueno, sorpresa. No eres solo la Mujer Serpiente de Kisaragi. Eres fuerte, peligrosa... y sí, también sexy."

Viper se sonrojó más y apartó la mirada, fingiendo que no le importaba, pero Rokugo podía ver que su cola se movía ligeramente, como si estuviera nerviosa.

Viper: (Fingiendo indiferencia) "No necesito halagos baratos para sentirme mejor, Comandante."

Rokugo: (Riéndose) "Tal vez, pero no cambia el hecho de que te quedan bien."

Viper trató de incorporarse, pero Alice la detuvo con un gesto.

Alice: "Tú te quedas aquí. No quiero que vuelvas a hacer algo estúpido y termines peor."

Viper: (Suspirando) "Está bien... pero manténganme informada."

Rokugo y Alice salieron de la enfermería, dejando a Viper en la camilla, aún sonrojada y pensativa. Mientras caminaban hacia la sala de reuniones, Rokugo se rió para sí mismo.

Rokugo: (Murmurando) "Heine se va a poner Histerica si se entera que le dije eso a Viper."

Alice: (Rodando los ojos) "Por favor, concéntrate en la crisis mundial antes de tu harem personal." 

En la habitación de la enfermería, Viper descansaba en su cama, aún con algunos vendajes pero en mejor estado. Heine y Russel, ya más recuperados, entraron con expresiones serias y determinados a hacer un juramento.

Russel: "No se preocupe, mi reina... ¡Juro que me vengaré de esos bastardos de Hiiragi por hacerle esto!"

Heine: (Furiosa) "¡Esos idiotas creen que pueden hacernos esto y salirse con la suya! ¡No saben con quién se metieron!"

Viper los miró con una mezcla de orgullo y preocupación.

Viper: (Suspirando) "Aprecio su lealtad... pero no quiero que hagan nada estúpido. Necesitamos un plan antes de tomar represalias."

Justo entonces, desde la puerta, se escuchó una risa burlona

Grimm: "¡Comandante, me enteré de que la rompehogares que era tan amiga suya se había hecho daño, así que he venido a reírme de ella! ¡Qué espectáculo más bonito! ¡Que esto le sirva de lección por intentar robarle el hombre a otra mujer!"

Grimm: "¡Comandante, me enteré de que la rompehogares que era tan amiga suya se había hecho daño, así que he venido a reírme de ella! ¡Qué espectáculo más bonito! ¡Que esto le sirva de lección por intentar robarle el hombre a otra mujer!"

Los labios de Grimm se curvaron en una sonrisa desagradable mientras miraba a Viper con aire triunfal. Heine y Russel apretaron los dientes y la fulminaron con la mirada.

Heine: (Furiosa) "¡Tú...!"

Russel: (Amenazante) "¡Cómo te atreves a hablarle así a la Reina Viper!"

Rose, que estaba al lado de Grimm pero con expresión incómoda, decidió intervenir antes de que las cosas se salieran de control.

Rose: (Susurrando a Rokugo) "Yo solo vine por la comida gratis... pero no quiero ser parte de esto."

Viper, aunque no estaba en condiciones de levantarse de la cama, miró a Grimm con una sonrisa cansada.

Viper: "Grimm... siempre tan encantadora."

Grimm: (Sonriendo con arrogancia) "¡Lo sé!"

Heine y Russel estaban a punto de abalanzarse sobre Grimm cuando Rokugo intervino rápidamente.

Rokugo: "¡Grimm, vámonos de aquí!"

Grimm: (Parpadeando) "¿Eh?"  

Desde el cielo, varias naves de la Agencia Hiiragi seguían sobrevolando el área, manteniendo una presencia amenazante. Rokugo observaba el panorama, con la vista fija en esas naves. A pesar de la victoria en el enfrentamiento reciente, esto no era más que el comienzo de una guerra.

Rokugo (pensando en voz alta): "Incluso para ellos, la fuerza de Viper sin su traje de combate debió ser una sorpresa... Admito que hasta a mí me tomó por sorpresa. No esperaba que tuviera tanto poder."

Mientras Rokugo evaluaba mentalmente la situación, Grimm se le acercó con una sonrisa esperanzada, como si la reciente victoria fuera razón suficiente para bajar la guardia.

Grimm: "¡Rokugo! ¿Qué te parece si celebramos? ¡Ganamos la batalla, después de todo!"

Rokugo (mirándola con escepticismo): "¿Celebrar? Tal vez ganamos esta batalla, pero la guerra aún no termina, Grimm. Apenas estamos empezando."

A pesar de su seriedad, Rokugo notó la insistencia de Grimm en animarlo. Suspirando, decidió ser un poco más ligero, al menos por un momento.

Rokugo: "Aunque... oye, Grimm, ¿Qué tal si brindamos por algo? Esta vez, al menos, lograste no morir en medio de la batalla. Eso ya es un logro, ¿no crees?"

Grimm (poniendo los ojos en blanco, aunque levemente sonrojada): "¡Oye, Rokugo! ¿Mi 'no-muerte' en batalla es motivo suficiente para una cita? Qué amable de tu parte..."

Rokugo (sonriendo con picardía): "Tómatelo como quieras. Al menos funcionó."

Grimm, aunque molesta por el comentario, no podía ocultar que la idea de pasar tiempo con Rokugo le hacía ilusión, así que finalmente aceptó. Después de todo, cualquier excusa era buena para estar cerca de él.

Terminada la "celebración", que consistió en una cena improvisada y un par de bebidas, Rokugo, con esa expresión traviesa que lo caracterizaba, miró a Grimm con intenciones bastante claras.

Rokugo: "Grimm... ¿Qué te parece si repetimos esa maravillosa noche que tuvimos la otra vez en tu casa? ¿Te acuerdas?"

Grimm lo miró, su rostro enrojeciendo instantáneamente al comprender las intenciones de Rokugo. Nerviosa y algo avergonzada, le lanzó una mirada entre incrédula y preocupada.

Grimm: "¿Eh? ¿Vas a...? ¿Vas a usar mi... mis pechos otra vez? Aún recuerdo que después de eso... me dolio la espalda durante dos días."

Rokugo soltó una risita al ver su reacción y se inclinó hacia ella. 

Grimm bufó y lo fulminó con la mirada, pero al final suspiró y se rindió.

Grimm: "Está bien... pero no intentes nada raro."

Rokugo levantó una ceja.

Rokugo: "Define 'raro'."

Grimm: Solo llevame a casa

Rokugo: "Como ordenes, señorita."

Con una sonrisa, Rokugo acompañó a Grimm hasta su casa, dispuesto a hacer de aquella noche una nueva aventura privada. Pero en el fondo de su mente, mientras disfrutaba de la compañía de Grimm, no podía dejar de pensar en la amenaza de la Agencia Hiiragi y en la posibilidad de que Astaroth apareciera en cualquier momento

Grimm golpeó su brazo con el puño, pero terminó riéndose nerviosa mientras caminaban hacia su casa. Rokugo la acompañó hasta la puerta, y cuando ella entró, se giró a verlo con un poco de vergüenza.

Grimm: "Uhm... gracias por acompañarme, Comandante."

Rokugo: "Sí, sí. Ahora entra antes de que cambie de opinión."

Grimm se sonrojó y cerró la puerta rápidamente.

Después de una noche intensa y divertida, Rokugo y Grimm estaban acostados en la misma cama, ambos desnudos, rodeados por el silencio de la habitación

Después de una noche intensa y divertida, Rokugo y Grimm estaban acostados en la misma cama, ambos desnudos, rodeados por el silencio de la habitación. Tanto Rokugo como Grimm estan adoloridos de esfuerzo fisico y no se pueden mover. Rokugo tenía un cigarrillo en la mano, encendiéndolo y llevándoselo a los labios mientras exhalaba lentamente. Grimm sobre Rokugo lo observaba con curiosidad y algo de desconcierto, sin poder evitar preguntar.

Grimm: "¿Qué es eso, Rokugo?

Rokugo (con una leve sonrisa): "Es un cigarrillo, Grimm. Lo fumo... bueno, para aumentar el placer después de una buena noche."

Grimm (curiosa y un poco confundida): "¿Más placer? ¿Y qué se siente?"

Rokugo sonrió de manera traviesa y le extendió el cigarrillo a Grimm. Con algo de duda, ella lo tomó y le dio una calada, solo para toser de inmediato, con una expresión de asco en su rostro.

 Con algo de duda, ella lo tomó y le dio una calada, solo para toser de inmediato, con una expresión de asco en su rostro

Grimm: "¡Sabe a cenizas quemadas! ¿Cómo puedes disfrutar algo así?"

Rokugo (riendo): "Jaja... No es para todos. Pero después de un buen revolcón, a mí me sabe mejor que cualquier cosa."

Grimm: ¿Sabes que? No lo voy a terminar, Lo voy a dejar Aqui, Sera un recuerdo especial de esta noche y que al menos intentaste darme una experiencia placentera. 

Rokugo : Con que lo tengas encendido, va a quemar la habitación. .. 

Ambos rieron un momento, relajados, disfrutando de esa complicidad momentánea. Rokugo notó que Grimm seguía despierta, mirándolo con una expresión enamorada y completamente absorta en él. En el fondo, se sintió un poco atrapado por esa mirada tan sincera.

Grimm (sonriendo felizmente): "Rokugo... te amo."

Esa declaracion lo golpeó más de lo que esperaba. Dentro de su mente, las alarmas comenzaron a sonar.

Rokugo (pensando): "¿Qué hice? Se suponía que esto solo era una aventura de una noche..."

Rokugo miró de reojo a Grimm, que lo observaba fijamente, su rostro irradiando una mezcla de felicidad y amor. Él suspiró internamente, preguntándose por qué no se dormía ya, Había amanecido y Grimm era de las personas que solo operan en la noche.

Maldición, Grimm, ¿por qué no te duermes? Quiero ver los anuncios de Kisaragi... —pensó Rokugo, mientras fingía una sonrisa tranquila y relajada.

Al mismo tiempo, Grimm se encontraba sumida en sus propios pensamientos, incapaz de ocultar su felicidad.

No puedo creerlo, conseguí novio... y estamos aquí, en mi cama, adoloridos, sin poder mover un músculo. Podría quedarme así el resto del dia, —se dijo a sí misma, sintiéndose completa y contenta.

Sin embargo, mientras pasaban los minutos en silencio, ambos comenzaron a notar el peso incómodo del insomnio. Rokugo comenzó a moverse un poco, frustrado y cada vez menos interesado en prolongar ese momento.

Maldito insomnio... —se quejó mentalmente, mientras miraba el techo con resignación.

Grimm: "¿En qué piensas?"

Rokugo: "Nada..."

Grimm: (Apretando su piel con más fuerza) "Mientes. ¿Estás pensando en otra mujer?"

Rokugo: (Sintiéndose acorralado) "¿Qué? No, nada de eso."

Grimm: (Acercándose peligrosamente) "...Entonces, dime que me amas."

Rokugo desvió la mirada, incómodo. No era su estilo decir ese tipo de cosas. Así que, para evitar una discusión, decidió cambiar el tema.

Rokugo: "Oye, hablando de pasado... nunca me has contado cómo terminaste siendo una sacerdotisa de Azathoth."

Grimm parpadeó un par de veces, sorprendida por el cambio de tema, pero terminó soltando un suspiro.

Grimm: "No hay mucho que contar. Mis padres eran comerciantes, siempre viajaban de ciudad en ciudad, pero un día se interesaron en el culto de Azathoth. Y bueno, prometio inmortalidad y venganza.

Rokugo "No es algo tan emocionante." 

Al ver que Rokugo no parecía muy animado a quedarse en silencio, Grimm decidió sacar un tema de conversación, aunque no estaba segura de cómo empezar.

—Oye, Rokugo... cuando viniste al Reino de Grace y nos conocimos, ¿te llamé la atención desde el principio? —le preguntó con una sonrisa torpe, claramente esperando una respuesta positiva.

Rokugo giró los ojos con cierta incomodidad, aunque trató de ocultarlo.

—Eh... bueno, sí, Me preguntaste si queria que viera bajo tu falda—dijo sin mucho entusiasmo, mientras ella seguía mirándolo con una expresión curiosa.

—No me esperaba que de verdad lo hicieras —insistió Grimm, cambiando de emoción —. Pero... tú... también, digamos que... manoseaste o desvestiste a Snow en más de una ocasión.

El comentario de Grimm causó una pausa incómoda entre ambos. Rokugo suspiró, dándose cuenta de que no podría evitar esa conversación y, con resignación, decidió ser honesto.

—Bueno, la verdad es que, cuando conocí a Snow, pensé que sería una noble rica, con padres bien acomodados y toda la cosa... —comenzó, encogiéndose de hombros—. Ya sabes, alguien a quien podría conquistar y luego añadir a la lista de aventuras de una noche.

Grimm parpadeó, sorprendida y algo ofendida. La expresión soñadora de su rostro cambió a una de clara decepción.

—¿Qué...? ¿Entonces fue así como pensaste en Snow al principio? —preguntó con un tono algo amargo.

Rokugo asintió, sin percatarse de lo que sus palabras le provocaban a Grimm.

—Sí, pero estaba totalmente equivocado. Snow resultó ser todo lo contrario: una huérfana endeudada hasta el cuello, sin ni una moneda de oro para ofrecer —añadió con una risa sarcástica—. Cuando intento algo ella conmigo, le dije que no me interesaba y Snow casi me decapita... se le ofendió .

Grimm bajó la mirada, decepcionada por su confesión. Su sonrisa enamorada se había desvanecido, y una sombra de tristeza aparecía en su expresión. Después de un momento en silencio, se limitó a decir en voz baja:

—Ya veo...

Grimm suspiró, pasándose una mano por el rostro mientras se reía de manera irónica.

—Eso me pasa por preguntar. ¿Qué más esperaba que respondieras? —dijo, más para ella misma que para Rokugo.

Rokugo la miró de reojo, sin estar seguro de qué decir, cuando ella rompió el silencio.

—Comandante, ya que hemos llegado a este punto... —Grimm lo miró con una pequeña sonrisa en el rostro, pero había algo desafiante en su mirada—. ¿Ya nos tenemos confianza, cierto?

—¿Confianza? —Rokugo alzó una ceja, sin tener idea de hacia dónde iba esa pregunta—. Supongo... ¿por qué lo preguntas?

Grimm se acomodó en la cama, mirándolo con curiosidad mientras jugueteaba con sus manos.

—¿Alguna vez has tenido algo con Alice? —preguntó de repente, con una mezcla de interés y algo de celos en su voz.

Rokugo parpadeó sorprendido, y luego dejó escapar una risa incrédula al captar lo que quería decir con "ese nivel de confianza".

—Alice... no está "viva", Grimm —respondió, todavía riéndose un poco de la pregunta.

Grimm frunció el ceño, procesando sus palabras. Después de un momento, una expresión de asombro iluminó su rostro.

— Nunca termine de entender eso, ¿Como es eso de que No está viva? —dijo, sonando casi triunfal—La primera vez que dijiste eso... pense que era una especie de no muerta, como una liche que reniega de estar muerta! Claro, eso explicaría por qué siempre desacredita la magia, y por qué no parece tener emociones.

Rokugo negó con la cabeza al darse cuenta que Grimm se estaba proyectando, levantando una mano para detener su entusiasmo.

—No, Grimm. Alice no es "ella"... es "eso".

Grimm lo miró, sin comprender.

—¿Eso? ¿Qué quieres decir con eso?

—Alice es en realidad un androide —dijo Rokugo, dándose cuenta de que tendría que dar más explicaciones al ver la expresión perpleja de Grimm—. Ya sabes, una máquina... algo así como un robot.

Grimm lo miró fijamente, frunciendo el ceño aún más, evidentemente sin entender el concepto.

—¿Robot? ¿Con maquina te refieres a como la Moto o el Buggy? —preguntó, tratando de darle sentido a sus palabras.

Rokugo suspiró, sabiendo que tendría que simplificarlo.

—Mira, Alice es como una máquina de construcción de Kisaragi o como el robot destructor... una pieza de ingeniería compleja que simplemente sigue instrucciones programadas y esas instrucciones son tantas que se ve como una persona. No tiene alma ni emociones verdaderas.

Grimm finalmente pareció captar la idea y asintió con la cabeza lentamente.

—Ah... ya entiendo —dijo, aunque parecía aún procesarlo—. Es como una muñeca reanimada... sin alma, simplemente siguiendo órdenes establecidas.

Rokugo asintió, satisfecho de que al menos tuviera una comprensión aproximada.

—Exacto.

Rokugo suspiró, mirando a Grimm, que seguía recostada sobre él, abrazándolo con una expresión de ternura y posesividad. La situación empezaba a incomodarle.

—Oye, Grimm... no es que me queje, todo hombre disfruta del tacto de una mujer... especialmente aquí abajo —dijo, haciendo un gesto vago con la mano—, pero ya empieza a ponerse un poco incómodo.

Grimm hizo un puchero, abrazándolo aún más fuerte.

—No quiero moverme —murmuró, con una sonrisa satisfecha—. Además, eres mi primer novio, mi amor y futuro esposo. Quiero quedarme así... para siempre.

Rokugo soltó una risa sarcástica y le acarició la cabeza.

—Sí, sí, soy tu primer novio, amor y todo lo que quieras... Pero si no te mueves pronto, vamos a empezar a sudar.

—¿Y eso qué? —dijo ella, encogiéndose de hombros—. No me molesta.

Rokugo la miró con escepticismo, frunciendo el ceño.

—Grimm, ¿acaso no tienes hábitos de higiene? Digo, No ha habido problemas con el agua desde la derrota del Rey de la Arena. 

Grimm evitó el tema con un rápido cambio de conversación, mirándolo de reojo.

—Y dime... ¿alguna vez tuviste deseos... por la princesa Tilis?

Rokugo suspiró, pero decidió seguirle el juego. Era evidente que ella no tenía intención de dormir.

—Bueno, admito que pensé que sería una situación como en las novelas. Ya sabes, que algún día la princesa se me declararía, yo me convertiría en rey, y de paso tendría a Snow también. Pero, bueno, eso era antes de darme cuenta de lo que realmente pasaba con ellas.

Grimm puso cara de incredulidad y dejó escapar un suspiro.

—Mi novio lee demasiada ficción...

Rokugo se encogió de hombros, fingiendo indiferencia

Sin embargo, Rokugo no sabía cómo reaccionar, y aunque estaba cansado físicamente, parecía que el sueño no llegaría pronto.  

Grimm: "Oye, Comandante... ya que estamos aquí, me estaba preguntando...¿Te importa si me cuentas Tu Historia?"

Grimm insistio, interesada. Rokugo respiró hondo y comenzó a contar su pasado.

Rokugo estaba recostado en el techo de uno de los edificios de la base de Kisaragi, mirando las estrellas. Grimm lo observaba desde su silla de ruedas, notando por primera vez una expresión melancólica en su rostro. Decidió acercarse, aunque no sabía si debía romper el silencio.

—¿Por qué tan callado, comandante? —preguntó Grimm con tono burlón pero cariñoso.

Rokugo suspiró antes de hablar, sin apartar la vista del cielo.
—No es algo que suela contar... Pero tal vez sea hora de que lo sepas. Mis padres nunca me quisieron. Era un delincuente juvenil, bueno para crímenes menores. Robos, fraudes, sabotajes... Cosas pequeñas, pero suficientes para meterme en problemas constantemente.

Grimm lo miró sorprendida, aunque no interrumpió. Sabía que este era un lado de Rokugo que él rara vez mostraba.

—Desde niño sentía que había algo diferente en mí, algo oscuro que ni siquiera yo entendía. Pero cuando morí por primera vez y logré sobrevivir a un accidente que debería haberme matado definitivamente, supe que podía hacer cualquier cosa. Escapé de la correccional después de eso. —Rokugo hizo una pausa, como si estuviera recordando algo doloroso—. Fue entonces cuando conocí a Lilith en el orfanato. Luego llegaron Astaroth y Belial , Eran unas chicas normales en aquel entonces... pero hoy, no tienen nada de normales." 

Rokugo: "Así que, cuando entré a Kisaragi, yo era solo un adolescente problematico. Pero ese día, todo cambió. Ellos vieron potencial en mí... y poco a poco, me convertí en lo que soy hoy. Aprendí a hacer bombas, a usar armas, he secuestrado, asesinado y Soy responsable de distintos ataques terroristas. Algunos lo merecían... otros, quizá no tanto."

Grimm (fascinada, acariciando el cabello de Rokugo mientras lo escucha): "Entonces... ¿eres el principal responsable de la conquista de tu planeta?"

Rokugo (con una sonrisa orgullosa y un poco melancólica): "Sí, y esa es la razón por la que las ejecutivas me enviaron a este mundo desértico. Tengo la experiencia que necesitan para conquistar. Al final, es todo un honor para un tipo como yo."

Grimm lo escuchaba atentamente, sintiendo una mezcla de admiración y tristeza.
—Esa historia me habría aterrorizado hace un par de años, cuando te conocí... Pero ahora... —Grimm bajó la mirada, avergonzada—. Pasar tanto tiempo contigo me ha desensibilizado. Ya no sé qué es normal o anormal.

Rokugo soltó una risa baja, aunque su tono seguía siendo serio.
—Supongo que eso es lo que pasa cuando convives con alguien como yo. Cambias sin darte cuenta.   

Grimm lo escuchaba atentamente, fascinada por la historia. 

Grimm: "Ya conoci a Mama Lilith, pero creo que nadie de este planeta sabe de las otras dos"

Rokugo: "Una de ellas era Astaroth. La hija del presidente del conglomerado Kisaragi. Fue ella quien fundó la Organización Kisaragi, junto con Belial, la Gran Llama, y Lilith, la Oscuridad. Su objetivo era conquistar el mundo, todo como una forma de venganza por la guerra civil que había hecho que Lilith perdiera a sus padres."

Los ojos de Grimm brillaban mientras escuchaba. Sin embargo, comenzó a notar cómo Rokugo hablaba con una pasión especial al mencionar a Astaroth, lo que le generó cierta incomodidad.

Rokugo: "Astaroth era despiadada en un inicio. Planeaba colgar a todos los gobernantes corruptos y a los ricos que se aprovechaban del sistema. Sin embargo, con el tiempo, empezó a cambiar al pasar tiempo con sus subordinados. Se volvió más... humana, por decirlo de alguna manera."

Mientras Rokugo seguía hablando, Grimm empezó a fruncir el ceño, celosa. Finalmente, no pudo contenerse y comenzó a pellizcar a Rokugo en el escroto.

Grimm (molesta): "¡Ajá! ¡Así que esa Astaroth es tan especial para ti, eh? ¡Hablas de ella como si estuvieras enamorado!"

Rokugo (sobresaltado, quejándose del dolor): "¡Ouch! ¡Grimm! ¡Eso duele!"

Grimm (apretando aún más fuerte): "Pues más te vale que no tengas sentimientos por ella. ¡Esa es una historia del pasado y nada más, ¿entiendes?!"

Rokugo (suspirando, resignado): "Tranquila, Grimm. Solo te estoy contando la historia. Astaroth fue quien fundó Kisaragi, y yo le pedí que me dejara unirme. A los 14 años lo mas inteligente que hice fue unirme al negocio. Me permitió mostrar todo mi potencial ¿sabes? Pero eso no significa que esté enamorado de ella... en este momento."

Grimm (cruzando los brazos, celosa): "Hmpf. Más te vale. Porque yo... bueno... ya sabes."

Rokugo rodó los ojos, sonriendo un poco ante la reacción de Grimm. Aunque su historia había sido real y llena de recuerdos,  Grimm, de alguna forma, había comenzado a ocupar un lugar importante... incluso si él mismo no quería admitirlo del todo.

Rokugo: "Vamos, Grimm, no pongas esa cara. Eres tú la que está aquí ahora, ¿no? Además, tenemos una guerra que pelear, y Astaroth está en otro planeta. No tienes por qué preocuparte."

Grimm (algo más calmada, aunque aún molesta): "Está bien... pero nada de miradas sospechosas o menciones innecesarias, ¿entendido?"

Rokugo (riendo): "Entendido, entendidísimo."

Rokugo (mirando a Grimm con una sonrisa burlona): "Bueno, ya que estamos aquí, creo que también debería contarte sobre las otras dos jefas. Cosas que los agentes de Kisaragi no saben."

Grimm (levantando una ceja, todavía recelosa por la mención de Astaroth): "¿Más mujeres en tu vida? Mejor que no te emociones demasiado."

Rokugo (riendo): "Tranquila, Grimm. Ninguna se compara contigo, por supuesto. Pero escucha, esto es parte de mi historia en Kisaragi, y además... Cuando lleguemos a conquistar este mundo, probablemente también las conocerás."

Grimm se recostó, interesada pero con una pizca de cautela. Rokugo continuó, disfrutando de la oportunidad para contar su vida, algo que no hacía muy a menudo.

Rokugo: "Lilith, por ejemplo ... Ah, Yasu, la que - Hizo una pausa para mirar directo a Grimm- NO ES MI MADRE, Tiene la misma edad que Yo. Ella es la científica principal de Kisaragi. Desde que perdió a sus padres en una guerra civil, creció en un orfanato que, con el tiempo, fue absorbido por Kisaragi. En aquel entonces, nadie pensaba que Lilith terminaría siendo una genio excéntrica... y un poco loca."

Grimm (curiosa): "¿Excéntrica? ¿Qué tipo de cosas ha hecho?"

Rokugo (riendo): "Oh, más de las que puedo contar en una noche. Una vez trató de convertir el desierto del Sahara en un lugar verde... usando natto, frijoles fermentados japoneses. Imagina el olor y la reacción de la gente nativa. No fue... muy popular."

Grimm (riendo): "¡No se que sea eso pero suena horrible! No puedo imaginar cómo la gente reaccionó... ¿Y qué más?"

Rokugo: "Ah, y en una ocasión, intentó declarar el color negro como propiedad exclusiva suya. Nadie más en Kisaragi podría usar ese color. Causó tal revuelo que los agentes de combate, incluyendo a los que tienen trajes negros, se rebelaron. Y sí, lograron salirse con la suya. Lilith no pudo mantener su absurdo dominio sobre el color negro."

Grimm (sorprendida): "Vaya... Mama Lilith realmente tiene ideas raras y aterradoras."

Rokugo (asintiendo): "Que no es mi madre Grimm. Y luego está Belial, o como la conocíamos antes... Yukari. Era hija de una familia noble, los Kazoku. Cuando fundó Kisaragi junto a Astaroth y Lilith, era una chica amable, confiable y con bastante clase. Pero, después de someterse a varias cirugías para convertirse en Belial, algo cambió en ella."

Grimm (interesada, aunque cautelosa): "¿Cambió cómo?"

Rokugo: "Bueno, para empezar, su cerebro sufrió algunos... daños, como a todos los agentes de Kizaragi - Rokugo señalaria su cicatriz - Ella Perdió sus recuerdos, y su personalidad también se transformó. Ahora es brutal, impulsiva y un poco... irrazonable. Ah, y se que completamente incapaz de hacer papeleo, algo que le frustra mucho."

Grimm (con una sonrisa divertida): "¿Quien no odia el papeleo?"

Rokugo: "Sí, pero antes de eso, tenía su lado gracioso también. Yukari, en su época más calmada, era un poco pervertida. Una vez intentó espiarme mientras salía del baño. Y eso que en ese entonces yo era un don nadie en Kisaragi."

Grimm lo miraba con admiración y una expresión soñadora. Acariciando el cabello de Rokugo, comenzó a fantasear, visualizando un futuro donde ellos conquistarían este nuevo mundo. Grimm cambió su expresión de interés a una de sorpresa, mientras intentaba imaginar a las líderes de Kisaragi. Grimm lo miraba con admiración y una expresión soñadora. Acariciando el cabello de Rokugo, comenzó a fantasear, visualizando un futuro donde ellos conquistarían este nuevo mundo.

La habitación estaba tranquila, salvo por los murmullos de conversación entre Grimm y Rokugo. Ambos seguían acostados, todavía desnudos, con las sábanas cubriendo sus cuerpos. La luz tenue de la luna iluminaba los detalles mínimos de la escena, mientras Rokugo, con una sonrisa en los labios, rompía el silencio.

—Bueno, Grimm, creo que ya estamos en un nivel de confianza bastante... elevado, ¿no? —dijo, apuntando con los ojos al espacio entre ellos—. Aquí estamos, sin armas, desnudos, revelando nuestros más profundos secretos. Así que, dime algo

Grimm siguió acariciando el cabello de Rokugo, pero ahora tenía una mirada lejana, como si su mente estuviera en otra parte. Rokugo la observó por un momento antes de soltar una pregunta que tenía pendiente desde hacía tiempo.

Rokugo: "Oye, Grimm... ¿de verdad explotarías si te pusieras zapatos?"

Grimm dejó de acariciarlo y bajó la mirada, suspirando, se sonrojó de inmediato, desviando la mirada con vergüenza.

—Sí... sí, es real —admitió en voz baja—. Si usara zapatos... explotaría.

Rokugo arqueó una ceja, incrédulo.

—¿Explotarías? ¿Literalmente?

Grimm asintió con pesar.

—Lo sé porque ya me pasó en mi primer día con esta maldición. Decidí probar unos lindos zapatos... y fue un error. Morí... mis restos quedaron esparcidos por el campo de entrenamiento. Para mi suerte, Rose estaba cerca. Pensé que, siendo como es, se comería mis restos, pero en lugar de eso los recogió y me llevó al templo de Lady Zenarith para que me revivieran... Yo - Mientras Grimm toca sus piernas con gesto nostalgico- Solia tener una botas blancas que usaba en cualquier parte. Nunca pude volver a ...

Rokugo la miró en silencio, procesando la historia, cuando de repente Grimm cambió de actitud. Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, y su voz tembló al hablar.

Grimm: "Morir duele. Me he acostumbrado, pero... de todas mis muertes, esa fue la peor. Se siente como si tu cuerpo..."

De repente, Grimm dejó de hablar. Su respiración se volvió irregular y su rostro se contrajo en angustia. Sus ojos temblaban mientras comenzaban a llenarse de lágrimas. Rokugo la observó, confundido.

Rokugo: "Oye, ¿qué pasa? ¿Por qué lloras?"

Grimm no respondió de inmediato. Sus lágrimas cayeron silenciosamente mientras su mente procesaba algo que no quería aceptar. Finalmente, levantó la vista y susurró con un tono aterradoramente frío.

Grimm: "...¿Vas a matarme, verdad?"

Rokugo frunció el ceño.

Rokugo: "¿Qué?"

Grimm: (Temblando) "Claro... ahora que me contaste todo eso, vas a matarme. Me enamoraste, sedujiste y desnudaste para dejarme vulnerable. Seguro planeas deshacerte de mí antes de que pueda contarle a alguien lo que sé."

Rokugo abrió los ojos de par en par.

Rokugo: "¡Oye, estás exagerando! ¿De dónde sacaste eso?"

Grimm retrocedió un poco en la cama, abrazándose a sí misma como si tratara de protegerse.

Grimm: (Sollozando) "No... tiene sentido. Mataste a tu propio planeta, hiciste cosas horribles, y ahora me usaste... ¡para después matarme y asegurarte de que no hable!"

Rokugo se llevó una mano al rostro, suspirando con frustración.

Rokugo: "Grimm... por el amor de Zenarith, estás delirando. Si quisiera matarte, ya lo habría hecho hace mucho."

Grimm aún lo miraba con desconfianza, pero su respiración comenzó a calmarse. Rokugo decidió cambiar de táctica.

Grimm aún temblaba un poco, pero una risa ahogada escapó de sus labios.

Grimm: "...¿En serio acabas de justificar no matarme solo porque sería un problema?"

Rokugo: "Sí. ¿Convencida ahora?"

Grimm suspiró y se frotó los ojos para secarse las lágrimas.

Grimm: "...Supongo que sí. Pero no me gusta cómo lo explicaste."

Rokugo se recostó de nuevo y puso sus manos detrás de la cabeza, mirándola de reojo.

Rokugo: "Bueno, si te tranquiliza... yo nunca he matado a una mujer. 

Grimm lo fulminó con la mirada.

Grimm: "...¿Nunca? ¿Pero eso significa que lo has considerado?"

Rokugo se rió y le revolvió el cabello.

Rokugo: "Deja de pensar tanto. Además, te amo. ¿No me crees?"

Grimm se quedó en silencio. Sus mejillas se pusieron rojas, pero su expresión aún mostraba algo de duda. Finalmente, bajó la cabeza y murmuró.

Grimm: "...Dilo    

Rokugo: "Te ... a...mo,... Grimm."

Grimm sonrió y lo abrazó con fuerza, esta vez con un aire de alivio. 

Grimm lo miró con desconfianza, pero el tono calmado de Rokugo y la sinceridad en su expresión parecieron tranquilizarla. Poco a poco, dejó de llorar y, finalmente, el cansancio la venció.—Está bien... te creo —murmuró 

Grimm se acurrucó más en la cama, aún abrazando su propio cuerpo mientras respiraba entrecortadamente. Finalmente, tras un largo silencio, se frotó los ojos con el dorso de la mano y suspiró.

Grimm: "Morir duele... pero lo peor no es eso."

Rokugo la miró con curiosidad mientras encendía otro cigarrillo.

Rokugo: "¿Entonces qué es lo peor?"

Grimm se giró hacia él con una mirada seria.

Grimm: "Lo peor es la sensación de vacío antes de explotar. Es como si mi cuerpo entero se partiera en mil pedazos al mismo tiempo. No es solo dolor, es... desesperación. Como si supieras que vas a morir y no pudieras hacer nada para evitarlo."

Rokugo la observó en silencio mientras daba una calada a su cigarro.

Rokugo: "Bueno, ahora tienes experiencia. Ya sabes que revives, así que no hay problema, ¿no?"

Grimm frunció el ceño y le dio un puñetazo en el brazo.

Grimm: "¡No lo digas así, idiota! ¡No es divertido!"

Rokugo se encogió de hombros.

Rokugo: "Está bien, está bien.   

Grimm comenzo a cerrar los ojos y quedarse dormida. 

Grimm finalmente cerró los ojos, sucumbiendo al cansancio y quedándose dormida.    

En el sueño de Grimm, el escenario comenzó a formarse lentamente en su mente, tan vívido como si lo estuviera viviendo. Se encontraba en una gran ceremonia en un vasto salón de mármol blanco, adornado con el emblema de Kisaragi. Una multitud de soldados y nobles se reunían a ambos lados de una larga alfombra roja, que llegaba hasta el altar de la iglesia de Zenarith, donde un Rokugo vestido elegantemente la esperaba.

Grimm, ataviada con un vestido de novia blanco y una tiara que brillaba como el sol, caminaba por el pasillo con una expresión de ensueño. A su alrededor, todos parecían reverenciarla.

Grimm (pensando en su sueño): "¡Ah, si me convirtiera en la Vireina de este mundo! Todos me respetarían y se arrodillarían ante mí. ¡Por fin, toda la nobleza de Grace dejaría de mirarme raro y reconocería mi verdadera grandeza!"

Imaginó cómo, en el altar, Rokugo le extendía una mano mientras el sacerdote pronunciaba solemnemente los votos. Grimm escuchaba apenas las palabras del sacerdote, totalmente concentrada en la imagen de ella y Rokugo como los gobernantes absolutos del planeta.

Sacerdote (en el sueño de Grimm): "...los declaro unidos en sagrado vínculo, para gobernar bajo el nombre de Kisaragi..."

Grimm (pensando): "¡Virreina Grimm! Qué bien suena. Tendría el poder de decidir quién vive y quién... bueno, tal vez no tanto, pero sí decidiría a qué misiones enviamos a los subordinados. ¡Y organizaría misiones de exploración a los pueblos más lejanos, solo para ver cómo se arrodillan y agradecen mi misericordia!"

En su mente, se veía ya sentada en un gran trono dorado al lado de Rokugo, mientras ordenaba a un par de soldados que le llevaran a Snow y Rose.

Grimm (hablando en su sueño): "¡Snow! ¡Rose! Ustedes serán mis generales de confianza. Snow, no puedes ser tan arisca, te daré entrenamiento para aprender buenos modales. Y Rose, ¡te pondré al mando de todo un ejército de criaturas mágicas y monstruos adorables!"

Snow, con expresión confundida, y Rose, con un entusiasmo infantil, le ofrecían una reverencia y prometían lealtad eterna en esta escena imaginaria de poder.

De pronto, Grimm se veía en un balcón alto, mirando a una multitud que aclamaba su nombre. En su fantasía, se dirigía a ellos como la benevolente y justa Vireina.

Grimm (en el sueño, gritando a la multitud): "¡Fieles súbditos! Bajo mi mando, ¡todos recibirán las bendiciones de Lady Zenarith! ¡Proveeré abundante comida, buenas misiones y sanación para todos los soldados caídos! ¡Y fiestas religiosas cada semana!"

La multitud en su sueño rompía en aplausos, lanzándole flores y alabanzas, mientras ella miraba a Rokugo de reojo. Él solo sonreía y asentía, complacido.

Entonces, la escena cambió, y de pronto estaba sentada a la mesa con Rokugo, cenando en un enorme banquete.

Grimm (en su mente, soñadora): "Y, claro, como Vireina, ¡podría tener todo el alchohol que quisiera sin que nadie me dijera nada! Que cada festín sea como una celebración en mi honor. ¡Ah, qué vida tan maravillosa!"

el mundo se veía distorsionado, como si fuera una versión oscura y retorcida de la realidad. Ella estaba vestida con un elegante vestido negro y llevaba botas blancas impecables, algo que siempre había deseado pero que nunca pudo usar debido a su maldición. 

 Alice estaba tirada en una esquina, desmantelada y conectada a cables que digitalizaban toda la información mágica que alguna vez había procesado. Su voz robótica repetía monótonamente:
—Datos transferidos... Datos transferidos...

Heine, por su parte, estaba encadenada, convertida en una esclava para el disfrute de los agentes de Kisaragi. Sus ojos reflejaban desesperación, pero nadie parecía importarse. Russel había sido transformado quirúrgicamente en una mujer contra su voluntad, con un destino similar al de Heine. Ambos eran obligados a servir a los caprichos de los líderes de Kisaragi.

Viper, por otro lado, había desaparecido completamente. En el sueño, Grimm sabía que Viper había sido eliminada porque representaba una amenaza para su posición como "Virreina". No había espacio para competencia en este mundo.

Grimm caminaba por los pasillos del castillo, sintiéndose poderosa y temida. Pero entonces, al ver sus botas blancas, se dio cuenta de algo inquietante.
—Es un sueño... —murmuró para sí misma—. Todo esto es un sueño.

A pesar de esa revelación, Grimm decidió seguir disfrutándolo. Después de todo, en este mundo imaginario, ella tenía todo lo que siempre había deseado: poder, reconocimiento y a Rokugo solo para ella. 

Justo en ese momento, la Grimm soñadora se inclinó hacia Rokugo, y en su sueño le murmuró:

Grimm (en el sueño, susurrando): "Rokugo, querido... ¿cuándo atacaremos el siguiente planeta? Como Vireina, sería un honor acompañarte en las conquistas."

En el mundo real

Rokugo (susurrando con alivio): "Por fin se durmió..."

Con cuidado, Rokugo salió de la cama, caminando en silencio hacia la cocina en busca de agua para reponer líquidos después de la larga noche

Con cuidado, Rokugo salió de la cama, caminando en silencio hacia la cocina en busca de agua para reponer líquidos después de la larga noche. Mientras bebía, reflexionaba sobre la conversación y sobre el vínculo que había comenzado a formarse con Grimm.

Rokugo (pensando para sí mismo): "¿Qué me pasa? Esto no es una misión normal... y definitivamente, ella no es una mujer importante."

Mientras revisaba su brazalete Kisaragi, Rokugo se sorprendió al ver una notificación nueva. Al parecer, habían llegado algunos mensajes de la sede central de Kisaragi, y su contenido no era precisamente lo que él esperaba.

Mensaje del Cuartel General de Kisaragi:
"En respuesta a la solicitud realizada de apoyo, una de nuestras ejecutivas será enviada inmediatamente para supervisar Y Ayuda en el avance en la misión como se Solicito permitido debido a nuestra situación pacífica desde la eliminación completa de los héroes, Power Ranger y otras fuerzas de Resistencia al Dominio de Kisaragi ."

El rostro de Rokugo pasó de la confusión al pánico en cuestión de segundos. La notificación en su brazalete parpadeó nuevamente, alertándolo de que la máquina de teletransportación estaba activada y en proceso de traer a alguien al planeta.

Rokugo (sudando frío): "Me lleva el... ¡¿Una ejecutiva aquí?! No, no, no... No puede ser que hayan decidido enviar a Astaroth justo ahora..."

Rokugo miró de reojo hacia la cama, donde Grimm aún dormía profundamente, desnuda y enredada entre las sábanas. La imagen de Astaroth apareciendo de repente y descubriendo que él había pasado la noche con otra mujer hizo que su pánico creciera aún más.

Rokugo (pensando, en pánico): "Si Astaroth descubre que le fui infiel con Grimm... Me va a asesinar, ¡o peor aún, me va a castrar! Pero si Grimm se entera de que ella es la otra... ¿No me matará con una maldición? Aunque más probable es que ella misma termine explotando por accidente..."

La peor posibilidad cruzó su mente, y Rokugo sintió un escalofrío que recorrió su columna vertebral.

Rokugo (pensando): "Y si Grimm decide castigarme con una maldición de impotencia... ¡Eso sería una pesadilla eterna!"

Desesperado, Rokugo buscó alguna manera de mantener a Grimm dormida y a salvo hasta que pudiera lidiar con la situación. Se le ocurrió una idea absurda y ridícula, pero en su mente estresada, parecía una opción viable.

Rokugo (murmurando mientras abre el menú de su brazalete): "Bueno... No me queda de otra. Tengo que hacer algo para que no se despierte. Vamos... canjear puntos malvados... ¡Aquí están!"

Con una serie de toques apresurados, Rokugo canjeó algunos puntos malvados para obtener un par de calcetines. Con cuidado, se los puso a Grimm mientras dormía. Grimm comenzo a brillar de Rojo inmediatamente.

Grimm (murmurando en sueños mientras siente el calor): "Mmm... "

Al ver que Grimm empezaba a moverse y a murmurar, Rokugo se levantó rápidamente de la cama y salió corriendo hacia la puerta, antes de que ella pudiera reaccionar.

Grimm (despertándose de golpe y sintiendo el calor en su cuerpo vio sus pies con calcetines ): "¡¿Comandante?! ¡¿Por qué me ha hecho esto?! Yo... yo... ¡¡Yo te amo!!"

Rokugo ya estaba afuera de la casa cuando escuchó la explosión interna provocada por la maldición de Grimm

Rokugo ya estaba afuera de la casa cuando escuchó la explosión interna provocada por la maldición de Grimm. Respirando pesadamente, intentó calmarse mientras se alejaba rápidamente.

Rokugo (murmurando para sí mismo): "Lo siento, Grimm. Te enviaré al templo de Zenarith para que te revivan en cuanto Astaroth se vaya de este planeta."

Apresurado, Rokugo corrió hacia la base de teletransportación de Kisaragi, su corazón todavía latiendo con fuerza por el miedo. No estaba seguro de lo que le esperaba, pero sabía que tenía que actuar rápido si no quería terminar como un hombre marcado o, peor aún, mutilado.

Cuando finalmente llegó a la base, Rokugo se encontró con una sorpresa inesperada.

Rokugo (jadeando, mirando la figura que acaba de llegar): "...¿Belial?"

La figura frente a él era, en efecto, Belial, una de las otras ejecutivas de Kisaragi

La figura frente a él era, en efecto, Belial, una de las otras ejecutivas de Kisaragi. Con su aspecto brutal y su personalidad impulsiva, Belial era alguien con quien no querría cruzarse, pero al menos no era Astaroth, y eso le daba un pequeño respiro de alivio.

Belial (cruzando los brazos y mirándolo con una ceja levantada): "¿Qué pasa, Rokugo? ¿Por qué luces como si hubieras visto un fantasma?"

Rokugo (tratando de actuar con normalidad): "Eh... nada, nada. Solo estaba... muy emocionado de verte, Belial. No esperaba... que fueras tú la que enviaran."

Belial (riendo con desdén): "Ya veo... Bueno, deja de temblar como un perro asustado. Estoy aquí para evaluar cómo va tu avance en la conquista de este planeta, así que más te vale tener algo bueno que mostrarme."

Rokugo tragó saliva, tratando de mantenerse calmado aunque Belial era mas despiadada que Astaroth. Tenía una brutalidad que él prefería no enfrentar. Además, el recuerdo de Grimm y su situación caótica seguía persiguiéndolo, y necesitaba idear rápidamente una manera de manejar todo.

Rokugo : "Solo tengo que preguntar. ¿Por qué estás vestida así? ¿Qué pasó con tu uniformede Líder Supremo súper sexy?

Belial (Molesta) : ¡Es porque lo llamaste un disfraz barato de estrella porno! , Entonces, ¿cuál es la situación? ¿A quién se supone que debo incinerar?

Rokugo (sonriendo nerviosamente): "Claro, Belial... Te mostraré todo lo que hemos avanzado aquí. Créeme, este mundo está a punto de caer bajo el dominio de Kisaragi."

Belial (con una mirada escéptica): "Más te vale que así sea, Rokugo. Porque no vine hasta aquí para ver cómo pierdes el tiempo."

Rokugo forzó una sonrisa mientras su mente continuaba trabajando a toda velocidad, tratando de resolver la encrucijada en la que se encontraba. Sabía que no tenía mucho tiempo, pero ahora, con Belial aquí y Grimm enfurecida y probablemente calcinada por su propia maldición, sus problemas estaban lejos de terminar.

Rokugo (pensando, mientras camina junto a Belial): "Esto va a ser más difícil de lo que pensaba... pero primero, tengo que sobrevivir a esta evaluación sin que Belial haga un desastre o que Grimm me maten."


No hay comentarios.:

Publicar un comentario